Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?

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CORRESPONDENCIA

Del 14 al 17 de noviembre de 2003

17-10-2003

Quiero hacer cambiar un entorno manipulado...

Hola, esta página me pareció sumamente buena, siento que sí hablan con mucha razon y mucha realidad y no es una pag más, en la que solo insultan sin saber la verdad. Yo voy en una escuela afiliada al Opus Dei, y siempre me ha super fastidiado la manera en como manipulan a mis compañeros, incluso a mis amigos, eso es una cosa terrible, porq aunque algunas veces tu les quieres hacer ver la verdad, ellos se cierran a no escuchar. Quiero transmitirles lo q es en realidad el opus antes de q se metan.

Tengo 17 años, y supe lo del opus desde q mi hermana se fue de numeraria cuando yo recien había nacido, dejo a la familia entera a los 18 años, y ella aun no ve la realidad, cosa q me sería imposible mostrarle. A ella no la dejan ir al cine; en la boda de mi otra hermana, no se quedó a la fiesta, porq la obra no la deja, no puede ver peliculas clasificación b, osea, ella tiene aprox 35 años, no creo q a esa edad le den tentacion cosas maliciosas, q feo es esto, 35 años y sigue siendo un titere q mueve a otros titeres...

Es por ello, q quiero evitar q mis propios amigos y compañeros se metan a la obra. Y quiero contactar con esta pag, para q en caso de cambiar de pag, me lo hagan saber, la info q mencionan aqui es sumamente buena.

A.R.T.


Estoy de acuerdo con Satur que exagera pero no tanto... y sobre todo lo hace con una gracia envidiable.

Yo también estuve cerca de numerarias que morían por enfermedades largas y dolorosas, en concreto de cáncer de mama. Una de ellas, estaba ya a pocos días de fallecer, vivía en el centro de asesoría y yo que vivía en otro centro, debía pasar con ella esa noche. Era un sábado y las del centro de asesoria habían sacado una película para verla por la noche.

La numeraria enferma estaba ya bastante mal y no podía comunicarse. Le habían colocado en la mesa de noche un aparato de estos utilizados para que la mamá escuche al bebé en sus primeros meses y con toda tranquilidad me dijo la directora que me quedara a ver con ellas la película. Yo le dije que venía a cumplir mi turno y me respondió con toda autoridad que no me preocupara, que estaba este aparato.

Me dolió el enfoque tan impersonal que se le daba a los últimos momentos de la vida de esta persona y como tenía confianza con la directora de este centro, le dije que no estaba de acuerdo con este planteamiento. Me respondió que todo seguía y que no podía detenerse ni modificarse la vida de un centro por una enferma. Me fui a la habitación de la moribunda y medité profundamente sobre como me llegarían mis ultimos días.

Simultáneamente a este suceso, mi abuela, de noventa años, se había caído y fracturado la pelvis. Mi mamá me había tenido al tanto de todo lo que estaba sucediendo y decidieron que mi abuela se trasladaría a vivir a casa de mis papás al salir del hospital. Mis papás me dijeron que ahora todo en la casa estaría en función de mi abuela enferma y asi fue por los siguientes 8 años. La médico que asistió a mi abuela en sus últimos años me comentaba en el velorio, que gracias a los cuidados y cariños recibidos, había demorado tanto tiempo con nosotros.

Alicia


Hola a todos.

Estoy contenta porque el haber salido de la Obra hoy hace medio año me ha dado la oportunidad de APRENDER profundamente de la vida y recomenzar una vida normal y con un nuevo sentido. Y estoy tan agradecida con el hecho -y con Dios en primer lugar-, que lo quise compartir con ustedes.

Sí, con USTEDES, quienes -sabiéndolo o no- han contribuido en gran medida a que pudiera salir adelante (tras años de sufrimiento), pronto y bien.

Escribo para agradecer el que a través de esta web nos entreguen parte de su vida, de su tiempo, de modo tan especial (y no quisiera dejar nombres fuera -comprendo ahora la dificultad de ayer de Aquilina por mencionar a tantas y tan estupendas personas - pero si olvido alguno será por mi atrofia cerebral y les pido perdón por la omisión).

Gracias Orejas (a todos los polifacéticos Orejas que con su permanente esfuerzo han hecho posible este espacio. A todos ustedes un abrazo, desde el pobre de la "mala leche" hasta los que han dado su nombre en defensa de la web).

Gracias a todos: por la valentía de luchar por la Verdad con su participación en la página; por la sencillez con la que han abierto a tantos su corazón -para encontrarse a sí mismos y para allanar el camino a otros-; por el buen humor con el que son capaces de presentar situaciones tan duras; por ser padre y madres que dan consejos desde el corazón; por su afán de encontrar respuestas y ayudar a quienes sufren; por su testimonio y heroísmo para continuar dando sentido a su existencia y la de otros; por estar del otro lado de la pantalla al pendiente de quienes necesitan quien los escuche; por la amistad -ahora sí verdadera y libre amistad- que se ha fundado entre varios de nosotros; en fin, por todo lo que -sin saberlo- me han ayudado en mi camino de vuelta a la casa del Padre después de mi salida del Opus Dei-: ¡gracias Marian, Flavia, Aquilina, Mariano, Javier, Fede, Satur, Crítico Constructivo, Fulcro, M.de A., Rulo Loco, Mr.M., Carmen Charo, R.A., Hormiguita, Luis, Halma -y su papá-, H.E., Francisco... y muchos otros!

(También gracias a Ramiro y a José Carlos -pese a que sigo desconfiando que seas "ex" y que no esté de acuerdo con "la mitad" de lo que dices- ;-) ).

Y gracias a los miembros del Opus Dei que en algunas ocasiones se han atrevido a participar en sincera búsqueda de respuestas (amigos, me sigue uniendo a ustedes la misma vocación: la llamada al Amor). Sean fuertes y luchen por lo que creen en conciencia, y por favor aprendan de otros hermanos -mayores y también jóvenes- que ya pasamos antes por allí y que por algo hemos abierto este espacio de diálogo.

A todos y cada uno de ustedes un abrazo, en especial a los que por algún motivo se la estén pasando mal.

Espero escribir algún día mi testimonio (en cuanto tenga un poco más de edad, experiencia, gracia y sabiduría -jeje-) con la ilusión de que pueda ayudar a otros. Mientras tanto les digo algo (utilizando una frase popular, futbolera y política muy común en mi país) a quienes desean reiniciar su vida después de la experiencia Opus Dei:

¡SÍ SE PUEDE!,

y se puede con renovada alegría y con la bendición de encontrar mucha gente buena -como la que he tenido oportunidad de contactar por medio de este site-.

Bueno, pues me despido citando a Rulo Loco..."profusión de besos y abrazos"

:)

Claudia


Hola a todos:

El otro día comentó Alex una anécdota sobre un cura bajito y cabezón. Como no pueden existir dos curas así, sobre todo, después del comentario que le hizo, voy a contar yo otra anécdota con el mismo.

Durante la época del centro de estudios, en verano, los residentes iban el día de excursión a hacer planes apostólicos. Yo era chico de san rafael por entonces.

Uno de los planes que hacían era ir a la ciudad donde yo me encontraba para dar una charla, meditación, etc. Hay que decir que una meditación a las cinco de la tarde, con los rigores del "Lorenzo" en el sur de España es muy, pero que muy dura.

Pues no se me ocurre otra cosa que aparecer para la meditación en pantalón corto. Ir de otra manera, saliendo de mi casa hasta donde nos reuníamos para la meditación (la casa de uno del centro de estudios), era casi un suicidio.

Al terminar la meditación, me llamó el curita para charlar conmigo, a uno de los salones climatizados de arriba. Tras comentar cosas de la meditación, de la posible vocación y de todo, me dijo: "La próxima vez no vengas en calzoncillos", refiriéndose a mis pantalones cortos a la última moda.

Eso me indignó un poco, porque lo mismo me dijo uno de los numerarios, pero me lo tomé a broma.

A la semana siguiente, aparecí ya con mis pantalones largos, pero con zapatos tipo "naúticos" sin calcetines, que es lo normal. Pues nada, lo mismo, que eso era una barbaridad.

Recuerdo luego que cuando yo estaba en el centro de estudios, algún director me sugirió más de una vez que hiciera a fulanito corrección fraterna por lo de que no usaba naúticos con calcetines.

La verdad es que tenía mérito eso del día de excursión, en lugar de irte a la playa o a cualquier otro sitio, irte a hacer un plan kafkiano a una ciudad de interior. Sobre todo para los curas, con su sotana rigurosa bajo el sol. Una vez comenté que en el sur de España los curas deberían lucir sotana blanca, como en muchas partes del mundo. Me frieron con los comentarios.

Otro recuerdo es que ya en el centro de estudios le quitaron a este cura una sotana del armario y la usaron en un "show de cumpleaños". El que se la puso, caminaba de rodillas, ante la perplejidad de todos. Nos partimos de risa.

Saludos
Fer


Queridos Orejas,

Sabiendo que el 27 de diciembre se cumple el primer aniversario de la web, tened por seguro que lo voy a celebrar por todo lo alto. Aunque leo la correspondencia todos los días, no siempre tengo tiempo de participar. Hace días leo preguntaba por los nombres de los “custodes”. Son Fernando Ocáriz, teólogo de peso y seguro sucesor de Echevarría, y Joaquín Alonso, que también lo fue de D. Álvaro.

Ñamñam pregunta por un sacerdote amigo, don U.B. (omitamos el nombre) del que no tiene noticias: vive en Pamplona desde hace muchos años y está algo delicado de salud.

Saludos a todos/as
Edu


Aquilina,

Estamos interesados en que desarrolle este tema de la Sindrome de Estocolmo. Creo que quedaremos más enriquecidos con sus ideas, de la misma forma que ya lo estamos con su testimonio. Informo también que aprecio sus comentarios, desde el tiempo en que firmaba como LE. Solamente tengo una duda y disculpe la ignorancia: ¿por qué el nombre de Síndrome de Estocolmo?

También creo que cada uno tiene un ritmo de maduracción en relación a la Obra. Yo también soy una prueba viva de esta Síndrome, pues "congelé" la mayor parte de mis visiones críticas acerca de la Obra. Sin embargo yo cambié después de encontrar personalmente otros ex-miembros y también al leer y releer los testimonios.

No hay problema alguno en hacer esos cambios. Cuando somos dominados por determinado arquetipo, somos un tanto dogmáticos en nuestra posición. Para explicar mejor esto estoy escribiendo la continuación de mi testimonio y se llamará "La Venganza del Héroe- La Hermandad del Ex-Miembros". En este testimonio cambiará mi posición en relación a la Obra.

Realmente creo sinceramente que determinados ex-miembros están hablando de buen corazón cuando defienden la Obra. Aquellos que aún defienden la Obra, podrían volver como super-numerarios. Por ejemplo, José Carlos aún no se hizo super-numerario pues se recomienda que se pase un cierto número de años para hacerse.

