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CORRESPONDENCIA

 

12-septiembre-2004

 

NIÑOS EN EL OPUS DEI
ALBERTO MONCADA

La Iglesia Católica, que antaño llenaba de niños sus Seminarios, decidió no hace mucho que nadie podría entrar en religión antes de los dieciocho años. Es un precepto que acomoda la edad vocacional a la mayoría de edad civil. Es también un reconocimiento de que la vida se ha alargado y de que, ya que duramos hasta casi los ochenta años, no hay que tomar decisiones definitivas demasiado pronto. Algunos expertos sostienen incluso que los curas deberían ordenarse ya mayores y casados como en la primera Iglesia, de ahí la palabra presbítero, etimológicamente anciano, con las pasiones enfriadas y experiencia suficiente para aconsejar a los demás.

Sin embargo los directivos del Opus Dei piensan todo lo contrario y fomentan el que niños y niñas puedan ingresar en la organización a los catorce años y medio. La norma eclesiástica se elude nombrándoles aspirantes aunque...

[...]

(Alberto Moncada publicó este artículo la pasada semana en la revista "El siglo". El artículo completo está en los Recorte de prensa y se titula "Niños en el Opus Dei". Durante esta próxima semana será publicado en la web "Periodista digital" y se abrirá un foro al que se pueden remitir las opiniones que suscite).


(de Tapatio)

Para C. Martinez:

Mis respetos señor¡¡¡ creo que el sentido comun vive en ti, no tardé en enviar este correo al terminar de leer tu colaboración y con gusto te doy unas sugerencias claro que antes agradecerte la confianza enorme de volear hacia nosotros.

Primero que nada, recibelo con mucha alegria, organiza una cena familiar donde haya mucha alegria (de la verdadera), hazlo sentir la persona más querida del universo, preparenle algo que le guste de comer y por lo que más quieras No se te ocurra tocar el tema del opus, tal vez el quiera desahogarse, pero dejalo para otro momento más personal.

Preparenle muy bien su cuarto y cuando se vaya a dormir dale un gran abrazo y dilo cuanto lo quieres y lo importate que es para ti más que nada, más que ninguna institucion.

Ese dia lo tiene que recordar como uno grandioso no como uno doloroso, y sobre todo hazlo conciente de que es su casa, que siempre lo ha sido y siempre lo sera.

Sean pacientes, no es facil regresar a casa de los padres despues de vivir en un regimen tan cuadriculado, posiblemente habrá momentos en los que te pregutarás ¿Quién es este? seguramente tu hijo habrá cambiado en muchos aspectos.

Si dices que el lunes llega a tu casa, invitalo a salir con la familia en los dias siguientes, ayudalo a integrarse de nuevo a la sociedad y a la familia, vayan al cine, al estadio, lo que sea, simplemente se trata de hacer una vida normal.

Posiblemente por lo que comentas que apenas escribió su carta el tramite se la hagan cansada y de mientras le pidan que aun no asista a fiestas o simplemente le diran: "Fulano: para no darle un disgusto al Padre que te parece si te esperas al 19 de Marzo asi nomas le llega una lista de los que se van y no un nombre en especifico" (a mi me paso y a muchos otros tambien)

Tendrán que luchar por acoplarse de nuevo, te recomiendo que veas que tal esta tu hijo de salud, es importante empezar por ahi, dejalo descansar y que se recupere, un sintoma comun en muchos ex miembros es el agotamiento.

Y el mejor consejo que te puedo dar es: simplemente sé el buen padre que haz demostrado ser, vela por el bienestar de tu hijo con todo lo que implica y todo va a salir bien.

Algo que me llama la atencion es que dices que tu hijo tambien ama la obra, posiblemente esta ahora mismo ha entrando al proceso de justificación, no des por hecho que èl ama la obra y aunque lo diga posiblemente con el tiempo y cambio de aire se da cuenta que realmente no la ama y tu debes estar preparado para escuchar eso en un futuro.

Pues solo me queda darte de nuevo animos y las gracias por confiar en nuestro consejo. Si deseas pide mi correo a las orejas y de pasada te digo que si todo sale bien estare en el DF la proxima semana (13 al 16) asi que si desas platicar con calma estoy con todo el gusto del mundo a tus ordenes.

Un abrazo para todos y para mis amigos del DF por alla voy ok??

Tapatio


(de Tapatio)

Para Tomas Lopez:

Otro con la misma cancion ya me suena a jingle de marca de refresco "mentis como vellacos" he de confesar que me da mucha risa esa expresion porque en mi pais solo se lee eso en libros tipo los tres mosqueteros y ondas asi. Pero bueno, hay una máxima en derecho que dice "el que afirma tiene la obligacion de probar" (es un poco mas rebuscada la frase pero me gusta más así de sencilla). Asi que como bien anotaron ya las orejas espero que me digan en qué miento..... sigo esperando....... y sigo... como el conjito energaizer y sigue y sigue y sigue, espero que llegue un verdadero valiente y me enfrente y me diga mientes en esto y esto y lo compruebe, pero bueno de mientras seguiré como el conejito.

Por otro lado mi valiente Tomas yo declaro categóricamente que TU eres el que MIENTES, porque TU no eres el hombre "mas feliz del mundo" porque ese soy YO. y por otro lado mientes con todos los dientes cuando dices "Tan cristianos que decís que sois". Yo nunca, nótese NUNCA, he dicho que sea cristiano, ni que practique la caridad, ni que siga siendo católico asi que por favor ve de nuevo a leer y a callar y luego a pensar antes de escribir. Y no me vengas queriendo hacer chantage con esas ondas de la Caridad y bla bla bla.

Bueno prometi ser breve y les estoy fallando asi que te seguire recordando y cuando anda un poquitin de capa caida volveré a la página a leer eso de "mentis como vellacos" y volveré a reir a carcajadas.

Cuidense todos.

Atte:

Tapatio Vellaco (jajaja)


(de Satur) A quien pueda interesar

Creo que Tomás no insulta en su escrito. Está quemote y nos llama mentirosos, pero eso no es insultar. A mi me suena más a enfado de niños que se sacan la lengua y dicen " uh,uh, chínchate, mentiroso, más que mentiroso", y el otro " verdadoso, uh,uh, y tu padre más, rasca, rasca", y el de antes " pues, sí, sí, mentiroso capiroso, hala, y se lo voy a decir al Isra, mi helmano, uh,uh...". En fin, tonterías.

[...]

(Nueva entrega de Satur a su escrito "A quien pueda interesar")


(de Jorge)

Galileo (10-9): Muchas gracias por tus respuestas. Me impresionan siempre las reflexiones de ex-directores porque me ayudan a comprender algunas cosas que padecí. Creo que no me queda mas que seguir rezando porque se deje de abusar de la conciencia de mucha gente en la charla (no toda, y quizá no con mala fe sino siguiendo indicaciones).

Estimado C. Martínez (papá de un numerario que deja la Obra al terminar el centro de estudios. 10-9):

Antes que nada mi reconocimiento por estar buscando lo mejor para su hijo, su felicidad, por encima de cualquier otro interés o compromiso "institucional". Usted es un padre muy padre (se lo digo en "mexicano"), y un supernumerario que sí capta de qué va el santificar su paternidad. Gracias por su interés en preguntar a otros que hemos dejado de ser numerarios. Sin duda le será útil conocer varios de nuestros testimonios porque, finalmente, nosotros hemos padecido en carne viva la salida. Cada uno por distintos motivos, y a su manera, pero con sentimientos similares (y conocerlos podría ayudarle a comprender y ayudar mejor a su hijo).

Aunque usted como supernumerario que quiere a la Obra esté involucrado y comprometido con ella -ignoro el tiempo-, posiblemente desconoce muchas cosas que se viven "dentro, dentro". El modo de vida de los supernumerarios es bastante diferente al de los numerarios. Aunque se predique el mismo fin espiritual, y se asista a los medios de formación, sí que son diferentes la intensidad y las exigencias, las responsabilidades, la mentalidad que se genera, los hábitos que se adquieren, aunque la doctrina general de la Obra oriente en la misma dirección última.

