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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 05 de Agosto de 2020



Panta rei.- Zartan

Querido Alchile (que, aunque no te conozca, si te estimo a pesar que no me gusta el picante) siento mucho tener que contradecirte respecto a que los ex no contemos para nada. En tu aporte titulado “Tantos numerarios muertos …” nos cuentas de esta pobre chica que quiere apuntarse de nuevo pero que no la dejan por haber sido nume. Pues dile que intente de nuevo, que me he enterado de buena fuente que ya las cosas han cambiado.

Y es que, hace unos días, estaba tranquilamente en mi árbol favorito cuando sonó el teléfono y era un provecto nume con el que, en forma muy indirecta, coincido en uno de mis varios trabajos. Mi sorpresa fue notable ya que no sé de donde había sacado mi número telefónico así que pasé directamente a preguntarle en qué podía ayudarle, me lo dijo y, como siempre, "veni, vidi, vinci" en un par o seis de minutos le resolví la dificultad que tenía.

Luego, tal vez para que no se notara que la llamada había sido de puro interés personal, me ha preguntado donde vivo y la conversación ha seguido por unos minutos mas o menos de la siguiente forma:

Yo: pues vivo en (le doy mi dirección exacta) ¿tu?

Él: desde el año pasado vivo en (me da sólo el barrio que es de los top de la city, donde vive la aigsocieti) antes era un centro de san Rafael pero lo hemos convertido en centro para mayores. Aquí vivimos siete ahora.

Yo: ¡mira que bien! Es un barrio precioso y tranquilo.

Él: Si. ¿Oye, tu tienes algún contacto con la Obra? (creo que es un intento apostólico o algo así).

Yo: Pues no, tengo contacto y amistad con gente de la obra pero, personalmente, nada.

Él: Es que las cosas han cambiado mucho, se nota la acción de don Fernando.

Yo: Es super buena gente, le sigo teniendo mucho cariño. ¿Y qué cosas ha cambiado?

Él: Muchas, todo es mas liberal y, por ejemplo, ahora nos están animando a tratar a gente que antes ni soñando.

Yo: ¿Qué tipo de gente?

Él: Bueno, gente alejada de la fe, gente rara, gente como tú ...

Yo: ¿Perdón? ¿Queeee?

Y aquí vino todo un discurso que podríamos resumir en "donde dije digo, digo Diego", la bondad intríseca del ser humano, la cuadratura del círculo, la hidroxicloroquina y la prima de Trump (la que tiene un kiosko de la ONCE) y eso que de cien nos interesan un montón.

Así que querido Alchile dile a esa chica que, si es gente rara como yo, puede conservar la esperanza de que alguien, algún día, tal vez y solo si las conjunciones astrales marcan un punto favorable, alguien la llame para asistir a un ropero o a un retiro para personas de vida poco ejemplar y a veces desordenada.

Que las cosas han cambiado nadie lo pone en duda, o yo no lo dudo, pero habría que ver qué, el motivo del cambio y la profundidad o importancia de ese cambio. Ya sabemos que las numes ya pueden llevar pantalones (cambio esencial y muy importante en el espíritu inmutable de la obra) aunque todavía no puedan llevar camisas o vestidos sin mangas (porque eso es otro nivel ontológico), imagino que otro cambio es que ya no se dejan las cartas en sobre abierto en dirección (pocas cartas se escriben hoy día) y ... ¿qué mas? Porque esto no me parece que sea importante para nada.

Si alguien ve mas cambios, que me avise.

Un caluroso abrazo desde mi selva y que los virus os estén lejos.

Zartan


 

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