PRELATURA
SANCTAE
CRUCIS
ET OPERIS DEI
PLAN DE FORMACIÓN
RATIO INSTITUTIONIS
ÍNDICE
II. CARACTERÍSTICAS Y MODOS DE LA FORMACIÓN, 7
IV. LA FORMACIÓN PROFESIONAL, 19
V. LA FORMACIÓN ESPIRITUAL, 25
VI. LA FORMACIÓN APOSTÓLICA, 37
VII. LA FORMACIÓN DOCTRINAL, 47
VIII. LOS CENTROS DE ESTUDOS
REGIONALES, 51
A. Los Centros de Estudios para
Numerarios, 53
B. Los Cursos de Estudios para Agregados
o para Supernumerarios, 61
1° El régimen del Studium Generale, 67
2° Los Profesores del Studium Generale,
75
3° Los alumnos
del Studium Generale, 85
IX. Los centros de estudios interregionales, 91
X. Los estudios institucionales de
filosofía
y de sagrada teología, 99
XI. La formación
permanente, 105
I. INTRODUCCIÓN
1. Los fieles de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei reciben una peculiar e intensa
formación, para poder
responder a su específica vocación cristiana a la
propia santidad y al apostolado en medio del mundo.1
2. Este Plan
de Formación, basado fielmente en el espíritu del Opus Dei que nos dejó el Beato Josemaría Escrivá, nuestro queridísimo Fundador, contiene el plan general de
toda la formación que se ha de
proporcionar en la Prelatura, elaborado con arreglo a las normas y disposiciones del derecho universal y particular, y en conformidad con
el espíritu del Concilio
Vaticano II.
3. Los fieles del Opus Dei llamados al
sacerdocio reciben la
formación específica para el ejercicio del ministerio sacerdotal conforme a la Ratio Institutionis Sacerdotalis de la Prelatura.
1. Cfr. Codex
iuris particularis Operis Dei seu Statuta Prxlaturae Sonctae Crucis et Operis Dei (Statuta), nn. 2, 3 §1, 2°, 6 y 27 §2,1°.
II. CARACTERÍSTICAS Y MODOS DE LA FORMACIÓN
4. La formación de los fieles del Opus Dei, que comienza cuando dan sus primeros pasos en la Obra y dura hasta el mismo momento de la muerte,
comprende los aspectos humano, profesional, espiritual, apostólico y
doctrinal; aspectos que se compenetran armónicamente entre sí, como conviene a la fuerte unidad de vida característica del
espíritu del Opus Dei 2, y que es recomendada insistentemente por la Iglesia a todos los fieles 3.
5. Para formar a los fieles del Opus Dei no se
les saca del mundo, donde por su
misma vocación cristiana deben
permanecer; al contrario, su formación se coordina y adapta, en el modo y en el tiempo, a sus obligaciones seculares, es decir, a su trabajo
profesional.4
6.
Esta plena armonía y conexión
entre la formación y la actividad
profesional es una nota esen-
2. Cfr. Statuta, nn. 3 §1,2°,
6, 21 y 110.
3.
Cfr. JUAN PABLO II, Ex. Ap. Christifideles laici, 30-XII-1988,
n. 59.
4.
Cfr. Statuta, n. 99 §2.
cial del espíritu del Opus Dei, porque todos los fieles de la Prelatura:
a)
están llamados a
buscar la santidad y a ejercer el
apostolado, precisamente en su propio trabajo profesional y mediante el ejercicio del trabajo profesional5;
b)
tienen el deber,
como lo exige el espíritu del Opus Dei, de
procurarse con el propio trabajo los medios económicos necesarios no sólo para su sustento y —cuando así lo requieran las circunstancias— el de su familia, sino también para
contribuir a sostener las labores apostólicas 6;
c)
deben ejercitar
plenamente el sacerdocio común de
los fieles, por medio del testimonio de una vida santa y
de un apostolado constante en el mundo, conforme
a las exigencias de la vocación cristiana.