Ignoro el nivel de confianza y comunicación entre usted y su hijo, pero si el ha sido "fiel" –como se entiende dentro-, guardando la "UNIDAD", probablemente no le haya contado a usted los "motivos" profundos para tomar su decisión dado que eso está "restringido", ya que únicamente deberá comentarlo con su director espiritual.

Eso, insisto, si su hijo ha seguido las "indicaciones" sobre con quién comentar sus asuntos de "vida interior".

Partiré de ese supuesto para darle mi opinión: usted es un buen padre, que conoce y quiere a la Obra por ser supernumerario (y por tanto sabía y respetó el silencio de su propio hijo respecto su vida interior porque así está ordenado por la misma institución). Pero ahora su hijo decide salir de la misma... ¿qué hacer?

1. Seguir queriéndolo -como ha demostrado con su pregunta- como lo quiere: buscar los medios para ayudarle a que él encuentre su felicidad.

2. Acompañarlo con comprensión y paciencia especial al menos durante su primer año fuera.

Su hijo sin duda está ahora mismo -y estará por un rato- en una etapa de mucha vulnerabilidad.

Ha sido fuerte y valiente para (sean los motivos que sean) tomar la decisión de separarse de una institución que ya le había "prometido" la salvación y el 100 x 1 en todo en la vida. Dejar eso implica -guste o no- una pérdida (aunado a todo lo que su hijo quería ahí dentro, comenzando por amigos y gente que seguramente admiraba. Perdiendo también muchas cosas buenas que efectivamente existen en la Obra).

Además de tener que superar dichas "pérdidas", tendrá también que reordenar sus pensamientos y su forma de actuar: se enfrentará al MUNDO REAL después de vivir en una especie de burbuja de protección (contra “mundo demonio y carne” –y tantos males muchas veces imaginarios, pero que sirven de “medio de control” para no perder “fieles”.- (Con ello no niego que efectivamente existen otros “males” acá afuera, pero esa es la vida, y es otro tema)).

Y es que, especialmente durante el centro de estudios, ocurre un extraño fenómeno (al menos eso experimenté yo): a uno lo "estiran" en edad (aquello de la "juventud con gravedad de 80 años" -o algo así-). Te hacen un "adulto chiquito" con "responsabilidades" que muchas veces rebasan la madurez mental (que atrofian con muchos criterios y una visión parcial y "dogmática" del mundo), y la madurez afectiva (que no se terminó por desarrollar naturalmente porque uno muchas veces ni tuvo novia, ni trato con mujeres, ni trato normal con "el otro sexo" desde su pubertad -sobre todo para quienes vinieron de clubs-).

Su hijo, por tanto, puede de golpe entrar en cierto "shock": Tendrá que ampliar su grupo de amigos (que seguramente se ha reducido a su "núcleo apostólico de san Rafael" y a la gente de "casa"); comenzará a tratar "niñas" -mujeres- después de varios años de no dirigirles ni la vista; se enfrentará a la TV, literatura, cine, espectáculos, etc. sin que le "indiquen la clasificación", le "den el antídoto", o tenga que "consultar" si puede o no puede ver, leer, oler, tocar, salir, entrar, subir, bajar, dormir, etc.; en el terreno de la "pobreza" lo mismo. Suele pasar que uno llega por primera vez a una tienda departamental con dinero en la cartera y, después de varias vueltas, sale como estúpido con las manos vacías ¿por qué? porque no sabe "elegir" por sí mismo, ni si eso está caro, o si es un "gasto superfluo por lujo, capricho, vanidad, comodidad, etcétera" (según me acaba de recordar mi hermana ex numeraria).

Tendrá que redefinir también su "vida espiritual" y así todos los aspectos de su vida.

El punto es: ha optado por desligarse de un modo de vida perfectamente normado, por tanto debe encontrar -por sí mismo- una nueva forma de existir... pero ¿hacia dónde? ¿bajo qué parámetros? (mientras poco a poco se dará cuenta que lleva en si mismo la impronta del Opus Dei, y que sin duda elegirá muchas veces bajo sus "criterios" mientras que por dentro se los cuestiona, etc.), ¿y si se equivoca? (ya no hay "director" que le diga cuál es la voluntad de Dios para él ); etc. Y todo ello le generará dudas y angustias mientras lo va superando con el tiempo.

Como consecuencia de lo anterior tendrá momentos de angustia, otros algo de depresión, otros de duda... mientras que por otro lado comenzará a gozar de la alegría de saberse libre, y a gozar con cada nuevo descubrimiento del mundo real. ¿Sabe Sr. Martínez...? Hay algo maravilloso que un exmiembro experimenta también: esa alegría de saber que uno goza extraordinariamente con cosas que para otros son normales. Por ejemplo, ir al cine, salir de noche, comprarse algo porque se le pega la gana -y sin consultar-, hasta descubrir qué se siente enamorarse, besar a una mujer, amarla...

Pero regreso al asunto: usted y su esposa deben ser muy comprensivos con su hijo. Si éste llega a presentar variaciones en su estado de ánimo, rebeldías, etc. que sepan que es normal. Será parte de su evolución.

Mi sugerencia es: no le impongan nada. Escúchenlo mucho, compréndanlo. Resuelvan sus dudas sin intentar "adoctrinar". Espero no llegue a caer en el "pendulazo" que algunos exnumerarios dan en cuanto salen. Algunos quedan tan lastimados después de una "deformación legalista" que terminan "desfogándose" como signo de rebeldía, de odio, de rechazo a cualquier imperativo (aunque sea el de su conciencia).

Otro asunto que quizá padezca su hijo es el tener que "descubrirse a sí mismo". Muchas veces ocurre que uno sale y, de pronto, una vez que se enfrenta con que es capaz de elegir su propio destino lo primero que se pregunta es: ¿Dios, qué hago con tanta libertad? y ¿pero quién soy yo?

En ese sentido el papel de la familia es primordial. Afortunadamente en su caso cuenta con usted (y me imagino su madre y algunos hermanos). Únicamente en la familia (en la verdadera) uno puede ser uno mismo. Su hijo los necesitará mucho (quizá no interviniendo directamente, pero sí arropándolo con su cariño, aceptándolo como esté mientras supera la etapa inicial de salida).

Ignoro en qué términos quedó con la Obra... pero ojalá y quienes estén cerca de este caso -le hablo a los numerarios que vivieron con él, a sus directores-, aprendan de lo que se dice en esta web: NO LE DEN MUERTE CIVIL, no lo abandonen tras la salida. Eso es lo que podría perjudicarlo hondamente (e incluso hacerlo dudar de su fe y de muchas cosas mas). Señor Martínez, usted como miembro supernumerario quizá pueda hacerles ver eso en la Obra.

Quizá su hijo requiera "aire" y no quiera saber nada de ellos. Si es así, que lo diga explícitamente y que en la Obra le digan también explícitamente, directamente a él, que no lo buscarán por ello, hasta que él se los pida. Pero que se COMUNIQUEN las decisiones. La falta de diálogo (primera manifestación de la "muerte civil", acompañada de evasiones, de silencio -el nunca volver a llamar al miembro-, los desprecios, el desaparecer su imagen, su recuerdo, su nombre de su centro, etc.) es de lo más dañino que uno hereda con la salida (incluso a pesar de querer a la Obra).

Si su hijo requiere que por un tiempo no le hablen de nada que tenga que ver con la Obra, por favor procuren hacerlo. Es por "higiene mental" que uno requiere romper con ciertos "hábitos" adquiridos (que de no cortarse terminan por fraccionar la personalidad porque uno no se acaba de integrar al mundo de manera normal). Espero su casa no sea una "extensión de un centro de la Obra" (que en mi personalísima opinión podría ser mas bien un cuartel, con mucha virtud, piedad farisáica y sonrisas postizas, pero poco amor), sino un HOGAR para su hijo.

Total, que son tantas cosas que concluyo -y mejor sintetizo- mi sentir respecto al consejo que pide: Señor Martínez, guíese por su corazón. Usted, antes que ser del Opus, es padre. A esa bendición añada lo bueno que ha aprendido en la Obra, descarte todo aquello que se oponga a la caridad, y procure ser como el Padre de la parábola del Hijo Pródigo.

Le deseo lo mejor a usted, su hijo y su familia.

