Anexo 3

CONSERVACIÓN DE TEXTOS PARA LA LABOR DE FORMACIÓN

Es lógico adoptar medidas de prudencia para evitar que se pierdan o se deterioren los escritos y otro material para la formación o la dirección de las labores apostólicas. Entre otras precauciones, es muy aconsejable llevar un control exacto y actualizado de los ejemplares de los textos de los que se dispone: si alguna vez se extraviase algún documento, se comunica a la Comisión Regional o al Consejo de la Delegación, informando de los detalles oportunos.

Se suelen custodiar bajo llave:

-   los materiales -textos, guiones, experiencias, vademécum-, para la labor formativa del Consejo local;

-   el Programa de formación inicial, para uso del Consejo local y de los que tienen el encargo de ayudar en la formación de quienes piden la admisión en la Prelatura.

-   los guiones y bibliografía sobre las intenciones mensuales, para uso de las personas que hayan de dirigir Círculos o atender charlas fraternas.

También se guardan adecuadamente los textos que los fíeles de la Prelatura y los socios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz utilizan directamente para mejorar su formación y su actividad apostólica: Cartas del Padre, volúmenes de la colección Bonus Pastor, Crónica, Obras, Meditaciones, Cuadernos, etc.

En los Centros, se toman las medidas necesarias para asegurar que no se extravíen. En las casas de retiros -y también en casas de Convivencias, sólo cuando están ocupadas-, lo mejor es prever un armario, con llave, en la zona de huéspedes o en la habitación del sacerdote. En las demás casas que se utilicen para Convivencias y Cursos de retiro, pueden quedar durante los días que dure la actividad, guardados bajo llave. Terminada la actividad, se devuelven al Centro de donde se sacaron.

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Para llevar un control efectivo de los documentos, puede ser eficaz preparar una ficha donde se anote: quién lo ha tomado, la fecha de salida y la de devolución.

Cuando es necesario, por alguna circunstancia extraordinaria -cambio de casa, por ejemplo-, estos materiales se trasladan con sentido de responsabilidad: puede hacerlo un miembro del Consejo local, en una cartera de mano, en una bolsa o en un maletín. Es aconsejable que, en estos viajes, se lleven siempre consigo, sin dejarlos en ningún lugar, por más seguro que parezca.

Si en un Centro de Numerarios, excepcionalmente, no va a vivir nadie durante algún periodo del año, dos personas del Consejo local entregan toda la documentación al Secretario de la Comisión Regional o de la Delegación, para que la custodien durante esa temporada. Se firma un escrito en el que figuran la fecha y la relación de los documentos trasladados. Si la ciudad no es sede de la Comisión Regional o de una Delegación y hay más de un Centro de Numerarios, se puede dejar ese material en otro Centro, y se comunican los datos oportunos a la Comisión Regional o a la Delegación.

Estas orientaciones obedecen a exigencias de orden y de eficacia: no hay nada que ocultar en todo ese material, dirigido a ayudar a las almas.

 

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