Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 66 usuarios anónimos y 0 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 Tus escritos: Sin noticias sobre El Espinal.- Gervasio

125. Iglesia y Opus Dei
Gervasio :

 

Sin noticias sobre El Espinal

Autor: Gervasio, 25/08/2013

 

 

Efigie de Sanjosemaría procesionando por El Espinal

 

 

En lo que se lee en los periódicos sobre el Papa Francisco, abundan frases y gestos significativos. Una idea que me ha llamado la atención y sobre la que deseo atraer el interés, es la de que la Iglesia tiene que dejar de centrarse en sí misma, de contemplarse a en sí misma, para orientarse hacia afuera, hacia los problemas de quienes la rodean, hacia sus inquietudes, preocupaciones, aspiraciones, etc. Fijarse en lo que más allá del recinto de la Iglesia se ve, se palpa o se oye. No sé si habré captado bien lo que ha dicho el pontífice, pero la moraleja que extraigo es que no hemos de preocuparnos tanto por que las fieles llenen los templos o aumente el número de gente devota, como por los problemas, inquietudes, aspiraciones, etc. de las personas —bautizadas o no— que nos rodean.

Este requerimiento le viene al Opus Dei como anillo al dedo. No conozco institución más centrada en sí misma que la Obra…



Presenta como modelo de santidad a quien o a quienes sólo se dedican a cosas de “la Obra”, a cuestiones de “la Obra”, a proselitismo para “la Obra”, dinero para “la Obra” y por ahí p’alante. Y quien dice “la Obra”, dice el Padre: obedecer al Padre —la obediencia a otros legítimos superiores incluso eclesiásticos carece de interés—, actuar ad mentem Patris, guardar y tratar con particular cariño las cosas del Padre, promover templos dedicados a nuestro padre y sus sucesores y por ahí p’alante. Todo supuestamente para mayor servicio de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana y de las almas todas. Regnare Chistum volumus!

Los del Opus Dei invitan a recitar esta oración: Oh Dios, que por mediación de la Santísima Virgen otorgaste a San Josemaría, sacerdote, gracias innumerables, escogiéndole como instrumento fidelísimo para fundar el Opus Dei, etc. O bien la del Portillo que comienza con un: Dios Padre misericordioso, que concediste a tu siervo Álvaro, Obispo, la gracia de ser Pastor ejemplar en el servicio a la Iglesia y fidelísimo hijo y sucesor de San Josemaría, Fundador del Opus Dei. Etc.

Recuerdo a unas religiosas empeñadas en que se canonizase a su fundadora. No contaban siquiera con una curación milagrosa que exhibir. Una de ellas decidió introducir subrepticiamente en el lecho de un enfermo unas reliquias de la virtuosa y santa fundadora, a ver si se producía milagro, logrando así que avanzase el proceso de canonización. Recuerdo a don Álvaro, cuando manifestaba deseos semejantes en relación con la canonización de Escrivá. Nuestro anhelo, nuestro máximo deseo o expresiones parecidas eran las que utilizaba para referirse a la conveniencia de conseguir la canonización de Escrivá. El enfermo —o favorecido por el milagro— es lo que menos importa en este tipo de actuaciones. En esta ocasión el enfermo descubrió la introducción subrepticia en su cama de reliquias de la virtuosa fundadora y montó en cólera. No le gustaban ese tipo de amuletos —así los llamaba— y menos aún que sin contar con su consentimiento se los introdujesen en la cama. Finalmente el enfermo, pese a la ausencia reliquias, curó. No curó completamente; pero vivió bastantes años más, en los que le dio tiempo a casarse y a dejar antes de su muerte tres hijos ya creciditos; todos ellos muy saludables. En fin, toda una decepción para los dotados de “visión sobrenatural”, porque lo “sobrenaturalmente correcto” hubiera sido que al enfermo le hubiera dado un patatús mortal al retirar las reliquias de la virtuosamente heroica fundadora o bien que se recuperara repentinamente al entrar en contacto con ellas.

En las estampitas mencionadas, tras elogios encomiásticos del santo, beato o venerable y halagarlo descaradamente, en un determinado momento se indica “pídase”. Es entonces cuando el devoto debe formular su petición: que se le conceda un “favor”. El Opus Dei se comporta en sus estampitas con la misma “visión sobrenatural” que las mencionadas religiosas. Les importa bien poco la suerte del beneficiado por el milagro. Lo importante es que el santo, beato o venerable quede en buen lugar. ¡Ya tenemos un par de milagros para don Álvaro! Las curaciones inexplicables son más apreciadas que otros “favores”, pues suelen computar como milagro. Lo que se procura —supuestamente para mayor bien de la Iglesia y de las almas todas—, es que la canonización o beatificación redunde en una mejor valoración del Opus Dei, de su fundador y de sus prácticas, muchas de ellas discutibles. ¡Al fundador lo han hecho santo! ¡A ver quién se atreve ahora a meterse con el Opus Dei! La suerte que corra el peticionario es lo de menos. Que lo zurzan.