Un abrazo fraterno.

Jorge


(de Dany)

Estimado C. Martínez:

Escribiste el pasado día 10 de septiembre, señalando que eres Supernumerario y que tu hijo, numerario, está por regresar a tu casa el lunes y que ya escribió la carta. Como hijo de supernumerarios que soy, también dejé de ser numerario y me atrevo a proponerte unas ideas que tal vez te puedan servir, tú decidirás:

1. Mantén el cariño por tu hijo, no lo juzgues ni le preguntes por qué se salió, el tiene sus motivos y si generas la necesaria confianza con él, él mismo te lo contará si lo cree necesario.

2. Si tu esposa también es Supernumeraria, que siga los mismos consejos.

3. No le hables de la Obra, ni le dés consejos para que "regrese" a los medios de formación, déjalo en libertad.

4. Sé su amigo. Quierelo como es. No te extrañe que cambie un poco o un mucho.

5. No le pongas límites. Recíbelo como recibirías a un hijo que se fue unos años a estudiar a otro País y regresó con éxito.

6. Evita mencionar o hacer comentarios a otros miembros de la Obra de lo que haga o deje de hacer tu hijo.

7. Intenta olvidar que fue numerario. Sólo quiérelo.

8. No lo invites a hacer normas, salvo que él te lo pida.

9. Puede ser que lo notes con cierta inmadurez afectiva. Los que nos hicimos numerarios desde muy chicos, tardamos un tiempo en madurar en este aspecto.

10. Obsérvalo con cariño de padre, a ver si no tiene algún problema de depresión que puede manifestarse con cambios abruptos de carácter o exagerada soledad.

11. Finalmente, no se me ocurre más, es posible que requiera aprobación tuya y de tu mujer cuando les presente a la primera novia o amiga; nunca lo juzgues, no te olvides que a partir del lunes es tu hijo que regresó de viaje de un País lejano y con costumbres diferentes, sólo REZA POR ÉL COMO LO HAS HECHO HASTA AHORA.

ASÍ LO VAS A AYUDAR MÁS DE LO QUE IMAGINAS.

Si quisieras que te ponga en contacto con mi padre, también Supernumerario, pide mi correo a las Orejas de Guardia y te facilito su correo. El hizo lo que te señalo (sólo que yo si regresé de un país lejano y con costumbres diferentes) y me ayudó a salir adelante de mi enfermedad y en mi vida personal (y tuvo que aguantar mis impertinencias).

Te mando un fuerte abrazo y también para tu hijo, con el que, si quiere, también puedo entrar en contacto. Pero eso sólo que a él le interese si es que le cuentas de lo que escribes.

Saludos

Dany


(de M. de A.) Vivir dentro de la Iglesia y fuera del opus

Estimada Emeve:

Noto en tu escrito que continuas confundida y que por momentos te contradices e incluso te cuestionas demasiadas cosas. Permíteme ayudarte desde mi condición de persona que nunca perteneció al opus y vive dentro de la Iglesia sin las reglas ni la praxis del opus. Visito estas páginas como amiga de ex miembros y porque me sirve de mucho aprendizaje todo lo que se relata; siempre he dicho que esta página representa para mi un canto a la esperanza y a la fortaleza para superar el dolor.

Desde mi posición absolutamente “de fuera” te recomiendo que leas el enlace donde Flavia hace un excelente análisis de por qué ser contrario al opus no significa estar contra la iglesia, puedes acceder aquí en la página haciendo clic en: www.opuslibros.org/escritos/criticar_opus_flavia.htm

Otro escrito que particularmente me ha gustado y me parece sumamente bien desarrollado es el de Melqui del día 20/5 donde demuestra cómo actúan los otros movimientos e instituciones de la Iglesia y cómo actúa el opus dentro de la misma. ¿Donde andas Melqui, que hace rato no haces tus valiosos aportes?

Entiendo que por el poco tiempo que llevas fuera te sientas confundida e incluso que pienses que no sabes vivir la cristiandad si no es al estilo del opus. Te diré lo que muchas veces he leído en otros testimonios: somos cerca de mil millones de católicos dentro del mundo y solamente 80 mil pertenecen al opus ¿te parece que son una institución mayoritaria y que tiene tanta fuerza? Yo no veo sinceramente que crezcan tanto y con tanta fuerza; siendo que no gozan de las simpatías del público en general y además sé que así como preocupa a la jerarquía de la Iglesia la escasez de vocaciones sacerdotales y religiosas; al opus le preocupa doblemente la sangría de numerarios/as que abandonan la prelatura mes a mes. Otra cosa es que por tener poder económico y poder “político” (por llamarlo de algún modo) los del opus aparezcan como enormes, imbatibles e intransigentes en sus modos de proceder. Pero crecer, lo que se dice crecer con fuerza.... nada que ver. No te pases películas, amiga.

El tema de la canonización del fundador fue motivo de largos y detallados escritos en esta página y también en revistas de todo el mundo. Su Santidad no se arriesgó a ir de cabeza al infierno ni nada de eso, simplemente aprobó una resolución basado en los informes que le llegaron de la Comisión para la causa de los santos y del Consejo Pontificio. El creyó en todos los informes que se presentaron (como bien dices: sin darle oportunidad siquiera a refutar a las personas que no estaban de acuerdo con canonizar a Josemaria) y obró en consecuencia. Pero este acto de canonizar no es dogma de fe, ni tampoco es resolución ex cátedra; por lo tanto no entra dentro de la infalibilidad papal. La canonización es una resolución pontificia en la que el Santo Padre interviene como persona humana, como sacerdote, como siervo de Dios en la Tierra pero no como infalible e incuestionable; por tanto, Juan Pablo II pudo haber creído que obraba bien y canonizó a alguien que creía lo merecía.

¿Qué la Iglesia y sus ministros puedan cometer errores? ¡Naturalmente! ¿Qué el Espíritu Santo se echó a dormir y están haciendo un zafarrancho? ¡En modo alguno! Dios nos puso en esta tierra dándonos el don más precioso que es el de la libertad, y la Iglesia como institución no escapa a ello, está formada por hombres que son libres y con posibilidades de equivocarse. Ni nosotros ni los jerarcas de la Iglesia somos marionetas manejadas por el Espíritu Santo; somos criaturas de Dios con libertad para elegir y vivir dignamente. Y como personas libres tenemos la obligación de hacernos responsables de nuestros actos... ¿Te quedó claro?

Cuentas que rezas y muy especialmente a la Virgen... ¿no es eso practicar la religión y estar dentro de la Iglesia también? Ten la seguridad que Dios valora mucho más tus oraciones, desde tus temores e inseguridades que las de muchas de tus ex compañeras que en un momento difícil no estuvieron a tu lado. Dios como padre comprende mejor que nadie que has estado enferma y que has sufrido mucho. Ahora lo que resta es que vos decidas qué camino de la vida vas a tomar, probablemente tus miedos y tribulaciones se deban a que estás muy inactiva y te cuestiones demasiadas cosas.

Busca actividades para hacer donde puedas demostrar verdaderamente que puedes servir a Dios desde otro lugar, con más libertad y con decisión propia.
A Dios lo puedes encontrar desde una clase de pintura o de música, hasta haciendo labores en barrios pobres que necesitan tanta gente que les de una mano. ¿Por qué no te acercas a la gente pobre o a los enfermos y rezas con ellos, les conversas y les llevas un momento de alegría? La mejor forma de estar dentro de la Iglesia con plenitud y en libertad es a través de la labor con los pobres y los desamparados. En ellos verás claramente el rostro de Jesús.

Puedo decirte sin temor a equivocarme que el mejor aprendizaje de vida lo tendrás viendo el sufrimiento ajeno y poniendo tu granito de arena para ayudar. Antes de despedirme te dejo esta frase de Rabindranath Tagore (poeta hindú):

“Yo dormía y soñaba que la vida era alegría; desperté y vi que la vida era servicio. Serví y vi que el servicio es alegría”

Un abrazo grande y no te hagas tanta ensalada en la cabeza ¡sonríe Dios te ama!

Un abrazo desde Argentina

María (M. de A.)


(de daniel)

Hola Tomás:

Gracias a ti nos vamos a quedar sin la sección de humor... de mal humor, por supuesto.

