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CORRESPONDENCIA

 

Lunes, 25 de Enero de 2021



Agradecimiento castigado a las numerarias auxiliares.- Pouis

Tras leer el escrito "Navidades de una numeraria auxiliar" de Lgracem me viene a la memoria una anécdota en una comida de una "Fiesta grande" de las de "Casa". Esas fiestas de "seis velas" en el altar, con la misa a media noche y despertar "tardío".

Estábamos al final de la comida en uno de los comedores del Colégio Mayor Belagua, en Pamplona, a finales de los 70. Solo estábamos numerarios. Don Julián (capellán de una de las Fases de Belagua) se levantó con una copa y, dirigiéndose a las chicas que estaban sirviendo, quiso agradecer en voz alta el trabajo de nuestras hermanas de la Administración. A muchos de los jóvenes numerarios nos pareció un bonito detalle. Pocas horas después, antes de la cena, nos fueron llamando de uno en uno, como se hacía con las Correcciones Fraternas, y nos dijeron que a Don Julián le habían hecho una corrección fraterna, pues es totalmente contrario a las normas dirigirse en público a nuestras hermanas.

Respondiendo a Lgracem, somos muchos los que veíamos vuestro trabajo y sacrificio, pero no se podía dar muestras de nuestro agradecimiento. Supongo que el tiempo y el "endurecimiento de la piel" acaba haciendo que uno se acostumbre a esas "benditas sombras" que hacen lo posible para que los "señoritos" estuviésemos "como marqueses" a cuenta de unas "baratas esclavas".

Desde aquí, en la distancia física y en tiempo, quiero pedirte primero perdón por el abuso y maltrato al que te sometimos, y después quiero darte las gracias por tu trabajo... aunque sé que el agradecimiento no paga la cotización para la pensión de jubilación.

Pouis





Escritos del fundador.- Pepito

La cuestión de la autoría y cronología de los escritos atribuidos a J. M. Escrivá lleva camino de dar lugar a un caso comparable a los muy complejos de la Filología Neotestamentaria. Yo hace tiempo que sospecho que en los editados por el Opus Dei como tales hay no poca mano de gato en cuanto a contenidos y en cuanto a fechas atribuidas a los mismos.

Valga un ejemplo: en el verano de 1959, el primero que pasé con esos señores, hube de empollarme, como los demás chicos del Curso anual, el Catecismo del Opus Dei entonces vigente (no recuerdo de qué fecha). Y al principio del mismo se decía, más o menos, que “El Opus Dei es un instituto secular cuyos miembros se consagran a adquirir la perfección cristiana en el mundo y a ejercer el apostolado, especialmente entre los intelectuales”. Ahora tengo a la vista la única carta de Escrivá que, según veo, aún resulta indirectamente accesible en la web, a la cual le han colgado el título latino Non ignoratis, y la han fechado en el “2-X-58”. En dicha epístola Escrivá afirma, entre otras cosas, que “no deseamos para nosotros el estado de perfección. Lo amamos, para los religiosos y para los que pertenecen a los que ahora se denominan Institutos Seculares, porque es propio de su vocación”; y más abajo prosigue: “De hecho no somos un Instituto Secular, ni en lo sucesivo se nos puede aplicar ese nombre”.

Ante tal situación me pregunto si es verosímil que en el verano de 1959 se nos hicieran memorizar definiciones como la antes citada del Catecismo, cuando ya ocho meses antes el propio Fundador de la cosa se había pronunciado de manera tan contraria a las mismas; y sobre todo en aquel ambiente de control de doctrinas en el que los directores, y no digamos el “nuestro Padre”, no dejaban pasar una. ¿Explicación? Me temo que sólo hay una: que la fecha que le han colgado a la carta no es auténtica; que la han antedatado para hacer creer que el asunto de la famosa “intención especial” (la del cambiazo de status canónico que acabó en la discutida solución de la prelatura) ya venía de muy atrás. Sospecho, pues, que se trata de un caso de manipulación histórica.