Cada uno tiene un ritmo y una velocidad de maduracción. En esta WEB tenemos mucha información para ser procesada. Hay veces que nos quedamos ansiosos por las novedades y olvidamos de mirar los testimonios más antiguos. Ayer mismo tuve la curiosidad de leer todo lo que Flavia ya había escrito y leí y releí varias cosas interesantes que ya había olvidado. En relación a los escritos de Flavia, puedo entender ahora por qué sus escritos tiene una carga profunda de conocimiento: Ella es filósofa!

Cuando hay debates, hay un enriquecimiento de nuestras discusiones y profundizamos de manera enorme nuestro conocimiento acerca de la Obra. Mi teoría del lo que sea la Obra es muy simple, sin embargo sus desdoblamientos son mucho más complejos. Y esto voy a exponer en esta continuación de mi testimonio.

Aprovecho también la oportunidad de agradecer los comentarios de Galileo, que consiguió escapar de la hoguera de la Obra.

Saludos a todos.
Mr. M


Querida Carmen,
De José Carlos

(Por cierto, ¿"Charo" es apellido o segundo nombre? Pregunto por usar tu apelativo correctamente, a mí no me gustaba que me acortaran el nombre a "Jose").

De entre la lluvia de correos que me han caído, he decidido empezar por ti, porque esas mayúsculas tuyas me interpelan despiadadamente y me veo obligado a contestar sin demora :).

Me dices que para ser creíble he de ser sincero y mostrar todas mis cartas; que "no habría tanto mosqueo si YO fuera SINCERO". Quieres que os cuente por qué me fui de la Obra.

Primero (¡ya empezamos! lo siento, mi mente funciona así), en cuanto a lo de ser sincero, te aseguro que todo lo que he contado sobre mis vivencias en el Opus Dei es la pura verdad, por lo menos como yo la recuerdo. No os he mentido ni engañado; no soy otra cosa de lo que he dicho que soy. Ahí me parece que cualquier acusación de falsedad o insinceridad contra mí es injusta.

Es verdad que no os he contado todo. No me parece que la virtud de la sinceridad obligue a contar *todo* a *todo el mundo*, indiscriminadamente. ¿Por qué no lo he hecho en la web?

Mandé mi primer testimonio para mostrar que una persona que había salido del Opus Dei podía seguir queriendo a la Obra; en correos posteriores quise ilustrar que si en algún sitio existía un Opus Dei como debe ser, es que podía existir. En ninguno de ellos negué las experiencias que contáis, ni taché a nadie de mentiroso o malintencionado.

A cambio,
- Se ha dicho que lo que he vivido es falso, mentira, ficción o imaginación
- Se me ha llamado infiltrado, "el Prelado", encargado de AOP, oficial de Bruno Buozzi, y ahora persona con alzacuellos
- Se ha especulado sobre si soy pueril, si soy como Alicia en el país de las maravillas, o si soy esquizofrénico
- Se ha dicho que lo que cuento son "memeces" o "falsa literatura bonita y barata"
- Se me ha llamado "absurdo, pánfilo y melifluo" (algunos insultos sí pasan el filtro de los orejas)
- Se ha insinuado que soy un engreído y vanidoso (eso a lo mejor es verdad)
- Se ha sugerido que soy "un clon", una creación ficticia del aparato propagandístico del Opus Dei
- Ahora tengo el "síndrome de Estocolmo" (me lo voy a tener que pensar)
- Y ya no hablemos de mi querida mujer...

Es evidente, por uno de tus correos más exultantes, que tú en la web has encontrado amigos que te comprenden, te ayudan, te aconsejan. Te sientes muy hermana de todos, y me alegro muchísimo: ya era hora de que después de lo que has pasado, algo relacionado con la Obra (aunque fuera a la contra) te trajera ese calor humano que tanto deseas. Esa sensación de solidaridad es algo que ayuda a muchas personas, y es patente.

¿Sabes? por desgracia, en la web en general yo no he podido encontrar ese mismo ambiente que tú disfrutas. A pesar de entrar con toda mi buena intención para añadir un punto de vista que me parecía que estaba marginado (el de los ex-miembros que aún aprecian lo que recibieron), me he topado con la desconfianza, el escepticismo, hasta abierta hostilidad. Con los que sí me han mostrado, por su cuenta, respeto y estima (incluso cariño donde no me lo esperaba), no he tenido ningún problema en comunicarme en privado y abrir el alma un poco más. Pero podrás comprender que no tengo ganas de divulgar mi intimidad, sobre cosas que llevo muy dentro y que aún me duelen, con una acogida tan hostil. Es como pedirle a Bambi que sonría a la jauría :).

Me preguntas: "¿Por qué no te dedicas a ayudar a los que pasan por la página con dudas, problemas, necesidad de que les escuchen les comprendan...?" He ido percibiendo que hay mucho mundo detrás de las pantallas de esta web: y tú no sabes con quién me carteo, o los correos que he mandado en privado a personas que contaban algo particularmente conmovedor o pedían ayuda. Son varios, se lo puedes preguntar a los orejas.

¿Por qué no digo algo negativo del Opus Dei? Debes de darte cuenta (y esto se dirige también al "Crítico constructivo" y a Satur - "A ti te gusta todo, colegui") de que hablar sólo de las cosas buenas no equivale a decir que todo me fuera de maravillas, o que no conceda que a veces pueda haber hechos reprobables. Has advertido que me callo cosas, y tengo mis razones.

De entrada, me niego a ceder al baremo editorial que parece exigir que para que algo sea creíble, ha de ser negativo. Lo negativo, por el solo hecho de ser negativo (mientras no sea soez), se publica en secciones permanentes; lo bueno, si no va acompañado de algo malo, no se ve como fiable. Sólo la objetividad de personas como Claudia o el "Crítico constructivo" consigue que se mencionen luces y sombras, pero tienen que mezclarlas. Pero ¿por qué algún relato concreto que sea todo luces no puede ser veraz?

Además, sabes que sigo pensando que el mensaje del Opus Dei es de inspiración divina, aunque su aplicación práctica en momentos o circunstancias concretas pueda dejar que desear. Creo que hace mucho bien a mucha gente, y que en la Obra existen muchas, pero que muchas personas buenas; habiendo aceptado eso, personalmente prefiero no criticar. Sí he dicho cómo creo yo que deberían ser las cosas, por lo que entiendo de ese espíritu; si en algún sitio (o en muchos) no es así... pues el que quiera entender, que entienda.

Dices que Dios saca flores de la basura, y por eso puede sacar santidad del Opus Dei, porque Él está en todas partes y mantiene a toda la creación. Claro que yo creo en un Dios así. Me refería a que desde mi punto de vista, aunque Dios sustente a todas sus criaturas, no hace que sus criaturas trasciendan el orden de la naturaleza: los burros no hablan, los árboles no andan. La basura, por ser materia orgánica, puede servir de sustento a la semilla de una flor, sin que por ello supere a su naturaleza. En cambio, cuando una persona llega a la vida sobrenatural, cuando trasciende lo puramente humano para entrar en comunión con Dios, necesita de una intervención especial de Dios, lo que tradicionalmente llamamos el don de la gracia. Yo he visto que muchas personas entraban en esa vida de familiaridad con Dios como resultado de su contacto con el Opus Dei, que les animaba a que volvieran a los sacramentos, etc. Y los que viven vidas santas esforzándose por encarnar un espíritu, también reciben esa ayuda sobrenatural de Dios. Por eso creo que Él ha estado íntimamente ligado a la vida de muchos miembros del Opus Dei que lo buscan precisamente a través de la Obra, y eso me lleva a concluir que no puede ser una obra diabólica en su fundación o en su trayectoria. Es una observación personal.

Ya termino. Llevo como una llaga muy dentro del corazón, querida Carmen, casos como el tuyo: personas que ya no creen en la Iglesia o perdieron la fe por completo, y atribuyen esa pérdida a su paso por el Opus Dei. No sabes la pena que me da: me hace pensar en la responsabilidad que todos tuvimos si inconscientemente contribuímos a que alguien llegara a tal conclusión, y me parece una gran asignatura pendiente. Me gustaría, sin hacer proselitismo, que personas con tanto corazón como tú puedan volver a encontrar el calor, amor y paz que ha de caracterizar a los seguidores de Jesús. De verdad, hoy mismo he pensado en ti y he pedido por eso.

Alguno no quiere que prodigue abrazos, así que ahí tienes un beso de mi parte.

José Carlos

(Si hubieras querido que este correo tuyo fuera privado para Carmen Charo, se lo hubiéramos reenviado a ella a través nuestro, sin colocarlo en la web, como has hecho otras veces con otros amigos. Te diriges a ella pero estás resumiendo no sólo lo que ella te dijo, sino lo que otros y los orejas de la web, te hemos dicho. Ahora parecería "de mal tono" interferir en un correo que supuestamente va dirigido a una sola persona y que sólo puede ser ella la que debería contestarte. Este oreja no va a contestarte hoy, no porque no quiera sino porque son las 20.30 y aún quedan muchos correos por colocar, pero no privemos a los que se sientan aludidos por tu correo, sea para darte la razón, sea para exponer otro punto de vista, que quien lo desee, opine. Y como, según otros correos, tus intervenciones enriquecen el debate, habrá posibilidades de enriquecerlo aún más.)


Morirse (o desgraciarse)

Satur:
Casi lo mismo ocurrido en tu anècdota de la carta leída a un moribundo me pasó a mi (menos el deceso, Deo gratias). Llamado con máxima urgencia a la sede de la delegación para atender una bobada sin cuento y que manifesté se podía posponer unos días porque me venía muy mal, el director del caso me conminó enérgicamente a viajar sin más demora. Me lancé a la carretera y sufrí un accidente muy grave que me tuvo más p'allá que p'acá varios meses en el hospital.

El director que me había llamado para despachar N U N C A fué a visitarme ni me llamó por teléfono en los tres meses de hospital. Y vivía en la ciudad donde yo estaba a la virulé.

Cariño... ¡ y un cuerno!
ALEF.


Ayer algunos se preguntaban sobre la justificación que se dió en la Obra para que las numerarias pudieran usar pantalones.

Pues yo no era jefa y no tengo idea de cómo lo manejaron pero sí recibí la agradable noticia un día al terminar el círculo. Si el alzheimer y mi afán por no acordarme de muchas cosas no me traicionan me parece que para la región de México la decisión se tomó por ahí de 1995.

En los avisos finales salió la notita amarilla con la indicación. Y SÍ fue una cosa que VIERON desde Roma. Ya se nota que las cosas en Obra se pueden seguir VIENDO aunque vayan en contra de lo VISTO el 2 de octubre... ¡¡¡ incluidos los globos terráqueos enfundados!!!