No voy a hablarte de los insultos, sino de mi sorpresa, cada vez mayor, de gente que nos escribe diciendo que en el opus dei estuvieron muy bien, que aprendieron mucho, que es opus dei es maravilloso... véase el caso tuyo, el de Cochita Regojo, el del mismísimo José Carlos...

.... en fin, podría añadirme yo mismo cuando salí (me echaron, te informo, porque ya pasaba de todo y tenía una depre quen no podía ni bostezar), que aun no me enteraba de por dónde me daba el aire...

.... reconzco que tuve mis ratos buenos... pero el opus dei, de maravilloso... poco.

Volvieno al tema de mi sorpresa: de entre todos los que dicen que el opus dei es maravilloso y ya no están formalmente dentro, tanto si nos insultan como si no, ¿habrá alguno con valor para echar vista atrás y contarnos por qué no está dentro?.

Es la segunda carta que escribo preguntando lo mismo, y como dije en la anterior, habéis tenido mucho valor para escribir fotocopias y guiones, ¿dónde esá vuestro valor para un poco de sinceridad y compromiso?

Valor para mirar atrás y ver y acpetar que lo que hemos vivido no es lo que queríamos, valor para reconstruir una vida, aceptar que vivir de las rentas es vivir de un lastre, valor para pensar, para equivocarse, para ser.

Acepto que haya podido haber cosas buenas, o favorables en aquellos momentos, pero si tan bueno es todo... ¿qué hacéis fuera?... y como dije en la anterior, no me vale "es que no tenía vocación"... y no necesitáis explicaciones de por qué esa respuesta no resulta aceptable.

Os espero.

daniel


Hola TT:

INERCIA: esta palabra se define en el diccionario como incapacidad de los objetos para cambiar salir del estado (de movimiento o quietud) en el que están.

Si estudias física, podrás ver que esto se puede complicar un poco más, con los "momentos de inercia". ES un tema apasionante, pero aunque algún oreja haya dicho que aquí se puede hablar de todo menos dar doctrina... vamos a dejaaarloooo....

Yo le voy a dar la vuelta, por un momento, a la definición de "inercia", y vamos decir que no es una incapacidad, sino una fuerza... la fuerza necesaria para el cambio.

Por ejemplo: un coche que está parado; para moverlo, para empezar a moverlo y mentenerlo a una velocidad constante, hay que hacer la misma fuerza sobre él, tanto si lo haces desde dentro que desde fuera, empujando.

Desde dentro significa ponerlo en marcha, con una llavecita, y brrrrrmmmm brrrrrrrmm, pisar el embrague, meter primera.... soltar el embrague poco a poco... ir pisando el acelerador... (seguro que conduces ¡y aparcas! mejor que yo).

Normalmente la gente hace la operación de mover el coche desde dentro, es decir, con pleno control sobre el vehículo, pero cuando está estropeado... viene la grúa, o viene el ángel de la guarda, y nos ayuda a empujar... hasta el taller. ¡Pero el coche es nuestro, y no podemos ir toda la vida empujando desde fuera, o dejando que nos lo lleve la grúa... a veces a talleres equivocados!

Un coche parado tiene más inercia si tiene las ruedas deshinchadas..., si el suelo está muy arrugado, si tiene echado el freno de mano... pero también si va a gran velocidad (cuanto más rápidamente vaya, más difícil el modificar su estado de movimiento).

Ese estado de movimiento, a veces es acelerativo en función del tiempo, y aquí entra hablar de otro tipo de inercia: el mental, conductual o psicológico.

Aquí entras tú, aquí entramos todos.

Hay gente capaz de dar un frenazo, pero eso no es lo normal.

Parece ser que tu coche está estropeado, o no tienes acceso al interior, o no sabes cómo meter la llave, o no sabes cómo desengancharlo de la grúa, ¡que se lo lleva al taller del malvado que te cobra sin hacerte arreglos de verdad!, o te has quedado sin combustible, o... lo que quieras, pero no tienes voluntad sobre el coche... quizás porque aun no lo identificas como plenamente tuyo.

Que sepas que es normal, pero también, que sepas que puedes poner remedio.

Un coche en movimiento, puede pararse, si se levanta el pie del acelerador, por rozamiento o porque choque contra una roca. No siempre es necesario pisar el freno, aunque ello no significa que sea ahorrar convenientemente en frenada oportuna.

La vida misma te puede ir parando, te puede ir rozando, raspando, hasta que pares... pero si continúas frecuentando pistas de rodaje lisas... va a ser difícil.

De alguna manera, tienes que entrar en tu coche y conducirlo tú.

Te voy a dar dos recomendaciones:

- que vayas a un psicólogo

- que te apuntes y te comprometas con alguna actividad de grupo que te guste, y mejor si coincide con las horas y días que sueles ir al club.

Nada más por hoy. Paciencia... pasea y duerme mucho.

daniel


(de José Antonio) VOCACIÓN DIVINA versus EXPERIENCIA.

Voy a hacer un comentario sobre la letra de una canción que medité mucho cuando empecé a pensar en irme de la opus.

Era una canción que se le cantaba al Pápa Juan Pablo II . El cura de mi centro de estudios hizo referencias a esa letra en alguna meditación y dijo que podía llevarse a la oración... Servía para rezar pensando en el Papa y servía para rezar pensando en Dios... No le faltaba razón al cura. Pero... posiblemente no pensó que también servía para someter a examen a la institución...

[...]

(Nueva entrega de José Antonio, "Vocación divina versus experiencia", a su escritos "Prejuicios e incoherencias del Opus")


Querido y mundialmente famoso Tomás López (10-9):

En mi tierra hay tantos López, se ha hablado tanto de “Los López”, se ha confundido tanto a “Los López” de tal sitio con “Los López” de tal otro, se ha aclarado tantas veces en mil conversaciones que uno no se refiere a “esos López” sino a “los otros López”, diciendo, ah, “esos son otros López”... que al final esa expresión se utiliza con cierta frecuencia para referirse a cosas distintas de las que se está hablando en un momento dado, y así, cuando tu interlocutor introduce en la conversación elementos que antes no se habían considerado y que obligan a cambiar el planteamiento (y las consecuencias), se dice: Ah, bueno...“esos son otros López”...

Pero vayamos al grano, Tomás López :

1º/ El título de tu correo de 10-9 –todo mentiras- ya nos dice algo sobre tu estupidez. Disculpa que sea tan directo, pero es que tú nos llamas mentirosos de entrada, y sólo encuentro la razón en tu propia estupidez.

Pero mira, sí creo que puedas haber sido, como dices, director... de los malos... pero director... director estúpido, pero director al fin y al cabo... que ahora, recordando viejos tiempos, te atreves a juzgar sobre hechos que no has presenciado, situaciones que no has vivido y personas que no has conocido... y emites tu juicio con un ”todo mentiras”... y a otra cosa mariposa...

...¿tan corto es tu entendimiento que no admites que pueda ser cierto lo que tú no has presenciado, aunque lo afirmen miles de personas de diferentes países, con testimonios sustancialmente coincidentes?... ¡Qué penita das!... ¿tan tocado saliste?...

2º/ Para identificarte “sin tapujos” y sin miedos deberías decir en qué Centros estuviste, porqué te fuiste o porqué te echaron después de 18 años en esa institución tan buena que te enseñó a ponerte desodorante.

En fin, detalles que permitan que quien te conozca escriba a la web y diga, por ejemplo:

“Si, a ese López le enseñamos a ponerse desodorante, y tuvimos que echarlo al cabo de 18 años porque jamás se lo puso, el muy guarro... ya habían fallecido por asfixia dos numerarias auxiliares... y no todo el mundo aceptaba de buen grado ir provisto de mascarilla por el centro...”

O también:

“Sí, ese López profundizó tanto en el saber de los monos que al final le patinaron las neuronas y confundía a los monos con los curas provistos de sotana, pobrecillo... le dijimos que se fuera tranquilo, que ya había cumplido... y que cuando creyera ver un mono, antes de ofrecerle bananas hiciera lo posible por comprobar si realmente era un mono o si se trataba de un cura con sotana”

O incluso:

“Sí, ese López es el que se empeñó en hacer la charla en arameo..., y claro, no ganábamos para traductores...”

