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CORRESPONDENCIA

 

 

2-agosto-2004

 

(de Vitruvio) Guión para quien recibe charlas

Envío un guión para los que comienzan a recibir charlas fraternas. Como se ve, todo está escrito, pormenorizado. Se trata de una serie de guiones de los que he encontrado, de momento, dos.

Vitruvio (no la oficina de información)

(El guión lo envía Vitruvio en formato PDF -320 Kb-. Está en Tus escritos. Se titula: Indicaciones para los que comienzan a recibir charlas fraternas)


(de Tolorines)

Hola a todos:

Hace bastante tiempo que no participo en la página. Unos problemillas en el ordenador y el agobio cotidiano me lo han impedido. Me alegra comprobar que todos lo habituales (Satur, Nacho, Jose Antonio -¡Hola Jose!- Carmen Charo, Antrax, Otulato, EBE...) seguís en forma. Tras ese tiempo sin contacto diario, celebro un acontecimiento que, a mi entender, revela el verdadero fuste de esta pequeña parcela de intercambio sociológico: todos los testimonios han ido ganando en ecuanimidad al tiempo que se han ido depojando del tono en ocasiones excesivamente agresivo, rencoroso, "o bien o mal". En una palabra, la página ya no tiene aquel perfume balsámico de otros tiempos y que tanto bien nos hacía, al menos en lo inmediato, a quienes pensábamos que "estábamos sólos". Sin perder su vocación inicial, de un tiempo a esta parte, percibo más profundidad en los escritos y correos, más metodología, más doctrina, más objetividad. En mi opinión creo que la publicación de los vademecums ha ido bastante bien. Son como una base de arranque sobre la que poder confrontar lo escrito con lo sucedido, lo cual, se quiera o no, y así siempre se defenderá dentro de la Obra, conlleva a señalar a algunos que, por ignoracia o arrogancia, no se han ceñido al vademecum correspondiente. Nótese igualmente que en dichos textos (con indudable presencia "letrada"), abundan expresiones vagas, de poca enjundia y susceptibles de cualquier interpretación. Incluso la últuima aportación de José Carlos (26/07), parece haberse fraguado tras leer el evangelio. Me ha gustado ¿o me estaré volviendo viejo?.

Preguntaba Luís por Antonio Pérez. En efecto, muy poco sabemos de él. El otro día le pregunté a mi padre y me confirmó que en 1956 a él dirigió la carta de admisión. AL parecer, ni siquiera el testimonio recogido por Alberto Moncada parece contar con el consentimiento del "consultado". Como jurista, hace años, con un empresario de mi ciudad que, en aquel entonces, era Presidente de una confederación nacional, tuve ocasión de visistar su despacho profesional (cerca de la C/ Orense), para encargarle un dictámen. Yo era muy joven, ya no estaba en la Obra y sabía perfectamente ante quien me encontraba. Rezumaba mentalidad jurídica por todos sus poros, no en vano es en la actualidad Consejero Permanente del Consejo de Estado y recientemente ha sido investido con la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Me pareció un tipo muy preparado y que iba a lo que iba, sin rodeos ni alharacas. De lo personal no sé nada. Su hijo, un crack de la informática, ha impartido cursillos en el IESE (¿curioso no?), y así aparece en Internet. En fin, que sigamos todos en forma y enriqueciendo la página, y que no perdamos la serenidad ni la ecuanimidad. Un abrazo a todos.

Tolorines.


(de Daniel)

para José Carlos, por su carta del 26.07.2004.



hola amigo:

Miss  me?!

no estoy de broma.

espero que esto te sosiegue y aclare tu conciencia.

no se pueden dar consejos directos; cada cual se quede con lo que le parezca y añada lo que quiera.

estás pidiendo que te tratemos como hemos sido tratados anteriormente.

ahora tienes que pensar por ti mismo.

Daniel


Hola Celeste:

Hoy he descubierto tu carta del día 22.07.2004.; he decidido contestar a tu petición.

Para ello, antes te contaré algo.

Conozco personalmente a una mujer que pitó como numeraria. Esta elementa era, y es, tan insoportable, que la cambiaron de categoría… a supernumeraria, para lo cual, si quería seguir en la obra, debía casarse.

Tuvo varios novios, a cuál más variopinto, pero nunca se casaba, hasta que un día, el Consejo Local de su centro, le encontró el novio ideal: director de banco.

Mira tú por dónde, con este sí se casó, a pesar de que ostentaba un alcoholismo empedernido, entre otros vicios no menos cristianos, como los del acoso sexual a las chicas de servicio y cuñadas… y la que se terciara.

Tuvieron, creo que tres hijos (me suena que hay uno más de otro matrimonio de él, viudo, pero estos datos no son relevantes): dos chicas y un chico; éste aprendió muy bien de su padre cómo tratar a una mujer, y ya ha dado muestras de haber aprendido a levantar la mano a su madre, ya que el padre murió, en gloria etílica, y no hay hombre en casa que cumpla como Dios manda.

A pesar de los malos tratos que la mujer recibía en vida de su marido; a pesar de saber que su marido… no es que no le fuera fiel, sino que era un cerdo (me perdonen los cerdos) hasta con las hermanas de ella y con las chachas (por eso no duraban), la santa Obra de Dios le decía que llevara su cruz con dignidad, y bla bla bla.

La pensión de viudedad que le ha quedado es inmensa, cosa que ya habría calculado el Consejo Local antes de presentarle tan buen partido.

