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CORRESPONDENCIA
1-junio-2004
(de Ana Azurmendi)
hola, no sé quién eres, o quiénes sois.
Yo soy Ana Azurmendi, llevo unos cuantos años, bastantes
la verdad, en el opus y sé -porque lo he experimentado-
que es un camino, uno más entre los 6.000 millones
que seguramente existen en esta vida, de encuentro con Dios.
No soy jefa de nada, ni miembra destacada, ni me dedico a
escribir folletos y esas chorradas... por supuesto que si
quieres o queréis hablar conmigo aquí estoy,
como me imagino que otra tanta gente -también unos
cuantos del opus- habrá querido tenderos un puente
de diálogo. Sólo te pido, o os pido una cosa,
que no mintáis, que no insultéis.
Un saludo lleno de afecto,
Ana Azurmendi
(Nota del oreja: sólo
dos cosas desde la web sin ánimo de coartar otras respuestas.
El puente de diálogo del opus hacia nosotros ha sido:
una demanda por utilizar la marca comercial opusdei en nuestro
anterior dominio opusdeilibros, la inclusión en sus
filtros de canguronet, educanet (y demás empresas dedicadas
a "velar por lo que los niños no deben ver en
internet") de esta web, calificándola de pornográfica
y violenta, y muchos otros 'puentes de diálogo' que
no voy a decir en público para no dar ideas. Pero esta
web -al menos los que la creamos-, no quiere ningún
'puente de diálogo' con el opus. Somos ex miembros,
ya tuvimos "puente de diálogo" cuando nos
marchamos: "obedecer o marcharse". Respecto a las
mentiras e insultos hay que citar dónde están
y decir por qué son mentiras e insultos para que quien
lo haya escrito, pueda rebatirlo o demostrarlo, como tú
tendrías que demostrar lo contrario. Pero generalizar,
no. Eso entra dentro de los límites del Derecho a la
Información, creo, al menos en la Universidad de Navarra.
Otro saludo lleno de afecto, oreja).
(de Lydia)
Isabel
Muñoz: Las instituciones no tienen intimidad,
las personas, seres humanos individuales sí y los unidos
por lazos de parentesco, familia, también. El Opus
es una institución, si fuera como tantas otras de la
iglesia católica no habría recelo ni temor ante
lo que se pudiera contar de lo que se vive dentro. Si lo hay
es porque "cuando el río suena agua lleva".
Y a la persona
que dijo que se siente traicionada porque leían tus
cartas y te acabas de enterar en opuslibros.com, estamos en
las mismas con la intimidad. Cualquiera que se acerca al opus,
a alguien del opus, debe saber que su "intimidad"
peligra pues ellos no respetan absolutamente a nadie, se leen
las cartas, se comentan las cosas más íntimas
de la gente, las enfermedades, las circunstancias familiares
porque se mira a la gente desde la óptica de posible
persona que tiene "vocación", es decir, que
podría formar parte, o que cuando menos puede ser cooperadora.
Así que la palabra intimidad el opus la tiene un poco
descolocada: se la quitan a quien de verdad la tiene como
un derecho, los seres humanos individuales, y se la colocan
a sí mismos para ocultar su lado oscuro que como estamos
comprobando es bastante amplio.
Las intimidades pisoteadas y vejadas son las de todos los
que hemos estado dentro creyendo a pies juntillas que "se
buscaba la santidad", que esa era el objetivo institucional.
O ingenuos o sinvergüenzas, así se podría
describir lo que hay dentro. Y es verdad. El testimonio es
nuestra propia vida. Lo que nos hicieron y lo que contamos
es suficiente para hacer esta afirmación.
Un abrazo a todos,
Lydia
(de JMMG) Sobre la denuncia
Ya hará año y medio que visito la "web".
Entre los testimonios de
much@s y los libros silenciados
he podido mirar con otros ojos y ternura a algunos de mis
familiares miembros del Opus Dei. Yo no he sido nunca del
Opus pero me habéis ayudado a comprender... y eso es
importante.
Se habla aquí de comunicar experiencias y sufrimientos
personales, de evitar que chavales de 14 años piten,
de encontrar amigos, de recordar episodios nefastos para analizarlos
o exponerlos a quién no los ha vivido, de si dentro
ha habido algo positivo o no...
Quiero subrayar un aspecto vivo y crucial, según mi
entender, de Opuslibros: la DENUNCIA constante de lo injusto,
de la manipulación, de la autoridad entendida exactamente
al revés de lo que tiene que ser. ¡¡Del
amor entendido al revés!!
Se comprende que periódicamente alguien escriba sintiéndose
MUY molesto o difamado llamando cobardes o resentidos a los
que les dice aquello que NO quieren oír.
Pienso que vale la pena seguir con la denuncia serena y FIRME
siempre y cuando sea veraz. A mí nunca me ha parecido
que haya existido cobardía. (Más bien, capacidad
de sacrificio y generosidad soportado todo con dosis de buen
humor al exponerlo).