7. De esta manera, la constante formación, en sus diversos aspectos, es compatible tanto con los estudios civiles como con la tarea profesional, por el amor al trabajo y el espíritu de sacrificio que los fieles de la Prelatura deben cultivar como exigencia específica.
5.
Cfr. Statuta, nn. 3 §1, 3°
y 86.
6.
Cfr. Statuta, nn. 22 y 94
§2.
8. Es nota esencial del espíritu del Opus Dei un gran amor a la libertad: los fieles de la Prelatura están y perseveran en el Opus Dei porque ejercen en cada momento la propia libertad — la libertad de la gloria
de los hijos de Dios (Rom 8,21)—, que no admite ninguna forma de coacción;
por eso han de ser conscientes tanto
de que no se puede amar a Dios sin libertad,
como de que el amor y la entrega constituyen la máxima manifestación del ejercicio de la libertad. 7
9. La formación que se proporciona en la
Prelatura se basa en este espíritu de libertad y lo fomenta en sus fieles, para que sean personas que,
fortaleciendo diariamente la
propia personalidad, respondan de sus acciones y
obren siempre con libertad y responsabilidad
personales en las diversas situaciones del mundo y de las estructuras temporales, sirviendo a la Iglesia y a todos los hombres sin excepción. 8
10. Por estas razones, la participación de los fieles en el proceso de su propia formación es eminentemente activa: se incentiva su espíritu de iniciativa y su espontaneidad, a cuyo ejercicio se da un oportuno espacio, tanto en los medios didácticos como en la conversación sincera con los Directores y los Profesores.
7.
Cfr. De spirítu et de piis servandis
consuetudinibus (De spiritu), Roma 1990, n. 36.
8.
Cfr. CONC. VAT. II, Decl. Gravissimum educationis, n. 2.
III. LA FORMACIÓN HUMANA
11. §1. La formación humana lleva a los fieles de la Prelatura a adquirir, aumentar y consolidar las virtudes humanas, que son muy apreciadas en las relaciones personales y ayudan en el desarrollo del apostolado, de manera que, con el auxilio de la gracia, puedan más fácilmente santificarse y ejercer un apostolado eficaz, procurando siempre y en todo sobrenaturalizar fielmente aquellas virtudes. 9
§2. Así pues, conscientes de que el cristiano debe poner toda su persona al servicio de Dios, siguiendo el ejemplo del mismo Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, se empeñarán especialmente en ejercitar la fortaleza, la laboriosidad, la magnanimidad, la paciencia, la alegría, el optimismo, la serenidad, la sencillez, la nobleza, la sinceridad, la justicia, la templanza, la lealtad, la audacia, la comprensión, etc., de modo que puedan santificar sus tareas y dar testimonio de Cristo en medio del mundo.10
9. Cfr. Statuta, n. 90. 10. Cfr. De
spiritu, nn. 32-33.
12. Con particular cuidado se procurará que los fieles del Opus Dei cultiven, en sus relaciones sociales, una extremada afabilidad y cortesía, de forma que:
a)
obren siempre de
acuerdo con las exigencias del
supremo mandamiento de la caridad, dominando las pasiones y ejercitando la delicadeza en el trato mutuo;
b)
manifiesten con
ponderación las propias opiniones y
se dediquen con empeño a un serio estudio de los problemas, evitando discusiones
estériles;
c)
tengan
constantemente en cuenta que, en las cuestiones que no pertenecen a la doctrina católica, hay plena
libertad de opinión en todos los ámbitos de la actividad humana, y que han de
respetar con esmero esa
libertad y hacer lo que esté de su parte para que la respeten los demás;
d)
actúen paciente y
magnánimamente con las personas que sostienen posturas contrarias a las
suyas, sin ceder ni consentir en opinión alguna
que se oponga a la doctrina de la
Iglesia, en materia de fe o de
costumbres;
e)
muestren con obras y de verdad (1 Jn 3,18) su gran aprecio a la amistad, que ha de ser reconocida y cultivada siempre y por todos
como una de las máximas realidades humanas y
cristianas. 11
13. §1. Como parte de la formación humana, el Opus Dei exige a sus fieles una buena preparación cultural, adecuada a la condición profesional y social de cada uno. Todos deben ser conscientes no sólo de su derecho a la cultura, sino también de su obligación de adquirirla y de facilitarla a los demás 12. Este aspecto de la formación se fomenta e incrementa de modo permanente.