Volviendo a tu marido: ¿se parece tu marido a este engendro… que iba a misa, retiros y otras celebraciones semenjantes?

¿Tu marido es bueno contigo, con la familia, etc.?

¿Te parece poco?

Lo que tú le pides a tu marido es una cuestión de fe, es decir que acepte como real algo cuyo fundamento existencial es que otros creen en ello y lo predican como verdad indiscutible, así, sin más.

Tu marido no necesita creer en los mosquitos para aceptar que existen; si uno de esos bichos le pica o se le mete a un ojo, no es que le refuerce la fe en ellos, sino que le recuerda que están ahí, y que debe tener cuidado, crea en ellos o no.

No se puede obligar a una persona a que admita en su vida algo cuyo fundamento existencial es que otros creen y dicen que es verdad.

No he encontrado referencias tuyas por las que tenga la seguridad de que tú también has sido miembro del Opus Dei, como yo, como casi todos los que escribimos en este foro, pero tengo que suponerlo.

En cierto modo, le estás pidiendo algo semejante a lo que viviste en el Opus Dei.

Tú has decidido vivir fuera de micromandamientos farisáicos que todos hemos conocido; él ha decidido vivir con lo que es capaz de entender, lo mismo que tú: los asuntos de fe tú tampoco los entiendes, los acatas (o me vas a decir que entiendes la Santísima Trinidad); no puedes obligar a alguien a aceptar lo que no entiende. (¿Te resuena esto?).

¿Es bueno contigo y con los niños? Pues disfruta de su compañía y no te compliques la vida.

Nota: en caso de que mi suposición haya sido incorrecta, espero que no te hayas ofendido y te sirvan unas disculpas por adelantado, por si acaso.

De todas formas, la esencia del mensaje no queda desvirtuada por ese posible error que aun no sé si he cometido; el único problema, es que no entenderías en toda su magnitud eso de que “le estás pidiendo algo semejante…”.

Atentamente

Daniel


(de Luis Usera) el mal ejemplo y la libertad

Hola a todos,

llevo varios días pensando en los correos que he leido. Especialmente en los correos que escriben los "defensores" del Opus Dei. Me parece que todos los que escriben criticando esta página web tienen algo en común:

- ven el Opus Dei no como un camino, sino como El Camino hacia el cielo. Se supone que si una persona decidió un buen día buscar a Dios a través del Opus Dei ya nunca más puede decidir orientar su vida de otra forma, porque descubre que el Opus Dei no le gusta, porque no es feliz, o simplemente porque le parece mejor hacer otra cosa.

- les da mucho miedo el mal ejemplo, el daño que se pueda hacer a personas que están dentro del Opus Dei. Esto es algo que nunca he entendido, ni cuando era del Opus Dei ni ahora. ¿De qué daño estamos hablado? ¿Por qué se trata a los numerarios como si fueran niños que se pueden escandalizar al ver que hay personas que sin ser unos depravados deciden orientar su vida de otra manera? ¿Acaso ellos siguen en el Opus Dei porque lo hacen los demás? Aunque no es exactamente lo mismo, no me parece que haya que esconder a las personas que se han separado para que no lo vean los que se casan. Creo que es muy bueno que lo vean, en primer lugar porque les hará darse cuenta de que ningún camino es el único. Si el día de mañana la relación con la otra persona no es lo que esperábamos porque nos mintió,o porque no es como dijo que era y la relación se hace difícil a lo mejor lo ideal es no continuar con ella. Decía que no es lo mismo porque el matrimonio, cuando es válido crea un vínculo indisoluble y la pertenencia al Opus Dei no crea ningún vínculo indisoluble, pero es parecido.

Comento estos dos temas, sin muchos esfuerzos de redacción, porque me parece que tienen bastante que ver con la forma de actuar en el Opus Dei y con la salida de muchos de nosotros. Si se enfocaran las cosas con más flexibilidad, dando a las cosas importantes importancia y evitando engancharse en tonterias, y sobre todo si se respetara la libertad de las personas y la conciencia de cada uno, mucha gente que se ha ido seguiría siendo del Opus Dei. ¿Es tan difícil entender que la perseverancia en un camino tiene que ser consecuencia de la alegría que vive esa persona? ¿Es tan dificil respetar lo que dicta la conciencia de cada uno -aunque no sea exactamente lo que dice un criterio, un documento o lo que sea?

Creo que hay bastante gente en el Opus Dei que entendería perfectamente lo que estoy diciendo. La mayoría de ellos son gente muy querida y respetada porque saben querer y respetar. El problema es que normalmente no son los que se encargan de las tareas de dirección a alto nivel. Mi experiencia en el Opus Dei, como director de centros y en una delegación es que cuanto más arriba está una persona más impersonal se vuelve. Algunos de ellos, pocos, intentan poner a las personas por encima de la institución, pero la institución no les deja mucho margen de actuación, o simplemente les retira de su puesto.

Otro tema que nunca conseguiré entender es el silencio que se crea alrededor de la gente que se va del Opus Dei. Cuando yo me fui me pidió el director de la delegación que no me despidiera de ningún numerario. Yo era una persona bastante conocida en Pamplona y más en Madrid donde estuve en la delegación. Me resultó bastante costoso hacerle este favor, aunque se lo hice. Pero no entiendo cual es el problema que hay en despedirse. Yo sigo por un lado y tu por el otro, y tan amigos. Ni a mi me da envidia tu vida, ni a ti la mía. Supongo. Y si te da envidia, pues a lo mejor es que tienes que pensar por qué. Yo cuando no merendaba los sabados lo hacía porque no quería, y no me importaba que mis amigos merendaran. Yo estaba muy contento no merendando.. El que pueda entender que entienda.