Ignoro por qué se VEN cosas tan bobas y no se apuran a VER las fundamentales. De todas maneras fui muy feliz de que nos quitaran la obligación de utilizar aquellas ridículas faldas en A hasta los tobillos o al menos debajo de la rodilla.

El asunto fue que las numerarias podíamos usar pantalones porque se había VISTO que nos comenzábamos a distinguir del resto de las mujeres y en la Obra no nos podíamos distinguir externamente por nada. Aclararon que era una medida que se tomaba en nuestro país dadas sus circunstancias y que aunque había sido algo visto y querido por el fundador, pues que la Obra se acomoda a los tiempos y esas eran de las cosas accidentales que podían variar.

También nos dijeron que el cambio de ropa sería con el tiempo y cuidando la pobreza. Mencionaron que el uso de pantalones implicaba cuidar especialmente el pudor y que debían utilizarse de determinada manera para evitar que el corte de la prenda atentara contra tal virtud.

A nivel operativo el cambio fue paulatino. Lo que sí no cambia es el ir acompañada de otra nume a comprar tu ropa. El estilito de los pantalones digamos que es tradicional. No creo ver por allí a ninguna numeraria con algún pantalón con corte a la cintura y jamás pegado. Eso es una lástima porque hay algunas numeraritas muy guapas que podrían lucir su feminidad sin por ello faltar a la moral (ni siquiera en términos opusinos).

Pero ya hablé en alguna ocasión sobre el look numeraril y hasta algunos en la web me insinuaron ser superficial por ello. Pero eso no quita que lleve razón en lo que digo. Por ejemplo me acabo de enterar que hace muy poco prohibiron determinado tipo de zapatos que les parecieron provocativos. ¡¡¡Imaginen que estupidéz!!!... pensar que un talón descubierto puede causar malos pensamientos en los varones.

Pues nada, pues que sigan usando sus pantalones aguados, sus trajes sastre masculinizados, sus cabellos cortos, sus zapatos tipo mocasín, sus pañoletas ridículas, sus accesorios anticuados, sus chalecos y sweaters de rombitos. ¡¡¡Total que con eso no se distinguirán en nada de las demás mujeres de su misma clase y condición!!! Total que nadie nota a 200m. que una nume se está aproximando. Total que se ven vestiditas como laicas normales en medio del mundo.

¿Ya ven cómo la cuestión no sólo está en la falda?

Me da gusto saludarlos y ya saben que si de moda se trata sí voy a opinar. Total que es opinable, total que en gustos se rompen géneros y total que de la moda lo que te acomoda... por tanto mis comentarios pueden atenderse como asesorías para mejorar la imagen o como comentarios superficiales que se pueden mandar a volar.

Total... lo importante se lleva por dentro... aunque nadie niega que el empaque es importante. Y el empaque de las numes sigue siendo llamativo con falda o sin ella y por lo tanto se requiere otra reformita de apertura mental por ahí.

Hasta pronto.
Tancha


viva la libertad

Sigo alucinando y disfrutando del nivel intelectual de mucha de la gente que escribe en esta página (idem con la categoría personal). Aunque creo que en realidad es envidia de no poder explicarme como ellos. De verdad, creo que habría que actualizar los correos con más frecuencia. No se puede esperar hasta el día siguiente. Ya no me quedan uñas.

Que estará pasando que la obra deja escapar tanto talento!! Por cierto, que habrá sido de ese gran director del centro de estudios de Pamplona, después en la Delegación... Ilustre bilbaino, de él aprendí lo bueno que hay en la Obra y que con tanto afecto conservo. Que razones le llevarian a dejar la Obra ...? Sería, como a tantos, la imposibilidad de realizar la hermosa teoria de la santidad y "ser sembradores de paz y de alegría" dentro del sistema?? Pido a Dios que le ayude.

Impresionantes los libros de Aquilina y Mª Angustias. Lástima que solo habiendo estado dentro se puedan entender en su plenitud.

Bravo por Satur. De verdad, brother, sigue así. La tuya es la mejor terapia para desdramatizar algunas cosas. Por cierto, me permito sugerirte tema para un próximo artículo: aquellos personajes extraños, vestidos de formas muy raras y anticuadas, que no hacían nada de provecho y que decían haber venido del centro romano y que eran todos clónicos - al menos a mí, con mis 22 añitos me parecian marcianos-. Yo he vivido con alguno de ellos y, Dios mio, daban ganas de correr y no parar. Ahí empezaba uno a plantearse que eso de la secularidad y la vida ordinaria y todo eso era un cuento chino de los grandes. En fin, Satur, que escribas sobre lo que quieras, pero que escribas.

Y ahora, dos preguntas a quien quiera/pueda responder:

1.- Era sensación solo mía (fundada en testimonios recibidos de otros numerarios en las charlas semanales) o era general el terror que se tiene a ser animado a ir voluntariamente a Roma, voluntariamente estudiar teologia y voluntariamente ordenarse sacerdote ...???

2.- Alguien sabe si la obra lleva una lista de los ex ... ?? O dicho de otra forma, ¿alguno que haya trabajado en "asuntos internos" sabe datos de cuanta gente lo haya dejado?

Comparto lo que decía alguno hace poco respecto a que se percibe mayor hermandad, amor y respeto en estas páginas que en toda aquella parafernalia del "frater qui adjuvatur ...." (en fin, perdon, pero el latin no es lo mio).

Una última anecdota: Torreciudad, misa de 12, la iglesia llena de los que parecen excursionistas de alguna parroquia en ruta por santuarios. Llega el momento y el pueblo repite, con el cura, aquello de "Por Cristo, con El y en El..." (antes del Padrenuestro, por si alguno no se acuerda); no dio tiempo a terminar .... Hecho un basilisco (teniendo en cuenta que estabamos en Misa) el valiente sacerdote guardian de las esencias ortodoxas de la cristiandad hizo repetir dos veces la oración, hasta que se oyó sólo su voz diciéndo el "Por Cristo,..." Me dieron ganas de llorar. ¿Que pensaría aquella buena gente..?

Siempre que me acuerdo de esta anecdota me acuerdo también de que la única vez que he visto a un sacerdote de la obra alterar el ritual de la Sta. Misa fue un 25 de julio (dia de Santiago Apostol Patron de España). Ese día, en la Misa en una capilla de un centro del Pais Vasco, el cura se permitió (y creo que sin consultarlo antes) eliminar cualquiera de las referencias que a España se hacía en las oraciones del día.

Pido perdón a todos por lo simples que parecen estas lineas. Pero no sé hacerlo mejor. Gracias a todos. Viva la libertad.

Xabier

(No son simples líneas; son experiencias, recuerdos y reflexiones que hay que compartir, así que gracias a ti por hacerlo y sigue recordando y compartiendo)


Queridisimos amigos:

Hoy ya no me siento solo. Hace 25 años que dejé de ser numerario y hasta hoy no he visto cumplido un sueño: encontrarme con tantos y tantos buenos amigos que mi decisión alejó de mi tan tristemente.

Espero colaborar con esta buena Oreja en lo que pueda.

Animo.
Jesús.


Hola orejas

Por fin, hemos colocado los cambios al ODAN website. Hay 5 nuevos testimonios (2 gracias a Orejas de Guardia!)

Tambien, Alberto Moncada nos mandó 2 escritos que estan ya en vuestro website.

Y tenemos una pagina nueva sobre la lista de libros prohibidos.

Espero que esteis bien!

Take care,
Sharon

(Es una alegría para nosotros -por lo mucho que nos ha ayudado ODAN en nuestros comienzos y tú en particular siempre-, que vayáis y vayamos creciendo. Eso significa que desgraciadamente y aunque ojalá no hubiera sido así, el Opus Dei ha dejado tantas víctimas en su camino que nadie, seamos del país que seamos, nos podemos sentir indeferentes a la realidad y a los hechos. (¿Para cuando una web de ex miembros en Argentina, México, Italia, Francia, Chile, Kenia, Alemania, Holanda... etc, etc?) Para los que no conozcais la web de Sharon, es nuestra web amiga norteamericana, que se abrió camino (con perdón por lo de camino), en internet hace varios años y que les cuesta lo suyo seguir en la brecha -el opus tiene mucho poder y sobre todo dinero en USA-, pero igual que nosotros, "a través de los montes las aguas pasarán". El testimonio de Sharon lo tenemos traducido en nuestros testimonios. Sharon, Take care para ti también!!)


Sindrome de Estocolmo y síndrome de Babia

Esta señora, Aquilina, es de una lucidez pasmosa. Siempre pone el dedo en la llaga. Lo del “síndrome de Estocolmo” parece una evidencia.

Como hace tanto tiempo que dejé aquello, tras una estancia no excesivamente prolongada y, la verdad, vivida sin un exceso de rigor, no me había dado cuenta de los tremendos agujeros mentales que provoca la inmersión prolongada en el opus a muchas personas de toda índole. La lectura sistemática de opuslibros me ha echado a cavilar sobre el asunto y me ha puesto entre la consternación y la perplejidad.

Precisamente por ese motivo discrepo respecto a la opinión de ALEF, que propone “dejarles la venda puesta”. Dado que se trata de personas adultas, hay que suponer, contra lo que parecen opinar los amos del chiringuito, que poseen capacidad de discernimiento. No se les puede tratar como a menores de edad especialmente sensibles a cualquier pupa o pitorreo de librepensadores malévolos ajenos a su pequeño capullo de seda (¿o es tela de araña?). No me gustaría que alentásemos otro síndrome: el síndrome de Babia.

Hablamos de una cuestión sustancial: el derecho a la libertad, o, mejor aún, el placer de la libertad.

Me preocupa la enorme necesidad de justificarse, de dar explicaciones, que manifiestan muchos de los que escriben aquí. Con o sin recurrir a la más que problemática participación de la voluntad divina en el hecho de permanecer o desistir en las estrechas ligaduras a que somete la férrea organización opusiana, creo que no es necesario complicarse tanto la vida.

Una decisión que se supone libremente adoptada, la adscripción como socio al Opus Dei, puede ser revocada con idéntica libertad y sin necesidad de otras conjeturas, según opino.

Me gustaría que, venciendo bloqueos y coacciones objetivas y subjetivas, los afectados por los síndromes en cuestión llegasen a disfrutar plenamente de opinar a su aire sin pensar qué pensará Dios del asunto, de mirar y sonreir y hasta besar a las personas de otro sexo y disfrutarlo a pleno pulmón, de leer los libros de todo tipo relajadamente, de dormir la gloriosa siesta y de atracarse de sus platos predilectos y rechazar los que no son de su agrado.

Parece una cuestión ardua, pero no tan inaccesible como pueda parecer a primera vista.

Puede que el “oscuro y ciego salto” de la glosa castellana haya que darlo hacia las frescas aguas de un río y no hacia un vuelo metafísico de batacazo imprevisible.

