Bienvenido a Opuslibros
Inicio - Buscar - Envíos - Temas - Enlaces - Tu cuenta - Libros silenciados - Documentos Internos

     Opuslibros
¡Gracias a Dios, nos fuimos
Ir a la web 'clásica'

· FAQ
· Quienes somos
· La trampa de la vocación
· Contacta con nosotros si...
· Si quieres ayudar económicamente...

     Ayuda a Opuslibros

Si quieres colaborar económicamente para el mantenimiento de Opuslibros, puedes hacerlo

desde aquí


     Principal
· Home
· Archivo por fecha
· Buscar
· Enlaces Web
· Envíos (para publicar)
· Login/Logout
· Reportar problemas técnicos
· Ver por Temas

     Gente Online
Están conectados 57 usuarios anónimos y 0 usuarios registrados.

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

     Login
Nickname

Password

Registrate aquí. De forma anónima puedes leerlo todo. Para enviar escritos o correos para publicar, debes registrarte con un apodo, con tus iniciales o con tu nombre.

     Webs amigas

Opus-Info

Desde el Opus Dei al mundo real

ODAN (USA)

Blog de Ana Azanza

Blog de Maripaz

OpusLibre-Français

OpusFrei-Deutsch


     Sindicar contenido
RSS
direcci?n RSS

A?adir a Mi Yahoo!

A?adir a Google

¿Qué es RSS?


 El numerario que no necesita a nadie porque es fuerte.- Unocomocualquiera

unocomocualquiera :

La represión emocional y el Opus Dei (VI)
El/La numerari@ que no necesita a nadie porque es fuerte

 

En muchos casos, el bloqueo del numerario/a "No necesito ayuda" coexiste con el bloqueo "No quiero ocuparme de mis sentimientos", y se lo puede considerar una extensión y manifestación específica de aquel. Los numerarios que están incómodos con sus sentimientos en general, lo están en particular con sus sentimientos de necesidad y dependencia. A algunos de nosotros nos cuesta un trabajo enorme pedir ayuda, o tan siquiera un favor.

 

Muchos numerarios que afirman, en esencia, 'No necesito a nadie: soy fuerte', ignoran que esta posición actúa como bloqueo afectivo. Por el contrario, creen que los demás los aman y valoran por su fuerza y su autosuficiencia, y temen que si no fueran tan fuertes, los demás los amarían menos...



No advierten que existe una diferencia entre el amor y la admiración, y que si bien la fuerza y la autosuficiencia pueden ser admirables, estos rasgos no despiertan afecto en la mayoría de la gente, o por lo menos no tanto afecto como la franqueza, la suavidad, el humor y la vulnerabilidad.

Resulta en casos como el de aquel, con quien todos querían contar en el trabajo, pero nadie lo recordaba para los festejos. Tampoco advierten que mucha gente necesita que la necesiten, y por lo tanto una postura de fuerza y autosuficiencia totales –no necesito a nadie- puede apartar a los demás. Así por, por ejemplo, un numerario formadillo puede levantar un muro tan alto alrededor de sus sentimientos de dependencia y vulnerabilidad, que causa la impresión de ser frío, acartonado y soberbio –suficiente de sí mismo-, por lo cual suscita antipatía –y desconfianza- en mucha gente que lo rodea. 

Al salir de la Obra, algunos exnumerarios que se consideran condenados a la privación afectiva, también suelen creerse destinados a sufrir privaciones económicas y materiales, es parte de la maldición de San Josemaria para los que no preservaran. Algunos provienen de hogares en los que la falta de recursos emocionales iba de la mano con una falta de recursos económicos, por lo cual las dos clases de privación quedaron inextricablemente ligadas en su mente. Otros llegaron a las misma conclusiones pese a haberse criado en hogares de buena situación económica. En estos casos, la sensación de carencia emocional que impregnaba el clima Opusino salpicaba el orden de las cosas materiales, coloreando la forma de ver y manejar el dinero y haciendo que todos se sintieran pobres y que los numerarios fueran formados en una "mentalidad de pobreza".

 

También puede suceder que un exnumerario supere un bloqueo afectivo, sólo para descubrir que detrás está agazapado otro bloqueo más grave y más profundamente arraigado. Detrás de aquel bloqueo emocional, se puede ocultar otro: "En mi destino no hay amor".