Por último quería explicar por qué pongo mi nombre y apellido, porque bastante gente me ha comentado su extrañeza y me ha avisado que no lo haga.

Yo lo pongo en primer lugar porque a lo mejor alguna persona de las muchas que "traté" cuando era del opus dei lo está pasando mal ahora y quiere hablar conmigo. En segundo lugar porque no me da ninguna verguenza lo que escribo. Es lo mismo que pensaba, y decía cuando era numerario. En tercer lugar porque no me da ningún miedo lo que puedan decirme o hacerme ninguna persona del Opus Dei. La verdad es que me ha sorprendido la cantidad de gente del Opus Dei que lee esta página y les mando un cariñoso saludo desde aquí. Soy un gran defensor de la libertad, y la primera que defiendo es la suya. Si son felices y les acerca a Dios adelante. En cualquier caso, que nadie piense que me parece mal no firmar con el nombre. Simplemente doy una explicación de por qué yo lo hago. Pero la otra opción también me parece muy interesante.

Luis Usera


(de Mar)

Hola Oreja:

llevo leyéndoles hace tiempo pero todavía no me animo a escribir. No tengo nada que ver con el Opus directamente, pero casi se cuelan en mi vida y gracias a ustedes y a su página pude poner alto al asalto... no sé si indirecto. Aunque después de lo leído no creo que ellos hagan las cosas sin interés. En su momento contaré mi experiencia y lo que están haciendo en mi país.

Mar


(de Pato)

La pagina es sumamente interesante. Les escribo porque en Chile hay una tendencia a ocultar el Opus Dei, pero estimo que por motivos mas politicos que religiosos propiamente tales. Esto debido a que el proximo año hay elecciones presidenciales y el candidato de la derecha Joaquin Lavin es numerario del Opus Dei.

Si analizamos el escenario, considerando que el derechista Lavin obtuvo el 48% de los votos en las elecciones pasadas, estamos cerca tal vez detener un presidente de la Republica perteneciente al "Opus".

Si es posible suban a la pagina el libro "El Imperio del Opus Dei en Chile" de la escritora Maria Olivia Monckeberg, tal como se los sugirio una compatriota periodista. Si lo hacen, le haran un bien a Chile y obviamente a la humanidad.

De antemano gracias.
Pato


(De Jorge G) Plagio intelectual

Me parece que no deberíamos confundir el espíritu Católico con el espíritu del Opus Dei como lo hace un lector. La vida sacramental frecuente, la oración, la devoción a la Virgen, el ascetismo sonriente, y el resto de prácticas cristianas no fueron inventadas por Escrivá de Balaguer. Afirmarlo sería hacerse cómplice de un plagio intelectual.

Desde luego que Dios no nos exige renunciar a nada humano, ni está celoso de nuestra felicidad, ni nos reclama sacrificar nada bello y hermoso de la vida, ni nos asfixia, ni nos hunde en la culpabilidad. Precisamente por ello es que somos miles los que hemos mandado al Opus Dei y sus contradicciones a freír patatas. Escrivá de Balaguer inventó un estilo de vida que nada tiene que ver con lo ordinario, con la verdadera caridad y otras virtudes predicadas por Jesucristo. Prueba de ello son los cientos de testimonios en esta Web, de aquellos que queremos hacer evidente "la verdadera cara del Opus Dei" y defender el derecho de nuestros hijos a ser felices sin ser manipulados ni deformados.

Jorge G.


(de Adri) ¡OH NO, OTRA VEZ JOSE CARLOS!

José Carlos:

Sabes que nunca he sido amigable contigo y esta vez no será la excepción aunque trataré de ser menos dura y chocante, para que no me acusen después de faltar a la caridad.

Leí tu mensaje de retorno a la página y sinceramente hay cosas que no me cierran ¿por qué ese interrogatorio tipo “director con gracia de estado”? ¿es que acaso no te has dado cuenta que quienes escriben a la página son personas que se vieron heridas y avasalladas por toda una batería de criterios por los que intentas interrogar? ¿tanto te cuesta entender la crítica y el desacuerdo? ¿O eres tan iluso de creer que los que se van de la obra tienen que trascender lo sucedido y seguir actuando de numerarios pero “en libertad? ¿en qué cabeza cabe y cómo te atreves a interrogar por eso?

Fijate por lo que preguntas:

- el trabajo ordinario como medio de santificación
- la vida sacramental frecuente
- la oración mental, personal, de trato íntimo con Jesucristo
- la devoción a la Virgen
- el ascetismo sonriente
- el desprendimiento de los bienes materiales
- la mortificación interior por dar gusto a los demás
- la fidelidad al magisterio
- el deseo de que las personas que queremos se acerquen a Dios

Y casi al final acabas:

Me interesaría ver hasta qué punto los que hemos aprendido una forma particular de vivir la fe, pero nos hemos ido de la institución por la razón que fuese, podemos trascender lo que nos haya ocurrido, incorporar esos hábitos y seguir viviendo una religiosidad marcada por la formación que recibimos.