Tomo como botón de muestra entre los favores atribuidos a Escrivá, el que lleva por titular: Una lluvia milagrosa. En la localidad de El Espinal en el distrito de Motupe, provincia y departamento de Lambayeque, en Perú, faltaba agua para la agricultura. Tras el rezo de su estampa y de llamarlo fidelísimo, Sanjosemaría intercede —o eso quieren hacernos creer— y se produce la ansiada lluvia. La noticia es de 10 de mayo de 2010. La narración concluye así: El Espinal no dispone todavía de luz eléctrica. Para la organización de actividades en las que ésta es necesaria -como por ejemplo ver una película del Fundador del Opus Dei-, el sacerdote tiene que llevar un motor desde otro pueblo. A pesar de lo aparatoso del montaje, la gente acude puntualmente a las reuniones y agradece emocionada las palabras que San Josemaría les dice al corazón. En fin que lo que menos importa es que en el Espinal tengan o no luz eléctrica para cosas distintas de proyectar películas del Fundador. El sacerdote sólo trae un motor desde otro pueblo, cuando se trata de una actividad necesaria. Y salvo proyectar películas del Fundador, nada parece ser necesario. Tampoco nos informan de si en lo sucesivo las lluvias se producen regularmente y en el momento oportuno o cómo van las cosechas No tenemos noticias de El Espinal desde hace más de tres años. Lo importante es que el santo haya producido un milagro. Por lo demás, que los zurzan.

No estaría mal; no estaría de más; no sería inoportuno que en la oficina del Opus Dei dedicada a la canonización se sus santos —hay muchos en cola, empezado por los de arriba— tratasen de solucionar la ausencia de luz eléctrica, carencia de agua y demás problemas de El Espinal. Provocar una lluvia en mayo de 2010 no es suficiente ayuda. Pero en El Espinal lo tienen crudo. Una vez acreditado que se produjo una lluvia milagrosa,  El Espinal carece de interés.

En vida el fundador del Opus Dei no dio grandes muestras de interesarse por la meteorología del Perú, ni por El Espinal.

Yo no tengo otro fin que el corporativo, decía el fundador.

Y ciertamente que llueva en el distrito de Motupe (Perú), y más concretamente en El Espinal, no forma parte del fin corporativo del Opus Dei. El que no quiera lo que quiera el Padre, el que no se preocupe por lo que se preocupa el Padre, el que no vele por los intereses de la Obra es persona sospechosa de desviarse del recto camino. Y la verdad es que poco o nada gana la llamada Obra de Dios con que llueva o no llueva en El Espinal. Con “visión sobrenatural” la sequía es probablemente lo mejor, porque mueve a sus gentes a rezar la estampita y procesionar al santo. Todo ello beneficia mucho no solamente al Opus Dei, sino a la Santa Iglesia y a las almas todas.

Cada santo tiene su especialidad, generalmente relacionada con su biografía. Así San Blas es patrono de los laringólogos y se le encomiendan las afecciones de garganta, pues en vida extrajo con éxito una espina de la garganta de un joven. Santa Lucía es patrona de los ciegos y a ella se acude para las dolencias oculares. Es una mártir del siglo IV a la que entre otras perrerías le arrancaron los ojos. En las Santidades en el Opus Dei propuse como especialización propia de Sanjosemaría las rehabilitaciones de títulos nobiliarios difíciles de conseguir, así como “favores” en tema de prosapias y abolengos. En vida logró rehabilitarse en el título de marqués, sin fundamento válido para ello, gracias a su famosa “pillería”. Ya antes había pasado de Escriba a Escrivá y de Escrivá a Escrivá  de Balaguer; y lo mismo hicieron muchos de sus hijos. Portillo pasó a del Portillo; Amadeo Fuenmayor a Amadeo de Fuenmayor; Víctor Reina a Víctor de Reina y por ahí p’alante. Por cierto que cuando Víctor dejo el Opus Dei, se volvió a quitar el de y retornó al Reina, sin preposición que realzara el apellido. Le gustaban mucho la sangre azul y los toques aristocráticos: un escudo de armas acá, un repostero allá, cosas así. Cada obra corporativa tiene su escudo. Nada hay de malo en ello. Tanto es así que superó airosamente los tests de virtud exigidos por la Congregación para las Causas de los Santos. Hay quien sostiene que, como el Papa es infalible en materia de fe y costumbres, cuando permite que alguien sea elevado a los altares, está ejercitando la infalibilidad, como si el resultado de las beatificaciones y las canonizaciones formaran parte del depósito de la fe. Al parecer nuestra fe era incompleta e insuficiente hasta que no supimos que Escrivá estaba en el cielo.