Un cordial e irreverente saludo de
Ántrax


Queridos orejas y todos:

Hoy me han publicado un nuevo artículo en La Voz de Almería, hablando del opus dei: "La libertad, el bastión del ser".

Os adjunto el artículo

La libertad, el bastión del ser

Soy un joven de 19 años de edad, ex - miembro numerario del Opus Dei.

En artículos que he escrito en diversos medios de comunicación, he contado aquellos aspectos de la Obra que se ocultan a la opinión pública, y esto no por odio o rencor como en ocasiones se ha dicho, y es que si callase cometería pecado: el de saber y no ayudar.

En esta carta quería centrarme en lo personal, ¿qué hecho principal me llevó a decidir irme de la Prelatura? ¿cuál fue la gota que colmó el vaso? Se dice que el amor es lo más importante en esta vida, y lo es. Pero un amor verdadero es un amor libre, que no está sujeto a unas normas ni a directrices. Yo en el Opus Dei no era libre, ni en lo personal y ni en lo espiritual. En lo personal tenía mi vida realizada, el camino trazado e impuesto, ya había quien pensaba por mí. Si no sabía como actuar en un determinado asunto se lo consultaba al director y (según dicen) él me decía la voluntad de Dios en ese asunto.

En lo espiritual, en el trato con Dios, debía seguir unas normas de piedad obligatorias e impuestas, un protocolo estricto que si lo descuidas en un mínimo detalle estás fuera del camino.

Cualquiera que piense esto un poco, se dará cuenta de la falsa y mentira que se cuece dentro, del control de vida tan estricto, de la vida tan triste y fácil que se tiene. Tengo un cariño inmenso a la democracia y a la libertad, quizá por haber tenido la desgracia de vivir en el "mundo dictatorial" del Opus Dei, mundo en el que los derechos fundamentales y los derechos humanos se saltan a la torera.

Ahora mi vida no la tengo realizada, tengo más preocupaciones que antes, también porque tengo más ambiciones y vivo la fascinante aventura de forjar mi vida, de actuar por mí mismo. Nieszche decía que solo creería en un Dios que bailase; yo he bailado con Dios, pero no un baile determinado e impuesto, sino aquel que a Él y a mí nos gusta.

Francisco Mellado López

("Chapeau" por tu valentía y que eres un ejemplo para los que tenemos prudencia por firmar con nuestros nombres. Las nuevas generaciones de ex miembros vais a quitarnos, tarde o temprano, a los que ya somos más veteranos, esa precaución de temer por dónde y cómo saldrán para conseguir que nos callemos. Colocaremos este artículo tuyo también en los recortes de prensa. Un abrazo.)



16-11-2003

Alguien sabe qué es...

Morirse en el opus dei es algo asombroso, un pasmo. Viví muy de cerca tres- tres tipos magníficos-; muy de cerca. Y nunca logré acostumbrarme a comprobar qué rápido se olvida al sujeto paciente. Lo de " el muerto al hoyo y el vivo al bollo", allí se lleva al ciento por ciento. Eso sí, como todo está escrito, reglado y protocolado, se viven todos los criterios que hay sobre el asunto: la mortaja de sábana (pobreza y tal), las veintintantas Misas si eres numerario o agregado...

(El correo completo de Satur se ha añadido a su escrito "¿Alguien sabe qué es el Opus Dei?" y este capítulo lleva por título "Morirse en el Opus Dei")


"Síndrome de Estocolmo"

Queridos Orejas,

después de leer el mensaje de Mariano fui a los primeros mensajes para averiguar la fecha exacta de nacimiento del sitio y poderos -y podernos entre todos- felicitar tan feliz acontecimiento. Lástima, no encontré dicha fecha (por lo cual os ruego que nos la comuniqueis a todos para que podamos celebrarlo), pero encontré en uno de los primeros mensajes una reflexiòn que me ha hecho sonreir por lo equivocada que estaba, como los acercamientos de nuestra correspondencia nos estàn demonstrando. Os la transcribo:

"Es muy impresionante para mi ver como luego de irme de la secta pude hablar con pocas mujeres sobre el opus en forma madura. Me he entendido mas con los hombres ex numerarios. La mayoría de las ex numerarias que conozco y son muuuuchas siguen mentalmente ligadas a la estructura de miedo del opus y buscan excusas estupidas como "la Obra en otros paises no es asi, sólo en argentina pasan esas cosas", pero no se animan a derribar ese ídolo de barro. Quieren seguir aferradas a una imagen del opus que no es. Tienen pánico de llamar a las cosas por su nombre: El opus es el mismo en todas partes, hasta usan las mismas frases y consignas!!"

Por supuesto, no estoy dudando de la veracidad de la experiencia de quien hace esta consideraciòn, pero me alegra averiguar que no estaba en lo cierto.

Y en este sentido quiero también unirme a las apreciaciones que en estos dìas estan saliendo hacia las intervenciones de Flavia, por la calidad de sus reflexiones que està compartiendo con nosotros.

Me gustan mucho todos los estilos: el de Satur por supuesto, el de Rulo Loco, de Mr. M que ya comenté en pasado, Carmen Charo, Claudia, Galileo, R.A., el Oreja de la mala leche, de Critico Construtivo (uy! en que lìo me he puesto! ¿Como voy a conseguir nombraros a todos?)... el mismo José Carlos, al final, nos estimula a profundizar y argumentar màs hondamente nuestras razones.

Esta noche, al leer lo escrito por Flavia me han vuelto a encender luminosamente las neuronas: "no puede realizarse la afirmación con la que se escapa por el "techo" de toda crítica: si la Obra es de Dios, permanecerá, si no, perecerá. El problema es que mientras nos enteramos si el Opus Dei es o no de Dios, van quedando las "víctimas por el camino", en sentido literal".

Por eso, quisiera compartir con todos unos pensamientos de tolerancia que me salen cuando de vez en cuando sale alguna discusiòn màs fuerte en nuestros mensajes.

En mi cabeza hay una divisiòn o distinción entre los "ex": por un lado, estamos los que vivimos dentro al pie de la letra el espíritu y no nos planteamos que la Obra no pudiera ser de Dios, -incluso mucho tiempo después de irnos-; y por otro, los que fuisteis mas críticos y lúcidos cuando aùn estabais dentro de la organizaciòn.

Hay virtudes y defectos humanos en los que se apoyan las dos posturas. Los segundos, a lo mejor, salisteis con menores daños psicológicos. Los primeros, como ya comenté otra vez, tardamos a veces bastantes años antes de quitarnos la mentalidad y de los criterios de la obra. Yo no tengo pruebas numéricas, pero sì la sensaciòn (apoyada por el conocimiento de las tecnicas de "formaciòn" que se utilizan en el interior de la organizaciòn) de que la mayorìa de los ex que nos quedamos muchos años en el opus, pertenecen a mi grupo, y hasta estoy convencida de que muchos no llegan nunca a recobrar totalmente su espiritu critico y la capacidad de juzgar de forma independiente sin los criterios que nos inculcaron. En mi cabeza, a este fenómeno lo llamo "sindrome de Estocolmo" de los ex, y esto explica, segùn mi parecer, unas cuantas intervenciones de ex que siguen defendiendo el opus.

Es muy posible que haya mensajes escritos por "despistadores", numerarios u otros asociados que tienen como encargo (o se lo han tomado por sì mismos) de enredar con mensajes de mala fe, pero creo también que otros de esos mensajes de ex que continuan defendiendo algunos o casi todos los rasgos del espiritu de la instituciòn son autenticos y sinceros, y pienso que serìa acertado tener paciencia con ellos, porque yo soy la demostraciòn viviente de que pueden hacer falta màs de diez años para lograr una mayor capacidad de juicio propio y llegar a ver, como nos està demostrando Flavia -con sus argumentos racionales- o Satur -con su sentido del humor-, todas las trampas que estàn detras del sistema.

Si os interesa el tema, puedo seguir escribiendo acerca de él y exponer mi punto de vista de cómo y por qué sufrimos bastantes ex miembros el llamado "síndrome de Estocolmo".

Saludos cariñosos para todos de
Aquilina

(Por supuesto que a todos nos interesa el tema, así que esperamos tus reflexiones al respecto. Sobre la fecha que colocamos por primera vez la web, -que tenía el dominio http://opusdei.port5.com-, fue el 20 de octubre de 2002, con cinco libros colocados y poco más; la utilizamos como web de pruebas, aunque empezó a darse a conocer y, como era de alojamiento gratuíto, empezaron a cobrarnos 14 libras cada dos por tres porque excedíamos las condiciones para que siguiera siendo gratuíta. Anécdota: no sabíamos que los libros se podían escanear y editar como texto, así que el primero -Vida y milagros de Monseñor Escrivá, de Luis Carandell-, lo tecleamos y copiamos a mano, palabra por palabra y así estábamos dispuestos a hacer con el resto. Compramos el dominio opusdeilibros.com y nos cambiamos a él el 27 de diciembre de 2002 y ésta es la fecha que consideramos que "vimos" :) la web y que podía servir para algo más que para leer los libros. El "opusdei marca comercial", también "la vio" y nos quitó el dominio, pero eso son ya otros devenires y aconteceres. Así que el 27 de diciembre próximo celebraremos nuestro primer año.)


Como veo que ningún sacerdote ex numerario responde a S.L. la pregunta que formula en "Los sacerdotes numerarios que se van", me animo a hacerlo yo, aunque de esto no sepa mucho. Desde luego, sobre normas del código de derecho canónico o civil en materia de residencia para evitar escándalo, etc., ni idea.

Lo que puedo decir es que conozco personalmente a dos sacerdotes ex numerarios al menos (podrían ser tres, pero del tercero no sé si justo después de dejar la Obra se fue a otra ciudad) que, casi inmediatamente después de dejar la Obra, se incardinaron en la misma diócesis en la que habían residido antes y que, a lo sumo se alejaron 10-15 Km. de la ciudad en la que antes ejercían su ministerio al servicio del Opus Dei.

Puedo añadir que, en el caso de uno de ellos, siguió con la misma labor pastoral que hacía fuera de la Obra (predicación y dirección espiritual de un grupo de jóvenes, ejercicio del ministerio sacerdotal en una capilla pública, ayuda en una parroquia, etc.) y que se ha concretado, además, en otras iniciativas, sitio web incluido (y que por respeto a esa persona no publico aquí).

Esta persona, además, dio un excelente ejemplo de apertura a todas las personas, de trato franco y sin acepciones farisaicas; de receptividad a cuanto hubiese de "aprovechable" para la vida de fe en otras culturas u otras espiritualidades; de celo y vibración interior ante necesidades de atención pastoral más allá del círculo estrecho de "los apostolados de la Obra"; de sensibilidad artística y literaria, y voluntad de aprender otros idiomas para poder ampliar su campo de conocimiento y el alcance de su acción.