§2. Entre otras facetas de la formación cultural, todos procurarán desarrollar, según las posibilidades personales, la capacidad de expresión oral y escrita, de manera que puedan comunicar eficazmente con los demás y, sobre todo, dar a conocer a Cristo con don de lenguas a todos los hombres.
11.
Cfr. Statuta, n. 90; De spiritu, nn.
34 y 49-50; Código de Derecho Canónico (CIC), c. 227; CONC. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, n. 43.
12.
Cfr. CONC. VAT. II, Const. past. Gaudium et spes, n. 60.
IV. LA FORMACIÓN PROFESIONAL
14. §1. Como la vocación profesional es parte importante de su vocación cristiana, los fieles de la Prelatura del Opus Dei están obligados a adquirir una conveniente formación profesional. La vida en el Opus Dei se puede describir, con pocas palabras, diciendo que "cada uno debe santificar su trabajo profesional; santificarse en el perfecto cumplimiento de su trabajo profesional; y santificar a los demás por medio de su propio trabajo profesional" 13.
§2. Los fieles del Opus Dei adquieren la formación profesional en los mismos lugares —universidades, escuelas, talleres, etc.— que los demás fieles y ciudadanos corrientes, sus iguales.
§3. Por lo que concierne a la labor profesional, la dirección espiritual impartida por la Prelatura se orienta a hacer amar la profesión por amor de Dios y, por tanto, a poner los medios para formarse debidamente, y a desempeñar siempre la propia tarea con sentido y modos coherentemente cristianos.
13. Statuta, n. 86 §2.
15.
Los fieles
del Opus Dei realizan su misión de servicio a la Iglesia y a todos los hombres mediante su dedicación al trabajo, cada uno en su ambiente social, esforzándose por dar ejemplo de perfección
cristiana y humana precisamente en
el ejercicio de su tarea
profesional. Para esto, es necesario que los fieles laicos del Opus Dei destaquen por su prestigio profesional; y que se preocupen
constantemente de adquirir la
formación científica o técnica que exige su propio trabajo. u Entre aquéllos que realicen estudios superiores, muchos obtendrán el Doctorado
o un título superior equivalente,
además del título académico civil
exigido para el ejercicio de la profesión
universitaria.
16.
Los fieles
del Opus Dei se esfuerzan por realizar su trabajo con competencia profesional y por amor de Dios,
porque en esa tarea "ven no sólo un insigne valor humano, totalmente necesario para promover la dignidad de la persona humana y el
progreso social, sino también, y principalmente, una maravillosa ocasión y medio para la unión personal con Cristo, imitando su laboriosa vida
oculta
en generoso servicio a los
demás hombres, y así cooperar a la obra, llena de amor, de la Creación y Redención del mundo"15.
14.
Cfr. De spiritu, nn. 55-57.
15.
Statuta, n. 86 §1.
17. §1. En su actuación profesional, cada fiel de la Prelatura goza de la misma plena libertad que los demás ciudadanos católicos, dentro de los límites de la doctrina católica en materia de fe y costumbres. 16 El Opus Dei únicamente les pide que tengan sensibilidad hacia los problemas humanos y sentido sobrenatural para enjuiciarlos y resolverlos cristianamente, siempre conforme a la recta conciencia de cada uno.
§2. Con este fin, cada uno se esforzará por conocer a fondo los principios éticos y deontológicos que rigen el ejercicio de la propia profesión y la doctrina social de la Iglesia, que propone criterios imprescindibles para una efectiva santificación del trabajo profesional y del conjunto de las realidades temporales.