O también:

“Sí, ese López es el que quería hacer romerías con las numerarias auxiliares los domingos por la tarde,... y tras pedirlo ininterrumpidamente durante 18 años, nos apiadamos de su obsesión por el sexo femenino y lo dejamos que se fuera del opus... pobrecillo...”

O más aún:

“Que dice el reverendísimo Prelado don Javier de Echeverría Dos Españas que, ante la falta de evidencias documentales sobre los supuestos cargos directivos de <<ese López>> en la opus, Dios le ha comunicado por unánime Trinidad Trinitaria que ese López nunca jamás fue director de ningún centro... es más... que no hay constancia de que llegase a ser admitido en la opus... aunque, ciertamente, sí consta en los archivos de Bruno Buocci un baúl con 6.712 cartas que un tal “López” escribió al Padre pidiendo la admisión...hace 23 años...pero que, como cada vez que el Padre se disponía a resolver sobre el tema, llegaba una nueva carta del tal “López”, el asunto lo dejaron en suspenso... ante la duda de admitirlo en la opus o en el psiquiátrico más cercano... y jamás se resolvió... por lo que, en realidad, de iure canónico el tal “López” jamás fue de la opus... aunque se habló mucho de él, y el Padre le tenía un cariño muy especial.

3º/ Ponemos a parir a la opus porque la opus hizo cosas merecedoras de que la pongamos a parir. Ni más ni menos.

Que deje la opus de mentir para captar niños y jóvenes, que deje la opus de coaccionar al personal para que entre o para que no se vaya, que se comporte la opus con la dignidad que se espera de una institución de la Iglesia, que pida públicamente perdón a la Iglesia y a los que caímos en sus redes... y yo, desde luego, dejaré de ponerla a parir.

4º/ El opus puede defenderse perfectamente. Los orejas no se lo van a impedir. Que empiecen a defender el contenido de sus propios documentos internos... Por ejemplo, yo he comentado parte del vademécum de los consejos locales en mi escrito “Prejuicios e incoherencias del opus dei”... y no ha salido nadie del opus diciendo que ese vademécum no existe, ni diciendo que mis comentarios son fruto de interpretaciones incorrectas, sesgadas, maliciosas, ect...

¡Atrévete tú –que sabes de relaciones intratrinitarias- a argumentar en contra de mi escrito, o de tantos otros mejores que el mío, donde los datos de partida son incontestables porque están escritos por el propio opus!

¡Explica, por ejemplo, el galimatías de los aspirantes!

Quienes no pueden defenderse son los niños y jóvenes que son engañados por el opus y por gente como tú que huyó –o los echaron- del opus, y, en lugar de recuperarse y decir la verdad de lo que ocurrió, quedásteis tan trastornados que todavía salís en defensa del opus.

5º/ La caridad y la justicia con las víctimas del opus, actuales o potenciales, exigen el testimonio, alto y claro, de todos los que hemos pasado por el opus y hemos visto y padecido las cosas que aquí se cuentan.

No pongas al verdugo como si fuera una víctima. Que la justicia exige dar a cada uno lo suyo. Y el opus no es la víctima.

José Antonio.


(de Tolorines) AQUELARRE DE DUDOSOS

En las ocasiones que he intervenido, he procurado no personalizar, no contar nada mío, a excepción de una descripción sobre Teruel. Intentaré resumir mi último año en la obra, realmente curioso. Estando en un Colegio Mayor de Valencia, trabé mucha amistad con dos compañeros de curso a los que había llegado a un curioso pacto latente, no escrito. Ellos me servían de "escape", yo les acompañaba a todos lados, y ellos, a cambio, venían al círculo y de este modo yo cubría el expediente.

[...]

(El correo completo de Tolorines está en Tus escritos. Se titula "Aquelarre de dudosos")


(De Zuri)

Emeve: he leído tu mensaje y contestarte es difícil. Es parecido a la pregunta ¿Por qué existe el mal en el mundo?. Es un misterio, al igual que lo que planteas. De ninguna manera son preguntas banales pero los misterios se estudian y se puede obtener un poquito de luz para aceptarlos y, sin entenderlos del todo, al menos que no ofusquen nuestra vida ordinaria.

Es sorprendente como Dios nos deja a cada uno de nosotros tanto persona individual como miembro de la Iglesia militante obrar a nuestro libre albedrío, y es sorprendente y misterioso como a veces se sirve de nosotros como instrumentos de su providencia, cuando le da la real gana.

Pero claro, esa providencia ordinaria de Dios, con cada uno y con su iglesia no es un seguro de accidentes ni de negocio, y desde el último ateo al santo padre podemos hacer el bien o el mal y acertar al hacerlos o no, y Dios no quiere, sorprendentemente, corregir eso.

Para poder tener algo seguro y confiar en la doctrina de la Iglesia, se han definido algunos dogmas (pocos) y aún así para muchos cristianos les parecen excesivos, equivocados u opinables.

Y dentro de semejante panorama tú te preguntas si la Iglesia de Dios no lleva unida su santidad a la de una institución que ha aprobado: pues no. La Iglesia militante (la institución y los fieles) estudia los temas los resuelve y los decide como mejor sabe, pero puede meter la pata hasta el corvejón en cualquier momento y experiencia tenemos, pues el mismo santo padre ha pedido perdón públicamente de parte de toda la Iglesia por algunos errores flagrantes históricos que han hecho daño a mucha gente y escandalizado a muchos más. Es decir: los órganos de gobierno de la Iglesia, compuestos por personas, han aprobado la obra y han canonizado a su fundador. Son decisiones ordinarias de gobierno pero no son de obligado cumplimiento: la sabiduría popular lo expresa muy lúcidamente con la expresión: "no es santo de mi devoción". No es obligatorio para un fiel venerar ni festejar a todos los canonizados, es libre de elegir o rechazar el trato o la simpatía hacia las diferentes instituciones de la Iglesia.

Disculpa que comente por encima lo que tú has analizado con detalle pero creo que esto te puede servir más. No busques ahí una precisión científica: no la hay.

Hace unos días leí tu historia y me removió por dentro pero no me atreví a contestarte. Pero creo que Dios ha sido generoso contigo: ha dispuesto que te sacaran de una insitución que te estaba haciendo daño y donde poca gente te quería (en tu caso, y por lo que tu contabas, nadie) con cariño fraterno. Pues agradécele el regalo. Dios te quiere mucho, te quiere fuera y te quiere feliz. Para mí (y se que algunos opinarán de otra manera) esa salida tuya ha sido una providencia ordinaria de Dios en tu vida: aprovéchala. Recupera lo bueno, deja en una papelera lo malo, y sigue adelante.

Un abrazo y si quieres hablar conmigo pide mi e-mail a los orejas, que leeré todo lo que me escribas

Zuri


(de Dionisio)

Para Tempe (10 de septiembre)

Me parece que sabes muy bien lo que hay que hacer. Ya lo estás haciendo. Acabarán por entender que no quieres saber nada y dejarán de buscarte. Hay otro método un poco más brusco, igualmente efectivo, pero no todos servimos para hacer eso. Contesta un día al teléfono y diles antes de que empiecen a hablar que no quieres ir a nada, que no quieres que te llamen más y que cuando tu quieras verles ya sabes donde encontrarles. Si lo dices con firmeza surte efecto.

Que tengas suerte.
Dionisio


Para EMEVE (10 de septiembre)

Pues no haces tu preguntas difíciles. NO esperes de mi respuestas, porque si yo las tuviera el cardenal Ratzinger estaría en peligro de perder su empleo. De todas formas te daré algunas ideas para que las pienses por tu cuenta si es que te sirven. Mis amigotes del Aeropago se pasan horas discutiendo de eso.
El opus todavía no tiene 80 años, eso cuando pensamos con perspectiva de historia es nada. Hay muchas organizaciones humanas que tienen más años y son más poderosas, te doy solo un puñado de ejemplos: General Motors, Cruz Roja, masonería y Real Academia de la Lengua Española. Incluso hay organizaciones malísimas que son más antiguas, por ejemplo la mafia, la Cosa Nostra. ¿Por qué Dios no las ha fulminado todavía? Eso solo Dios lo sabe, ya me gustaría preguntárselo.

