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 Tus escritos: No somos iguales el opus dei y yo.- Otaluto

010. Testimonios
otaluto :

Verdaderamente no comparto el escrito de Patricio, ni su lógica, ni el modo particular de ver el mundo que expresa. Aunque escribe bien, y hasta con algo de gracia, en el fondo el mensaje que transmite es muy básico: “todos somos igualmente malos, luego, dejen en paz al opus dei”.

Lamento tener que personalizar, porque estoy seguro de que Patricio es una persona simpatiquísima y muy decente. Pero mi aversión por ese modo de pensar tiene un origen muy concreto...



Me acababan de tomar en una empresa, con un cargo relativamente alto. Apenas entrar me di cuenta de que todo era un desastre. El negocio andaba pésimo hacía años, el accionista había dejado el manejo de todo en manos de un loco, secundado por una banda de delincuentes. La empresa era un antro. Yo estaba en mi oficina, evaluando mi situación, cuando aparece este personaje siniestro, brazo derecho del mandamás, con cargo y ocupación difusa pero metido en todos los temas y temido por todos. Para redondear la escena, imaginen al típico mafioso de segunda categoría que aparece en las películas, con un corte de pelo moderno y muy lustroso, y ropa cara, muy cara, y un reloj grande, muy grande y caro.

Se sienta en plan de amigos. Luego de explicarme que yo era un completo ignorante del negocio y él un experto (ambas cosas ciertas), y de darme algunas coordenadas sobre con quien debía llevarme bien, la conversación tomó un tono más personal, y para mi asombro, casi filosófico.

Fue algo así:

-Otaluto, si tu familia estuviera en la ruina, ¿serías capaz de robar para alimentar a tus hijos? -Por su puesto.- respondí.
–Bueno, eso mismo. En un punto nadie es decente, todos somos capaces de hacer lo que sea si las circunstancias lo requieren. Todos los hombres somos iguales.

Estas palabras, dichas por ese personaje, claramente tenían un propósito: el de explicarme que no se necesitaba gente con escrúpulos husmeando alrededor, que las cosas eran como eran, y que más valía que me considerara parte de la banda. Total, todos somos iguales, ¿o no?

Para mí, sin embargo, tuvo un efecto revelador. Fue uno de esos raros momentos en que uno siente que ha comprendido algo que vale la pena. ¿De verdad somos todos iguales? El aprendiz de mafioso y yo, ¿verdaderamente éramos iguales?

Toda la filosofía de la culpa que aprendí en el opus dei, me hubiera llevado a decir que sí, que somos todos igualmente malos, por lo menos en potencia. Sin embargo en ese momento "vi" por qué esto no puede ser así.

La ética y la vida en general no se trata de lo que somos capaces o no de hacer, sino de lo que realmente hacemos día a día. No se trara de dilucidar qué haría cada uno en el momento de la desesperación, sino en todo lo que hemos hecho para evitar ese momento.

Para los malechores, el mal final es una consecuencia de sus actos. Para los hombres de bien, si ocurre, es un simple accidente, un hecho fortuito.

El equilibrio con el que vivimos nuestra vida, poniéndole garra, usando la cabeza para no dejarse tentar por el camino fácil, por la estupidez, por el consumismo, es lo que finalmente llamamos virtud. La virtud es lo que nos mantiene alejados de nuestra peor parte, simplemente impide que llegue a ser.

Cuando el fundador del opus dei decía que se sabía capaz de todas las maldades, hablaba por sí mismo. No sé si pretendía pasar por humilde, o si realmente era un malvado y se burlaba tristemente de nosotros en nuestras narices. Quizás ambas cosas.

Yo tengo claro que soy capaz de una buena porción de maldad. Maldad lisa y llana, e inexcusable. Pero no me considero capaz de tooooodassssss las maldades. Faltaba más. Yo no he estafado a miles de personas, haciéndoles creer que recibí un mensaje divino, ni les he robado su dinero y sus vidas. No he puesto sobre los hombros de otros cargas que yo mismo no pensaba llevar. No no he mentido a la Iglesia, ni usurpado títulos, ni utilizado el chantaje para hacerme servir. No he fraguado documentos para justificar mi charlatanería, no he sacado ventaja del débil, ni despojado a la viuda.

No he hecho estas cosas y no las haré.

Patricio, no somos iguales el opus dei y yo.

Paz a todos.

Otaluto.




Publicado el Lunes, 23 enero 2012



 
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