Perdona que te diga pero me parece que tu escrito está lleno de trampas y segundas intenciones, preguntas por como viven la fe los ex miembros con la misma “humildad “ (y absurdez) que una vez preguntaste qué le responderían al amado fundador cuando allá en el cielo les preguntase por qué no perseveraron. ¿Y a vos qué te importa como lo viven? ¿acaso te propones “rescatar alguna oveja para el rebaño” si alguno dice que sigue con esos hábitos incorporados?

Después de todo ¿qué tanto preguntar por la vida interior que cada uno lleva? ¿qué hay de la tuya que te lo pasaste jugando a las escondidas y nunca contaste como fue que te dieron la salida por la puerta de atrás?

Por eso te digo que haces trampas, preguntas por la vida personal de cada ex miembro y te guardas celosamente (vaya a saber por qué) el motivo de tu salida (o expulsión) del opus. Propongo una cosa: cuenta el motivo de tu salida y la razón por la que te dejaron fuera y luego haz el interrogatorio que quieras. Ley pareja no es rigurosa. ¡Dilo sin trampas y sin rodeos!

Orejas: No sé si alguno habrá respondido ya, pero estimo que los participantes de la página tienen derecho a preservar su intimidad y no deben rendirle cuentas a nadie sobre el ejercicio de su fe.

Y si José Carlos quiere conocer la vida interior de los participantes... ¡pues que empiece por contar la suya sin cortapisas y sin esconder cosas como siempre lo hizo! Después el que quiera hacerle confidencia al inefable José Carlos... que lo haga.

Estimo que ya bastantes interrogatorios y rendiciones de cuentas han tenido que hacer en los años que pasaron dentro como para que venga un fulano muy fresco, a pedir que cada uno haga su “confidencia virtual” de cómo lleva su vida espiritual tras salir de la obra.

Un cariño grande

Adri


(de Frederic)

La Puertas de la libertad (Portal to freedom)
De Howard Colby Ives
Primera edición en inglés en 1937
ISBN O 85398 OI3 6

Para todos aquellos que viven la espiritualidad como un camino, un progreso contínuo; para todos aquellos que creen que Dios es uno pero no tienen respuesta clara a la diversidad de las religiones y de los mensajeros de Dios, para todos aquellos que creen que el fundamento de la creencia es la libertad de pensamiento y la investigación personal de la verdad sin prejuicios de ningún tipo, que creen que Dios no creó libres para que podamos encontrarle, que creen que el próposito de la religión es luz, el orden y el progreso de la humanidad. Una excelente lectura!

Un abrazo a todos,

Frederic


(de nohead)

Esta página viene como caída del cielo. Yo la verdad es que llevo mucho tiempo intendo demostrar a los "jefes" que esto no es lo mío (numerario), pero siempre salen con un recurso nuevo, con un ya veremos, etc. Al ver en esta página a gente que conozco y a alguno que ha sido muy importante en mi vida, que dan su testimonio, me animan en mi lucha particular. Pues nada, a seguir así, y a ver si hay suerte...

nohead


(de Addy)

Hola orejas

Desde hace tiempo que leo su web, me parece de lo mas afortunado que he encontrado ultimamente. Les felicito sinceramente y les estoy muy agradecida por abrirme los ojos en muchas cosas. Habia oido hablar del opus, aunque no sabia de que se trataba. Soy catolica y vivo en Mexico, aunque por circunstancias personales me gusta investigar acerca del tema de las sectas.

Encontre su web al teclear "Steve Hassan" en el Google, y desde entonces la tengo en favoritos y periodicamente la checo. Les escribo para pedirles de favor, si podrian proporcionar el nombre del autor del libro "Psicologia social", que es citado por DANIEL, en el escrito ¿CÓMO VIVIR AHORA? del 25 de julio de 2004. Aunque mi carrera esta orientada a la informatica, este tema de la psicologia me empezo a interesar desde que descubri a Hassan, y es por eso que me gustaria poder adquirir este libro que menciona Daniel. Bueno, no me queda mas que mandarles una felicitacion por su excelente trabajo. Y un inmenso agradecimiento por abrir esta ventana para todos.

Addy.


(de Jorge Danton) Animate a ponerlo 2


Oreja, además de las conclusiones que has sacado acerca del párrafo que envié con las que estoy totalmente de acuerdo, me permito enviarte otras que yo he sacado leyendo "entre líneas" como se dice, y entre lineas las escribo resáltandolas para que se distingan del texto original.

Comentario de la autora en su segunda edición de "Tras el umbral, una vida en el Opus Dei"

"Las obras de Dios son de Dios y los escogidos para llevarlas a cabo tienen una seria responsabilidad ante quien los escogió (Esto vale también para la misma autora). No se pueden hacer cosas malas y decir que son santas; es una idea que aprendí de San José maría Escrivá (La autora reconoce la santidad del Fundador del Opus Dei, de modo que queda descartada por ella misma la causa por la cual no podría ser santo: el mal carácter sobre el que insiste hasta el vómito en su libro. De este modo ella misma acaba de deautorizar una de las tesis más importantes que quiere demostrar. Hay que recordar que este libro fue escrito para la época de la Beatificación, momento en el cual lo que se buscaba principalmente era frenar la Causa dando unos testimonios supuestamente escandalosos que habrían sido silenciados durante el proceso).

