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CORRESPONDENCIA

 

Viernes, 04 de Enero de 2019



Prudencias e imprudencias.- Hondo

Respecto al caso Gaztelueta solo Dios, el profesor y el alumno saben lo que ocurrió. Del aspecto jurídico ya se han ocupado otros más capaces, así que yo paso.

El Opus Dei siempre se tomó muy en serio “las medidas de prudencia” para evitar las ocasiones. Desde la obligación para todos los numerarios de hablar semanalmente sobre la Pureza en la charla fraterna (es decir, al menos 52 veces al año vas a decirle a otro cómo vives la castidad y eso será tratado en la reunión del consejo local e informado a la delegación) hasta criterios que rozan lo ridículo. Se podría decir que la Obra es muy prudente y parece tener todo bajo control. Pero al mismo tiempo, al promover el proselitismo con adolescentes y enfocarse la labor cada vez más en clubes y colegios, usando la tutoría para sondear a los candidatos, el péndulo se va para el otro lado...



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El Opus Dei ideologiza las ideas, privatizando la realidad.- Avantre

Feliz año 2019.

 

Hace un tiempo, un conocido supernumerario y reconocido académico quiso incrementar sus múltiples ingresos dando clases en una universidad privada que ya tenía docentes de su especialidad. Como tenía incompatibilidad para la docencia privada por ser docente de la pública, planteó en la Universidad privada, sin escrúpulo alguno, que se echara a un docente. Así, de forma extraoficial, se quedaría él en su puesto, facturando como si fuese un autónomo invitado que impartía conferencias y no cursos reglados.

 

Su propuesta no se materializó, entre otros motivos porque quería cobrar por las conferencias -tantas cuantas clases debía impartir en cada curso-, precios astronómicos. Este conocido supernumerario y reconocido académico -y también mal compañero y persona inmoral sin principios éticos-, llevó a cabo estas negociaciones a espaldas de sus colegas de área en dicha universidad privada.

 

A este catedrático “carrierista” que buscaba la santidad en su trabajo profesional según el espíritu del opus dei no le importó dejar a una familia sin trabajo ni ingresos, ni le importó seguir para ello un camino ilegal con tal de conseguir sus fines: acaparar más dinero, al precio que fuese. Huelga decir que este profesor no sólo cobra sus ingresos como funcionario, sino que está adscrito a muchos proyectos y “conferencias” que le reportan ingresos complementarios, probablemente muy cuantiosos.

 

Para muchos -y para tantos miembros del opus dei- el mundo es competitivo y debemos imponernos y derrotar a los que consideramos adversarios, aunque debamos ayudar a los "de casa" (ajena, pero hecha mía por intereses). Para el Papa Francisco y para tantas personas, el mundo es la casa común en la que debemos colaborar corresponsablemente todos los miembros de la misma familia humana. Francisco ha criticado el afán desmedido de acumular trabajos e ingresos, cuando hay tantas personas sin trabajos ni ingresos dignos. Si eso ya es inmoral de por sí, más aún es conseguirlo utilizando medios intrínsecamente inmorales o ilegales.

 

Pienso que al opus dei le resulta casi imposible reconocer la hondura del mensaje del Papa. Ambas partes utilizan palabras, conceptos y realidades diversas y, cuando son comunes, se utilizan con significados equívocos. Es un diálogo de sordos, aunque exista buena intención por parte de los interlocutores. El Papa quiere evangelizar la realidad purificando las ideas, mientras que creo que el opus dei quiere ideologizar las ideas, privatizando la realidad. En el opus dei, la unidad de vida no tiene contenido o, como máximo, es un contenido abstracto y pietista que no se confronta con la realidad personal y circundante de sus miembros.

 

Avantre.




 

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