X. LA SAGRADA EUCARISTÍA

1. LA EUCARISTÍA: SACRAMENTO Y SACRIFICIO

«Nuestro Salvador, en la Ultima Cena, la noche que le traicionaban, instituyó el sacrificio eucarístico de su Cuerpo y de su Sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz, y a confiar así a su Esposa, la Iglesia, el memorial de su muerte y resurrección: sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad, banque­te pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera»1.

La Eucaristía es verdadero y propio sacramento de la Nueva Ley, instituido por Jesucristo2. Así, en la Eucaristía se encuentran los tres elementos constitutivos de todo sacramento: a) el signo sensible: en este caso, la Consagración del pan y del vino por el sacerdote3; b) la gracia invisible conferida por la promesa del Señor: «si quis manducaverit ex hoc pane, vivet in aeternum»4; c) su institución por Cristo5.

1.                      Conc. Vaticano II, Const. Sacrosanctum concilium, n. 47; Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1323.

2.                      Cfr. Conc. de Trento, sess. VIl, De sacramentis, c. 1.

3.                      Cfr. Conc. Florentino, Bula Exultate Deo.