Este libro recoge algunos acontecimientos de mi vida en el Opus Dei (Hace bien en no generalizar, reconoce que son experiencias sólo personales y que, por tanto, no tiene autoridad para decir que en todos y cada uno de los casos ocurrió lo mismo y ocurriría si alguien formara parte del Opus Dei), Las calificaciones y juicios que en aquellos momentos hice (Posiblemente en caliente y con una carga de subjetividad muy grande) son discutibles, pero los hechos son ciertos (le creo) y están narrados con honradez (pero, prácticamente aclara, están mal interpretados por ella misma). No hay ficción. Puede haber mayor o menor grado de acierto expresivo (Aquí me parece necesario aclarar que llamar "desacierto expresivo" a lo que se parece más a una calumnia es un modo algo liviano de calificar lo escrito, pero alcanza para desautorizar las falsas interpretaciones hechas en el momento en que escribió el libro) pero nada más. Sirva esta experiencia para que no se repitan hechos de esa naturaleza (Que así sea).

Con el paso de los años he perdonado y no guardo rencor alguno (Esta es la razón por la cual puede hacer el descargo anterior y desmentirse de un modo elegante pero que algunos aprovechan para afirmar que en ningún momento se haya desmentido). Aún en las obras que encarga Dios, las mujeres y los hombres cometen errores (De acuerdo: todos, ella y todos nosotros incluidos). Rezo por las personas que consciente o inconscientemente me trataron de aquella manera (También lo aprendió de San Josemaría y es una ratificación de que todo lo que dice en este comentario es válido), sin duda pensando con error que así defendían a la Institución. Sólo Dios tiene capacidad de juzgar y a su juicio me remito (Yo también)."


(Nota del oreja: por lo que conozco del tema, María del Carmen Tapia ha pedido a Javier Echevarría que quite del sumario de la beatificación de Escrivá, el juicio que por escrito y firmado por Echevarría figura sobre ella. Quizá lo considere injusto o falso. Yo no voy a juzgar, sólo me remito a lo publicado por ella también en la segunda edición de su libro a la que mencionas:

Dice Carmen: "El Opus Dei tuvo miedo, no cabe duda, de que aquellos que conocimos de cerca a monseñor Escrivá dijéramos la verdad y de que con ello pudiera verse disminuida la posibilidad de su beatificación y eventual canonización. A fin de que no interviniéramos como testigos en esta causa, lo mejor era alegar hechos que nos convirtieran en testigos no idóneos sin lugar a dudas. Por ello, no vacilaron al ser esas declaraciones secretas y estar convencidos de que nunca llegaríamos a conocerlas los interesados, en atacar con calumnias bajas y ruines referidas a conductas sexuales. Así lo demuestran las declaraciones hechas sobre mí por monseñor Javier Echevarría, vicario general del Opus Dei, aparecidas en las páginas 610 y 611 del Sumario del Proceso Romano sobre la Causa de Beatificación de monseñor José María Escrivá que trascribo a continuación, y que se refieren a mí:

"2.347. Desgraciadamente no debió ser así, porque al cabo de los años intentó la perversión de unas cuantas mujeres con las peores aberraciones. El Siervo de Dios, apenas tuvo conocimiento de algunos hechos, llamó a Carmen Tapia -que estaba en Venezuela- a Roma; aquí le anunció que no volvería a ese país, y por su reacción dedujo que había cuestiones más importantes que las ya conocidas, en las cuales había involucrado a varias personas. Ante tan horrenda depravación, que costó mucho llanto al Siervo de Dios por las gravísimas ofensas al Señor, y que trató de reparar con una constante oración y penitencia, dijo a esta mujer que tenía dos soluciones: pedir la dispensa, que se le concedería inmediatamente, o no pedirla, y entonces habría de someterse a un proceso, que sería enviado a la Santa Sede, quedando -como se merecía- completamente deshonrada por su extraviada vida. Aquella mujer pidió la dispensa; y como el Siervo de Dios comprendió que era una persona sin conciencia, le advirtió que si calumniaba a la Obra con su corrupción, no habría más remedio que informar sobre quién era la calumniadora. Hemos sabido que, desgraciadamente, esta mujer ha seguido por esos desastrosos derroteros."

(...) Monseñor Javier Echevarría, o Javi, como le llamaban familiarmente en el Opus Dei, no fue jamás mi confesor ni fue superior de la sección de mujeres durante los dieciocho años que yo pasé en el Opus Dei. Jamás hablé yo con él confidencialmente durante todos esos años ni nunca. Él sólo presenció las broncas llenas de improperios que con motivo de mi dimisión me lanzó monseñor Escrivá, y fue él quien, por orden de monseñor Escrivá, recogió en acta las admoniciones que éste me hizo. Monseñor Javier Echevarría está destinado a ser el sucesor de don Álvaro del Portillo; es decir, monseñor Escrivá sugirió que fuera el tercer "Padre". Le pido a Dios que, cuando lo sea, pueda reflexionar sobre sus errores "fundamentales" y emprenda un nuevo "camino", dirigido al amor y no al poder; más caritativo, o sea más "cristiano"; más universal, o sea "más católico" (Carmen Tapia).

Mi opinión personal -insisto, opinión personal-, es que Carmen piensa o pensaba que si 'dulcificaba' su libro (aunque del libro no ha tocado ni una sola letra, únicamente ha escrito una introducción que no existía en la primera edición, a la que tú mencionas y que tiene varias lecturas según desde dónde se lea), Echevarría retiraría del sumario su testimonio contra ella. Si Carmen Tapia quiere desdecirnos a ti o a mí o a los dos, puede escribir a la web como ha escrito en dos ocasiones. Un saludo.)



