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 Tus escritos: Las ventas de una empresa que suministraba a los centros. CuentaT

100. Aspectos sociológicos
cuentaT :

Las ventas de una empresa que suministraba a los centros

 

Hola a todos,

Esto es sobre la cadena de alimentación a los centros, y su relación con la perseverancia de miembros. Primero, un poco de historia personal.

Estando la obra me encargaron llevar una parte de la contabilidad de un centro grande. Yo contabilizaba el libro rojo, o también llamado el B, o de movimientos internos. Otra persona tenía el encargo de llevar el libro azul, o el libro A, o el oficial. El centro era grande, con más de 100 personas. La contabilidad la llevábamos dos personas. Trabajábamos en mesas apartadas. No nos comunicábamos entre los dos. (Nunca pregunté el porqué. En la obra, yo solía hacer los encargos sin preguntar: ¿por qué?)...



¿Cómo lo hacía? Todo empezó con cero idea de contabilidad. Me dieron el encargo sin formación previa. Consideraba que ese encargo era de mucha responsabilidad, y me orgulleció tontamente (un escalón más de responsabilidad, en la escalera de autodestrucción personal mía). Nunca consideré que no estaba dotado. Mis estudios universitarios no tenían nada que ver con la contabilidad. Aprendí sobre la marcha; y a veces, pasé noches tratando de cuadrar las cuentas (lo que hacía era pedir permiso para saltarme el “tiempo de la noche”, para ir anotando los apuntes contables al libro rojo, y cuadrarlo, antes de irme a dormir). En aquella época no existía un programa informático de contabilidad tipo “contaplus”. Las anotaciones eran hechas todas a mano.

¿Había dinero negro? En honor a la verdad, nunca vi o anoté algo que pidiera ser una infracción fiscal. Se parecía más bien a la contabilidad de una madre, que anota los gastos de sus hijos en una libreta, para su propio orden doméstico. ¿Si había un libro “C”? Nunca vi nada.

¿Tuve formación contable? La obra no me ofreció hacer un curso de contabilidad, y yo tampoco lo supe pedir. Ya tenía mi propia sobrecarga, atendiendo la labor en otra cuidad los fines de semana. El anterior encargado, -un tipo pelirrojo-, se ordenaba cura ese verano en Pamplona, y no me explicó cómo hacerlo. El director estaba en la habitación de al lado. Más que consultarle, me quejaba: “Esto no me cuadra”. Como yo no tenía formación en contabilidad, me costaba xxxxx (taco) hacer el encargo. Recuerdo, que lo empezaba a hacer a las ocho de la tarde, hasta la cena, y continuaba –cuando hacía falta- después de la tertulia de la noche. Ofrecía el trabajo, pero lo cierto es que me obligaba a dormir semanalmente unas tres o cuatro horas menos que los demás. Basta de mi historia personal. Al final explicaré cómo se acabó este encargo interno. Ahora al grano.

Las ventas de una empresa que suministraba a centros.

El escrito que nos envió Ottokar el 10 de Diciembre del 2012, sobre el número de centros de la obra, me hizo pensar. Sentí una inspiración. “Tantos hay, como tantos comen”. A través de la cadena de alimentación se puede analizar cómo le va a la obra la permanencia de miembros. El gráfico muestra la cifra de ventas anuales de una empresa. Se trata de una empresa de intendencia para algunos de los distintos centros de la obra. La empresa opera en una zona de España. Se podría considerar su actividad semejante a la de una empresa nodriza, que compra las provisiones necesarias. Aparentemente, la empresa vende y suministra a los distintos centros. Tiene un almacén, y por lo observado, trabajan numerarias auxiliares. Como sabéis, es la sección femenina la que se encarga de abastecer a los centros de ambas secciones. Por tanto, se trabaja desde un centro de la sf, desde donde se realiza la gestión de la empresa. Pero, cuidado, no hablo de un “centro”; es una empresa. Una sociedad limitada.

