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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 04 de Marzo de 2020



Novio supernumerario.- CSA

Querida Agustina,

 

¿Es prudente continuar la relación con un novio supernumerario a pesar de que no comulgo con la Obra y que nunca seré supernumeraria?

 

Terminé con mi novio porque me sentí traicionada por la Obra, por el sacerdote del centro, por las supuestas amigas del centro de mujeres. La verdad es que no aguanté y decidí terminar con todo. Así sin pensarlo. A él le dolió muchísimo, tanto que hasta me dijo que, si se lo pedía, dejaría el Opus Dei. Pero solo si se lo pedía. Vamos, que no quiero cargar con esa culpa. Se cuanto amor le tiene al apostolado, a su vocación, a su familia, a la Obra. No puedo ni quiero ponerlo a escoger.

 

La gota que colmó la copa fue que el nuevo sacerdote de su centro, que acaba de llegar de Roma, le planteó que expandiera sus opciones. Le dijo que saliera con una supernumeraria que acababa de pitar y que provenía de muy buena familia y que, según él, sería mejor esposa y madre. Que viera si le gustaba la chica y que tomará una decisión. Que no estaba siendo infiel porque no estábamos casados. Le aclaró que yo soy muy buen partido por mi familia, carrera, etc., pero con un gran defecto: me niego a seguir mi verdadera vocación. Y no pito, por más retiros, convivencias, salidas, charlas con numerarias, me rehúso a hacerme de la Obra y eso podría representar un peligro para su fe y vocación más adelante.

 

Mi novio salió del centro a mi casa destrozado y entre lágrimas me soltó toda la conversación con el sacerdote. Es la primera vez que me cuenta una plática con el sacerdote. Pero lo que verdaderamente me horrorizó fue que me confesó que estuvo a punto de escribirle a la chica, pero que una voz en su interior lo detuvo. Mi reacción fue acabar con todo de una vez. Él lloró, no se lo esperaba. Me pidió que por favor no terminara con él, que fue una tontería lo que estuvo a punto de hacer, que él me daba un tiempo para pensar las cosas y que tantos años de noviazgo no los podía tirar a la basura en un segundo. Le pedí que se fuera y que volviéramos a hablar en unas semanas.

 

Desde entonces no logro tomar una decisión. Aún no entiendo por qué reaccioné de esa manera. Y para ser muy honesta, no sé si volver con él. Lo extraño y le quiero, pero algo se rompió después de esa conversación. En estas semanas lo único que he hecho es llevar este problema a la oración y leer Opuslibros. Luego plantearme si verdaderamente quiero unir mi vida a un supernumerario y aceptar que el Opus Dei siempre estará en el medio. Desde que lo conocí, cuando mi familia se mudó a este país, me quedó claro que su familia es muy respetada en los círculos de la Obra. Intentaron ganarse a mi familia,  sin embargo, papá es español católico romano y mamá es judía protestante. Fuimos bautizados en la fe católica pero mamá nos llevó más a su iglesia que a misa, y papá en cuestiones de fe obedece lo que mamá diga. No obstante, mis padres son muy amigos del vicario (se conocieron en la infancia) y gracias a papá la obra ha podido echar a andar algunas labores importantes. 

 

Conté lo que pasó en casa y mi hermano me dijo que pensara bien las cosas, que aunque mi novio es un buen chico, chicos buenos hay en la vida. Y me compartió un relato que publicó Opuslibros sobre el martirio que vivió una joven argentina tras casarse con alguien de la Obra.

 

Creo que la decisión está tomada. Y si esto en alguna medida puede ayudar a alguien, lo puedes publicar en la página web.

 

Saludos,

CSA





El opus y el Palmar de Troya.- Jotaemeeme

Estos días he estado viendo la nueva miniserie de Movistar+ sobre el Palmar de Troya y no dejo de pensar en las similitudes que han existido y supongo siguen existiendo (!hace ya tanto tiempo que afortunadamente dije adiós al lado oscuro!) entre el Opus y la secta palmariana. Aunque en la forma lo del palmar resulte un punto más esperpéntico y estrafalario, en el fondo se trata de la utilización de los mismos mecanismos de control mental y físico de las personas basándose en unos inexistentes hechos milagrosos que nadie ha podido comprobar pero constituyen la base de la creencia.

Por nombrar solo uno, me vino a la memoria de aquellos momentos en que de manera más o menos insinuante se nos hacía creer que a el entonces Padre (san Chema) se le había concedido la gracia de conocer el día de su muerte (se murió vario años antes y en una carta posterior de su sucesor se explicaba que los últimos años habían sido tan intensos que le habían contado por tres. ¡Así las cuentas sí salían!). Al papa palmariano Clemente le pasó más o menos lo mismo pero peor, porque había profetizado que el mundo se acabaría con su muerte.

Y también me vino a la memoria la visita que, con máximo secretismo, hizo san Chema a una de las videntes del Palmar de Troya durante su última visita a Pozoalbero, en la cual, estando yo en el Centro de estudios, me tocó junto con muchos otros velar porque nadie pudiese saltarse los controles para ver al "Padre", cosa muy probable dado el fanatismo del que hacían gala sus "hijos". Aquella visita fue referida en tertulias piratas como una conversación entre dos personas que habían podido hablar de tú a tú con la mismísima Virgen María.

En fín, hay muchos otros detalles de fondo y forma (coche de alta gama incluído) que en la serie recuerdan lo vivido en el lado oscuro. En estos días cercanos al 19 de Marzo, recomiendo encarecidamente ver la serie. A los que estamos fuera nos recordará cosas y nos alegraremos de estar fuera. A los que están dentro quizá les haga ver en lo que están metidos.

Jotaemeeme




 

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