Por qué dejé la obra tras treinta años en ella.- CRNUMEROBAJO
Fecha Friday, 22 March 2024
Tema 020. Irse de la Obra


Propongo un listado. Abierto. Lineal. Sencillo y claro.

1) Porque nunca sentí la obra como propia.
2) Porque no la sentía como una familia.
3) Porque no quería acabar, viejito, en ese lugar.
4) Porque no sentía el cariño y menos el amor.
5) Porque no sentía que encontraba a Dios.
6) Porque no me encontré en paz nunca o casi nunca.
7) Porque no encontré la alegría nunca o casi nunca.
8) Porque no me enseñaron a querer y amar...



9) Porque no me enseñaron a entender mi sentir y ser afectuoso.
10) Porque no fueron afectuosos y delicados de manera natural.
11) Porque todos los días tenía que tener dos momentos de tertulia familiar obligada.
12) Porque vulneraron mi conciencia.
13) Porque me obligaron a ser salvajemente sincero.
14) Porque ventilaron mis cosas según convenía al espíritu (y a los directores).
15) Porque me crearon problemas de escrúpulos y manías comportamentales, afectivas y sentimentales.
16) Porque no me dejaron leer muchas cosas.
17) Porque no me dieron a leer otras posibles.
18) Porque me obligaron a leer, sin misericordia, muchas cosas.
19) Porque fustigaron mi mente con charlas, círculos y meditaciones programadas y normativas.
20) Por el tiempo empleado estérilmente en hacer las normas del plan de vida.
21) Por los miles de criterios, convienes y reglamentaciones minuciosas de todo.
22) Por confundir gusto con obligación, con sentir y con hacer.
23) Porque me obligaron a fustigar mi cuerpo (en concreto mis nalguitas) y a llevar un cilicio, sin necesidad ni efecto natural o sobrenatural alguno.
24) Porque dormí muchas noches muy mal por una obligación totalmente innecesaria.
25) Porque tenía que ir todas las semanas a las mismas charlas y círculos y porque tenía que darlos.
26) Porque todos los años era necesario asistir a un agotador y no silente retiro.
27) Porque había un sorteo opacos de convivencias anuales, a las que tenía que ir sí o también.
28) Porque me dieron un programa de filosofía y teología muy mediocre.
29) Porque me obligaron a salvar las almas de los demás de casa.
30) Porque me obligaron a seguir y perseguir a gente para traerla a la casa.
31) Porque tuve que hacer mil y una listas de estas gentes.
32) Porque para ello tuve que vulnerar sus conciencias y contar cosas de ellos fuera de su ámbito personal.
33) Por hacerme confundir el acompañamiento con la dirección, sin darme formación sino deformación para ello.
34) Porque me hicieron vincular la amistad con el apostolado proselitista.
35) Porque me alejaron de mi familia y su vida, la cercana y la lejana, en particular de mis padres.
36) Porque me obligaron a consultar mil y una cosas de la vida (normal).
37) Porque se llevaron todo mi salario que “libremente” entregué.
38) Porque me hicieron testar a su favor (pero no a las claras).
39) Porque tenía que pedir y consultar lo que ganaba con mi sudor.
40) Porque tenía que ser accionista de varias sociedades inexistentes para sostener las labores y otras cosas manteniendo ficciones sociales y mercantiles…
41) Porque tenía que ir vestido de un modo bastante determinado.
42) Porque no podía ir vestido como quisiera en algunos momentos determinados.
43) Por tener que asistir a las tertulias con el Padre para escuchar preguntas absurdas y obvias, respondidas por lugares comunes mil veces oídos; y, encima, sonreir.
44) Porque tuve que anotar, seguir, examinar y luchar en mil batallitas nimias.
45) Porque impidieron el normal desarrollo de mi personalidad.
46) Porque me obligaron a limitar mi desarrollo profesional.
47) Porque no me dejaron viajar a muchos lugares (posibles).
48) Porque no pude irme a una playa y otros lugares normales, de modo normal.
49) Porque estuve siempre con zapatos, salvo para hacer deporte y alguna excursión.
50) Por la excursión mensual.
51) Por el paseo semanal.
