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CORRESPONDENCIA

 

Lunes, 17 de Junio de 2019



Experiencias de vida interior mecanicista.- Hormiguita

Voy a contar uns experiencias de mi vida interior en el Opus Dei.

PRIMERA SITUACION: Durante un tiempo sentí la necesidad de alargar la oración de la tarde. Y pedí permiso a mi director para hacer 15 minutos más. Me dijo que no, sin preguntarme por qué, ni qué movimiento interior sentía yo para hacer más oración. Recuerdo sus palabras : “lo establecido es media hora”. En este caso, obedecí.

Comentario: el problema estaba en tener un director recién salido del Centro de Estudios quien lleva charlas, (ahora confidencias). Un novato, arquitecto de cuarto de carrera, que hacía de mi “director espiritual”. Era el vínculo con lo que llaman allí dentro la “dirección espiritual colegiada”. Es decir, era del Consejo local, quien estaba designado / autorizado para llevar la dirección espiritual de los del centro. Otras veces, ese individuo, era un recién llegado del colegio Romano (ahora sería de Cavabianca) y llevaba mi charla. Y generalmente también era miembro del Consejo Local. A estos tipos yo les tenia bastante respeto, porque habían vivido con el Padre-Fundador, (aunque nunca supe hasta qué grado); y por eso yo suponía que transmitían el carisma del fundador. Solucion para todo: “que los directores nunca se equivocan porque tienen gracia de estado”. ¿Si tenían experiencia espiritual en llevar almas?, no lo supe, solo lo suponia.
SEGUNDA SITUACION: pedí permiso, para invertir el orden de las lecturas espirtuales (La norma era 5 minutos para Evangelio y 10 minutos de libro de lectura tipo: Crónica, Salvador Canals, Federico Suárez, o alguna carta del Padre como por ejemplo “las tres campanadas”). Me pareció deseable para mí ampliar a 10 minutos el Evangelio y reducir a 5 minutos la lectura espiritual. Quería meditar el Evangelio con más profundidad, y para esto, necesitaba más de los 5 minutos asignados. El director me dijo que no. También, sin preguntarme cuál era el motivo de semejante petición. En este caso, no le obedecí, y no le dije nada, y lo hice a mi gusto espiritual. Pensé que nadie debia negarme a meditar el evangelio, por muy palabra de director que tuviera.

TERCERA SITUACION: en un círculo, nos comentaron que el espíritu la obra -según el fundador-, era como un "guante hecho a medida". El caso es que quien daba el círculo, puso de ejemplo una situación en la que el fundador, había indicado como "plan de vida" a uno de los primeros que estaba flojeando, que sólo tenía que decir “una jaculatoria al día”. Quien daba el circulo- uno de Roma- me dijo en privado que "el flojo" se fue de la obra.

Comentario: ¿Flojo? Es una etiqueta peyorativa. Un director espirtual experimentado hubiera dicho que "el propio dicernimiento llevó a esta persona a irse de la obra", y no llamarle "flojo". A fin de cuentas, quién no es flojo en este mundo de la vida interior. El que considera flojos a los demás me recuerda al fariseo que rezaba de pie.

Son tres pequeñas muestras de las contradicciones que yo viví en el Opus Dei, y que me fueron calando inconscientemente.

Ahora, cada dia doy una caminata diaria de una hora, y con frecuencia por el lugar donde voy hace viento, y me acuerdo de que “el espíritu sopla donde quiere”. No parece así en el Opus Dei.

Al acabar esta redaccion, me he acordado de otra situacion, que llamaré "la de los votos". Pero la contaré otro día.

Un abrazo de Hormiguita





La desorganizaciónorganizadísima....uff.- Pez

Así, escrito todo junto e impronunciable.

Hace unos dias aparecieron algunos escritos en Opuslibros comentando que en el Opus Escrivae se piensan que somos un grupo organizadísimo, que escribimos al impulso de consignas de Agustina (un beso, bonita) u otras almas perdidas y llenas de rencor.

Los que tal piensen no hacen más que reflejar su propia experiencia; es aquello de que "piensa el ladrón que todos son de su condición". Y efectivamente: "¿quien de los que estuvimos en el lado oscuro, (mayormente si fuimos numerarios con cargos de gobierno) no recuerda las continuas notas que llegaban de delegacion/comisión/Roma promoviendo todo tipo de campañas, sugiriendo escribir artículos en periódicos, tratar a obispos.... A veces eran indicaciones personalizadas: "decidle a X que escriba un artículo de prensa sobre......" En varias ocasiones X fui yo.

Por eso, al leer Opuslibros se imaginan exactamente eso: La maldita Agustina ahora le ha dado por meterse con el consiliario caído Herrando y con Rafael Solís y ha hecho que ese malvado "Madurez" vomite sobre ellos y ese desdichado Pez colabore en el asunto. ¡Que organizado se lo tienen! ¡El mal siempre está tejiendo patrañas contra nosotros!

Y es que, paradojas de la vida, nunca admitirán que nosotros somos lo que ellos alardean de ser, aunque hacen exactamente lo contrario de lo que dicen.

Nosotros, Opuslibros, somos precisamente esa "Organización desorganizada" que Escrivá decía que era el Opus Dei. Nunca nadie me ha dicho en Opuslibros que escribiera esto o aquello, ni tengo el gusto de conocer a Agustina (ni a casi nadie más) ni siquiera por escrito. Los numerosos artículos que he escrito desde hace años (como Ñamñam, Luis y Pez) han salido de mi propia espontaneidad. ¡Y no me han corregido jamás ni una falta de ortografía!

Y ellos, el lado oscuro, precisamente son lo contrario: una desorganización organizada. O sea: quieren organizar todo tan meticulosamente y cuidar tantísimo las cosas pequeñas y llenar todo de indicaciones, criterios, minucias y puñetas que acaban provocando un caos interior y exterior induciendo en el Opus lo que yo llamaría "el síndrome bipolar": oscilar entre el inmovilismo y la cautela máxima para cumplir todo bien y el activismo desmelenado de campañas alocadas.

Sonriente paradoja: Opuslibros es la perfecta "organización desorganizada" que Escrivá (mintiendo descaradamente) decía que era el Opus.

P.S.: Mi próximo escrito versará sobre una de esas campañas "espontáneas-dirigidísimas". ¡¡¡No os lo perdáis!!!

PEZ





Vidas impostadas.- JuanchoR

Puede que en algún momento este escrito se salga de lo que suele ser mi tono habitual, no sé. Pero es que estoy enfadado.

Estoy enfadado por algo muy concreto. Por un recuerdo. Un recuerdo de alguien muy concreto que me ha venido a la cabeza. No diré su nombre, lo que tenga que decirle a esa persona se lo diría personalmente si tuviera oportunidad, cosa que dudo. Pero quería compartir mi enfado porque es una situación que no es la primera vez que vivo u observo...



(Leer artículo completo...)




Opuslibros siempre sorprende, y a veces más…- Martys

Brillantes, verdaderamente brillantes los escritos del miércoles pasado. Debo decir que espero cada lunes, miércoles y viernes con ansia, porque siempre hay mucho bueno para leer, repensar, incluso debatir. Pero a veces se superan las marcas, como en los escritos de AnaG y de El Cid Campeador de esta fecha. Muchas gracias.

Martys




 

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