Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 58 usuarios anónimos y 0 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 Tus escritos: La felicidad en el Opus Dei.- Josef Knecht

060. Libertad, coacción, control
Josef Knecht :

En el escrito en que Babayaga agradece el interés de sus interlocutores (17.08.2012) hace dos referencias a la felicidad en el Opus Dei, que a continuación quisiera comentar.

 

1. La primera referencia se encuentra en su respuesta a Atomito: Escribes en tu primera colaboración en opuslibros titulada “Soy el único apóstata de la historia de la obra?”: “Mientras estuve adentro convencido, estaba feliz y lo pasé bastante bien. Esto duró unos 8 años”. Es decir, has sido feliz dentro no poco tiempo, pero no aceptas que otros puedan serlo más tiempo, ni tampoco que puedan reconstruir su vida sin traumas fuera de ese horrible sitio...



A partir de mi experiencia íntima en el Opus Dei y a partir de mi trato con los numerarios con quienes conviví, puedo asegurar que ni fui plenamente feliz ni vi que los otros lo fueran. Cuando Atomito dice que estuvo feliz durante los ocho años de su militancia en el Opus, entiendo su afirmación no en el sentido literal, sino en el de una retórica informal o coloquial. En mi opinión, basada, como digo, en la experiencia propia y en el testimonio de lo que vi en los demás, un numerario no puede lograr ahí dentro la felicidad por estar sometido diariamente a una fuerte presión psicológica, que en determinadas etapas de su vida se intensifica mucho más, y por estar inmerso entre numerosas contradicciones vitales y existenciales. Lo que sí sucede con los numerarios “en buen plan” es que se acomodan armoniosamente a la situación, adquieren así relativa estabilidad anímica e integración en el grupo y, creyendo ser felices y pasarlo bien, aguantan el tirón lo mejor que pueden: esa es la felicidad de aquellos ocho años de Atomito –aunque no lo conozco personalmente, intuyo que Atomito, por el modo con que se expresa, debe de gozar de robusta salud mental y buen sentido del humor, esto es, reúne condiciones psicológicas de sobra para aguantar el tirón de aquellos ocho años de su juventud–, pero, claro está, eso no es auténtica felicidad, sino, como decimos vulgarmente en España, muy “jodido”.

 

Por cierto, una penosa consecuencia de la tensión psicológica y de las contradicciones existenciales es el desproporcionado número de enfermedades mentales que padecen, en mayor o menor gravedad, muchos miembros numerarios/as del Opus. También de ello fui testigo. Acostumbro a decir que el Opus me inició en el mundo de las enfermedades mentales, que me era desconocido hasta que ingresé en esa institución. Ese aprendizaje, es decir, cómo relacionarme con esos enfermos, se lo debo agradecer al Opus Dei.

 

2. La segunda alusión de Babayaga a la felicidad aparece en su agradecimiento a Gervasio: creo que la Obra es un querer de Dios: santificarse en el trabajo y poner amor buscando a Dios en lo cotidiano, ayudar a la gente a ser feliz. Recuerdo a Babayaga que, para conseguir esos fines (santificación en la vida cotidiana, ayudar a los demás a ser felices), no hacía falta fundar el Opus Dei; esos fines son tan genéricos, que cualquier institución eclesiástica dirigida al laicado los incluye en su carisma; es más, la sola administración de los siete sacramentos ya está orientada a ello: no hace falta fundar nada nuevo. Lo específico del Opus Dei –ya sé que Babayaga no lo ve así, pero hago hincapié para ayudarle a que lo vea– se fundamenta en la patología narcisista de su fundador (Marcus Tank: 14.09.2007) y en su afán de llegar a ser obispo (Lucas: 25.04.2011 y Gervasio: 15.08.2012). La fundación del Opus y los avatares del período fundacional encuentran ahí su explicación, y sus contradicciones también; no me extiendo en este tema porque la página web ya lo ha tratado en abundancia (Marcus Tank: 21.06.2006, Lucas: 19.10.2009 y Lucas: 17.02.2012, entre otros) y también el libro de Joan Estruch Santos y pillos.

 

3. Concluyo comentando a Babayaga que en sus respuestas utiliza sólo –eso sí, con bastante agudeza– el argumento ad hominem, lo cual demuestra pobreza argumentativa; de ahí que se le cuelen contradicciones. La mayor de todas es la siguiente: si el Opus Dei ayuda a ser feliz, ¿por qué buscó Babayaga la felicidad fuera del Opus marchándose de él y no perseveró buscándola allí dentro? Recurrir al argumento ad hominem es propio de quien forma parte, aunque sea débilmente, del “Opus Dei sociológico”, mundo repleto de ese tipo de argumentos, algo superficiales, y de contradicciones, aunque éstas se queden ahí sólo a nivel dialéctico y no causen, por tanto, el daño moral y psicológico de las muchas que se padecen en el “Opus Dei propiamente dicho”, pues aquí llegan al fondo del alma y la pueden dañar, salvo que uno/a se marche a tiempo y evite así el deterioro anímico, como Babayaga hizo.

 

Josef Knecht




Publicado el Lunes, 20 agosto 2012



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de 060. Libertad, coacción, control


Noticia más leída sobre 060. Libertad, coacción, control:
La libertad de comunicación en el Opus Dei.- Oráculo


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 1.128 Segundos