APARTADO II Charla n° 2
I. La vida interior
II. Nuestro saludo y despedida
III. El Padre y la Obra
I. La
vida interior
Consiste en luchar por
adquirir, mediante el ejercicio de las virtudes, una intimidad creciente
con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que inhabita en el alma en gracia. La
vida interior consiste en comenzar y recomenzar siempre' (cfr.
Camino, n. 292).
Ese trato con el Señor se
fundamenta en la filiación divina: hemos de luchar por tener con nuestro Padre Dios el mismo trato que tiene un hijo pequeño con su padre (cfr. Camino, n. 267).
El fundamento de toda labor
apostólica es una vida interior intensa: "Sin Mí, no
podéis hacer nada" (loh 15»5); la vid y
los sarmientos (cfr. loh 15»1 ss.); Marta y María (cfr. Lc 10,38-42),
etc.; Camino, nº. 83, 107
Por tanto, para llegar a tener
vida interior, es preciso ser almas de oración y tener espíritu de
sacrificio (cfr. Camino, n. 175.)
a) Oración es elevar la mente y el corazón a Dios para expresarle nuestros pensamientos y deseos filiales
de adoración y de amor, contemplándole, adorándole, pidiéndole perdón, dándole
gracias, y rogándole (cfr. Camino, n. 91); es frecuentar cada día con mayor
intensidad la compañía y la conversación con el Gran Amigo, que nunca traiciona (Camino, n.88):
"Es el diálogo eterno, el
que han tenido todas las personas que se amaron en la tierra. Dios tiene derecho a decirnos: ¿piensas
en mí? ¿Tienes presencia mía? ¿Me tienes presente? ¿Me buscas como apoyo tuyo? ¿Me buscas como luz de tu vida, como fortaleza,
como coraza, como todo? En las horas que la gente de la tierra dice buenas: ¡Señor! En las horas que llama malas: ¡Señor! Y viene la paz, y el diálogo afectuoso, de
amor" (De nuestro Padre).
b) Siempre nos espera: no tenemos que
hacer antesala, tenemos hilo
directo.
II. Pax-In aeternum
Es Costumbre en Casa que nos
saludemos y nos despidamos entre nosotros así. No se trata de una contraseña
o algo semejante: sería algo contrario a la naturalidad propia del
espíritu de la Obra. Es un modo sencillo y familiar de ayudarnos a
mantener la
presencia de Dios y la visión sobrenatural en el trato mutuo, a la vez que nos encomendamos unos a otros.
III. El Padre
1. El Padre es la persona puesta por Dios a la cabeza de
-5 -
la Obra para
gobernarla en su nombre y en el de nuestro Fundador:
"Un profundo
convencimiento me llena de paz, al ver mi poquedad y al contemplar mi
responsabilidad: el Padre sigue conduciendo la Obra desde el
Cielo. Yo aquí no deseo ser más que el instrumento leal de su corazón
vigilante" (Del Padre, In memoriam, p. 43).
2. Le llamamos sencillamente
Padre porque la Obra es una familia, y porque el Padre se desvive
constantemente por formar a sus hijos en el espíritu del Opus Dei. Sólo piensa
en ser muy fiel a Dios, siguiendo los pasos de nuestro Padre y en
ayudarnos a ser santos. Nos quiere -como nuestro Padre- con
corazón de Padre y de madre.
3. La filiación al Padre es
característica esencial del espíritu de la Obra:
"Cuando yo muera, hijos
míos, al Padre, sea quien sea, amadlo mucho, mucho (....). Besad donde pise, no
dejéis esa pequeña mortificación diaria y de rezar con amor la oración
por el que hace cabeza. ¡Amadlo mucho, hijos míos, que es muy duro
llevar ¡esto encima!" (De nuestro Padre).
4. . Oración y mortificación por el Padre y por sus
intenciones:
“Me ha tocado suceder a un
santo, y ser el comienzo de la etapa de la continuidad y de la fidelidad al
espíritu del Fundador (...) Sé, con la más confiada seguridad, que la asistencia
divina no me faltará nunca, pero yo debo corresponder, y por eso os pido
la fortaleza de vuestras oraciones. Encomendadme al Señor,
para que, con su gracia, sea bueno y fiel" (Del Padre, In Memoriam, p. 42). Oración y mortificación
diaria por el Padre.
5. Afán
por conocer lo que el Padre dice, de obedecer a sus indicaciones y de unirnos a
sus intenciones. El espíritu de filiación al Padre está en la
base de la unidad de la Obra (cfr. Camino, n. 955).
6. Para fortalecer este
espíritu de filiación hay establecidas unas Costumbres de familia que iremos
conociendo.
Volver
al índice del Apartado II del Programa de Formación Inicial (B-10)
Ir al
índice de TODO el Programa de Formación Inicial (B-10)
Ir a Documentos y escritos internos del Opus
Dei
Ir a la página principal de la web ‘clásica’