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Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 09 de Diciembre de 2020



Terapeuta especializada.- Ana Azanza

Hola a todos:

Me ha encantado conocer a esta especialista en víctimas de derivas sectarias en la iglesia católica. Isabelle Siben lleva años ayudando a recomponer vidas de personas que han pasado por diversas comunidades en lo que se dan abusos espirituales, sexuales a veces. Y todo lo que dice o muchas de las cosas que dice se pueden aplicar muy bien al caso de personas que pasaron por “opus dei”. En este caso me ha llamado la atención cuando dice que las secuelas de un abuso espiritual duradero en el tiempo que conlleva dependencia malsana de otros, son asimilables al trauma de un atentado terrorista o un secuestro. Casi nada, como para no tomarse en serio todos los sufrimientos de los que aquí se habla.

Esta entrevista ha sido realizada y transmitida en el marco de la diócesis de Lyon y de la prevención de abusos espirituales u otros puesta en marcha por los obispos católicos franceses.

Saludos Ana Azanza





ADIOS: CERRAMOS OPUSLIBROS..- Pez

CON TODO EL DOLOR DEL MUNDO: Opuslibros cierra el próximo 1 de enero.
Lamentamos tener que comunicaros que tras una esforzada lucha de años por mantener a flote esta web hemos decidido dejar de publicarla. Los crecientes déficits que acumula Opuslibros, la escasa colaboración de nuestros lectores y nuestro consiguiente agotamiento moral y también económico explican esta dolorosa pero inevitable decisión.
Durante todos estos largos y emocionantes años, nuestra querida web ha jugado un destacado papel en hacer pública la verdadera naturaleza de la Institución llamada Opus Dei con suma caradura.
-Hemos publicado la mayoria de sus escritos internos- ocultos hasta para el Vaticano- hasta que una inicua orden judicial nos obligó a retirar la mayoria de ellos.
-Hemos publicado numerosos testimonios de ex-miembros que patentizan la maraña de irregularidades, contradicciones, ocultaciones y crueldades que anidan en esa Institución.
-Hemos dado lugar a interesantes debates sobre diferentes aspectos jurídicos, espirituales, ascęticos e históricos de la ahora Prelatura.
-Hemos publicado estudios muy serios y profundos sobre la organización y funcionamiento de esta Institución, de su llamado"espíritu", de su fundación, su fundador y sucesores, de sus canonizaciones y beatificaciones.
-Hemos sido el contrapunto a la interesada propaganda de las oficinas de prensa del Opus Dei en cuantas noticias han aparecido estos años relacionadas con ellos.
-Por supuesto, como nuestro mismo nombre indica, hemos puesto al alcance del gran público muchos libros que el Opus Dei se afanaba en ocultar, desprestigiar o hacer desaparecer.
-Tras un inicial "ninguneo", la institución ha tenido que tomarnos en muy seria consideración y prevenir a sus miembros contra nosotros, con groseras calumnias.
-Les hemos puesto muy muy nerviosos. Nos consta de sus esfuerzos por hacernos desaparecer, algunos casi exitosos.
-Hemos sido el espejo donde muchos miembros pueden mirar la verdadera naturaleza de la organización. Aspecto éste que desespera a sus dirigentes.
-Hemos propiciado muchos agradables y emocionantes encuentros entre ex-miembros, que casi siempre han desembocado en amistades sinceras, si no más.
-Hemos sufrido infiltraciones de "agentes secretos" de la Obra, que fingiendo ser ex-miembros, nos han atacado con la vieja técnica de la desinformación. (Aunque a los pobretes se les veía el plumero escandalosamente).

Podríamos seguir enumerando lo que hemos significado para mucha gente durante estos años. Creemos haber hecho una gran labor; lo que hemos aportado quedará como un hito en el conocimiento de la verdad de esta oscura institución.

