Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 100 usuarios anónimos y 2 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 Tus escritos: Desconfiados.- ElCanario

125. Iglesia y Opus Dei
elcanario :

Primero que nada, agradecerle a Renter62 por acordarse de mí y decir que escribo muy bien. Gracias. Voy camino de cumplir setenta y un años y al más pintado le gusta que le quieran. Tú has demostrado que me quieres. Estuve siete años yendo a los colegios mayores de Córdoba a las convivencias de verano y veo que aún me recuerdas. Me gustaría entrar en contacto contigo. Me pongo a tu disposición.

Haciendo gala a mi nuevo nombre, Elcanario, en estos momento me encuentro en Gran Canaria disfrutando de mi jubilación. He aprendido, en contra de lo que aconsejaban en la Obra, que en invierno y en verano la playa es muy sana para el cuerpo. Y si me lo puedo permitir, más. Yo soy de los que tomo el sol y encima leo muchos libros. Pensar que en el Opus Dei había que consultar todo lo que se leía. Ahora estoy disfrutando de la lectura como nunca. ¡Qué bien se está tomando el sol, bañándome en el mar y leyendo libros! Por supuesto que me gusta broncear el cuerpo. Jajaja. Cuando llego a Madrid, causo envidia. No quiero poneros los dientes largos...



Una vez hecha esa introducción, os digo que el motivo de mi comentario de hoy tiene que ver con la enorme desconfianza que se tenía dentro de la Obra hacia mucha gente de la Iglesia. Eso ha quedado reflejado en recientes artículos de Opuslibros. Yo puedo atestiguarlo más por haber trabajado como redactor de información religiosa en una agencia española de noticias de información nacional entre mayo de 1973 y noviembre de 2004. El jefe de la sección era un sacerdote agregado de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz que ahora está de párroco en La Coruña y se presenta en internet como redactor jefe del medio informativo. Por títulos que no quede. ¡Cuánta vanidad y cuánta mentira!

Excepto entre los directores de la Comisión Regional y de la Delegación, normalmente estaba mal visto que un agregado del Opus Dei se dedicara a la información religiosa. En mi centro de agregados era difícil poder contar algo de mi profesión en las tertulias. Y no digamos en las convivencias anuales como las de Córdoba. Precisamente en mi último día del centro en octubre de 1998 me pidieron que contara algo de mi trabajo. Era una cosa rara. Yo me negué recordando que un grupo de agregados se tomaba a risa que yo hablara de los obispos. Y es que dentro de la Obra y del mundo de los agregados había mucha prevención a la hora de hablar de la jerarquía de la Iglesia.

Cuando yo empecé a hacer información de la Iglesia en 1973, en la Santa Sede se encontraban el Papa Pablo VI, el cardenal Jean Villot (secretario de Estado del Vaticano) y monseñor Giovanni Benelli (Sustituto de la Secretaría de Estado). En España el nuncio de la Santa Sede era monseñor Luigi Dadaglio. El presidente de la Conferencia Episcopal era el cardenal Vicente Enrique y Tarancón; el vicepresidente, el cardenal José María Bueno Monreal y el secretario monseñor Elías Yanes. Excepto de Bueno Monreal, de todos los demás tanto de Roma como de España se hablaba con gran prevención. Otro al que se criticaba fuertemente era monseñor Anibale Bugnini, responsable de la reforma litúrgica del Vaticano, al que posteriormente se le nombró nuncio en Irán.