16.
Cfr. Statuta, n. 88 §3; CIC, c. 227.
V. LA FORMACIÓN ESPIRITUAL
18.
La formación
espiritual que la Prelatura proporciona a
sus fieles, tiende a crear en cada uno de ellos la unidad de vida, propia de la fisonomía espiritual del Opus Dei, que se manifiesta por la
perfecta unión del aspecto
ascético con el apostólico, que están intrínseca y armónicamente fundidos y compenetrados con el carácter secular del Opus Dei.17
19.
Puntos
principales de la vida interior de los fieles del Opus Dei son: la caridad ordenada; la vida contemplativa, absolutamente necesaria para
perseverar en el Opus Dei; el
valor santificador del trabajo que,
al ser santificado, se convierte en obra
de Dios; la prontitud
para comportarse generosa y afablemente con
cada uno, que es gastarse en servicio a los demás; el deseo de establecer o continuar el diálogo con todos los hombres, para llevarlos
al conocimiento de la verdadera
doctrina de Nuestro Señor y
prepararles a la gracia de la fe; el desprendimiento de los bienes temporales: estar en el mundo, sin ser mundanos.
17. Cfr. Statuta, n. 79; De spiritu, n. 5.
20.
El
fundamento sólido de la vida espiritual de los fieles del Opus Dei es el sentido, humilde y sincero, de su filiación divina en Cristo Jesús,
que se traduce en un deseo
ardiente, tierno y profundo a la vez, de imitar a Jesucristo como hermano
primogénito y de estar
siempre en la presencia de Dios; filiación que, bajo la guía del Espíritu
Santo, lleva a vivir vida de fe en
la Providencia, y facilita la entrega serena y alegre a la divina Voluntad.18
21.
Los fieles de la Prelatura
alimentan su vida cristiana especialmente con los Sacramentos de la Iglesia. Integran, además, la fisonomía espiritual
del Opus Dei una piedad doctrinal, fundada en el estudio de la Sagrada Teología y en el personal ejercicio de la
oración, de la mortificación y de la penitencia;
una tierna devoción a la Santísima Virgen María; un filial amor a la Santa
Madre Iglesia; una sincera
veneración, un sólido afecto y una docuidad total al
Romano Pontífice y al colegio de los Obispos19;
una esforzada dedicación al trabajo profesional
ordinario, objeto y medio de santificación; el amor a todas las realidades temporales honestas; en fin, un
delicado respeto a la legítima libertad de
los demás.
22.
La
formación de los fieles del Opus Dei tien-
18.
Cfr. Statuta, n. 80; De spiritu. nn. 7-8.
19.
Cfr. De spiritu, n.
15.
de a que el centro y raíz de su vida espiritual sea el Santo Sacrificio de la Misa, memorial de la Muerte y Resurrección del Señor, que perpetúa por los siglos el Sacrificio de la Cruz: "sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da la prenda de la futura gloria" 20. Todos, por tanto, participarán diariamente en el Santo Sacrificio de la Misa, comulgando sacramental o, al menos, espiritualmente con el Cuerpo de Cristo. Además, visitarán al Señor en el Santísimo Sacramento en otro momento del día. 21
23. La piedad que se fomenta en el Opus Dei debe ser siempre sencilla, sobria y firme, y a la
vez doctrinal; una piedad que lleva a los fieles a
venerar con alegría espiritual la Sagrada
Liturgia, saboreada con delicadeza. 22
Pondrán en práctica la devoción del Opus Dei a la Santísima Trinidad, a
la Sagrada Eucaristía, a la Santa Cruz de
Jesucristo. También procurarán los
fieles contemplar e imitar la vida oculta
de Jesucristo en Nazaret, que santificó el trabajo ordinario y las circunstancias cotidianas.
24.
Además de
las virtudes teologales, los fieles del Opus Dei deben cultivar con especial empeño la
20.
CONC. VAT. II, Const. Saerosanctum concilium, n. 47.