Así pues: junto a la tristeza de tener que abandonar esta tarea, dura e ilusionante a la vez, nos llevaremos la inmensa alegría de haber ayudado a tantísimas personas y de haber servido a la Verdad, y por tanto al Amor.
Hasta siempre, amigos, colaboradores y lectores. Que el lema de todos nosotros siga siendo: La verdad os hará libres
--------------------
Amigos lectores de Opuslibros: probablemente, al leer el título de esta noticia-ficción hayáis sentido un amargo sobresalto, un golpe en el estómago y, quizás, una sensación de culpa por no haber hecho algo más, un poco, un poquitín, una pizquita siquiera para ayudar a Opuslibros. Una sensación de dolorosa incredulidad.
Bueno, si ha sido así, si no queréis que una despedida así aparezca realmente en Opuslibros y se acabe realmente, os ruego que todos y cada uno os planteéis muy seriamente que esto no puede seguir así. Que todos los que tenemos un interés en esta web hemos de ser conscientes de la necesidad de mantenerla. Que no puede ser que a escasos dias de cerrar el ejercicio económico de este año, Agustina tenga que afrontar un déficit de 4730€. Se nos debía caer la cara de vergüenza a los que frecuentamos esta web y la vemos como algo propio porque seguro que de uno u otro modo nos ha ayudado, informado y hasta entretenido.

Es perfectamente adecuado que consideremos a esta web como una más de esas esforzadas ONG que tanto bien hacen. Y tiene derecho a las generosas aportaciones de muchos de nosotros.

Os ruego un pequeño examen de conciencia económico para ver si no podéis comenzar a ayudar a que esta empresa siga adelante. La mejor manera es una colaboración habitual a través de la cuenta corriente que figura en esta misma web. O colaboraciones esporádicas, siempre bienvenidas. Reflexionemos un poco: ¿ nos es realmente imposible aportar 10€ cada mes? Una entrada al cine menos ese mes. Un par de cañas+tapa. Un caprichito inocente de menos. Si cada uno de los que habitualmente leemos esta web aportamos al menos esos poquitos euros, la web se salvará. Si no...... ¡¡Volved al comienzo al comienzo de este artículo!!

¡Ah! y pensad en la enooorme alegría que reverberará por todos los mármoles y dorados de los centros directivos del Opus si Opuslibros cerrase. Un suspiro de enorme alivio recorrerá todos los centros de la Prelatura, desde el más lujoso soggiorno de Villa Tevere hasta el más humilde apeadero. No lo consintamos.

Pez





Apoyo al sitio.- Martys

Lamento no poder colaborar económicamente con Opuslibros más de lo poquito con lo que lo hago, y no fijo sino de vez en cuando; sucede que yo también dependo de mi trabajo en un web que se sostiene exclusivamente con donativos, y sé lo mucho que se trabaja para poner al día estos emprendimientos, y lo poco que es valorado ese aspecto por quien nunca lo ha hecho por sí mismo.

Por eso quisiera alentar a quienes aun no colaboran a que den una mano económica a Agustina, y que Opuslibros pueda seguir en línea como lo hace, con su triple actualización semanal, con su archivo de valiosísimo material, y que desde el humilde puesto lateral en la Iglesia podamos ayudar a que la Madre guapa (la verdadera, es decir, la Iglesia) tome conciencia de lo que ha crecido en su interior, y se decida a remediarlo, como ha hecho a lo largo de su bimilenaria historia con todos los abscesos que le han nacido.

Muchas gracias Agustina por todo tu esfuerzo, y a todos los que escribís esos testimonios sobrecogedores.

Martys





Ha fallecido Don Luis de Moya.- Sinrencordenada

Hola a tod@s. Con el deseo de que estéis bien, quería comentaros dos noticias tristes. La primera, que hace unos días falleció Don Luis de Moya, un sacerdote que tuvo en 1991 un gravísimo accidente de tráfico y que le tuvo tetrapléjico de por vida: es decir, 29 años, que se dice pronto, sentado en una silla de ruedas, moviendo únicamente la cabeza. La verdad es que su vida, visto desde fuera era tremenda: una cruz constante. Ahora hablaré un poco de él, pues tuve la suerte de vivir con él y, sobre todo, con la gente que le atendía, que tenían un mérito tremendo.

La segunda noticia triste es que la página web del Opus Dei no ha hecho ninguna mención a su fallecimiento, lo cual me parece un poco lamentable. Si buscamos su fallecimiento en Internet, lo citan diferentes medios, pero nada del entorno del Opus Dei (ni la Universidad de Navarra, de la que fue capellán unos cuantos años). Penoso.

