Nueve mentiras del Prelado del Opus Dei en su última carta.- Canina
Fecha Viernes, 21 octubre 2011
Tema 110. Aspectos jurídicos


NUEVE MENTIRAS DEL PRELADO DEL OPUS DEI EN SU ÚLTIMA CARTA
Canina, 21 de octubre de 2011

Comento nueve citas sobre la formación espiritual de la reciente carta pastoral de Mons. Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei, escrita en Roma, 2-X-2011 y publicada en internet.

Soy español pero vivo en Berlin, y estoy casado y tengo dos estupendos hijos de 3 y un año. Comento nueve citas del Prelado desde la perspectiva que da la experiencia de más de 15 años en el Opus Dei como numerario que hizo más del mil charlas fraternas y recibió otras tantas entre 1986 y 2003.

1. "La confidencia en una conversación entre hermanos, y no la de un súbdito con un superior" (pág. 11)

Primera mentira. No se lo cree ni él. El que recibe la charla no está (ni lo ha estado nunca) a la misma altura que el que la recibe ya que desde un principio se inculca el principio de que la voluntad de Dios nos llega a través del que recibe nuestra charla. Si la charla fraterna es una conversación entre dos hermanos, entonces un hermano es el mayor, con derecho a saber todo y sin deber de decir nada personal y el otro es un enano. Yo con mi hermano hablo de lo que me da la gana y no me siento obligado a hablar de nada. En el Opus Dei en cambio está todo establecido por escrito de que se deberá hablar en la charla fraterna “con sinceridad salvaje”: Fe, pureza, vocación, examen particular, cumplimiento de las normas, apostolado, aquello que no quisiera que nadie supiera, mortificacion corporal y todo escueto y en 15 minutos....
Ah y no olvidarse de pedir permiso para ir a ver a su madre (la mia estaba enferma y me dijeron que no podia ir a verla), para ir al cine, a una boda, comprarse unos pantalones etc. etc...



2. "Los que atienden estas charlas fraternas actúan con una delicadeza extraordinaria (...) sin pretender jamás influir en los asuntos temporales – de caracter profesional, social, cultural, político, etc – de cada uno.” (pág. 11)

Segunda mentira. Que bonito sería que fuera cierto. Ahí va un ejemplo. Cuando yo llegué con 17 años al centro de estudios de Alemania (Maarhof, Königsdorferstr. 5, Köln) me dijo mi director cuando le dije que me gustaria estudiar arquitectura que mejor me buscara otra carrera porque en Colonia no se podia estudiar lo que yo queria, y para mi formacíon era necesario que me quedara en Colonia y que no me fuera a Achen.

3. "En la Obra, la separación entre el ejercicio de la jurisdicción y la dirección espiritual se asegura en la práctica, entre otras cosas, por el hecho de que precisamente quienes reciben charlas de dirección espiritual (...) no tienen ninguna potestad de gobierno” (pag. 11).

Tercera mentira. Esto si que clama al cielo y me parece muy fuerte verlo por escrito! Al menos en los 15 años que yo he vivido en el Opus Dei no lo he visto ni una sola vez. La verdad es todo lo contrario: precisamente aquellos que mandan en un centro (miembros del consejo local) son los mismos que reciben charlas fraternas (directores espirituales). De separación nada, unión personalísima. En los once años que yo he vivido en el centro de estudios de Alemania el director fue Horst H., el cual recibia las charlas fraternas de medio centro (testimonios podrian dar Eusebio, Vicente, Santiago, Stefan, Hanjo, Agustin, Martin, Patricio, Alfonso... –la mayoria de ellos ya dejaron el Opus y estoy convencido no tendrian ningún inconveniente en confirmarlo ante culquier juicio civil o eclesiástico).

4. “No coinciden en un mismo sujeto, por lo tanto, las funciones de jurisdicción y de ayuda espiritual”.