A mí, de forma especial, me dio un ejemplo imborrable de voluntad de mantener vivo, con una fecundidad científica que se plasmó en publicaciones y labores de dirección institucional de departamentos de investigación, el interés por lo que había sido su trabajo profesional antes de ordenarse sacerdote. Esto es algo que, si mal no recuerdo, el Fundador pedía a cuantos se dedicaban a labores internas, lo que incluye se supone a los sacerdotes. Sin embargo, al parecer luego resulta que, "en la práctica", no debería existir ningún tiempo "libre" para dedicar precisamente a eso, en una contradicción más de esas que le dejan a uno perplejo. Hay excepciones, claro: si lo que a uno le interesa es el arte sacro y la imaginería, bienvenido sea ese interés, ya que es algo aprovechable para los oratorios de la Obra y demás; pero si lo que a uno le atrae es la antropología física, entonces ya no vale...

fede


Hola orejas

Leyendo el escrito de RA Falsa secularidad, me ha surgido una duda. En la obra siempre se dice que la santidad en medio del mundo es algo olvidado durante siglos, ¿no es esto otro mito inventado en el opus? me pregunto. ¿Verdaderamente los cristianos de a pie entre los siglos III y XX no tenían conciencia de que podían ir al cielo, es decir, ser santos, cumpliendo sus obligaciones normales?

Otro asunto es la participación en el "poder" de la Iglesia, parece que el vaticano II ha querido que los laicos participen más. El opus que yo sepa no va por ahí, es una institución clerical hasta la médula.

Si alguien sabe del tema me interesaría, aunque no es propiamente el asunto de la web.

Chat-o


Falsa interpretación de Mateo 5, 48 (Sed perfectos...)

Quería aclarar algo muy importante relativo al tema de una interpretación que esta fuera de contexto del versículo de San Mateo 5, 48 (Sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial). El llamado a la perfección que figura en ese versículo es un llamado a la caridad y no otra cosa.

Ese texto figura como una conclusión del discurso de Cristo sobre la caridad que comienza en los versículos 5, 43 y 44: "Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos..." Cristo afirma que quien no ama a su enemigo no tiene mérito ante Dios, y concluye afirmando que la perfección cristiana es amar a todos como signo de perfección moral.

Fuera de contexto, como parece interpretarse esta frase en algunos escritos, se cae en una interpretación que favore la propia vanidad y el egoísmo, cuando el texto cierra un largo discurso exactamente en sentido contrario: perfección moral como signo de amor a los enemigos, no solo a los amigos. No perfección moral como realización vanidosa de pequeñas metas personales.

T.M.


Queridos amigos:

No encuentro palabras para elogiar los trabajos tan excelentes que exponen, por orden cronológico, R. A. y Flavia: Falsa secularidad y Entendiendo al Opus Dei, respectivamente. A mi juicio, resultan maravillosamente complementarios y ponen el punto de mira en lo esencial; en palabras de R. A.: “los fieles corrientes no necesitan que se les diga cómo deben vivir en medio del mundo”.

Análisis o trabajos como estos contribuyen notablemente a lo que dice Flavia en el suyo: “... explicarnos mejor qué nos pasó... aclarar estas cuestiones tan complejas, tan desagraciadamente complejas y esquivas”.

¿Habrá sido superflua, y por esa razón dañina, una espiritualidad que se ha empeñado en encorsetar con estilos de vida propios de los religiosos y opuestos a los seculares, a personas de vocación auténtica y radicalmente laica?. Yo pienso que si, y que Escrivá inventó e improvisó el Opus Dei creyendo y haciendo creer que era una invención divina, cuando en realidad todo fue un producto de su imaginación en el entorno histórico/social que le tocó vivir.

Si Escrivá fue un hombre equivocado, y como consecuencia de ello cabe esperar de su fundación las profundas contradicciones que aquí vamos recopilando entre todos; se me ocurre que los que seguimos siendo cristianos, en vez de añadir a la Iglesia otra contradicción más con su canonización, quizá pudiéramos reflexionar así: Si un hombre equivocado, que creyó sus propias alucinaciones y que, sin querer, acabó produciendo grandes males, está en el cielo; alcanzar ese cielo deberá ser esperanzadoramente fácil para cualquiera. Se que suena a cinismo, pero quizá las cosas sean así de simples.

Mi agradecimiento y afectuosos saludos
Fulcro


Queridos amigos:

Flavia, como siempre, nos conduce a las cuestiones nucleares, lo cual es harto difícil, porqe cuando estábamos dentro, los criterios, las normas de vida, nos impedían captar las cuestiones radicales y esenciales de la institución. Las explicaciones sobre la propia naturaleza del opus Dei consistían en repetir lo que había dicho el fundador. No conocí ningún estudio teológico profundo, tipo tesis doctoral o ensayo, que profundizara o ampliara estas "enseñanzas oficiales". Ahora Flavia nos deleita y consuela con unas explicaciones que no nos dieron.

Lo que se escribe oficialmente es siempre más de lo mismo, bajo un férreo control y censura. La institución no contempla un verdadero desarrollo o precisión de su propia naturaleza, porqué de alguna manera (según el fundador) todo empezó y terminó el mismo 2 de octubre. ¿Qué cambios puede haber en una institución en la que existen infinidad de mecanismos para evitar esos cambios, cuya propia estructura está pensada para que sea inmutable?. ¿Cómo puede realizar cambios el único que los podría impulsar (el prelado), cuando éste está precisamente para preservar la unidad y mantener para la posteridad el inviolable y sacrosanto espíritu fundacional?. Hay edificios que pueden reformarse, pero otros necesitan ser demolidos, y se debe edificar de nuevo.

El opus Dei sólo consigue adaptarse y reorientar sus apostolados con dificultad, ante los cambios vertiginosos que experimenta el mundo, aunque oficialmente no necesita "aggiornamento" por ser los propios miembros los que impulsan estos cambios en el mundo. Las rigideces internas se convierten en la principal debilidad. Si el miedo tras la muerte del fundador ha impulsado a los prelados a ser más restrictivos y normativos, por miedo a que se pierda el "buen espíritu", ese mismo anhelo, conlleva una "selección" interna de personas escasamente adaptables y mentalizadas a rechazar cualquier opinión no oficial, dicho en palabras llanas: fanáticas e integristas. Esta aparente fuerza y unidad se convierte en el punto débil, y tiene razón Flavia cuando apunta a que cualquier cambio o retroceso en este planteamiento puede provocar el desmoronamiento del edificio. El opus Dei ha hipotecado su futuro; ahora aparentemente tiene un edificio muy bonito y sin fisuras, pero tarde o temprano no podrá soportar la carga que se ha autoimpuesto. Dudo mucho que la institución pudiera hacer frente a los cambios estructurales que necesita, porqué estos cambios son tantos y tan profundos, que el resultado sería otra cosa distinta. Para empezar habría que relevar a toda la cúpula directiva -cientos y cientos de personas que viven de esto y no saben hacer otra cosa-, y ¿a quién pondríamos en su lugar?... En fin, lo veo muy difícil, porque además los cambios implicarían la descalificación de su joya más preciada, san Josemaría. Si se lo tuvieron que pensar tantos años para atreverse a autorizar a las numerarias a llevar pantalones, supongo que por aquello de que enseñaban el "globo terráqueo" en palabras ciertamente groseras y misóginas de monseñor. Por cierto, este cambio me cogió ya fuera, y desconozco las razones que se dieron para justificarlo. Me gustaría que alguna lo explicara.

Un fuerte abrazo a todos,
Galileo

(Muy bueno lo de que si tuvieron que pensar tantos años lo de los pantalones... Este oreja se pregunta que si pasaron más de 60 años para tal evento de concesión al libertinaje, para que las numerarias no duerman en tabla ¿qué tiempo falta? ¿cuándo dejarán de considerar que la mujer tiene más facilidad para pecar que el hombre y que una cama con colchón puede ser fuente de tentaciones por doquier pero sólo para las numerarias y no para los numerarios? Ahora que estamos leyendo y hablando de secularidad, ¿considerarán las numerarias que a más secularidad, más madera? Eso sí, muy sana para la espalda. No sé qué les dijeron a las numerarias para que se pusieran pantalones, si es que alguien "lo vio" o fue por votación o si lo decidieron las chicas de las distintas asesorías por ellas mismas... Me inclino porque alguien "lo vio" que es lo propio de las decisiones en la obra; lo de votar y que las mujeres se gobiernen a sí mismas en cosas de mujeres, me parece ciencia ficción. Alguna amiga nos lo contará porque yo también tengo curiosidad).


alguna percepción

Va resultando imposible seguir los escritos que llegan a esta pàgina y contestar con las matizaciones que a veces serían precisas. Son respetables y de valor todas las experiencias... pero algunas más que otras por los años que se vislumbran detrás de ellas. Aquí y allá se descubren referencias a personas singulares que uno recuerda con afecto (cfr. ÑamÑam con Don Remigio) y otras que en estos momentos es mejor no mencionar con nombres y apellidos por el bien de los interesados. La página va demasiado rápida. Uno quisiera seguir las líneas abiertas, pero se siguen abriendo tantas nuevas... Aconsejo conversaciones personales y pausadas con amigos con los que se pueda tener una conversación personal. Los "Orejas de guardia" hacen de útiles intermediarios a esos diálogos (otro valor añadido a su meritoria labor)

Un sólo apunte: ni todos los que nos hemos ido somos merecedores de grandes afectos generales por ese hecho (conozco a bastantes que se fueron que eran, en sí mismos, motivo suficiente para poner muchos kilómetros por medio...: caracteres dogmáticos; jaimitos; frustrados por no haber llegado a ser alguien dentro de la institución; grandes capitalistas de la autoestima... ) ni los que siguen dentro merecen sufrir en ocasiones el pitorreo que por proximidad pueden estar sufriendo por los comentarios que aparecen en estas páginas. Hay gente muy, muy valiosa y buena a la que, si son felices, lo mejor es dejarles la venda puesta. Se de algunos que intentan desde dentro provocar reacciones de sensatez. Eso sí, en cuando levanten la mano o den señales de asfixia, acudir como un solo hombre/mujer en su ayuda. En la clasificación que alguien hizo de dos grandes grupos, muchos que ahora están en el de la nomenklatura pueden ser príncipes detronados en cualquier momento y pasar al grupo de los que se desconfía dentro de la institución. Esos necesitan especial ayuda. PERO SI LO PIDEN y cuando lo pidan.

En resumen: cuidado con dar nombres propios y, simplemente, tengamos las
antenas alerta.

ALEF
(cuidado con los pseudónimos, no ALEX, ni ALF).