¿Cuántas más se habrán practicado con la herencia escrita u oral del Fundador? No creo que lo sepan ni en ese Instituto Histórico que han montado a imitación de los jesuitas;  pero entretanto habrán dejado tarea para quienes en el futuro sientan curiosidad por el misterio, o mejor, el enredo Escrivá.

Pepito





Inviolabilidad del fuero interno.- Hilario

 

Nos introducía Antonio el reciente video de Don Javier, un excelente sacerdote y mejor persona. Además, su canal de Youtube, que sigo desde hace mucho tiempo, es muy interesante y bueno: temas de actualidad explicados brevemente de manera muy clara y a la luz de la fe.

 

Este video sobre la inviolabilidad del fuero interno explica puntos fundamentales. A mí me gustaría destacar los siguientes:

 

1. Cada persona elige a quien abrir su interioridad. El director espiritual no puede ser impuesto (Decreto Quemadmodum de León XIII).

2. El fuero de la intimidad es sagrado y solo pertenece a Dios.

3. Ser persona es tener interioridad y cuando se expropia la interioridad, se consiguen unos inmaduros y se realiza un daño enorme a la personalidad.

 

Todos los que hemos estado en el Opus Dei como cooperadores orgánicos o sacerdotes podemos dar fe de que estos puntos no se cumplen. Del mismo modo pueden dar fe de ello los que actualmente están. 

 

Dice Don Javier:

 

"He hablado con muchos directivos y no lo quieren entender"

 

Si lo quisieran entender, tendrían que echar el cierre. No hay más remedio y lo saben. Todo el Opus Dei se basa en el control de las personas a través del control de sus conciencias. 

 

Cada vez son más los sacerdotes y cooperadores orgánicos que se dan cuenta de ello. Prueba de ello la reciente "escisión" de jóvenes aprobada en la archidiócesis de Madrid, lo encantados que están los obispos españoles, argentinos y mejicanos de incardinar a los miembros que se lo piden en sus diócesis y las telarañas que tiene que limpiar la administración en los centros de estudios debido a su bajísima ocupación.

 

Muchas gracias Don Javier por su canal. Esas conversaciones con directivos, seguro que le desgastaron mucho y aún así nunca perdió su amor por la Verdad.

 

Hilario





Hijos de fruta.- Zartan

Querido Antonio, no creo que nadie te denuncie por lo que escribiste sobre el hijo del compañerodebancodelsantodebarbastro como te indicaba Jaraysedal,  pero creo que los muertos es mejor dejarlos en paz o, al menos, no remover demasiado las boñigas que han podido ir dejando, ya sabes el dicho ese de “la mierda a mas se mueve mas huele” y, personalmente, prefiero otros olores y, si el resultado final no es positivo, lo veo un poco inútil.

Parece que era Fernando de Rojas el que decía que cada uno habla de la feria según le va en ella y, por mi parte, no he encontrado nunca ningún hijo de fruta dentro, más de un talibán sí que he visto y saboreado, también algún que otro cara dura que a golpe de salmo dos se ponía el mundo por montera y hacía de su capa un sayo, mucha gente -la mayoría- muy normal y algunos excepcionales: don José Luis Musquiz, Florentino Perez Embid, Toni Zweifel, David Puentes, Antonio Petit, Camilo Lucena,… aquí solo nombro a los que sé que ya han dejado este barrio pero podría seguir con mas que siguen vivitos y coleando. Sección aparte, pero no de menos calidad, la cantidad de náufragos o ex con un espesor humano que, en mi opinión, es superior a la media de los mortales (queramos o no, parece que la maquinaria captativa y selectiva funcionaba bastante bien).

Perdona no aplaudir tu opinión pero ya mi madre me decía que tenía vocación (otra) a abogado de pobres y de causas perdidas y no me puedo resistir a hacértelo saber. Quede claro que si eso te sirve para tu tranquilidad o equilibrio emocional puedes seguir haciéndolo y tendrás mi comprensión, es un tema de simple utilidad.