Nuestra Santa Madre la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, ha demostrado a lo largo de sus dos mil años de historia su doble identidad: como santa y como pecadora. Como santa porque es la esposa virginal de Cristo, gloriosa y universal, triunfante y celestial, la patria de San Juan Bosco, San José de Calasanz, San Francisco y Santa Clara, como de tantos millones anónimos que recordamos el 1 de noviembre. Como pecadora porque ha habido de todo. Déjame recordarte algunos hechos que hoy día son indefendibles y sin embargo son responsabilidad de la Iglesia (la pecadora). La Iglesia alentó y bendijo las Cruzadas para hacer la guerra a los musulmanes y de paso a los griegos. La inquisición es otra interesante actividad en la que la Iglesia estuvo envuelta. La durísima represión (masacre) contra los albigenses en el sur de Francia fue bendecida por la Iglesia. En el siglo XII San Bernardo de Claraval funda la orden del Temple, que llegó a ser poderosísima, doscientos años después el Papa Clemente V disolvía la orden vergonzosamente y permitía la tortura y el asesinato de cientos de los caballeros monjes. El papa Clemente XIV en la segunda mitad del siglo XVIII decretó vergonzosamente la disolución de la Compañía de Jesús, mundialmente conocida por su celo apostólico, su santidad y sus mártires. La Iglesia participó en la "evangelización" de México, Perú y toda América Latina usando métodos que dudosamente habría aprobado Nuestro Dulce Salvador. Muchos buenos católicos italianos sufrieron la excomunión porque aceptaban trabajar para su pueblo como concejales, pecado gravísimo para la Iglesia que quería boicotear el estado que le había robado los Estados Pontificios, poco tiempo después otro papa organizaba la Democracia Cristiana, y a partir de entonces dejó de ser pecado entrar en la política italiana. No te cuento hechos más recientes, porque podrían despertar polémicas que no son del caso. Los que te he mencionado están perfectamente comprobados y registrados por cualquier historia seria e imparcial, citarlos no es un acto contra la fe; no son hechos raros y aislados, podríamos citar cientos de ellos. No todo lo que ha hecho la Iglesia es santo, a veces ni siquiera bueno, a veces ha hecho cosas muy malas. La Iglesia apoya a unos y luego les quita el apoyo, depende de las contingencias de la historia. Piensa en esto y piensa en el opus, tú puedes sacar tus conclusiones. No dudo que sea el Espíritu Santo quien guía a la Iglesia, pero habría que meditar muy a fondo qué significa guiar, desde qué perspectiva y el papel que juega la jerarquía de la Iglesia en esa guía. Como ves el asunto es muy complejo y el que lo sepa se queda con el cargo de Ratzinguer. No exagero. En el opus no faltan los que se creen teólogos después de haberse leído unos cuantos folletos de Mundo Cristiano y, los más listos, las revistas Palabra. Ellos lo tienen clarísimo. Benditos en su inocencia. El misterio de la Iglesia santa y pecadora no lo tiene claro nadie ¡porque es un misterio!

Espero haberte servido de ayuda,
Dionisio


Para C. Martínez de México D.F.

No te preocupes, tu hijo es muy joven y a esad edad todos éramos irrompibles. Tú sé consecuente con su deseo de que sea feliz y olvídate de que tu hijo fue del opus. De hecho, eso es perfectamente normal, todos los directores saben que un porcentaje importante de los chicos que entran en el centro de estudios se van. Trata de que el no sienta ninguna clase de culpabilidad, ese puede ser el problema más cercano. Dile que Dios sabe como hace las cosas y que al final todo eso ha sido para bien. Ya verás que no pasa nada. Y que no te duela, porque de buena se ha librado tu hijo. Sé lo que te digo después de haber sido numerario 28 añitos de nada.

Un abrazo,
Dionisio


(de Brisas) para el famosisimo Tomás López


¡Coño, Tomás! ¡no sabes la alegría que me da saber de ti. Porque tú eres Tomás López..... ¿no?. Supongo que de los López y López de Villarriba.... ¿o eres de los López y López de Villabajo?. Ya me lo explicarás.

Estoy de acuerdo contigo en muchisimas cosas de las que dices. Por supuesto que tienes que estar agradecido al Opus Dei como lo estaría yo si cuando pité (pedí la admisión) no hubiera sabido usar el desodorante. Eso sería motivo de agradecimiento al opus por mi parte y por el resto de la población en la que vivo. Supongo, también, que te habrán dicho que antes de usar el desodorante es conveniente una duchita.

En cambio hay algo en lo que no le debes nada de nada. No te enseñaron ortografía. Bellaco se escribe con B, con b de burro.

Y no sé de dónde sacas eso de que decimos que somos católicos. Aquí hay de todo como en botica.

Da recuerdos a todos de mi parte, y para ti un saludo

Brisas


(de LIB)

En los correos del 10-9-2004, escribe un tal López la sarta de típicos tópicos opus,tan apañaditos y colocaditos, con sus mayusculitos y su canesú.... que me sale la real gana de darle unos meneítos, !hala!.

Si firmas con tu nombre y apeadero, NO es poque seas un tiarrón valentón, sino porque SABES con toda seguridad, que ni los orejas ni los participantes de la web van a intentar jojorobarte en tu vida real.

Acepto que seas el hombre más feliz del mundo,si aceptas tú que eres EL MAS MENTIROSO: nadie se va ALEGRE de la cosaesa, después de haberle dedicado tropecientos mil días con sus noches, sin pena ni dolor de corazón, poque algo se muere en el alma cuando un proyecto vital se rompe (con el oPUS, con tu marido/mujer, o con el lucero del alba).

A mí QUE NADIE ME TOQUE lo que quiera yo tocar, no lo permito, por muy casado enamoradete o feliz ex numerario que seas,y ESTO LO SABEN HASTA LAS MONAS !!!!!!!!!!!!!!!.

Cuando yo era pequeña, mi tía cantaba una canción sobre uno que se llamaba Perez, iba a Mallorca y todo le había parecido supercalifragilisticoespi.....

Me lo dijo Perezzzzz
Que estuvo en Mallorca,y vino encantado de
Todas las cosas
Que vió por alláaaaaaaaaa

Yo siempre le preguntaba a la tía: y por qué no se quedó allá el Perez?.

Lib


(de José Carlos)

Querido C. Martínez:

Quiero responder cuanto antes a tu llamada de ayuda. Yo, como tu hijo, también dejé de ser numerario y sigo amando a la Obra. Mi madre es supernumeraria, y mi padre, aunque guarda sus distancias, es un hombre de enorme piedad cristiana y compromiso con la Iglesia. Tengo que confesar, con profundo agradecimiento, que ambos me ayudaron sobremanera en esos momentos difíciles: tú tienes un gran papel que cumplir ahora en relación a tu hijo.

Primero, es fundamental que vea en ti apoyo incondicional, acogida, comprensión: inmenso cariño, incluso ternura. Que te vea contento, optimista, disponible, dispuesto a conversar y a pasar tiempo con él si lo necesita. Yo procuraría estar por casa las tardes y los fines de semana, y ofrecerte a salir con él a pasear o tomar algo, sin agobiar: respetando su silencio pero abierto a escucharle.

Unido a todo eso, creo que es absolutamente crucial que vea claramente que le respetas, que no piensas menos de él por la decisión que ha tomado: ni un asomo de juicio por tu parte. Por eso, te diría que tengas cuidado con esos sentimientos de pena que te embargan: creo que debes superarlos, para que él no los advierta.

Razones humanas:

1) La decisión de tu hijo demuestra gran madurez, un sopesar razones a favor y en contra que no han sido meditadas a la ligera; seguro que la ha tomado en la presencia de Dios y después de consultar con muchas personas.

2) Demuestra también un entendimiento serio de su libertad, que Dios creó para él precisamente para que la usara con las luces y gracias que le concede en cada momento.

3) Tu hijo es joven, tiene toda la vida por delante, y por tanto se podrá adaptar con relativa facilidad a una nueva vida, porque todavía no ha cerrado puertas o desarrollado pautas de conducta que condicionan mucho ese paso en personas de más edad.