(Llevas razón en lo de los nombres propios y eso procuramos cuidarlo pero es posible que alguno se nos escape por la rapidez en la que a veces se suceden los correos. Cuando suceda eso, el que se dé cuenta, que nos envíe inmediatamente un email para corregirlo. Respecto a que la página va demasiado rápida, también es verdad. Los temas se sudeden rápidamente y no da apenas tiempo a esbozarlos, o todavía no hemos encontrado la fórmula para que, de un mismo tema, se vayan añadiendo en un sólo documento, los comentarios o reflexiones al respecto. Quizá podríamos tener una sección por temas y que quien quisiera opinar sobre alguno de ellos, lo haga, pudiendo visualizarse que hay novedades en cuaquiera de esos temas.
La web ha crecido demasiado rápido y nosotros somos los primeros en plantearnos que algo hay que hacer para que nadie se pierda, ni se pierda o se traspapele la información, y estamos en ello. Un buen amigo, Javier, ya está trabajando en importantes cambios técnicos en la web, con más medios, que nos permitan por ejemplo, que se puedan leer a continuación de un correo las respuestas concretas a ese correo, buscar por temas, subir los escritos o los correos de forma automática y no manual como ahora, que las opiniones se puedan escribir desde la misma web sin necesidad de utilizar un programa de correo, que se vea el número de personas que están visitando la web en cada momento, etc. En un correo anterior de hoy le contábamos a Aquilina que el primer libro lo colocamos escribiéndolo a mano, por lo que te puedes hacer una idea de que nuestros conocimientos técnicos de hacer una web, eran mínimos. Luego aprendimos un poco más pero ahora ya está Javier preparando esa nueva web mejor organizada y más manejable para todos. A ver si antes de que acabe el año podemos hacer el cambio y tener una web más funcional en sus diferentes apartados y más manejable para todos.)


15-11-2003

Entendiendo al Opus Dei

Amigo C.V., amigos todos:

En primer lugar, agradezco las consideraciones elogiosas que algunos han tenido respecto de mis mensajes, en todo caso, para mí es valioso el poder poner en común estas reflexiones que transcurren ordinariamente en el fuero personal. De las muchas cuestiones interesantes que expone C.V. en su correo me quiero detener en la que sigue:

"Sin embargo creo que partimos de conclusiones diferentes: para ti todo en el Opus Dei está cerrado y no cambiará. Y a mi la corta historia de la Obra me dice lo contrario".

A continuación (y como complemento necesario a lo dicho), C.V. plantea una serie de elementos que manifiestan situaciones complejas en la constitución y en el devenir del Opus Dei, que entiendo son muy atendibles, y que me han dado qué pensar.

Tal vez suene insistente mi argumentación, pero veo al problema del eventual cambio y de la actual "crisis" del Opus Dei (respecto de la cual no tengo demasiadas precisiones), del siguiente modo...

(El correo completo de Flavia está en Tus escritos y se titula "Entendiendo al Opus Dei")


Envío un comentario que me parece importante, sobre todo para iniciar una discusión sobre este aspecto:

Falsa secularidad

El mensaje fundacional del Opus Dei se expresa de un modo principal en recordar a los fieles cristianos que todos los bautizados están llamados por Dios a la santidad. Eso quiere decir que todos los fieles cristianos, sacerdotes, religiosos y laicos, pueden y deben alcanzar la santidad en medio de sus ocupaciones y del ambiente en el que cada uno desarrolla su actividad...

(El correo completo de R.A., está colocado en Tus escritos y se titula "Falsa secularidad")


El Clon

Hace pocas semanas haciendo zapping encontré a un sacerdote numerario en un canal perdido del cable hablando de matrimonio y divorcio. Señaló que si en algún caso conviene por alguna razón económica hacer un divorcio sí puede hacerse sabiendo que ante los ojos de Dios el matrimonio sigue intacto. Con lo que nos burlamos de la ley y la sociedad civil en caso que convenga a los bolsillos. ¿El engaño y la mentira no son faltas?

Típica maniobra opus de falta de respeto, engaño ¡y que el fin justifique los medios!.

Quisiera tomar la idea cinematográfica de M de A: Es cierto que hay material para varias películas pero creo que si ponemos estas crudas experiencias de la vida real en pantalla va a pasar como en algunas peleas de malos westerns “no nos las creemos”. Es que en este caso las realidades han superado la ficción. El único caso que creo que sí iría con la ficción (porque lo es) es la vida misma de José Carlos. La historia del médico con una experiencia inigualable. Que vive en ese país de la libertad que nos tiene a todos intrigados. (¿Será Estados Unidos, por la estatua de la idem, será Liberia, un siniestro proyecto del anterior país, será Francia que cantan “contra nous de la tiranie le etandart sangrant eleve “–perdón pero desde el cole no escribo esto y fue hace mucho”, será la United Kindom donde la realeza nos sorprende con sus libertades de vida? Amigos: los animo a votar). Que ha trabajado en Calcuta con la Madre Teresa y esto no lo ha hecho ser más sintético en sus escritos porque esas experiencias muestran que es lo superfluo y que es lo esencial.

Yo me imagino los diálogos en el sofá de José Carlos con algún amigo o amiga: ¿qué tal si cambiamos el coche? y alli nomás despliega seis items con a su vez al menos dos ítems cada uno y luego el votaría por el más conveniente. Quedando el/ella dormido/a en sopor al relato del tercer item inciso dos parte cuatro.

Galileo ha dicho que cree que José Carlos tiene alzacuellos. Yo creo que sí, que José Carlos es un clon, un Dolly de una vida humana impecable. Si son capaces de inventar un divorcio civil y burlar la ley ¿por qué no inventar un humano ex numerario actual esposo ejemplar (aún no padre, o no lo sabemos, vean el próximo capítulo) que escribe con el inconfundible estilo opus?.

Cada vez que aparece un escrito de José Carlos tengo que esperar un par de días para guardar las composturas y el buen trato que caracterizan a esta página y admiré la respuesta de tantos, de Crítico Constructivo que le pudo responder con sólidos argumentos profesionales, de Charo con argumentos vitales y con todos los que le han escrito tan respetuosamente. A veces me parece que la porfía de los escritos de José Carlos son una bofetada a tantas experiencias y reflexiones que aquí leemos.

Gracias a todos los que participan, gracias a los que cuentan más con las tripas y el corazón y los que escriben con el intelecto, los que cuentan experiencias y los que hacen análisis profundos teológicos, jurídicos, filosóficos. Esta bendita diversidad que los años opus no pudieron anegar. Todo me sirve, de todos los escritos saco algo por identificación o por diferencia y todo ayuda a sanar las heridas.

Profusión de abrazos

Rulo Loco


Libertad o infelicidad?

Orejas!

Ya va a ser un año en la web!!! lo podemos celebrar como fiesta A y tener copetín!!!

Hay tantos emails como para comentar que me podría pasar horas escribiendo.

Cuando estén desanimados lean el email de Chat-o del 2/11, y sepan que somos muchos los que seguimos día a día la web y que nos están ayudando a sacar de adentro todo lo que tuvimos guardado por años.

Leyendo el testimonio de Aquilina me acordaba de las charlas y meditaciones sobre fidelidad a las que asistí, y como siempre se asociaba la palabra "infelicidad" con "infidelidad". Pero la paradoja es que nunca fui mas infeliz que cuando estuve dentro de la Obra! Así que la disyuntiva que se me presentó fue vivir infeliz toda mi vida, pero sabiendo que era "fiel", o jugarme por ser libre, y armar mi propia vida.

No fue fácil el empezar de nuevo, pero ya hace más de 10 años que me fui y ahora sé lo que es ser verdaderamente libre y feliz.

Y el testimonio de Galileo sobre desapego y desarraigo me pareció excelente. Lo que siempre me chocó es la insistencia en la Obra de que el corazón tiene que estar cerrado con siete cerrojos, así que a la larga uno se convierte en un desalmado al que no le importa nada ni nadie, para salvarse de los sufrimientos.

A veces parece que la tarea de los directores es la de estar controlando a quien pueden hacer sufrir: este está muy apegado a su trabajo, este a su ciudad, este a su flia, este a sus amigos, este a sus encargos, este a su hobbie, este a sus estudios, este a su plata, este a su centro, este a su grupo de San Rafael, y así de un plumazo hacer a las personas cambiar ciudades, trabajos y encargos como si fuesen máquinas.

Lo que es peor, a la larga uno aprende que si quiere hacer algo que le gusta en la Obra, tiene que mentir y demostrar que en realidad no le gusta o no le interesa así no lo molestan ni lo mueven de lugar.

Una de las cosas que más dolió en la Obra fue despertar en la mañana y comprobar que alguien no vivía más en el Centro. No podía entender cómo después de haber convivido tanto tiempo con alguien lo conociese tan poco que no supiese que lo estaba pasando mal.

Y a la larga uno se empieza a acostumbrar, el corazón se endurece y los sentimientos ya no tiene ningún sentido.

Mariano


14-11-2003

Una anécdota o el cura pequeño y cabezón

Conforme voy leyendo la página y los testimonios, se me vienen a la memoria algunas cosas que, por razones que no logro alcanzar (supongo que higiene mental) había dejado en el cuarto oscuro del recurdo. Pero por hoy va a ir de anécdota después de la lluvia de mails que le han llovido a José Carlos y su alambicado escrito.

Corrían los últimos días de diciembre del año 83, y yo, miembro célibe del Opus Dei hacía mi curso de retiro en un bello y frío paraje de la geografía española que no paso a detallar por razones obvias. El sacerdote que predicaba (¿se decía así?) el tal curso de retiro era uno pequeño, cabeza de gran tamaño, muy gruñón y médico de profesión civil para más señas. También era especialmente empalagoso. No soltaba una gracia aunque le hicieras cosquillas en el ombligo. La verdad es que yo le tenía una especial inquina. Si hubiera estado fuera de la Obra habría dicho que ese hombre era gilipollas; pero como estaba dentro y el manual del buen socio/a estipula que a los sacerdotes se les venera, pues eso, yo lo veneraba. A mi manera.

Viene todo este rollo a cuenta de que una noche del Curso de Retiro. A punto de acostarnos (serían alrededor de las 23 horas) yo empecé a sufrir una crisis de ansiedad muy peculiar. Claro, en aquel entonces no sabía ni que existían las crisis de ansiedad ni que se llamaban así. Yo imaginaba en la posibilidad de morirme (posiblemente influido por alguna meditación dedicada a las Postrimerías) y que me enterraran, pero que en realidad fuera fruto de un ataque de catalepsia y me despertaba dentro de la caja sin poder salir del nicho del cementerio. Como veis una bella estampa que me aterrorizaba: sudor frío, palpitaciones y nervios al estómago. Dicho aquí, ahora, puede causar alguna sonrisa, pero os juro que lo pasé horroroso.

¿Qué hacer, Doña Elena? Ya estaba claro. Me fui al cura bajito y cabezón, superando el natural repelús que me producía su pequeña persona y le planteé en privado mi tormento del enterramiento en vida.

¿¿¿¿Y sabéis lo que me dio por solución????

