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CORRESPONDENCIA

 

Viernes, 29 de Enero de 2021



Terrenos de la universidad de Navarra.- Antonio Moya Somolinos

Me ha llegado una noticia o rumor que todavía no he confirmado y por tanto la expongo como no segura por si hay alguien que pueda facilitar más datos.

Como es sabido, cuando a san Josemaría le preguntaron hace años por qué eligió Navarra como lugar para implantar la universidad, siempre respondía que aquello era un querer de Dios.

Más adelante nos fuimos enterando algunos que en el fondo, el régimen foral navarro brindaba unas oportunidades jurídicas que el resto del Estado español no tenía, y que ese “querer de Dios” en el fondo era una legislación más favorable.

Pero nunca nadie puso en duda ni preguntó acerca del origen y consecución de los terrenos en los que actualmente se asienta la universidad. Es verdad que hay libros en los que se denuncia un trato de favor de los políticos navarros de entonces, y que con los cambios de gobiernos en la comunidad navarra cada vez tienen más difícil ese trato de favor del que objetivamente disfrutó el Opus Dei durante el franquismo.

La noticia, bulo o rumor que me ha llegado es que parece ser que actualmente el Opus Dei tiene problemas con el tema de la consecución de los terrenos de la universidad, y esos problemas parece que tienen que ver con las expropiaciones que se llevaron a cabo sobre fincas particulares, en el sentido de que presuntamente no se observaron las normas legales expropiatorias, de modo que quizá se produjeron indefensiones sobre esos propietarios o los expedientes se llevaron a cabo de tal manera que los actos administrativos expropiatorios pudieran estar afectados de nulidad o anulabilidad o que quizá no se cumplieron las normas relativas a la no existencia del derecho de reversión.

No lo sé porque no conozco exactamente lo que está pasando, pero parece que el tema está en los tribunales de justicia. Y el Opus Dei tan callado…

Ya para empezar resulta muy, pero que muy raro, que el Estado o la Administración que sea, expropie y el beneficiario de la expropiación sea un particular sin haber por medio una norma que lo permita (como sería el caso de las juntas de compensación de unidades de ejecución del planeamiento urbanístico).

Todavía más raro en este caso, ya que la Universidad de Navarra es una UNIVERSIDAD DE LA IGLESIA. No sé si el Concordato vigente en aquellos años posibilitaba una expropiación así del Estado a favor de la Iglesia en ese sentido. Lo que sí parece apuntar esto es que con la Universidad de Navarra, poniéndola a nombre de la Iglesia, el Opus Dei podría estar sirviéndose de la Iglesia en vez de “servir a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida”, expresión con la que se le llenaba la boca a san Josemaría.

Si es verdad que ahora hay problemas judiciales con esto, todo apunta a que el marrón se lo están pasando a la Iglesia, como titular de esa universidad, lo cual consta ininterrumpidamente en los anuarios pontificios, por ejemplo, además de en los organigramas y normas por las que se rige la universidad.

Si alguien sabe algo de esto, por favor, que lo diga. No es mucho pedir un poco de transparencia. Y en el caso de que tales expropiaciones hubieran sido fraudulentas o incluso presuntamente delictivas, por justicia habría que reparar a los perjudicados y devolver los terrenos a la titularidad que en justicia correspondiere.

Antonio Moya Somolinos.




 

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