Anexo 11
EXPERIENCIAS SOBRE CONVIVENCIAS
DE DURACIÓN CORTA PARA COOPERADORES Y AMIGOS
La duración de estas Convivencias suele ser de una tarde, de un día o de un fin de semana.
La decisión, sobre la oportunidad de llevar a cabo Convivencias de este tipo, corresponde a los Consejos locales de los Centros de Supernumerarios, que las preparan, dan las orientaciones precisas a las personas que se ocupan de atenderlas, facilitan los guiones para las charlas, el horario, los temas de meditaciones, el plan de tertulias, etc.
Si asiste un sacerdote, los temas más habituales entre los que se escogen para las meditaciones suelen ser: vida de fe; santidad personal; vocación; desprendimiento; generosidad; apostolado; la Santísima Virgen; etc.
Resulta más eficaz organizarías para los Cooperadores y amigos de Numerarios, Agregados y Supernumerarios, pues los Supernumerarios se sienten mucho más responsables así de sacar adelante la Convivencia. En este último caso, la atienden —como mínimo— el encargado de Grupo, un Celador y varios Supernumerarios del Grupo. Es muy recomendable que participe también algún miembro del Consejo local. Siempre que sea posible, asistirá un sacerdote, aunque no esté todo el tiempo que
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dure la Convivencia: muchos Cooperadores y amigos comienzan entonces, o consolidan, la dirección espiritual y aprovechan para recibir el sacramento de la penitencia.
Lógicamente se planearán distintos tipos de Convivencias, según las circunstancias y la finalidad que se pretenda; por ejemplo:
a)
para personas que se relacionan
por primera vez con los medios de formación de la labor de
San Gabriel: por ejemplo, parte de los padres de los
alumnos de centros de enseñanza, que son obras corporativas o labores personales; algunos padres de chicos de San Rafael o de socios
de clubes juveniles;
b)
para los que ya asisten a
alguno de los medios colectivos de formación, pero
todavía no son Cooperadores.
Estas actividades se pueden celebrar en una casa de retiros o de Convivencias, cuando quedan disponibles uno o dos días, entre dos actividades de mayor duración; si se trata de Convivencias de media jornada, cabe también utilizar la sede de un club de bachilleres, una Residencia, un colegio masculino que sea obra corporativa o labor personal, etc. Lo más frecuente será servirse de casas particulares de Supernumerarios, de Cooperadores o de amigos, que reúnan las condiciones necesarias. En estos casos, hay que evitar que esas actividades puedan convertirse en un motivo de emulación social, por parte de los propietarios; y no se proyectan películas de tertulias de nuestro Padre, a menos que esas casas se empleen habitualmente para actividades apostólicas. En ocasiones, no hay inconveniente en recurrir a un hotel si se consigue suficiente independencia.
Cuando los asistentes son padres de alumnos de colegios que son obras corporativas o labores personales, o padres de socios de un club, de chicos de San Rafael, etc., se puede incluir una sesión de trabajo —en la que ellos participen—, para tratar temas relacionados con el entrelazamiento de las labores de San Rafael y de San Gabriel.
Es importante considerar detenidamente el horario. Los asistentes suelen preferir que queden pocos ratos de tiempo libre.
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