(De José Antonio) INASEQUIBLE AL DESALIENTO.

Querido José Carlos (26/7):

Yo también te he echado de menos.

Cuando ví tu nombre en el comienzo de tu correo de 26 de julio me alegré y me dije: Josecarlos ataca de nuevo :-)

Después de leer tu correo pensé que existe libertad de pensamiento... por lo que quizás la mejor respuesta fuera un respetuoso silencio, para no estar siempre polemizando contigo.

Sin embargo me he animado a responderte por dos razones: La primera, por respeto hacia ti, pues el silencio podría parecer indiferencia o desprecio; y la segunda, por facilitar elementos de juicio a quienes sin haber sido del opus intervienen en nuestra página o simplemente la leen, pues el silencio podría parecer una aceptación implícita por falta de argumentación en contra.

José Carlos, ¡por favor!... ¡tu planteamiento está viciado en su propia formulación!... ¡y no te das cuenta!... porque sigues con el corazón dentro del opus... por eso eres “cooperador”... y, por lo que se vé, con deseos de ser algo más...

Eso explica tu planteamiento (tus referencias religiosas pasan siempre por el opus... su formación, los hábitos adquiridos, etc.) y también explica tus excesos: Te parece natural –y no lo es- pedirnos que manifestemos nuestras prácticas religiosas concretas, y casi, casi, que demos gracias al opus por nuestra religiosidad...

Con ello incurres en dos defectos típicos del opus: a) uno de ellos, exigir a los demás que manifiesten su intimidad, pero guardando celosamente la propia (te recuerdo que tú mismo, preservando tu mismidad, sigues sin contar en éste sitio el porqué te fuiste tú de la opus, lo cual me parece muy respetable, pero entonces, no es razonable vengas con ese tipo de peticiones a los demás); b) el otro, considerar que los sentimientos religiosos de quien ha tenido contacto con el opus se deben a la formación recibida en el opus.

¡Por favor!... sé más objetivo... los sentimientos religiosos de los que no somos hijos de supernumerarios no tienen sus raices en la opus de dei, existían antes, durante y –en algunos casos- después de nuestro paso por el opus.

Ciertamente es posible irse del opus y seguir creyendo en la Iglesia... y asímismo es posible irse del opus y seguir practicando la religión católica...

Ese creo que es el planteamiento correcto. Y no el que tú formulas. Tú tiendes a confundir la parte (el opus, su formación, sus prácticas religiosas...) con el todo (la Iglesia, su formación, sus prácticas religiosas)... y no adviertes el disparate... ni los disparates que se derivan de ese mal planteamiento.

Yo no quiero incorporar a mi vida hábitos del opus (lo mío me costó quitármelos)... ni quiero vivir una religiosidad marcada por la formación del opus (no me parece de gente normal)... ni permitiré que mis hijos menores tengan ningún contacto con el opus (para que no les cause daño).

Para mí el opus no es una buena referencia religiosa, aunque sea una buena “marca”. Cada cosa tiene que estar en su sitio. Por eso, no me importaría comprar algún producto de la “marca” opus. La próxima vez que vaya al Corte Inglés preguntaré si ya venden algo de “esa marca”.

José Carlos, eres “inasequible al desaliento”, pero te falta objetividad, porque intentas ponerle al opus medallas que no son suyas sino de la Iglesia, y de la religiosidad que a cada cual nos enseñó nuestra madre (me refiero a “la de sangre”, claro... ¡qué mal suena, por cierto!...).

Recibe un abrazo.

José Antonio.


(de Casanueva) Hoy me fui de Casa

Hola a todos y todas. Hoy tomé una decisión muy difícil, como sé que lo ha sido para muchos de ustedes: le dije no al Opus Dei sin dejar de decirle sí a Dios.

No se imaginan cómo me siento... Estoy asustado, muy triste, pero con la conciencia tranquila, porque creo que obré de acuerdo con ella. Si mal no estoy, si se procede de acuerdo con los dictámenes de la conciencia, aunque ésta esté errada, se ha procedido adecuadamente.

Estoy en una sala de chat de una ciudad de América Latina, con los ojos hechos agua frente al ordenador. ¿Quieren que les exprese cómo me estoy sintiendo en este momento? Como un niño que ha quebrado una porcelana fina y ha escapado para que no le juzguen, para que no le hagan ningún tipo de inquisición.

Esta mañana, cuando redactaba mi "carta de renuncia", intentando glosar unos párrafos del Vademécum de los Consejos Locales para sustentar mi decisión, escubrí que no había sido Numerario sino Agregado no sólo por mis "particulares disposiciones personales y familiares", sino porque soy hijo ilegítimo. No se imaginan cómo me sentí.

Pero mi decisión no se fundamentó en el sentimiento, sino en la razón. Seguiré guardando un entrañable cariño por todas las personas con quienes compartí y un profundo agradecimiento por la formación que me dieron. Tengo el corazón limpio de rencores, pero el alma está triste... lo confieso.

Quisiera poder hablar con cada uno de ustedes, abrazarlos, pedirles que me orientaran, y sé que lo harán de muy buena voluntad. A algunos se les refrescará la memoria de su experiencia vivida; otros, quizás desde su madurez, esbozarán una sonrisa cuando lean lo que escribo. Pero entenderán que esto no es fácil.

En mi haber tengo 26 años, un futuro profesional definido, una familia a la que amo, amigos y amigas a las que me debo y una fe inmensa en Dios que sé que no me abandonará.