 

Incluso, algunos numerarios han sido programados para pensar que al dejar el Opus Dei nunca tendrán una oportunidad para el amor, piensan simplemente que ya han otorgado la cuota que les corresponde. Sucede algo similar a el ejemplo clásico es el de la viuda o viudo que no quieren ni oír hablar de salir con una persona del sexo opuesto y mucho menos de volver a casarse, ya que eso sería una traición al cónyuge desaparecido, 'mi único amor verdadero'. Pero lo más común es que quienes padecen este bloqueo sientan que han desperdiciado –malgastado- sus oportunidades, o que corren el riesgo de que eso les ocurra. Para los que por desgracia piensan así, el mundo fuera del Opus Dei no es sólo un sitio de escasez, sino también un sitio implacable.

 

Algunos exnumerarios pueden creer que ya han consumido sus oportunidades para el amor, generalmente piensan que no lograr que una relación funcione (sobre todo la vocación “divina”) es un delito terrible que merece ser castigado. ¿Y qué mejor castigo puede haber que no tener ya jamás otra oportunidad, y por lo tanto estar condenado a la soledad perpetua? Después de salir del Opus Dei, por ejemplo, alguno puede culparse a sí mismo razonando de este modo: 'Vivir solo el resto de mi vida es el castigo que merezco por haber fracasado en mi vocación'.

 

También aquí la influencia de la familia desempeña un papel importante. Es muy probable que el mundo le parezca un lugar implacable para el numerario que creció en una cultura donde el más mínimo 'delito' (no vivir el minuto heroico, no tender la cama, no comer todo lo que le sirven o llegar tarde a la oración) provocaba amenazas de castigo eterno, probablemente le resulte muy difícil creer que el mundo puede perdonar.

 

'Sólo te dan una oportunidad y si la malogras no habrá otras', es una clásica experiencia infantil, re-afirmada dentro de la doctrina de San Josemaria por la que pasan incluso las personas que se criaron en una familia muy bien avenida. Casi no hay quien no recuerde un episodio en el que perdió, rompió por accidente o arruinó en un berrinche un objeto favorito. En lugar de consolarlo por la pérdida, se lo reprendía: '¿Ves lo que pasa cuando no cuidas tus cosas? Pues bien, si esperas que te compremos otro (juguete, vestido, muñeco, etc.), olvídalo. Eres tú quien lo perdió (rompió, aplastó, etc.), de modo que te lo tienes merecido'.

 

Los numerarios que son formados con la sensación de que el mundo es un sitio implacable desembocan en un callejón sin salida que limita su capacidad de amarse a sí mismas. Dado que no existe un ser capaz de llegar a una edad avanzada sin lastimar a otros aunque sólo sea ocasionalmente y sin cometer algún acto criticable, saber perdonarse es esencial para el bienestar psicológico. Pero quien no cree en la posibilidad del perdón no podrá hacerlo, y por lo tanto se verá obligado a abrazar una de estas dos imágenes distorsionadas de sí mismo: o bien se verá como una mala persona condenada a pasar por la vida manchado por todas las malas acciones que alguna vez cometió, o se verá como alguien que goza de un status muy especial y elevado, alguien que es incapaz de hacer nada malo y en consecuencia está por encima de la necesidad de perdón. Para los del primer grupo el amor a sí mismos está fuera de la cuestión y la vida llena de autoodio y autocastigo. Los del segundo grupo parecen sentir un gran amor por sí mismos, pero se trata de un pseudoamor basado en un concepto erróneo del propio yo y del lugar que ocupan en el mundo.

 

Cuando el numerari@ es formado en ver al mundo como un sitio implacable, también desarrolla la tendencia a ser implacable con los demás. Esas personas responden a las  heridas y desilusiones que sufren en su relación con los demás con esta actitud: "Aquí se acabó todo. Has arruinado todas tus chances conmigo, y no te daré otra oportunidad de acercarte a mi y volver a hacerlo". Es habitual que hagan balance de lo que dan y lo que reciben y se sientan perpetuamente víctimas y explotados, lamentándose en estos términos: "¿Por qué dar tanto para recibir tan poco?"

 

<<Anterior>>




Publicado el Miércoles, 10 julio 2013



 
     Enlaces Relacionados
· Más Acerca de


Noticia más leída sobre :
El numerario que no necesita a nadie porque es fuerte.- Unocomocualquiera


     Opciones

 Versión imprimible  Versión imprimible

 Enviar a un amigo  Enviar a un amigo

 Respuestas y referencias a este artículo






Web site powered by PHP-Nuke

All logos and trademarks in this site are property of their respective owner. The comments are property of their posters, all the rest by me

Web site engine code is Copyright © 2003 by PHP-Nuke. All Rights Reserved. PHP-Nuke is Free Software released under the GNU/GPL license.
Página Generada en: 0.136 Segundos