52) Por las 8 horas de sueño con horario marcado.
53) Por la lista de encargos absurdos y para los cuales, a veces, no tenía competencia.
54) Por obedecer sin rechistar.
55) Por rechistar y ser corregido.
56) Por vivir el tiempo de la tarde y el de la noche y no encontrar nada.
57) Por no poder pensar, sin culpa, críticamente.
58) Por no poder criticar los pensamientos propios o ajenos.
59) Ni hacer lo propio con las acciones propias o ajenas.
60) Por ser soberbio por hacer, en algún momento, algo que contraviniera lo anterior.
61) Porque me tuve que dejar servir por las numerarias auxiliares sin poder agradecérselo.
62) Por no poder mirarlas a la cara y darles las gracias; ni pude pedir perdón por ese abuso consentido y asumido.
63) Por no haber podido aliviar mejor su peso con un mayor esfuerzo que “no convenía”.
64) Porque me tuve que ir como a escondidas.
65) Porque me sentí juzgado antes de irme y por irme.
66) Por guardarme en sus listados y no darme un documento de salida, como si no hubiera existido; y, a la vez, guardar memoria de esa “infidelidad” y el plan en que fue hecha.
67) Por no recibir ninguna voz de comprensión profunda, perdón y reparación, solo de intentos de revinculación.
68) Por decirme que lo normal era ir a contrapelo y estar aguantado 30 años que eso no ocurriera.
69) Porque ví al 80% de la gente que seguía dentro estar exactamente así.
70) Porque ví a un 40% estar “vuelta-al-aire”, enpastillados y enfermos, precisamente por estar así.
71) Porque ví a otro 20 tirando del carro hasta agotarse y pasar a uno de los lugares anteriores.
72) Porque ví a la mayor parte de la gente salirse y ser condenada por ello.
73) Por haber tenido que aplicar la farmacopea opusiana a todos ellos, sin apenas solución.
74) Porque ví auténticos (pocos) caraduras hacer lo que les daba la gana para compensar(se) por estar ahí.
75) Porque nunca fueron transparentes sobre su ser y su hacer.
76) Porque no hicieron ni caso de ninguno de mis advertencias enviadas.
77) Salvo de la cuentas…
78) Porque nunca me dijeron lo que era, exactamente.
79) Porque me dijeron que no era un religioso.
80) Pero me hicieron vivir como tal.
81) Porque, como tal, al final mandaban los clérigos, siendo un instituto de laicos.
82) Porque me hicieron hacerme sin plena advertencia ni perfecto consentimiento.
83) Porque lo hicieron mediante sistemas de miedo o coacción temerosa.
84) Porque me vendieron la burra de que iba a cambiar el mundo.
85) Porque me dijeron que era por Cristo, por Dios, por la Iglesia.
86) Porque se inventaron muchas cosas de Escrivá, interpretándolas a tal fin.
87) Porque me hicieron creer que él y su carisma iluminado era el “único camino”.
88) Porque me llevaron a minusvalorar, incluso despreciar, otros carismas y otras realidades de fe.
89) Porque me alejaron de la Iglesia ordinaria, haciéndome creer que era un élite elegida.
90) Diciéndome, falsamente, que era otra forma de Iglesia y, a la vez, siendo esa misma Iglesia (pero purificada).
91) Por la descerebrada obediencia pseudointeligente que pedían.
92) Porque me impidieron entender el mundo femenino.
93) Por imponerme un código de conducta natural.
94) Por hacerme entender que la gracia no se apoya en la naturaleza, sino al contrario.
95) Por no haber estado en algo oficial.
96) Porque todo dejó de tener sentido natural o sobrenatural; porque nunca lo tuvo.
97) Porque nunca ví, ni sentí, la piedad, solo la praxis.
98) Por tener que ser y hacer el opusdei.
99) Porque llevó a la pérdida de la Fe (si existe).
100) Por hacerme pasar este trago amargo durante más de treinta años sin que nadie se atreviera a decirme que esto no era así.

Que cada uno añada, matice, cambie o añada las anécdotas personales o colectivas, las consideraciones o lo que quiera que expliquen, detallen o complementen cada uno de estas posibles razones.

Y a volar alto y feliz... que esto son dos días.

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