El propósito de mi escrito no es sacar a luz una actividad empresarial. Opuslibros no es una web económica sobre empresas. Este análisis está hecho porque, a mi modo de ver, ofrece conclusiones sobre el número de personas que viven en los centros. Si contamos los comensales, podemos saber la evolución de la gente hay dentro.

¿Cuál es la fuente de esta información?

La fuente de los datos es del registro mercantil de España, que es público. Las cifras de ventas, las presentó la propia empresa aquí comentada, al legalizar sus libros contables conforme el Plan General de Contabilidad en España. Por tanto, es de dominio público. (Lo puede mirar cualquiera). Esto no es un relato de detectives.

Mis opiniones, no tratan de reflejar una buena o mala gestión de la empresa. La empresa presentó legalmente las cifras de sus ventas, compras, gastos, y beneficios en cada ejercicio. Las cuentas anuales del 2006 al 2010 son la fuente. En 2011 la empresa se liquidó. Fue absorbida por otra empresa de semejantes características. Consecuentemente, nuestra torrija fue liquidada. Los nuevos dueños, -la empresa absorbente-, han continuado la actividad en las mismas instalaciones. Desde el mismo lugar donde hay un centro, un oratorio, etc.

La cifra de ventas.

Año

ventas anuales

2010

€ 2.639.430

2009

€ 2.630.980

2008

€ 2.731.340

2007

€ 2.606.318

2006

€ 2.479.826

Se observa estabilidad de ventas. Desde dos millones cuatrocientos mil euros en el 2006, a dos millones seiscientos mil en el 2010. Si quitamos la inflación las ventas se ven de esta forma (la inflación la descuento para equiparar los distintos periodos).

Prácticamente se vendió lo mismo en el 2010 que en el 2007 (entre 2.576 y 2.569). Los consumos de los centros atendidos no han variado. Es decir, que hay un número similar de personas a alimentar. (Entiendo como “comensales” a personas que viven en centros, -etapa iniciada a partir del centro de estudios-, y también los asistentes a convivencias, retiros, y cursos anuales).

El gasto anual por persona.

Según el Instituto Nacional de Estadística en España (datos de 2011).

El gasto anual por persona en comestibles es 1.602 euros, y 524 euros en equipamientos de vivienda y gastos de hogar (por ejemplo: artículos de limpieza, papel wc, bombillas, etc.). Por tanto, sumando ambas cantidades del INE, decimos que una persona en promedio gasta 2.126 euros anuales en comida y limpieza. Casi 200 euros mensuales. Los datos provienen del INE.

Hasta esta línea, todos los datos son públicos, tanto de la propia empresa, cómo del INE. A partir de estos datos, podemos realizar unos cálculos.

Personas servidas por la empresa

Las ventas anuales divididas entre el consumo anual por persona, (de 2.126 euros deflactados), dan el número de personas que comen torrijas.

Como puede observarse, la cifra oscila entre 1.160 y 1.260 entre ambas secciones. Está estabilizado el número de las personas que comieron en los centros, en convivencias, retiros, cursos anuales, meriendas, excursiones, etc. Se terminó el 2010 con la misma gente que el 2007.

¿Qué se puede concluir?

El número de personas que entran, se compensa por el número de personas que se van. Digamos que si pitan 10, se van 9; y si pitan 30, se van 31. Porque el número de comensales apenas crece en 4 años. Esto permite ver una aproximación, un indicador de perseverancia en la obra. En el periodo de 4 años, quienes entraron acabaron saliendo, (o acabarán saliendo). Los que han pitado, han estado unos años, y luego se han marchado. Unos vienen, y otros se van; las torrijas siguen igual.

Dado que las salidas están garantizadas, la obra se ve necesitada de buscar entradas de jóvenes para compensar. El Prelado enfatiza comentando el congreso general: “Métanlos en los clubes”.

Continuará, si interesa.




Publicado el Miércoles, 20 febrero 2013



 
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