Unos años antes se nos pedía en la Obra que rezáramos mucho por tal o cual entrevista del fundador con el Papa Pablo VI que iba a tener lugar días después. Se nos decía que era muy importante para el futuro del Opus Dei. A medida que iba pasando el tiempo, en pequeños grupos se comentaba que Pablo VI y monseñor Benelli no entendían la Obra. Era la época en que el fundador del Opus Dei escribió sus tres cartas llamadas de las "campanadas", advirtiendo de la situación que pasaba la Iglesia Católica y la reforma litúrgica. No le gustó nada al hoy San Josemaría que la misa dejara de celebrarse de espaldas al pueblo o que dejara de utilizarse el latín en las ceremonias litúrgicas. Cuando en las iglesias normales ya ninguna mujer llevaba velo para asistir al Santo Sacrificio, en la Obra se resistían a quitar esta costumbre. Se desaconsejó que los del Opus Dei recibieran la comunión en la mano y eso que había sido autorizado por la Santa Sede, a petición de la Conferencia Episcopal. Cuando fuera del entonces oficial instituto secular se seguían unas costumbres, en el interior se vivían otras. Sin embargo, esto contrastaba con el despliegue de medios que se utilizó para recoger comentarios de los obispos españoles a la muerte de monseñor Escrivá de Balaguer. Mi agencia de noticias era propiedad de Francisco, un supernumerario del Opus Dei. Luego en los centros de la Obra se difundían las informaciones aportadas por el medio donde trabajaba. Yo creo que difundimos la opinión de todos los obispos españoles sobre el fundador.

Según me explicó mi jefe de sección, los obispos habían pedido al entonces arzobispo de Santiago, cardenal Angel Suquía, su superior jerárquico, que le destinara a La Coruña. Y así se hizo, con lo que yo quedé al frente de la sección religiosa. De esa manera continué hasta que acepté la prejubilación en noviembre de 2004. Una de las cosas más difíciles que tuve en mi trabajo fue el dar informaciones de todos los obispos, fueran o no simpatizantes del Opus Dei. En mi medio informativo no querían que diera informaciones de religiosos. Procuré hacerme amigo del cardenal Vicente Enrique y Tarancón y de monseñor Elías Yanes. Dentro de la Conferencia Episcopal se confundía mi agencia con la Obra. Incluso se decía dentro de la hoy prelatura personal que algunos sacerdotes diocesanos dejaban de pertenecer a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz para hacerse obispos. Este fue el caso de monseñor Ricard María Carles que pasó de ser el primer sacerdote valenciano de la SSS+ a dejar esta asociación y ser nombrado obispo de Tortosa (posteriormente fue nombrado arzobispo de Barcelona y llegó al cardenalato). Una vez el cardenal Carles hizo una petición para que se condenara a mi medio informativo por una actuación. Al enterarse de ello, mi jefe de sección se puso una sotana y fue a encararse con él. Luego hubo otros sacerdotes diocesanos de la SSS+ que fueron nombrados obispos. Lo he reflejado en otro artículo de Opuslibros. Internamente se comentaba esa ambición por ser obispos. Decían que en Roma no querían sacerdotes de la Obra o de la SSS+. De ello le echaban la culpa a monseñor Giovanni Benelli que, en su día trabajó el la Nunciatura en España, cuando el nuncio era monseñor Ildebrando Antoniutti. El secretario de este último era el sacerdote numerario del Opus Dei, Julio Atienza.

Pienso que la animadversión de los responsables de la Santa Sede hacia la Obra se debe a esa época de la Nunciatura en España. Internamente oí que Antoniutti tampoco entendía la Obra, pues, según ellos, tenía mentalidad de fraile. Cuando llegó Juan Pablo I al Pontificado, en la Obra hubo optimismo, pues se confiaba que, tras haber escrito un texto laudatorio, aprobara el camino jurídico que pretendía monseñor Alvaro del Portillo. Al ser un Papa que duró poco tiempo, disminuyeron las esperanzas, pero vino Juan Pablo II y se aprobó definitivamente al Opus Dei como prelatura personal el 30 de noviembre de 1982. Pasados los años, en España fueron nombrados arzobispos y obispos tanto numerarios (actual arzobispo de Tarragona, monseñor Jaume Pujol) o agregados de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. El último ha sido monseñor Celso Morga, arzobispo de Badajoz.

ELCANARIO




Publicado el Lunes, 04 enero 2016



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de 125. Iglesia y Opus Dei


Noticia más leída sobre 125. Iglesia y Opus Dei:
El Opus Dei, Instituto Secular (III): Conmemorando las bodas de plata.- Idiota


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 0.108 Segundos