Por pura curiosidad, suelo visitar de vez en cuando la página de la prelatura, y he de reconocer que es muy floja y aburrida. Cada vez más. Es una página de catequesis, con vídeos sobre el Papa, sobre el matrimonio, sobre las fiestas litúrgicas de cada momento, pero ni una mención a lo que hoy y ahora se hacen en los centros del Opus Dei. Explican qué es la prelatura, pero no aparece ninguna mención de esas “peculiares tareas particulares” que desarrolla -lo que les define, lo que les da razón de ser, en definitiva-. Quizá no publican nada porque esas peculiares tareas apostólicas que justifican la prelatura no son nada peculiares. De este modo, cuando una persona “de fuera” -como se les dice “desde dentro”- visita esa página, recibe una hermosa catequesis con citas del fundador, pero no sabrá nunca qué tareas está haciendo el Opus Dei y que justifican su existencia. Está totalmente desactualizada, vaya. No informa, forma.

Pero que fallezca una persona tan “particular”, un sacerdote que estuvo tetrapléjico durante casi treinta años, que tiene varias entrevistas en Internet, que se dedicaba a hacer una web espiritual como era fluvium, y no hacer ninguna mención, ningún breve artículo con acceso a las entrevistas de Don Luis, me parece un poco triste. No lo sé, quizá lo exagero y estoy pidiendo un poco de corazón a una gente que cada vez tiene menos los pies en la tierra (dudo que sea por estar con la cabeza en el cielo). Me da un poco de lástima, en definitiva. La vida de Don Luis se merece un poco más. Llevo semanas dándole vueltas y lo quería comentar, a ver qué os parece a vosotr@s.

No sabéis lo que era ver a un sacerdote joven (el accidente lo tuvo con menos de 40 años)que se esforzaba por vivir, tan santamente aferrado a la vida y que siempre tenía objetivos, aunque fueran cosas muy sencillas, como sus páginas web, o salir a recoger setas, a comer por el campo, o ir los veranos al colegio mayor de San Sebastián. Don Luis no se desanimaba nunca. Obviamente su vida era dura-era terrible-, y tenía, sobre todo con los años, un carácter muy fuerte -depresivo durante épocas- y era muy difícil desde hace tiempo tratar con él. Pero, ¿Quién puede llevar esa cruz tan pesada sonriendo y siendo manso de ánimo? Nadie. Jesús no podía sonreír en la Cruz: la llevaba y punto… Pues Don Luis igual, durante muchos años. Me parece una vida muy heroica, digna de ser nombrada… Pero el Opus Dei lo calla… Lo citarán en Romana con un párrafo muy tierno que no verá casi nadie y ya está.

Digno de mención también son las personas que le ayudaban, a los que Don Luis denominaba en su libro como “sus manos y sus pies”. Es verdad que tenía muchos medios a su disposición para poder estar bien atendido (habitación, silla, cama especial, ordenador adaptado), pero sobre todo tenía unas personas que le ayudaban las 24 horas del día -por turnos-. Don Luis siempre estuvo muy bien atendido por numerarios que estaban realizando sus estudios eclesiásticos en el colegio mayor Aralar. Durante estos veintinueve años, por tanto, han siendo más de cien personas (seis por año, y cada persona estaba dos años con él) las que han estado ayudándole en todo. El trabajo de esas personas era mucho más que admirable: numerarios que, por turnos semanales, dedicaban el día y la noche a lo que Don Luis necesitara: le arreglaban, le aseaban, vestían, le daban la comida. Todo, absolutamente todo. Con frecuencia no podían estar en las tertulias, ni estar en otros detalles de la vida de familia, lo cual era duro, al menos en las semanas que estaban con él… Y en los últimos años a Don Luis ya no le salía ni una sonrisa ni unas palabras de agradecimiento (pobre, llevaba la cruz clavada en los hombros), pero esas personas seguían haciendo todo con una sonrisa y con un gran esfuerzo.

Y que el Opus Dei, eso que dice ser “el mejor sitio para morir”, no hace ni una triste mención. Me parece muy triste.

Para Don Luis, y para esas personas que le cuidaron sin recibir nada a cambio, mi sincero y sencillo homenaje.

Sinrencordenada




 

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