Un fuerte abrazo para todos y manteneos lejos de este virus de las narices!!

Zartan de los Nomos



Matización a la matización.- Antonio Moya Somolinos

Con todo el respeto que me merece JaraySedal, quien casi con toda seguridad sabe de asuntos jurídicos más que yo, quisiera puntualizar que lo que me llevó a afirmar que no existe protección de derecho al honor en el caso de los fallecidos es el reciente caso de las Trece Rosas, fallecidas, si no me equivoco, hace menos de 80 años, represaliadas por el régimen franquista tras la guerra civil.

 

Como me imagino que sabréis, y con independencia de cuestiones políticas, Javier Ortega Smith vertió una serie de afirmaciones contra estas personas y sus herederos iniciaron acciones judiciales contra él. Dada su condición de diputado en el Congreso, fue competente de conocer de esas acciones el Tribunal Supremo, el cual ni siquiera admitió a trámite dicha querella o denuncia, precisamente por tratarse de personas fallecidas y argumentó más o menos lo que yo he argumentado en mi opinión.

 

Yo no sé si procedía no admitir a trámite tales denuncias o simplemente el abogado no planteó bien la acción. El hecho es que el Tribunal Supremo ni siquiera las admitió a trámite. Y la presentaron los herederos o los herederos de los herederos.

 

El Código Penal establece también que en el caso de injurias o calumnias, si quien injuria o calumnia prueba la veracidad de tales presuntas injurias o calumnias, queda exento de responsabilidad penal.

 

También es cierto que JaraySedal habla de acciones mediante la ley de protección del derecho al honor, que no es una ley penal sino civil, aunque requiera la concurrencia del ministerio público fiscal debido a la importancia que la Constitución da a este tema, aunque sea civil, y en este caso no he visto si dicha ley habla de probar la veracidad. Me imagino que sí.

 

En cualquier caso, me parece interesante la aportación de JaraySedal con el fin de tener cuidado y respetar la legalidad y los legítimos derechos de las personas, si bien me parece que a la hora de probar determinadas actuaciones de determinadas personas, no creo que a estas alturas se quede solo quien hable de un difunto calificando y probando supuestas malas actuaciones en el caso, por supuesto, de que sean verdad.

 

Otra puntualización: Entiendo que la protección del derecho al honor de un difunto no es "per se", sino en razón de que tal vulneración hacia él repercute necesariamente en sus más allegados, en sus herederos, y que la razón de tal protección legal no radica en él mismo sino en que la vulneración "salpica necesariamente" a sus familiares vivos herederos, y que la mala fama que quizá el difunto se ha ganado a pulso no es tolerable que la carguen sus herederos.

 

Detrás de todo esto late lo que hablé en mi opinión: Que a la larga no es tan fácil irse de rositas, pues como dice la Sagrada Escritura, "sus obras los acompañan", para bien o para mal, y tarde o temprano quienes han vivido con una buena fama no ganada, la historia los va situando más objetivamente en su sitio, aunque ya dije que la objetividad absoluta de la historia no existe. Ya he hablado en otra ocasión de Pico della Mirandola, una especie de "periodista" del Renacimiento, que le pilló a León X cuando todavía no era Papa, una carta de este a un eclesiástico llamado Pietro Bembo, que más tarde llegaría a ser cardenal, en la que le decía "Quantum nobis notrisqüe qüe ea de Christo fábula profuérit, satis est ómnibus séculis notum...", que traducido se lee así: "Desde tiempos inmemoriales es sabido cuán provechosa nos ha resultado esta fábula de Jesucristo".