Razones sobrenaturales:

1) Nos dices que tu hijo está terminando el Centro de Estudios: por lo tanto, no debe de haber hecho la fidelidad, es decir, no tiene la incorporación definitiva. El Derecho de la Iglesia sabiamente establece estos plazos de incorporación, precisamente para que las personas tengan un tiempo suficiente para discernir si una vocación particular es su camino; tu hijo está haciendo el uso adecuado de esas medidas de prudencia que concede la Iglesia.

2) Debes estar muy orgulloso, pero mucho, de la generosa decisión que tu hijo tomó en su juventud, y de los años que se ha pasado tratando de servir a Dios: Él mismo está muy contento con todo lo que tu hijo le ha entregado en este tiempo, y lo ha de recompensar.

3) Aunque te duela por las nociones que te habías formado de su futuro o porque te cuesta verle sufrir, ahora es el momento de poner esos sueños de padre supernumerario en la patena de la Misa: ofréceselos a Dios precisamente por la felicidad de tu hijo, y pídele que te ayude a superar esas querencias, mientras le acompañas en su dolor ("com-pasión").

4) Pienso que en tu actitud hacia él, puede radicar buena parte de la respuesta que él formule hacia la Obra en particular, y hacia la vida de piedad en general.

Tomando de mi propia experiencia, te diré que para mí supuso un redescubrimiento de la filiación divina el constatar cómo mi padre mi trató por aquel entonces. Nuestras conversaciones (siempre iniciadas por mí), largas, frecuentes, llenas de sentido humano y sobrenatural, me sirvieron de ancla en un tiempo de deriva. Vi muy de cerca, en su ejemplo, algo que ya sabía: que se podía vivir muy cerca de Jesús y buscar la santidad dentro de nuestra ancha y vasta Iglesia, sin seguir estrictamente un cierto estilo de vida que había incorporado en mi forma de ser después de tantos años.

Como padre creyente, tú querrás que su nuevo proyecto de vida siga incluyendo la búsqueda de la santidad y la relación con Jesucristo y con su Iglesia. Para mí, la pérdida de esa dirección que a veces veo en algunos ex miembros es lo que más me duele en lo hondo del alma. Que vea en ti la convicción de que se puede vivir ese ideal sin ser miembro numerario del Opus Dei.

Habrás de tener paciencia: tu hijo va a entrar en una época de zozobra, de definición personal, de cuestionar planteamientos y su propia autoestima, de perder ciertos soportes sociales. Proporciónale esos soportes familiares que nunca le han faltado, pero que han de sustituir a la carencia afectiva que va a sentir desde mañana mismo. Apiñaos en torno suyo; que note que todos tenéis unalto concepto de él, y que sigue siendo tan miembro de la familia como antes. Y deleitaos, todos, de esos ratos de más compañía que ahora vais a disfrutar, en tantas entrañables celebraciones familiares.

Yo, desde tu mismo continente, te envío mi afecto y oraciones para esta nueva entusiasmante oportunidad de ejercer tu paternidad que se te presenta. No tengas reparo en comunicarte conmigo personalmente, si lo deseas, o en ofrecérselo a tu hijo: los orejas te pueden proporcionar mi dirección electrónica.

Un abrazo enorme y mucho ánimo,
José Carlos


Querido Tomás López:

Mira, coincidimos en muchas cosas: los dos hemos sido numerarios durante casi el mismo tiempo, y nos fuimos más o menos en las mismas fechas; los dos estamos casados con mujeres estupendas, y nos encontramos felices; los dos tenemos mucho que agradecer a la Obra, y a los dos nos duele cuando se la ataca, sobre todo con lo que nos parecen interpretaciones equivocadas o reduccionistas. Pero chico, tengo que disentir radicalmente de la forma con que te has comunicado con esta web.

Te lo digo con todo cariño: vamos a confrontar los hechos que conocemos. Pregúntate, como lo hago yo todos los días, por qué hay tantos ex-miembros que salen heridos. Por qué dejar la Obra supone un trauma de este calibre para muchos. Por qué existe una página web como ésta, y no hay un dominio “compañíadejesúslibros.com” o “hijasdelacaridadlibros.com.”

Pregúntate, además, qué ganan éstos que fueron hermanas y hermanos nuestros publicando lo que dicen y tirándose horas gratis por sacar sus experiencias a la luz. Estoy convencido de que no lo hacen por malicia. Podrán haber llegado a conclusiones diferentes de las nuestras, pero estoy seguro de que creen que hacen bien y que ayudan a muchas personas, que por desgracia pueden no haber encontrado ayuda donde tendrían que haberla encontrado, en un crítico momento de sus vidas.

Sí, hay muchas cosas en la web que nos pueden parecer exageraciones, juicios temerarios, visiones parciales. Pero detrás de todas ellas hay una vida zaherida, una persona que carga con unas experiencias – subjetivas, pero reales – de las que un cuponazo que no nos merecemos nos ha librado a ti y a mí. Como mínimo, eso requiere respeto y atención: es un toque que ha de cuestionar lo que tú y yo asumimos.

Y si realmente te importa su alma y su felicidad (“de cien, las cien”, ¿recuerdas?), lo primero que hemos de ofrecer es caridad y comprensión. Si tienen una visión descarnada de la Obra y de sus miembros, por favor no se la refuerces. Sé que no es fácil, yo fallo muchas veces, pero empecemos por no arrojar insultos como “mentirosos” y “bellacos” (no estoy seguro, pero creo que se escribe con b). Perdona que te lo diga, no me imagino a ese “alter Christus” que tú y yo queremos ser escribiendo esas cosas.

Cristo ama al alma que padece. Estas páginas están llenas de predilectos-as del Señor.

Tú, como muchos otros, te preguntas por qué la anonimidad. Te diré que a mí no me molesta, excepto cuando quiero dirigirme a algún oreja y no sé cómo se llama. Déjame que te repita las razones por las que entiendo que quieran protegerse:

- Muchos cuentan acontecimientos que implicarían a otras personas, si se supiera quién los escribe; por caridad y justicia, no quieren que se pueda adivinar de quién hablan

- Muchos tienen familiares en la Obra, y por caridad hacia ellos no quieren que éstos se sientan heridos o que sus relatos interfieran con la paz familiar

- Muchos contamos cosas íntimas, y por pudor y por ser un medio público preferimos mantener cierta reserva

- Muchos preferimos que los que nos leen no mezclen lo que decimos con nuestra familia y amigos

- Algunos lo han pasado tan mal, que no quieren ni de cerca volver a relacionarse con algún oficial del Opus Dei; es posible que si se supiera quién firma, con nombre y apellidos, viniera alguien a charlar o aclarar cosas, y no desean que exista esa posibilidad

- Existen anécdotas de posibles presiones ejercidas para que alguien no vocee una opinión crítica contra la Obra, y los que conocen esas situaciones de cerca temen que se les aplique a ellos

Es verdad que hay otras maneras de ayudar a que mejore la praxis institucional del Opus Dei, o las acciones particulares de sus miembros. Pensemos en formas constructivas de hacerlo. A lo mejor tú puedes contribuir algo al respecto.

Yo vivo en Boston, de donde salió uno de los fatídicos vuelos del 11-S, cuyo tercer aniversario conmemoramos ayer. En la iglesia a la que voy a misa habían colgado las listas con los nombres de las víctimas: conté 37 columnas de 5 folios cada una, con una veintena de nombres en cada folio. Sobrecogedor. Detrás del altar, fotos de los bostonianos fallecidos, rodeando a una imagen de Cristo llorando. Pensé en el sufrimiento tremendo de tantos inocentes, y se me saltaron las lágrimas. El franciscano que celebró la misa, nos glosó la primera estrofa de un conocido himno americano: “Let there be peace on earth, and let it begin with me” – “que haya paz en la tierra, y que empiece conmigo mismo.”