Esta experiencia de casi tres años como Agregado aportó mucho a mi proyecto de vida y me hizo madurar.

Ahora mi reto será reorientar mi vida, sin dejar de lado todo aquello, propio de la praxis ascética del Opus Dei, que me acercó realmente al panorama de lo sobrenatural. Trato de ver lo que me ocurre en la vida siempre con beneficio de inventario.

Luego, con más calma, les iré contando mi historia y lo que hizo que día a día me fuera desilusionando. Por el momento, y ahora más tranquilo que en el primer párrafo, les envío un cariñoso abrazo de despedida.

Casanueva



(De Casanueva) Quiero expresarles mi gratitud sincera

Hola a todos y todas:

Supongo que ya habrán leído mi correo de ayer en el que les comenté cómo me sentía. Hoy he vuelto a la misma sala de chat, no para leer lo que me habrán respondido, porque sé que aún no se ha hecho la actualización del sitio, sino para encontrar textos que me ayudaran a asumir la decisión de marcharme y encontré uno de Luis Usera, del 6 de julio.

Luis: No lo conozco y ojalá pudiera hacerlo algún día; sin embargo, no se imagina usted la paz que me dio y el estímulo tan grande que me ha significado su mensaje.

Públicamente quiero agradecer un correo personal que recibí de las Orejas. Fue el detalle más sublime y generoso que tuve hoy: sin duda, un apoyo grandísimo en estos momentos en que no puedo evitar ponerme melancólico y llorón, mientras camino errabundo por la calle, con mi walk-man y mi incertidumbre a cuestas...

Que Dios los guarde a todos y hasta que nos encontremos en el Cielo.

Casanueva


(de M. Piñeiro) Mi experiencia

Hola, os escribo para contar mi experiencia con el Opus Dei. En el Opus Dei hay gente de todo tipo, buenos y malos, igual que en el resto de la Iglesia. A mi tambien me jodieron bastante con lo de pitar, y mis padres que son tambien del Opus Dei, me apoyaron, lo que indica que no todo lo que hay en el monte es oregano, mis padres logicamente se cabrearon con las personas que me daban el coñazo con que tenia que pitar y escribir la famosa carta.

Desde que sucedio eso, mi asistencia en el club Doira de Vigo fue de mal en peor, se me empezo a dar la espalda, se me empezo a hacer el vacio y lo que es peor, se empezo a invitarme a que me fuera y calumniandome, claro, si solo contara esa parte, todo el mundo pensaria que el Opus Dei es una secta masonica o algo similar, pero hay otra parte, y es que el muchos numerarios, agregados y supernumerarios me apoyaron y mostraron su disgusto a las personas de dicho club e incluso llego a oidas del Padre, muchos sacerdotes y miembros del Opus Dei me conocen, y saben lo que me hicieron una serie de personas, personas que en realidad son los enemigos mas peligrosos de la obra. El enemigo no es el que dice que el Opus Dei es una secta, sino el miembro que da un ejemplo pesimo y desde luego, poco caritativo y misericordioso, como estas personas del Club Doira de Vigo.

Yo no tengo nada en contra del Opus Dei, lo veo algo bueno, pero sí que hay, dentro de dicha Institucion, una serie de personas que no deberian estar ahi, y que de hecho, el Padre ha invitado a abandonar la Obra por todos estos acontecimientos de gente que se queja de la actitud de algunos miembros del Opus Dei. Para terminar, solo decir que: Opus Dei SI, hipocritas y fariseos NO. Un saludo

M. Piñeiro


(de Carmen Charo)

Querido Jose Carlos, ¡Bienvenido, si no viene contigo el sacar de quicio las cosas!

Me sorprende que cites a Jose Antonio Pagola, porque no es bien visto por la obra y por los demasiados ortodoxos. Si tu ahora estás de acuerdo con la cita, te diré que te has quitado de encima mucha de la carga "opusiana", ya que lo que dice es contrario, muchas veces, al modo de actuar de la obra. En ella aprendimos lo contrario exactamente de lo que dice la cita. "Lo que verdaderamente da gloria a Dios es vernos llenos de vida..... la gloria de Dios es que viva el hombre" Ni que decir tiene que hay infinitos ejemplos en la obra, el más cercano el de Ana Azanza, de cómo se va constriñendo la vida reduciéndola a una obediencia ciega y a un cultivo permanente de la inseguridad personal. Bueno, pero nos pides que no nos volvamos a cebar en el tema, así que me callo.

Contestando a tu pregunta, por supuesto que sí es posible seguir creyendo y practicando lo bueno del espíritu de la obra. Aunque tengo que decir, que el espíritu de la obra no es exclusivo suyo. Es más añadiría que la obra lo que hace es prostituir todo un modo de acercarse a Dios, porque lo vacía de contenido quedándose en la superfice, en la apariencia, en la contabilidad de unas prácticas, e incluso va más alla, porque miente. Creo que la obra como institución no cree para nada, por ejemplo en la vida eterna, ya que se burla de todo usando la mentira para defender temas que le interesan, usa de las personas como si fueran pañuelos de papel... (Vuelvo a la carga, perdón.)

