Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Tus escritos
Inicio
Quiénes somos
Correspondencia
Libros silenciados

Documentos internos del Opus Dei

Tus escritos
Recursos para seguir adelante
La trampa de la vocación
Recortes de prensa
Sobre esta web (FAQs)
Contacta con nosotros si...
Homenaje
Links

UNA COSA ES LA OPUS Y OTRA, DIOS

ANUC, 13 de junio de 2005

 


El hecho de que esta Web fastidie tanto a los de la "cosa" se debe principalmente a que lo que se expone en ella no es un invento, son vidas reales. Por eso les fastidia, porque se dice la verdad, lo que dentro, si se piensa, se quita de la mente como una tentación de pureza. Pero es la verdad, y lo saben. Es duro reconocer que viven en una mentira. Y si se llega a hacerlo, tal vez sea porque el cuerpo ha dicho basta, antes que la mente, que anda engañada gracias a los lavados de cerebro de tantas charlas, círculos, etc.

Pero una cosa son "ellos" y "ellas", la opus, y otra distinta es Dios. Nunca he sabido explicarme bien, y me acomplejo ante los magníficos escritores que hay aquí. Pero lo voy a intentar animada por el escrito de emeve. Yo he estado dentro 14 años, como numeraria. Me dieron la dispensa hace relativamente poco. Dentro he llorado todo lo que puede hacerlo una persona en su vida y más. He "gozado" de la bendita fraternidad de la vida en los centros ( el Opus Dei es el mejor sitio para vivir y para morir...si, si, eso seria para él que se lo había hecho a su gusto, como Mahoma; perdón si alguien se ofende). Cuando mi cuerpo dijo basta ( flaca, flaca y sin fuerzas para nada) y solo pedía un poco de comprensión y cariño ( que por otra parte nunca había tenido dentro, o por lo menos del verdadero, como me lo da mi familia y la gente normal), no tuve ninguna de las dos cosas. Me juzgaban, me analizaban. Si no comía ( porque no podía) pues peor para mi. Si estaba enferma, molestaba pues no llevaba sangre arterial ( buena) a los demás miembros, no era el buen ejemplo de antes. Y todo eso no es porque yo no quisiera serlo, simplemente mi organismo dijo ya está bien.

Ante esa falta de cariño, de comprensión, volví a descubrir que Dios no depende de ellos. El es mas grande que su minúsculo mundillo enrarecido. Yo se bien que cada persona tiene sus momentos y sus tiempos. No es bueno generalizar ni querer que a todos les guste el chocolate si a mi me gusta. Pero me gustaría ayudar un poco. Los de la opus han viciado para nosotros muchas cosas buenas ( en mi caso muy tontas, como el no soportar los spaguetti o el arroz, gracias a las comidas tan depresivas que soporte los 14 años; yo me cocino con mas cariño y por tanto mas rico). Para otras personas, como emevecita ( perdona si te llamo asi, pero a fuerza de leer tus escritos te he tomado gran cariño) es mas serio: su trato con Dios. Pero Dios no es la opus. El dejar ese trato con Dios es parte de su propia maldición a los que abandonan la barca superguay de la opus. Y no es por llevarles la contraria, es porque son una miseria comparados con Dios, que a la mujer adúltera le dice ¿quien te ha condenado?, ninguno....pues yo tampoco. Ellos condenan, ellos juzgan, ellos saben mas que Dios....que absurdo.

Y ya está. Una vez alguien de esta Web me ayudo mucho.Me dijo, en un momento en que lo necesitaba mucho, que la vida te devuelve lo que te ha quitado.Y pienso que no fue consciente de lo que yo necesitaba oir esas palabras. Pero así es. Sólo hay que tener un poco de paciencia (si, es facil decirlo y yo soy la primera que no la tiene).

Hay que eliminar sentimientos de culpa. Nosotros actuamos de buena fe. Ellos nos engañaron. No hay más.

Cambian los detalles de la vida de cada uno, pero en esencia todos hemos pasado por lo mismo.




Arriba

Volver a Tus escritos

Ir a la página principal

Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?