 

En general, la gente con cierta relevancia suele cometer la imprudencia de dejar rastro. Y es muy difícil morir sin dejar el rastro de las propias obras. Aparte de que Dios siempre nos ve y nos ha de juzgar, la historia también nos ve. León X fue el Papa que excomulgó a Lutero. A la vuelta de los años, por sus obras y quizá por ese desliz que Pico della Mirandola cogió al vuelo, parece quedar claro que ese Papa era católico pero no cristiano, mientras que de Lutero, el Papa Francisco ha dicho de él que es "testigo de la fe".

 

Ni todos los que parecen buenos lo son tanto, ni los que parecen malos lo son tanto. La historia va situando a la gente de un modo más objetivo. Quizá por eso está prohibido iniciar procesos de beatificación en un tiempo menor de 5 años desde la muerte del interesado. Hay que dar tiempo al tiempo.

 

El Opus Dei a principios de los años setenta era algo imparable y de una fuerza indiscutible. Hoy día ya sabemos que entre sus filas hay de todo, también maltratadores y abusadores sexuales, malversadores, abusadores laborales, etc. También sabemos que el Opus Dei en Estados Unidos compró por casi un millón de dólares el silencio de una mujer de la que había abusado el sacerdote McCluskey. Reconocido por el propio consiliario del Opus Dei de Estados Unidos en medios públicos. En OpusLibros hay más de 400 libros silenciados. Si todo eso fuese mentira, alguna querella criminal deberían haber puesto cuando por mucho menos la emprendieron contra Agustina ante un juzgado de lo mercantil por vulnerar derechos de propiedad intelectual de unas sociedades, anónimas o limitadas, no me acuerdo, herederas de la propiedad intelectual de las obras de san Josemaría. O cuando Ocáriz, personaje eclesiásticamente relevante, la emprendió contra Agustina por supuesta vulneración de datos de carácter personal que aparecían en medios de comunicación por todas partes.

 

Ninguna organización de la Iglesia tiene encabronada a tanta gente de Iglesia como el Opus Dei. Quizá deberían hacer algo de examen de conciencia y PEDIR PERDÓN PÚBLICAMENTE con un claro propósito de la enmienda: No dedicarse a tocarle los cojones al prójimo y DECIR Y ACTUAR SIEMPRE DESDE LA VERDAD, sin emplear el ocultamiento ni la sinécdoque ni la polisemia, y menos en la era digital y de Internet, donde todos estamos en pelota, para bien o para mal. Y liberarse de Josemaría Escrivá. Los Legionarios de Cristo han tenido la fortuna de haber sido intervenidos por el Papa Benedicto XVI y liberarse de Marcial Maciel y empezar una nueva andadura.

 

Me he enrollado, como siempre, y me quedo con ganas de ofrecer un testimonio muy positivo de dos recientes difuntos de la prelatura y del Opus Dei: José María Martínez Doral y Bernardo Robledo, a quienes he conocido, creo que suficientemente bien. De momento solo diré que me merecen el calificativo de "buenos", que es como calificaba nuestro Señor a quienes se iban al Cielo por tener un corazón bueno. Dejo ese testimonio para otro día.

Por cierto, Ramón Rosal, me alegra enormemente verte en este mundo de los vivos todavía a pesar de que eres de los que ya no cumple los 88 años... Bien es verdad que para morirse lo único que hace falta es estar en este planeta, si bien es verdad igualmente que unos, por la edad, tenéis más papeletas de iros a la otra barriada, que otros, aunque es cierto también que el coronavirus nos ha democratizado a todos en aquello de decir adiós a este mundo cruel, y en ese "avión" que se estrella a diario en España con más de 400 tripulantes a bordo hay gente de todas las edades. Me alegro enormemente que tú no estés en ese vuelo. Y si los políticos de mierda que se cuelan en la cola no te han impedido vacunarte como te mereces, por ser anciano, es decir, lo más querido de nuestra sociedad, me alegro que eso te de cuerda para rato en estos lares.

 

Bueno, lo dejo, que ya está bien, coño.

 

Antonio Moya Somolinos.




 

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