Querido Jose Carlos, claro que es posible encontrar realmente a Dios al haber dejado la obra. Precisamente es cuando muchos, nos sentimos más cerca de Dios que nunca. Yo quiero también aclararte que no he aprendido a vivir la fe en la obra. En la obra, lo que hemos hecho muchísimos es tocar fondo. Ha sido lo que Dios ha permitido para que lleguemos al fondo del abismo, dónde ya sólo queda subir hacia arriba con su ayuda, ya que la buena voluntad y la sinceridad personal, nunca nos faltaron.

La obra ha sido necesaria para todos. Gracias a haber pasado por ahí, hemos podido descubrir el Amor de Dios inmenso por cada uno, lo grande que es la persona humana, lo bonita que es la vida, y tantas cosas más. El hambre de Dios ya la llevábamos cada uno al llegar a la obra, lo único que hicieron, a la inmensa mayoría de los que vistamos esta web, fue matar nuestra inocencia.

Una vez fuera de la obra, poco a poco nos hemos ido recomponiendo y hemos sido capaces de volver a ver a Dios, que siempre ha estado a nuestro lado. Y, aunque no vayamos a Misa los domingos, ni nos confesemos, somos las mismas personas radicales de cuando pitamos, y procuramos mirar a los ojos a los demás en el trabajo, en la tienda, en la calle, ayudamos, escuchamos. Pero, no por mortificación pensada, sino porque tenemos la seguridad de que el otro es Dios. Y lo mismo pasa con todo. Procuramos ser honrados en todo, en el trabajo y en todas las manifestaciones de la vida.

Yo tampoco hago oración mental, sino que procuro hacer un silencio atento a la presencia de Dios. No hago planes, sino que procuro escuchar a Dios, sin haber leído antes ninguna meditación. Estoy atenta, simplemente procuro disponerme bien para saber oir y escuchar a Dios.

A casi toda la lista que haces hay que darle la vuelta. Por lo menos yo, he tenido que volver a entender de forma nueva cada palabra de la espiritualidad, y todavía hay algunas a las que no he llegado. Por lo tanto, claro que es posible vivir muy cerca de Dios, pero creo que lo que tu sigues teniendo es obsesión por las formas, que es lo que te hace ortodoxo o no, lo que te salva o no, y ahí creo que estás equivocado. Dios sería un enano si nos condenara por no ir a misa los domingos, o por comer carne el viernes santo. ¿Tu eres así? No, verdad?...Pues Dios... imagínatelo. No digo que no haya que llegar a eso, pero no es primero el cumplir y luego el entender, sino al revés. A Dios le importa nuestro corazón, no nuestras obras, lo contrario que hemos aprendido en la obra.

Bueno, Jose Carlos, relajate y no sufras por salvar a la humanidad, que Dios vela por cada uno y no le hacemos falta ninguno. ¡Ama y haz lo que quieras!

Un abrazo.

Carmen Charo


(de Dolores)

Estimados amigos

Les hago llegar una observación a juzgar por los testimonios que se recogen y por el conocimiento que uno tiene.

Es triste comprobar que muchos que dejan la Obra se dedican luego a "hacer la suya", sin participar en la vida de la Iglesia, en Instituciones comunitarias, en asociaciones de bien o simplemente en partidos políticos.Es decir a armar su "nidito" y punto.

En ese sentido no creo que la gente que deja la Obra sea mejor o muy distinta a la que se queda. Ni tampoco creo que dejar la Obra haga necesariamente mejor a nadie.

Lamentablemente los que se van parecen aplicar a sus vidas únicamente algunas cosas que aprendieron y no las mas importantes: cómo dedicarse a ganar dinero y a hacer su vida sin que les importe mucho la del resto.

No entiendo como una persona que vivió una vida de celibato y de entrega a Cristo pueda abandonarla tan rápidamente como si eso hubiera sido un error en su vida y una mera pérdida de tiempo.

Por otra parte en la visión de las cosas de la Obra aparece un desconocimiento de cómo son y han sido las cosas en general en muchas instituciones de la Iglesia: en los seminarios, en los conventos, etc.

Es decir que los mismos defectos que se le achacan a la Obra son prácticas comunes en muchas instituciones de entrega a Cristo, con la única novedad que en la Obra aparecen morigeradas para darle a la vida religiosa un carácter mas secular. Pero en esencia las exigencias y el modo de vida de un numerario o un agregado tiene muchos puntos en común con los de cualquier seminarista o persona consagrada en la Iglesia.

Dolores


(de Chamogüiny)

LA DILIGENCIA DE MI ABUELO

Mi abuelo era un personaje muy singular. Era médico y estuvo siempre muy interesado en las ciencias en general. Cuando yo era un niño, me llevaba al monte a coger fósiles, o a ver el nacimiento del manantial que surtía de agua potable a la ciudad. No recordaba haber visto el cometa Halley en su niñez, por lo que sacaba la conclusión de que no debió ser gran cosa. Le creí.

[...]

(El correo completo de Chamogüiny está en Tus escritos. Se titula "La diligencia de mi abuelo")


 


NOTA: cuando el oreja que está de guardia contesta a alguno de los correos, en asuntos del opus, su comentario va en cursiva y es la opinión personal del oreja que contesta. Lo hace expresando su opinión como uno más de los que escribís, no como línea editorial de la web. Sus opiniones son igual de personales -y criticables y respetables- como las opiniones que se vierten en los correos que se reciben. Cuando el tema al que responde el oreja es una pregunta en relación a cuestiones técnicas, sugerencias, inclusión de nuevas secciones... etc., lo hace en nombre de los orejas que creamos la web, la mantenemos y la actualizamos.



 

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Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?