Cuarta mentira. Yo mismo doy testimono de que siendo miembro secretario y subdirector del consejo local (funciones jurisdiccionales) del centro de estudios (Maarhof) he recibido decenas y decenas de charlas fraternas (ayuda espiritual) al mismo tiempo que ejercia de director. Interesante es el hincapié que hace el Prelado en dejar esto claro que no por repetirse deja de ser una gran mentira. Que quede claro que este hecho no esta permitido por la Iglesia y está prohibido según el derecho canónico.

5. “Los fieles de la Prelatura (...) no tenemos inconveniente, de ordinario, en hablar con quienes nos indican los directores – aunque sea alguién más joven-, siempre con plena libertad” (pag. 11).

Quinta mentira. A mí (ni a nadie) nunca me preguntaron con quien queria hacer (libremente) la charla fraterna y cada cuanto. Señor Prelado, dejese de cuentos, por favor: las charlas fraternas son obligatorias y semanales y con la persona que se indica (por muy inútil y bruta que esta sea).

6. “Todo lo que os menciono, hijas e hijos mios, os parecera obvio” (pag. 11)

Pues no, de obvio no tiene nada. Me ha dejado tan asombrado e indignado que a pesar de estar agotado, me he sentado a escribir estas lineas. Estas frases que he leido me parecen un cambio de 180 grados a lo que he estado viviendo durante 20 años en el Opus Dei. Por que no dice las cosas como son? A qué viene tanto cuento y tanta defensa? Qué está pasando aquí?

7. “ A todos nos explicaron, al poco de conocer la Obra, que no se nos ocurría, ni se nos ocurre, llamar “mi director espiritual” a quien nos escucha, sencillamente porque, repito, no se da ese personalismo en la Obra, ni se ha dado nunca.

Septima mentira. Venga dale que te pego... Parece que este Prelado está en otra pelicula y que cree que por repetir una y otra vez una mentira podria llegar a crearse una verdad. Toda la vida me he confesado con el cura del centro que era “mi director espiritual” (asi lo llamaba todo el mundo) y daba la casualidad que el mismo sacerdote era a la vez miembro del consejo local. Y como yo el cien por cien de la gente...

8. En la Obra, desde siempre, conocíamos y aceptabamos expresamente que la persona con quien se habla fraternalmente pueda consultar al Director pertinente, cuando lo considere oportuno para ayudar al interesado. (pag 13)

Otra mentira. Primero que a mi nunca nadie me habia dicho que lo que yo comentaba en la “charla fraterna” sería materia de conversación de mi director con terceros. Primero me parece una falta grave contra el secreto de confesión (todo lo dicho en la charla fraterna es tan personal que se puede comparar perfectamente al secreto de confesión). Sequndo: si es un tema tan serio se debería preguntar al interesado si está de acuerdo (en vez de partir de la base de que todo el mundo esta de acuerdo e informado). Tercero: me parece muy hipócrita querer hacer ver que es un hecho evidente que todo el mundo lo acepta porque “desde siempre, conociamos y aceptabamos”. Yo me enteré de que se hablaban de materias delicadas (fuero interno) con terceros mucos años despues cuando empecé a ser miembro del consejo local. Entonces era muy normal que cada semana salieran como tema del consejo locas cosas del fuero interno de cada uno de los residentes. Y lo peor: como si fuera lo mas normal del mundo...

9. “Al mismo tiempo, ni de lejos se lesiona el deber de mantener el secreto natural, que se guarda con el máximo cuidado y severidad” (pag 13).

Novena mentira. Lo dicho: estoy harto de haber oido semana tras semanas temas del fuero interno en reuniones de consejos locales.

Javier, Javier, menudo puro que te va a caer! Cómo se puede mentir tan descabelladamente y tener la cara publicarlo. Dias llegarán en los que te arrepentirás de no haber dejado esta carta en el armario cerrado con llave de dirección. Esto es materia muy grave y de peso suficiente para llevarlo al Vaticano. Si hacen falta testimonios para ir a juicio aquí me teneis:

canina@gmx.net







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