18. EL BAUTISMO Y LA CONFIRMACIÓN256
A. EL BAUTISMO
1. Naturaleza del sacramento
a) "El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida
cristiana (...), y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el
Bautismo somos liberados del pecado y regenerados
como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la
Iglesia y hechos partícipes de su misión (...). El
Bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra" (Catecismo, 1213).
b) El rito esencial del Bautismo se
realiza por la triple inmersión o infusión del agua bautismal. Este rito significa y realiza la muerte
al pecado y la entrada en la vida de la Santísima Trinidad (cfr. Catecismo, 1239).
—
En
la Iglesia latina se confiere derramando tres veces agua sobre la cabeza. Esta triple infusión
va acompañada de las palabras del ministro: "NN.,
Yo te bautizo en el nombre del Padre, y del
Hijo y del Espíritu Santo".
—
En
las liturgias orientales el Bautismo se administra por inmersión (cfr. Catecismo, 1240).
2. Efectos del Bautismo
a) "Por el Bautismo, todos los pecados son perdonados: el pecado original y todos los pecados personales, así como todas las penas del pecado. En efecto, en los que
256 Mediante los sacramentos de la iniciación cristiana se ponen los fundamentos
de la vida cristiana. Estos sacramentos son: el
Bautismo, que es el comienzo de la vida nueva; la Confirmación, que es su
afianzamiento; y la Eucaristía, que alimenta al cristiano con el
Cuerpo y la Sangre de Cristo para ser transformado en Él (cfr.
Catecismo, 1212).
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han sido regenerados no permanece nada que les impida entrar en el Reino de Dios" (Catecismo, 1263).
— "No obstante, en el bautizado permanecen ciertas consecuencias temporales del pecado, como los sufrimientos, la enfermedad, la muerte, o las fragilidades inherentes a la vida como las debilidades de carácter, etc., y también una inclinación al pecado que la Tradición llama concupiscencia, o «fomes peccati»" (Catecismo, 1264). La concupiscencia no es pecado, no puede dañar a los que no la consienten y la resisten con la gracia de Jesucristo (cfr. ibidem).
b) El Bautismo hace de la persona
"una nueva criatura" (II Cor 5,17), un hijo adoptivo de Dios (cfr.
Gal 4,5-7) que ha sido hecho
"partícipe de la naturaleza divina" (II Pet 1,4), miembro de Cristo (cfr. I Cor 6,15; 12,27), coheredero con Él (cfr. Rom 8,17)
y templo del Espíritu Santo (cfr. I Cor 6,19) (cfr. Catecismo, 1265).
c) "La Santísima Trinidad da al bautizado la gracia santificante, la gracia de la justificación" (Catecismo, 1266)257. Así, toda la vida
sobrenatural del cristiano tiene su raíz en el santo Bautismo que:
—
le hace capaz de creer en Dios, de esperar en Él y de amarlo mediante las
virtudes teologales;
—
le concede poder vivir y obrar bajo la moción del Espíritu
Santo mediante los dones del Espíritu Santo;
—
le permite crecer en el bien mediante las virtudes morales (cfr. Catecismo, 1266).
d) Hecho miembro de la Iglesia, el
bautizado está llamado a permanecer en comunión
con los demás miembros. Esto significa, en particular, que debe obedecer a los pastores de la Iglesia.