Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 52 usuarios anónimos y 1 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 Tus escritos: No es necesario escribir la carta de dispensa.- Teluro

020. Irse de la Obra
Teluro :

Estimada Chale:

Preguntas si es necesario escribir o no la carta de dispensa para salir del Opus Dei. Como ya escribieron Inocencio y Vermudo en comunicaciones muy interesantes, no hace falta escribir tal carta porque el contrato que tú has hecho con la Prelatura es NULO como a continuación explicaré.

En otras palabras tú NUNCA has formado parte de la Prelatura, y en consecuencia escribir una carta de petición de dispensa es completamente innecesario...

Algunos aducen como razón de que no eres miembro de la Prelatura el hecho de que en el Código de Derecho Canónico se habla de una cooperación a través de un contrato, más que de una pertenencia, como si no hubiera obligación moral de cumplir los contratos.

La realidad es más radical: tu contrato es NULO por dos razones. Una se refiere a tí y otra a la Prelatura que sois las partes contratantes.

Primera razón. Por tu parte el contrato es NULO por IGNORANCIA INVENCIBLE de los términos exactos del contrato. En efecto, tú nunca has tenido acceso a ellos pues esos términos están contenidos exclusivamente en los Estatutos de la Prelatura: la Obra no ha publicado oficialmente NUNCA estos Estatutos ni en latín ni en un idioma vulgar que tú puedas comprender, ni para uso interno ni para uso externo; y a tí nadie te los ha leído antes de hacer el contrato. (Extraoficialmente fueron publicados en latín como anexo a un libro que se vendía en España en Librerías.)

Segunda razón. Por parte de la Prelatura ha existido y existe el defecto de DOLO o engaño. Dolo por doble razón. Por haber afirmado que los términos del contrato son los contenidos en el Catecismo de la Obra cuando la realidad es que el Catecismo contiene interpretaciones falsas de los Estatutos. Y antes de que conocieras el Catecismo, te fueron adoctrinando en los medios de formación de obligaciones (algunas incluso bajo pecado grave) contrarias a los estatutos y en algunos casos, a las leyes de la Iglesia. Las dos más importantes son la falsa obligación de tener que hacer la confidencia con la persona que la Prelatura te indica. La segunda, si eres numeraria, es la falsa obligación (¡bajo pecado grave!)de entregar todo tu salario a la Prelatura.Estas dos falsas obligaciones son, además de dolosas, auténticos FRAUDES, que pueden producir consecuencias TERRIBLES. La dirección espiritual obligatoria con la persona señalada roba tu derecho a la intimidad con Dios y la entrega obligatoria del dinero te roba el derecho (e incluso la obligación, recogida en los Estatutos) de administrar tú misma tus bienes en favor tuyo; y de tu familia; y de Obras apostólicas.A veces se produce encierro enfermizo en la propia conciencia; indigencia en caso de abandonar la Obra y lo más grave de todo, la esclavitud de tener que permanecer en ella a regañadientes por incapacidad de sostenimiento propio (jubilados, empleadas del hogar, empleados de obras corporativos, directores, sacerdotes, oficiales, etc.)

Por tanto puedes abandonar la Obra tranquilamente sin el menor cargo de conciencia.

Cuando te hablo de abandonar la Obra no quiero decir que tengas que hacerlo inmediatamente. Por ejemplo, si tienes un sueldo, puedes conseguir fácilmente no entregarlo algunos meses (¡como es tu derecho según los Estatutos!)y preparar el alquiler de un piso y los muebles. Sólo cuando estés preparada te vas sin más (deja una nota a máquina SIN FIRMA diciendo que te has ido para no volver); haz a continuación testamento ante notario (60 euros) y cambia si es necesario tus domiciliaciones (Hacienda, MUFACE, cuenta corriente, etc.) y no contestes a NADIE de la Obra. Si contactan contigo diles que no quieres saber nada de ellos de momento.

Un abrazo,


Teluro

PD. La IGNORANCIA INVENCIBLE y el DOLO anulan también el matrimonio. Tal vez esto te sirva para comprender mejor este mensaje. La irónica realidad es que como el contrato es permanentemente NULO por parte de la Prelatura mientras ésta no elimine esas falsas obligaciones y restituya el dinero obtenido fraudulentamente, es muy probable que NADIE pertenezca realmente a la Prelatura.


Publicado el Viernes, 30 marzo 2012



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de 020. Irse de la Obra


Noticia más leída sobre 020. Irse de la Obra:
En homenaje a Antonio Petit.- Libero


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 0.151 Segundos