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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 27 de Agosto de 2014



Enmendar en el presente los errores del pasado.- Josef Knecht

El último envío de Antonio Esquivias (20.08.2014) ha sido clarificador de su postura, que considero legítima por completo. No se trata meramente de una cuestión legal acerca de si el posible delito haya prescrito o no, como planteó Eleu (18.08.2014). Se trata de una propuesta política de justicia social que, en mi opinión, debería ser atendida tanto por las autoridades civiles como por las eclesiásticas. Antonio no se mueve en el terreno de los textos jurídicos de derecho laboral ahora vigentes en España, sino que desea abrir un nuevo cauce legal que enmiende en el presente errores cometidos en el pasado. Es cuestión, si he entendido bien, de una valiente voluntad política que busca construir un país más justo.

No sería ésta la primera vez que la reparación de una vieja injusticia se pusiera sobre la mesa de negociaciones políticas. Recuerdo que, en los años 90 del siglo pasado, durante los gobiernos socialistas de Felipe González, la Conferencia Episcopal Española y el Gobierno del Reino de España llegaron a un acuerdo para que el Estado reconociera los efectos civiles de los títulos académicos eclesiásticos. Este reconocimiento civil por parte del Estado de los títulos eclesiásticos se hubiera podido tramitar en los años del franquismo porque el Concordato de 1953 preveía esa posibilidad, pero, por razones que ignoro, la España nacional-católica se olvidó de llevarla a cabo. Hubo que esperar a que los socialistas en el Gobierno de la nación, de acuerdo a lo establecido en los Acuerdos internacionales de 1979 entre el Estado español y la Santa Sede, tuvieran la voluntad política de acometer ese importante trámite de homologación de títulos.

Con esta medida resultaron beneficiados en los años 90 muchos sacerdotes secularizados que no disponían de títulos académicos civiles para encontrar un puesto estable de trabajo. A partir de entonces, muchos ex clérigos pudieron regularizar su situación laboral y profesional por serles reconocidos civilmente sus estudios eclesiásticos. De hecho, esos sacerdotes secularizados se habían movilizado para solicitar del Gobierno que cuanto antes se solucionara su absurda situación de “limbo” laboral, lo que se logró mediante el Real Decreto 3/1995 de 13 de enero, que ha sido años más tarde derogado y sustituido por otros para finalmente adaptarse a las normativas del Espacio Europeo de Educación Superior con el Real Decreto 477/2013 de 21 de junio.

Me parece recordar –pido disculpas, si me traiciona la memoria– que el entonces decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, don José Luis Illanes, y decanos de otras Facultades Teológicas recibieron de la Conferencia Episcopal el encargo de estudiar y gestionar, de acuerdo con el Ministerio de Educación y Universidades, los procedimientos necesarios para conseguir la homologación de los títulos eclesiásticos por parte del Estado. Es significativo que un sacerdote numerario de la prelatura personal, Illanes, se implicara en una gestión que acabaría beneficiando a numerosos sacerdotes secularizados, con cuyos representantes supongo que dialogaría alguna vez en el curso de la tramitación. Illanes no aplicó el criterio de dejar que el traidor Judas se ahorcara de un árbol cargado de rejalgar, sino que trabajó para que ese suicidio por desesperación no se produjera, reconociendo que aquellos ex clérigos merecían ser tratados con la debida justicia social en atención a su dignidad humana.

Antonio Esquivias solicita que tanto el Estado español como la Conferencia Episcopal busquen la solución a un problema de justicia social más o menos análogo al problema que se resolvió satisfactoriamente en los años 90 del siglo pasado. Se trataría de reparar un error u olvido que durante largo tiempo se cometió en una institución de la Iglesia: no haber cotizado a la Seguridad Social por el trabajo que una serie de personas realizó en labores internas del instituto secular Opus Dei y de la prelatura personal Opus Dei, de donde se derivan para ellas graves perjuicios económicos con motivo de la jubilación. La solicitud de Antonio debería ser tenida en cuenta. Revisar y subsanar viejos errores es un avance en el proceso de humanización de la sociedad, y por eso me congratulo de que el profesor Illanes haya aportado su grano de arena para hacer de España un país menos talibán y más digno.

Illanes en su momento y Esquivias en la actualidad marchan en la misma dirección. ¡Cuánto me gustaría ver que se hiciera realidad la reivindicación de Antonio Esquivias y así congratularme de que España avanza todavía más en la ruta de la justicia y de la dignidad!

Josef Knecht





Hacerle daño a la Iglesia y a la Obra.- Lizzy Babieca

El mundo es muy grande y las personas diversas. Si Dios existe y no le somos indiferentes, pienso, debe querernos a todos y haber muerto por la humanidad completa -pasada, presente y futura-, no solo por los bautizados en su Iglesia. Y una vez frente a la muerte -que uno se puede morir solo una vez, que cuando estamos muertos no estamos vivos, y, sobre todo, no olvidar que la vida es tan valiosa que más vale morir que perderla-, pues que da realmente lo mismo si uno muere cumpliendo o no las formalidades necesarias para ser considerado "en gracia", que Dios no puede estar interesado en castigar a nadie. El amor del Dios cristiano es, por definición, más grande que su justicia...