Pues me dijo que no me preocupara porque si eso sucediera alguna vez (que yo despertara dentro de la tumba) "contigo estará Nuestro Padre y la Virgen María haciéndote compañía". ¡¡¡Era médico (repito)!!! En lugar de recetarme rápidamente un ansiolítico, que a todas luces (ahora lo veo) necesitaba, o incluso mandarme abandonar el Curso de Retiro (que estaba a mitad) me montaba un imaginativo trío de enterrados formado por la Virgen, Escrivá y el que suscribe, un servidor. Pa morirse de verdad. Ni decir tiene que desde ese día el cura pequeño de gran cabeza me cae mejor.

Adiós.
Alex


Querida Flavia

qué difícil es estar a tu altura, por eso sólo te pido que intentes ampliar tu opinión de fondo en los folios que sean necesarios, no nos defraudará. Sin embargo creo que partimos de conclusiones diferentes: para ti todo en el Opus Dei está cerrado y no cambiará. Y a mi la corta historia de la Obra me dice lo contrario.

Sé que esta enorme tensión que está viviendo la Obra: "deserciones" continuas; críticas fundadas en experiencias reales que van perdiendo timidez; familias de "siempre" que ven como sus miembros deciden descansar sus cabezas en otras almohadas; numerarios/as top ten que lo dejan uno tras otro; curas rebeldes, críticos, hartos y cansados...; y sobre todo (hablo de España, no tengo el mundo de José Carlos) un gusto al pijo, al pudiente, al poderoso... Decía, pues, que esta enorme tensión que está viviendo la Obra la está haciendo pensar en qué es lo que ocurre.

Por lo que sé a día de hoy se achaca a la "modernidad" y a la crisis conjunta de toda la Iglesia. Es cierto que no ven más allá, pero están en disposición de ver. De hecho, y a título anecdótico, en Madrid-oeste-mujeres (delemof) ya no dejan ir al centro de estudios sin haber estado antes viviendo un año en un centro.

Es decir, las nuevas situaciones vitales, existenciales, les plantean nuevos interrogantes a los que tendrán que dar respuestas. Y esto es, en mi opinión, lo que ha ido haciendo la Obra a lo largo de su vida. Dar soluciones según surgían problemas.

Hablaba el bueno de José Carlos (desde aquí te ánimo a que sigas escribiendo, solo las luces y las sombras juntas ayudan a esclarecer) del origen de la Obra. Quien tuviera aquí las Catalinas (o para el profano, los cuadernos "fundacionales" o aquellas libretas donde el fundador de la obra recogió sus vivencias sobrenaturales del inicio de la Obra), porque siempre hemos oído como el 2 de Oct del 28 José María vio TODO el Opus Dei. Y, sin ánimo exhaustivo:

1° las mujeres las vio ¡3 años después!

2° la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz surgió (no recuerdo si ésta entraba en la categoría de "vio" u otra) 2 años después del 31...

3° quiso que los numerarios en los centros vistiéramos con túnicas en los centros (a las mujeres no sé que las pondría). Le quitaron la idea los primeros (¿quizá Álvaro del Portillo o Fisac, que de puro cabal decía las verdades sin pelos en la lengua?)

4° al principio la confesión era con cualquier cura. Cuando ordenó a los primeros empezó a delegar en ellos las confesiones.

5° la charla fraterna "surgió con naturalidad, venían a mi y me contaban sus cosas". Por tanto, surgió luego.

6° la obra empezó y vivió y se desarrolló entre los pobres y enfermos (muchos años desde el 28 hasta el 36) y fue solo entre pobres y enfermos. Aquellas primeras numerarias que nadie sabe nada de ellas (intuyo que igual pasaría con los varones) ¿de dónde eran, de la aristocracia del dinero, el poder y la salud... o de la vida misma que se iba encontrando en su camino? (Como a Isidoro).

7° los amigos lo eran a muerte y amistades particulares eran todas. De Alvaro del Portillo no se separó hasta la muerte.

8° etc, etc.

Pero luego la obra creció, aumentó su clase social "llegar a la cabeza para pescar el resto".Soñó con la expansión, la vio ("aquella primera bendición a 3, no vi tres, sino tres mil, tres millones....").

Luego vino el concilio, el agiornamentto, el miedo.

Y con el miedo, las tres campanadas, "la marea roja, verde y negra que invade todo", "los protestantes que se han metido dentro de la iglesia", "los herejes que antes se iban y ahora permanecen".

El index resurgido.

La agravación de la conciencia al que menoscaba una letra del espíritu.

Las necesidades apostólicas enormes y la demanda de mano de obra espiritual. La supernumerarización y los hijos de que se hacen numes de y luego directores de, que han estudiado en colegios de y trabajan en delegaciones de y que son llamados a ser sacerdotes de y que luego son los directores de...

La Obra se encierra más que nunca en si misma, tiene miedo al mundo, a la libertad, a la crisis. Solo confía en sus filas y en sus fuentes, en su formación y en su espíritu.

Pero no es un miedo solo a la crisis (crisis que empieza después del Vaticano II no antes) sino que es un miedo al mundo, revuelto, en bloques, tensionado, roto en sus bases que busca un nuevo orden. Las guerras mundiales, las guerras de independencia, la liberalización sexual de la mujer, el comunismo...

Pero volvamos la mirada para atrás.

Si vio todo en el 28, ¿por qué no vio a las mujeres? ¿Por qué no vio la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz? ¿Por qué no vio la charla fraterna, la confesión sólo con los de la Obra, la ausencia de túnicas blancas?

¿Porque ahora los pobres son un pretexto y antes eran la esencia de la obra?

Incluso a los curas numerarios no los vio en la casa de los paules del 2 de oct del 28, fue después cuando vio esa necesidad...

Y la amistad especial prohibida ha sido su vivencia y salvación (Álvaro del Portillo);

Y la necesidad de cuidar y atender pobres como parte esencial a la obra desapareció tras la guerra civil, pero la obra ya llevaba 8 años de existencia.

Es decir, que se puede ver como no está todo cerrado, definido, acabado. Fue la vida la que le llevó a tomar decisiones que luego institucionalizó, ¿por qué? Por sentido común o ausencia del mismo. Pero en primer lugar por humanidad, es decir, por nuestra propia condición de limitados que en lo mejor de sus cabales le llevaron a decidir, decidir porque era quien mandaba y era quien mejor podía defender si se acomodaba o no a lo que vio el 2 de octubre. Con su buena fe, pero con su limitación, intentando revelar la fotografía difusa que Dios le hiciera ver el 2 de octubre.

Porque aquello que Dios le mostrara lo fue de modo difuso. No hizo como Miguel Ángel, quitar los que sobraba de los mármoles, sino como harían sus ayudantes, golpear la piedra intentando no apartarse de aquello que vio.

Es significativo observar como se jalonan a lo largo de la historia concreciones de ese espíritu. Es decir, no estaban en los principios. ¿Qué puede significar esto? Lo que significa, que muchas cosas cambiarán. Y muchas de ellas son las que aquí criticamos, puesto que atentan a la dignidad de la persona, a sus derechos inviolables.

¿Y esto como es posible? ¿Acaso no es de Dios? Pues yo creo que si, pero igual de Dios fue la Iglesia del medioevo y fue cómplice y parte de esa locura llamada inquisición.

¿Qué quiero decir? Lo que he opinado en otros escritos. Que hará falta alguien preclaro y valiente que discrimine lo humano de lo divino. Alguien preclaro tuvo el Opus Dei, Retegui, pero creo que no le hicieron mucho caso.

Es decir, que en mi opinión muchas de las cosas que vemos irán a más. Aún son muchos los desgraciados que deberán seguir sufriendo los frutos de este Opus Dei fanático y sin corazón (una milicia que se ha olvidado de que antes de eso era familia), años en los que el Opus Dei irá, en cuanto a número, cada vez a menos.

Pero esto será necesario para que de las cenizas surja quien se atreva a mirar y a buscar lo esencial (ese espíritu fundacional que dices Flavia) y que en el Opus Dei, curiosamente, es teología. Es decir, no es un modo de vivir lo fundacional, -que como has visto ha sido tan cambiante, o tan jalonado de hitos diversos si lo prefieres- si no un porqué de un modo de vivir. Las concreciones al espíritu han sido hechas a lo largo de los años, pero algo se mantiene. Qué es ese algo -el espíritu- es lo que hay que mantener; la institucionalización cederá -desgraciadamente gracias a la sangre de muchos-.

El tema es complejo, habrá que mirar sin miedo a los interrogantes profundos del hombre: amor, libertad, conciencia. Lo cual requiere valentía, profundización, fe y esfuerzo intelectual. Y todo esto escudriñando los signos de los tiempos.

Como anécdota final te diré que en Madrid justo cuando yo dejé la Obra, un grupo de 6 curas numerarios (uno de ellos era considerados como el cura punch convierte masas) se reunían todos los sábados para hablar sobre los errores, la institucionalización del espíritu y las cosas que iban mal. La alta dirección de Madrid lo sabia, -intuyo que la Comisión también-, y les hacía perra gracia. Pero como en la institucionalización no cabe diálogo crítico sus modos de acallar la rebeldía fallaba por la base: "no hay nada mal en el Opus Dei, todo es de Dios y todo es espíritu, lo malo sois vosotros, vuestra soberbia y vuestra crisis de los 40". Y tan tranquilos. Uno de ellos dejó la obra y la sotana, y del resto no sé nada. Espero que algún día se dejen caer por aquí y hagan una catarsis digna de nuevo libro prohibido.

Perdona la extensión y la pobreza expositita, ya quisiera ser tú o Satur, pero me tengo que conformar con este billete de segunda que me ha tocado ser.

C.V.


Queridos Orejas,

el presente mensaje es sòlo para pedir a José Carlos que no pare de escribir en el sitio, porque he disfrutado enormemente esta noche al leer las contestaciones acertadisimas que han surgido.

José Carlos, con cariño y sin querer tomarte el pelo (sé que me respetas y tu sabes que te respeto), pero, teniendo la historia que tienes detràs de tus hombros, ¿es posible que esas contestaciones no dejen ningùn poso en ti?

De verdad, agradezco enormemente el esfuerzo de todos para elaborar nuestras razones que se nos agolpan dentro sin que a menudo sepamos explicarlas, y especialmente a los Orejas para hacer posible, cada dìa, esto que aùn me parece un milagro.

Un abrazo para todos,
Aquilina


Cineasta se solicita

Estimados Orejas:

En verdad cada día que entro a esta página me siento mas confortada y aprendo cosas nuevas. No sólo de las experiencias vividas por quienes han pertenecido al Opus, sino por las experiencias de Vida que son justamente un canto a la esperanza.