Se presta a pedirle y a atribuirle favores de este tipo: Doña Ruperta Fernández trabajaba en una fábrica de conservas de pescado. Rezó la estampa de Sanjosemaría y pasó a se conocida como Doña Ruperta María Fernández de los Atunes y Albo. Su autoestima y la estima social de Ruperta María han subido varios enteros. Eso le facilita mucho el proselitismo. Doña Ruperta acude puntualmente a las reuniones y agradece emocionada las palabras que San Josemaría le dice al corazón.

Recuerdo que en los años sesenta Jesús Urteaga Loidi (q.e.p.d.), además de protagonizar el programa “El día del Señor” y algunos otros, se introdujo en Televisión Española en calidad de asesor católico. En la España confesionalmente católica de entonces  existía oficialmente el cargo de asesor católico de Televisión Española. Se consideraba que el Estado español necesitaba ser asesorado católicamente y en Televisión Española tal cometido corría a cargo de Urteaga. Los domingos por la tarde se sentaba en frente del televisor, encendido pero sin sonido. Eso le permitía desarrollar simultáneamente dos actividades: corregir las pruebas de imprenta del correspondiente  folleto de “Mundo Cristiano” —una colección que él dirigía y que aparecía semanalmente— y tomar notas sobre lo que veía en la televisión, para asesorar al día siguiente a Televisión Española. Generalmente consistía en protestar por el excesivo escote de las señoras que aparecían. Esa protesta era rutinaria. También había otras. Este prócer del Opus Dei y del llamado “Apostolado de la Opinión  publica” —denominado dentro del Opus Dei con las siglas a.o.p.— sostenía que sólo debe haber televisión pública y se oponía a la existencia de televisiones privadas, alegando que la televisión ejercía demasiada influencia en las personas. Las televisiones públicas tenían por supuesto que estar dotadas de asesoramiento “católico” ¡Qué horror de apostolado de la opinión pública!

Como Sanjosemaría era un pelín megalómano nos proponía en tema de a.o.p. cosas tales como “envolver el mundo en papel impreso”. Veo tal propósito, además de su discutible puesta en práctica —es decir, con pretensiones de monopolio y ejercicio de censura—, como poco ecológico. Llevaría, para producir tanto papel, a esquilmar los bosques y el arbolado. Esa aspiración parece minusvalorar otros instrumentos de difusión del pensamiento mucho más limpios y ecológicos, como sucede con el internet. Pero en “la Obra” tanto el internet, como la radio y la televisión, se miran con desconfianza y recelo. Apenas se permite usarlos. Para los miembros del Opus Dei el cine, la televisión  y la radio están restringidos hasta límites increíbles. Con el internet es más difícil poner puertas al campo. Todas esas cosas —lo mismo que los teléfonos móviles— forman parte de una modernidad con la que el fundador y sus sucesores nunca llegaron a simpatizar. No es el momento de profundizar en las razones de tal desconfianza y recelo. En cualquier caso, ¿cómo pretender adueñarse de los medios de comunicación, si son vistos con desconfianza  cuando no con desprecio?

Propongo que, en lugar de envolver el mundo en papel impreso, se utilice el papel de periódico para envolver raciones de fish and chips y darlo seguidamente a quienes lo necesiten. No se me tache de estar imbuido de esas espiritualidades que pretende convertir la Iglesia en una ONG. Como no sólo se padece hambre material, sino también espiritual, cada paquete de fish and chips podría ir acompañado de una estampita de esas en que se pide un favor. Eso sí, preocupándose de verdad por las personas para las cuales se pide la intervención divina y la mediación del santo.

Gervasio




Publicado el Lunes, 26 agosto 2013



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de 125. Iglesia y Opus Dei


Noticia más leída sobre 125. Iglesia y Opus Dei:
El Opus Dei, Instituto Secular (III): Conmemorando las bodas de plata.- Idiota


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 0.098 Segundos