Anexo 5
DECLARACIÓN ANTERIOR A LA FIDELIDAD
Con la ayuda de Dios Nuestro Señor, para quien
es toda la gloria, confiando en la intercesión de Santa María, de
nuestros Patronos y de mi Santo Ángel Custodio, yo ..., por mi honradez cristiana, me comprometo a cuidar
con especial diligencia lo que sigue:
1° - con respecto a la Prelatura: evitar sinceramente, por mi parte, todos aquellos hechos o palabras que, en
cualquier modo, puedan atentar a la
unidad espiritual, moral o jurídica del Opus Dei. Y si estas cosas
fueran hechas o dichas por otros miembros, no tolerarlas y corregirlas, según parezca oportuno en la presencia del
Señor;
2° - con respecto a todos y cada uno de los Directores del Opus Dei:
a)
evitar cuidadosamente, por mi parte, las murmuraciones que pudieran disminuir su fama o restar eficacia a su autoridad; y,
de modo semejante, rechazar las murmuraciones de los
otros, y no consentirlas en ningún modo;
b)
ejercitar la corrección fraterna, según el espíritu del Opus Dei, con mi inmediato Director, cuando, considerado el caso en la presencia de Dios,
la corrección parezca conveniente al bien de la
Prelatura. Si, pasado un prudente espacio de tiempo,
advirtiera que la corrección no ha sido atendida, y el bien evidente del Opus Dei lo exige o aconseja, daré a conocer todo el
asunto al inmediato Director Regional o Central o al
Padre, dejaré la cosa plenamente en sus manos, y no
volveré a preocuparme más de ello;
3° - con respecto a mí mismo: procurar
esmerarme aún más en ser fiel a la doctrina de la
Iglesia y al espíritu del Opus Dei, en mi actividad, libre y personalmente responsable. Teniendo en cuenta el deber de formar bien mi propia conciencia, pediré
consejo cuando sea menester, de acuerdo con
las normas de la moral católica y de la ética cristiana, y conservaré rigurosamente, por tanto, el secreto
natural, el comisorio, el profesional y cualquier otro tipo de secreto
cualificado. Recordaré siempre que también
soy completamente libre y responsable sobre el modo de aplicar los
criterios doctrinales generales a cada caso concreto, sin pretender descargar mi responsabilidad en la persona
que ocasionalmente, a petición mía, me haya ayudado a formarme una
conciencia recta.
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