Como he contado anteriormente, yo no llegué a pertenecer a la Obra y jocosamente digo “conmigo no pudieron”, tengo en mi haber un par de ex novios opusianos, unos pocos ex numerarios que me honran con su amistad (todos conocen esta página y la disfrutan, pero no escriben fundamentalmente por temor a represalias y por heridas muy profundas que conservan abiertas después de varios años) y como soy madre, el tema me interesa de alma.

En estos días, leyendo los envíos diarios se me ocurrió ¿No habrá entre los Orejas un cineasta? Porque libros se han escrito muchos, a favor y en contra, pero una película... una película donde se muestre absolutamente TODO (lo bueno y lo malo) ¿No habrá un Saura, un Berlanga o un Almodóvar entre los Orejas, que plasme en la pantalla grande todo este rico material que leemos todos los días? Con esa mezcla de tragedia y comedia que tiene el magnífico cine español, que tanto amamos en Latinoamérica.

La comedia...
¿Imaginan una escena donde un Satur chiquito da vida al muchacho azotándose la cabeza contra la pared porque es “viernes de espinas”? ¿O al Profesor M. F. sacando el rosario de su bolsillo para que no se acerque un pelmazo a fastidiarle mientras contempla “los lirios del campo”?

¿Imaginan una Halma aterrada ante la presentación de los “instrumentos de mortificación” pidiendo clemencia para que no le obliguen a usar un peluquín?

Y el drama...
¿Imaginan a una Frida llorosa, con ojeras y depresiva; suplicando para poder salir mientras su directora le dice que si la dispensa es denegada deberá quedarse aún a costa de su salud mental?

¿Imaginan a Aquilina contando su historia de la mano de su hija?

¿Imaginan la cara de “ellos” al ver salir a la luz pública sus mas preciados tesoros: sus “serviam”, sus rezos en latin, sus duchas heladas, sus azotes, sus reglamentos arcaicos y represivos, sus estrategias económicas a nivel mundial y su proselitismo?

Y así un Pablo temeroso y confundido, una Berenice enojada defendiendo la obra y el trato que recibe “como una hija”, un José Carlos que se fue por razones personales pero que su corazón sigue dentro, un “sacerdote diocesano” condenando al fuego del infierno a todos los que emiten críticas de la obra, un "crítico constructivo" que no pierde la esperanza de ver cambios en la obra en un futuro cercano. ¡Una joya imperdible del séptimo arte!

A decir verdad, creo que sería un éxito de taquilla y además abriría muchos ojos. No para arruinar vidas sino para que las verdades se sepan y si alguien quiere entrar que entre, pero que después no se queje porque no le avisaron. “Solo la verdad os hará libres” dijo el Señor.

En honor a la verdad... ¡hace mucha falta un cineasta entre los orejas! Les dejo la inquietud y mando un fuerte abrazo desde Argentina.

M. de A.


Hace diez años que deje la obra y sigo todavia descubriendo el sabor de lo cotidiano y la belleza de las cosas pequeñas que dentro, en muchos casos, te ocurría como dice Sabina (Joaquin) que le pasó con las drogas: que le habían destruido los sentidos del olor, del tacto, del sabor, etc.

Me apasiona la capacidad de analisis y de describir la misma sensación por la que yo pasé que tienen muchos de los que escriben.

Por cierto, ¿se puede colaborar economicamente de alguna forma en mantener este maravilloso trabajo que haceis? Dad un nº de cuenta.

Me teneis enganchado. Animo.

Xabier


Don Remigio

Días atrás, un colaborador que firma F.R. expuso el caso del sacerdote numerario a quien llama Don R que fué durante largos años el sacerdote y "factotum" del colegio Xaloc, obra corporativa en Hospitalet de LLobregat, junto a Barcelona. No veo porqué hay que ocultar su nombre, más aún cuando ya descansa en paz. Se llamaba Remigio Abad Toribio.

No tuve el gusto de coincidir con él en ningún centro, aunque sí en numerosos cursos de retiro, convivencias, y actividades varias. siempre era una alegría encontarlo, ya que tenía un carácter muy alegre, desenfadado, con una veta de elegante humor negro y otra de una cierta "locura". Muy inteligente, con espíritu crítico y capacidad de profundizar. Perpetuo amenizador de tertulias. Un representante excelente de lo mejor de la manera de ser andaluza.

No sé absolutamente nada de él, pero no me extrañaría que hubiera acabado así, como supone F.R, Creo que era uno de esos curas mayores, muy valiosos, y marginados, probablemente por su independencia de criterio. En cualquier caso sí que sé que su trabajo en Xaloc fué profundo, agotador y muy fecundo. Tanto si murió en el Opus Dei como si lo dejó antes, el comportamiento que describe F.R. revela una enorme mezquindad en los responsables, una gran falta de caridad cristiana y - tontos que son- un alegato contra ellos mismos. La gente no es tonta

Mientras estuve en el Opus Dei procuré querer a la gente y puedo jurar que lo conseguí con casi todos. Después de tantos años fuera, aún me vibra el corazón de cariño por aquellos de quienes no recibí más que alegría, buen humor y que me hicieron un poco más feliz. Por eso me fuí de la Obra: no veía cariño por casi ninguna parte.

Y ahora un detalle: en mi primer curso anual, como numerario recién pitado, fuí a la piscina con el libro "L'etranger" de A. Camus. Don Remigio me lo vió, me lo arrancó al grito de ¡esto no se puede leeeer! lo rompió con grandes aspavientos y lo tiró al agua. El hecho causó sensación: la gente enmudeció, yo me congestioné y me fuí porque tenía ganas de tirarle al agua de un puñetazo. Por la tarde, el director me llamó para darme unas explicaciones y yo le contesté que sí, que sería un libro "peligroso" pero que eso no eran maneras y que parecía mentira esa inquisición. El director se me puso farruco y empezó a reñirme en serio. En eso, entró d. Remigio y aunque el director le dijo que esperase fuera, no le hizo caso, entró, se arrodilló delante de mí y me dijó con mucho sentimiento: "perdona, hijo, soy un burro. Pero no leas esas cosas," y se levantó y me dió, con mucho cariño y mucha coña, un sonorísimo beso en la frente y me arrastró fuera, dejándo al director estupefacto y a mí en el septimo cielo.

Descanse en paz D. Remigio. Con muchos como él, el Opus Dei no sería como es y muchos nos hubiéramos quedado.

Aprovecho para preguntar si alguien sabe algo de otro sacerdote numerario a quien quise de corazón, llamado U. B.

ÑamÑam


Estimado Jose Carlos:

He leido tu extenso email. En tus cinco primeros supuestos sobre el origen de la Obra partes de una dicotomía propia de un paradigma dualista, característico de cierto cristianismo (y del Opus): gracia/naturaleza, Dios y hombre, Iglesia y Estado, privado y público etc, etc. Y en base a ello explicas cómo es posible que haya tantos damnificados (tus variables).

Me ha recordado, salvando las distancias y sin que haya ninguna pretensión de minusvalorar, la polémica que Laura Schlessinger, locutora de radio famosa en USA, levantó cuando dijo que de acuerdo con Levítico 18,22 la homosexualidad no puede ser consentida bajo ninguna circunstancia por ser una "abominación" y "punto final".

Le escribieron (resumo):

a) me gustaría vender a mi hermana como esclava, tal y como indica Exodo 21,7. En los tiempos que vivimos cual sería el precio más adecuado?

b) en lev. 25,44 establece que puedo poseer esclavos tanto varones como hembras mientras sean adquiridos en naciones vecinas. Un amigo mio asegura que esto es aplicable a los mejicanos, pero no a los canadienses. ¿me podría aclarar este punto?

c) se que no estoy autorizado a tener contacto con ninguna mujer mientras este en su periodo de impureza menstrual (lev 5,19-24). El problema que tengo es cómo saberlo. Cuando lo pregunto algunas mujeres se sienten ofendidas.

d) tengo un vecino que insiste en trabajar en sábado. En Ex 35,2 establece la pena de muerte. Le planteo estoy obligado a matarlo yo mismo? puede apañar el tema de alguna manera?

e) la mayoría de mis amigos varones llevan el pelo arreglado y cortado incluso por encima de la oreja y sienes a pesar de la prohibición de Levitico 19,27. Pregunto: cómo han de morir?

f) se que gracias a Lev. 11,6-8 que tocar la piel de un cerdo muerto me convierte en impuro. ¿Aun así puedo continuar jugando al futbol si me pongo guantes?.

g) mi tio tiene una granja. Incumple lo que se dice en Levtico 19,19 ya que planta dos cultivos distintos en el mismo campo. Además se pasa el dia maldiciendo y blasfemando. ¿Es realmente necesario llevar a cabo el engorroso procedimiento de reunir a todos los habitantes del pueblo para lapidarlos? (lev 24, 10-16) ¿No podríamos sencillamente quemarlos vivos en una reunión familiar privada, como se hace con la gente que duerme con sus parientes políticos? (Lev 20,14).

En efecto la Biblia es una suma de libros de inspiración divina con autores humanos. Las normas morales antes señaladas han sido de estricto cumplimiento. Incluso ahora muchos judios ultraordoxos hoy la aplican a rajatabla. Pero realmente cabe la distinción tajante entre lo divino y lo humano (que ademas implica espacio y tiempo)?. Yo no creo que Dios sea un legislador (aunque el tema requiere especificaciones ulteriores). ¿Entre norma y praxis no cabe la interpretación, una interpretacion que siempre la condicionará un paradigma cultural concreto?.

El paradigma cultural (humano, filosofico etc) de Escriva ¿hasta que punto se interpone, interpreta, completa o modifica una inspiración divina nunca aclarada por otra parte?. ¿Cual fue la inspiración divina?

Por último señalar que precisamente el pluralismo consiste en que hay paradigmas muy diferentes y que el pluralismo exige respeto. En ese sentido, desde el paradigma mental, cultural que especifícas o se deduce de tus escritos, tus comentarios me parecen razonables. Desde otros paradigmas humanos y cristianos, no como el Levítico/Exodo interpretado tal como lo hace Laura Schlessinger, las cuestiones entre normas/sistema y praxis se hace dificil de compartir. Quizás, lo que le faltaba comprender a quien le envió a la locutora el texto que resumo es que el paradigma del integrismo (que tiene muchísimas formas) también existe y con el que debemos convivir aunque estemos muy lejos.

Finalmente notar que el integrismo tiene su origen en la exigencia absoluta de ser íntegro. Como siempre lo mejor es enemigo de lo bueno, y acaba en integrismo.

Cordialmente,
Salvador


Primero que nada los felicito de todo corazón, y doblemente, primero por salirse y segundo por crear esta página.

Yo no soy una ex, pero no soporto a esta organización, aunque Ami (un amigo) dice que no hay que despreciar a los despreciables, pero supera a mis fuerzas.

En un país pequeño como el mío y con una idosincracia ad-hoc, el poder de esta gente y su influencia se siente en el ambiente.

un saludo
Baby

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Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿un CAMINO a ninguna parte?