(Leer artículo completo...)




Narcisismo y Sexualidad.- Manzano

Estaba poniéndome al día de las recientes y siempre interesantes aportaciones, también releyendo algunos de los magníficos escritos en la sección de los imprescindibles "Libros silenciados", cuando pensé que la represión sexual que se imparte en el Opus Dei debería estar vinculada, de alguna forma, al narcisismo de su fundador.

El magistral tratado de Markus Tank demostrando esta grave patología de Escrivá no admite muchos añadidos y menos por parte de los que no somos especialistas en la materia. Pero invitaría a los estudiosos que analizaran más a fondo esta relación.

Transcribo un párrafo de la psicóloga Ilan Shira al respecto (la negrita es mía):

"Los narcisistas tienen un mayor sentido de la sexualidad, pero tienden a ver el sexo de manera muy diferente que otras personas. Ellos ven el sexo más en términos de poder, influencia y como algo atrevido, en contraste con las personas de baja calidad narcisista que lo asocian más con el cuidado y el amor".

No sería pues extraño imaginarse un razonamiento íntimo del fundador parecido: "si yo no puedo tener sexo, que soy el hombre más importante de la historia de la humanidad, tampoco deberán tenerlo los demás,... qué se habrán creído esos pobres desgraciados!".

Siendo como es el sexo (en términos de prohibición) el primer mandamiento escribariano, comparto plenamente lo que alguien dijo sobre el narcisismo: "es la única enfermedad que de verdad le debe tener miedo la humanidad".

Manzano





¿Protesta pacífica el día de la beatificación?.- Tom

Hola. Por favor, que todos perdonen mi mala escritura español.

Dos de mi familia fueron ex numerarios y también conozco ex "consagradas", ex miembros de Regnum Cristo. Ambos movimientos fueron aprobados dentro de un año de diferencia (1982-1983). La pregunta es ¿por qué Del Portillo será beatificado?

1) los métodos de control psicológico estricto fueron copiados por la Legión de Cristo;

2) Del Portillo estaba en la comisión de reforma la ley canónica que creó la Prelatura Opus Dei y eliminó los controles contra la manipulación en el proceso para elegir santos. Es como si él se mismo canonizó. Muchas personas sufrieron de sus acciones. La pregunta es: ¿debería haber una protesta pacífica el día de su canonización?

En paz.

"Tom"





Hablando del apostolado de NO DAR.- tomasiano

El excelente escrito de Lizzy Babieca, La pobreza y el apostolado de no dar, (a quien envidio al igual que a otros por la gran claridad y brillantez con que escribe) me hizo recordar una de esas anécdotas que aún me hacen ruido, después de años, aunque es una tontería.

Estábamos unos amigos de la preparatoria (escuela del opus, hijos de supernumerarios) de campamento cerca de un bonito pueblo de montaña acá en México. Ibamos tres de nosotros en una camioneta pickup por un caminito local cuando alcanzamos por casualidad a un grupo de chavos a pie encabezados por un numerario conocido nuestro. Estaban en una "convivencia de estudio" y se quedaban en una casita que tiene el opus en el pueblito, pero estábamos a varios kilómetros de la casita y nos pidieron aventón.

Claro que con gusto les dijimos que se subieran a la caja de la pickup y los llevamos a la casita. Llegando ahí se nos ocurrío pedirle al "nume" a la cabeza que nos permitiera darnos un regaderazo (duchazo)... Con gran sorpresa de mi parte la conversación fue así más o menos:

- "Oye fulano, ya que estamos aquí ¿nos permites darnos un regaderazo de volón porque estamos súper apestosos?"
- "Mmm... no se puede ''no es prudente'' ¿qué van a pensar los chavos que pagaron la renta de  la casa si dejamos que la usen otras personas sin pagar?"
- "Oye fulano, no inventes ¿cómo es posible? no lo puedo creer, ¿qué te pasa?"
- "Pues que no..."
- "No seas canijo les acabamos de dar ''ride''"
- "No se puede, lo siento"
- "Bueno pues que bueno que te aprovechó el aventón, que lo pasen bien"

Quiero precisar que este "nume" es un tipo que conozco desde los 7 años, que sus papás son amigos de mis papás y que era compañero de mi hermano en el centro de estudio. Es decir, un tipo realmente cercano. Me dolió de sobremanera su negativa, por absurda y por irónica también ya que justo les acabábamos de dar aventón de varios kilómetros sin ni siquiera pensarlo, ni esperar realmente nada a cambio como haría cualquier persona normal, más aún, lo hicimos corriendo un pequeño gasto de gasolina y pérdida de tiempo.  Y el señorito no se dignó prestarnos una ducha por 15 minutos que no le costaba ni un centavo ni le quitaba nada.

Ahora dicho nume es muy conocido y celebrado como filósofo y como financiero en México, hasta sale en la tele, el radio y tiene canal de youtube. Para mí es sólo el numerario tacaño y de mentalidad absurda que no me permitió darme un duchazo cuando se lo pedí. Tomen su apostolado del pedir todo pero no dar absolutmente nada.

Una rayita más al tigre. Y así querían que me hiciera nume...

Tomasiano




 

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