Un abrazo,

José Carlos



(de Gata4) Sigue el dictado de tu corazón

C. Martínez ha escrito preguntando cómo puede ayudar a su hijo que acaba de dejar de ser numerario del Opus Dei. Y no ha escrito a las Web cercanas al Opus Dei, o al menos no solo a esas Web, sino que se aproxima a ésta. A mí me parece que ha acertado, es uno de los fines de opuslibros. C. Martínez lo hace además desde su condición de supernumerario, condición perfectamente compatible con ser un padre para el que lo primero es su hijo y su felicidad, haga lo que haga. Un ejemplo para muchos supernumerarios en su situación.

C. muchas gracias por tu confianza en nosotros. Me imagino que muchos más te van a contestar. Yo casi me limitaría a decirte el eslogan de Coca Cola de este verano (al menos por aquí): sigue el dictado de tu corazón, algo que ya has hecho al reaccionar abrazando a tu hijo y acogiéndolo de nuevo en tu hogar. Ese sentirse de nuevo en casa, gozar del verdadero cariño de su auténtica familia es lo que más va a agradecer. Piensa C. que los vínculos que establezcas con tu hijo en estos próximos meses marcarán vuestra relación para el resto de vuestra vida. Si tu hijo te siente cercano y logras su confianza, él nunca lo olvidará. Si siente que antepones otros asuntos a él y su felicidad, tampoco. En esos asuntos incluyo tu amor al Opus Dei. Aunque tu hijo siga queriendo al Opus Dei, la decisión que ha tomado en estos últimos tiempos es un fracaso vital para él, quizás su primer fracaso vital. Y habrá momentos en los que se revolverá contra esa institución, momentos en los que lo va a pasar muy mal y os echará la culpa a vosotros, padres del Opus Dei, por acercarle a ella y a ella por hacerle sufrir. Tienes que saber reaccionar con calma y será momento de callar, de no entablar discusiones por algo que seguro os puede distanciar y eso no es bueno para ti pero sobre todo no es bueno para tu hijo que ahora te necesita y mucho.

Mi opinión es que es necesaria mucha paciencia y comprensión. Dar tiempo para que si quiere hablar contigo lo haga, no forzar. Dar tiempo para que descanse físicamente, ya sabes que la vida de numerario no es cómoda y menos en Centro de Estudios y también mentalmente. Tu hijo los últimos tiempos habrá rezado y pensado mucho antes de tomar una decisión tan importante y eso cansa mucho. No te impacientes por su futuro, me imagino que será estudiante- por la edad en que se suele estar en los C de Estudios- y si pierde unos meses o un curso entero por esto, no pasa nada, la vida es muy larga y mas vale resolver las cosas bien que dejar cosas pendientes que le puedan pasar factura más adelante.

Una cosa en la que muchos nos equivocamos al dejar el Opus Dei es en intentar pasar página sin analizar. Las primeras palabras que oímos cuando dejamos el Opus Dei son: no pasa nada, todos nos equivocamos, hay muchas opciones, tienes toda la vida por delante, no pienses en ello, olvídate. Pero esas palabras que son oportunas para otro tipo de situaciones no sirven aquí. Hay que resolver el problema yendo a la raíz. Saber el por qué de la decisión tomada. Saber si es uno o la institución - o los dos- quien se ha equivocado. Esto quizás no sea en los primeros días, pero pasado un tiempo es algo que debe pensar tu hijo.

Eso no es incompatible con dar un mensaje de optimismo: Hay vida después del Opus Dei y también es maravillosa - para mí mucho más maravillosa que la del Opus Dei- los que escribimos aquí somos la prueba de ello.

Las cosas se irán haciendo en el día a día y te invitaría a que siguieras en contacto con la Web para las preguntas concretas que te vayan surgiendo, seguro que alguno de los que por aquí escriben te podrá ayudar. Piensa que casi todos nosotros hemos sido del Opus Dei y la mayoría numerarios. Hemos pasado por lo mismo que tu hijo y la experiencia nos enseña el mejor camino.

En recursos para seguir adelante encontrarás libros que seguro os van a ayudar. Yo te diría que los leyeras tú y se los aconsejaras a tu hijo, os ayudará a los dos. Y si lo ves conveniente, dale a tu hijo testimonios de la Web y llegado el momento que lea toda la Web, verá que su caso no es el único, que muchos hemos vivido, pensado y sentido todo lo que él pasa ahora y eso no es una casualidad. Si quiere escribirnos, será bienvenido. Un abrazo para los dos.

Gata4


(de paqui)

Hace tiempo que visito vuestra página y me encanta porque sé que desde ella estais ayudando a mucha gente. El motivo de mi e-mail es ver si podeis poner en la web un libro que hace mucho tiempo se publicó, se titula “Cristo Siglo XX “ y su autor es Gerardo López Doria, es de Editorial Valbuena. Yo lo lei en la Biblioteca Nacional en Madrid en mi época de estudiante y bueno, es una novela sobre el Opus entretenida y con situaciones y descripciones acertadas, en realidad no me acuerdo mucho. En aquellos tiempos se decia que era un libro en contra de la obra, después se dijo que era propiciado por ellos mismos….pero en su momento fue un libro polémico y creo que seria interesante que lo colgarais de vuestra estupenda página, por supuesto que ya está descatalogado.

paqui


(de Bet)

Hola a todos,

Hace poco que me hablaron de esta pagina y me pareció muy interesante. Lo que más me llamo la atención es que se pedía un respeto y eso me gusto. Leo con mucho interés los correos y escritos con opiniones muy distintas de una experiencia común, a veces de muchos años, que hay que tener en cuenta. Por eso yo como lectora hay escritos que me echan para atrás… por ejemplo uno que decía en el titular ‘’que mala leche tenéis’’… No quiero echar mas leña al fuego y no se si en el resto del escrito tenia razón o no en lo que decía, eso cada cual que saque su propia conclusión, pero a mi con esa frase perdió la razón y todo mi interés en lo que se narraba ¡¡Qué fácil es soltar frases así!! Por el contrario con que gracia he leído otros escritos que opinaban distinto a mi pero que incluso me han hecho reír, entenderles y sobre todo respetarles y….no es tan difícil.

Esta semana me sorprendió otro…: era Tomas López (por cierto hice un recuento rápido y conozco 12 personas que se apellidan López a lo mejor tu eres hermano de alguno….) En un alarde de valentía hizo toda una exposición de la que yo en parte comparto: he sido numeraria, hace cinco que me fui, soy una mujer feliz y no reniego de los años (mas que tu) que pase en la Obra. También me fui con paz y agradecimiento y no guardo rencor a la Obra. Pero ¿a que vienen esos comentarios de ‘’lo saben hasta los monos’’? ¿a que viene ese llamar mentirosos? ¿ese llamar villanos y villanas…? ¿retorcidos, exagerados, intolerantes, maleducados …? Uf, realmente si solo a Dios le toca juzgar, como dices en tu escrito, desde luego te has lucido. Mira me encanta que seas feliz y todo te vaya bien (te lo digo de verdad) pero no todo el mundo ha tenido tu experiencia y eso si que lo entienden hasta los monos y no somos nadie para meter el dedo en la llaga y faltar al respeto exponiendo en la otra mano la virtud de la caridad. Francamente no se si has conocido en persona a gente que haya pasado esta experiencia de forma muy distinta a la tuya yo si y me quito el sombrero. ¿Es tan difícil defender y exponer unas ideas sin tener que atacar..? No es necesario que muestres sin tapujos tu identidad eso no me importa pero si que muestres tu caridad…

En fin, esto de escribir no se me da muy bien. Por lo que me anime, en realidad, fue por el escrito de Ricky. A mi también me parece interesante el saber si se organiza algun ‘’tipo de reunion fisica’’ o como se podria organizar…. Ya me diréis…

Un saludo y adelante con la pagina,

Bet



NOTA: cuando el oreja que está de guardia contesta a alguno de los correos, en asuntos del opus, su comentario va en cursiva y es la opinión personal del oreja que contesta. Lo hace expresando su opinión como uno más de los que escribís, no como línea editorial de la web. Sus opiniones son igual de personales -y criticables y respetables- como las opiniones que se vierten en los correos que se reciben. Cuando el tema al que responde el oreja es una pregunta en relación a cuestiones técnicas, sugerencias, inclusión de nuevas secciones... etc., lo hace en nombre de los orejas que creamos la web, la mantenemos y la actualizamos.



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