Al no ser un ex temo extenderme pero me ha parecido
que una opinión desde otro ángulo podía
ser útil.
Termino con una o dos preguntas retóricas: ¿Podría
ser el Opus Dei como es si la institución jerárquica
de la Iglesia no se lo permitiera? ¿Donde queda el
Concilio Vaticano II?
Un abrazo.
JMMG
(de Santiago C.) Sobre la "amenaza"
de Isabel Muñoz
(31-5)
Advertencia, admónitum o algo parecido nos hace la
ciudadana Isabel Muñoz de cuidado con el honor de la
Prelatura y de contar mentiras, que para eso está el
Código Penal.
Desgraciadamente, he de recordarle a tan biempensante dama
que:
- no he leido en esta web ninguna afirmación que no
se sustente en testimonios personales, la mayoría de
los cuales son asombrosamente parecidos: "exceptio veritatis",
se llama a eso, enervante de toda acción por injurias.
- segundo: habla usted del derecho a la libertad de expresión.
Señora, aquí nos encontramos con algo más:
el derecho a recibir información veraz, misión
que cumple sobradamente esta web.
- tercero: sepa usted que quien está difamando no es
otra persona que usted misma a los cientos de testimonios
que se ofrecen desde aquí, que descalifica de mendaces,
sin que su condición ni de miembro ni de ex-miembro
le califique para determinar lo que es verdad o lo que es
mentira respecto de los mismos.
Santiago C.
(de Compaq)
Te preguntas Macodsa
(31.05.04) si en el Opus Dei se leen las cartas y si a ella
le habrán leído las suyas. Todos sabemos que
sí, pero para que nadie diga que en la web se miente
(Isabel
Muñoz: ¿por qué no dices dónde
se miente?), es el propio Opus Dei quien te contesta:
"Todos saben que pueden recibir cartas donde quiera
que estén, dirigidas al lugar que más les convenga
por razones de familia o de trabajo. Luego, cada uno decide
en conciencia si debe o no enseñar la carta al Director
del Centro, teniendo en cuenta que sin duda le
puede ayudar en su vida espiritual enseñar aquellas
cartas cuyo contenido no le gustaría que otros conocieran,
excluidas, como es lógico, las que se refieren estrictamente
a cuestiones de su trabajo profesional." (Glosas
de San Miguel/ Correspondencia, pág. 85)
Y a renglón seguido dice:
"Los Directores, por su parte, tienen el derecho
y el deber de evitar que lleguen a los miembros de
la Obra escritos, cartas, etc., que, de algún modo,
puedan causar daño a quienes las reciben, vengan de
donde vengan. Por esto, entregar una carta abierta, o haberla
leído antes, no constituye nunca una prueba de desconfianza:
manifiesta sólo el deseo de evitar un perjuicio, una
razón ascética o una medida práctica
de ayuda en la labor de formación espiritual".
(Glosas de San Miguel/Correspondencia, pág. 86)
Y a continuación sigue diciendo:
"Quienes llevan poco tiempo en la Obra agradecen
que los miembros del Consejo local se preocupen con cariño
es parte de la tarea de formación de leer
las cartas que reciban: para poder orientarles, y darles el
oportuno consejo espiritual o apostólico".
(Glosas de San Miguel/Correspondencia, pág. 86)
Estimada Macodsa,
por a, por b o por c, tus cartas fueron leídas antes
de que llegaran a la destinataria. El Opus es así de
respetuoso con la intimidad de los demás y de los suyos.
Saludos,
Compaq
(de Nacho) ESTAR DENTRO CON EL CORAZÓN
FUERA
Pienso que existen personas en la obra que se encuentran dentro
pero con el corazón fuera. Lo digo por la experiencia
reciente de dos casos que he vivido. Uno era un numerario
y otro un agregado. Para proteger su intimidad omito nombres,
aunque sean inventados. Es fácil comprender mi postura.
Pues bien, el numerario decidió irse después
de más de treinta años de entrega a la Obra.
Era, por así decirlo, un "burócrata"
del sistema de la prelatura, ya que siempre se había
dedicado a tareas internas y, por decirlo así, no había
estado en contacto con la civilización exterior. Estaba,
según frase del fundador, "en medio del mundo",
pero no compartía vida del trabajador de la calle.
No tenía seguridad social y tampoco un retiro en el
caso de que le fueran mal las cosas. Eso sí era muy
laico...
(Nueva entrega de Nacho, "Estar
dentro con el corazón fuera" a su escrito
"El 'buen'
pastor")
(de Gregory P.)
Querida Isabel
Muñoz:
En primer lugar, te agradezco la advertencia. Siempre es
bueno saber por dónde te va a venir la pedrada, para
intentar menear la cabeza antes de sentir el golpe. Cuando
desde la Obra nos mientan las querellas por calumnias o injurias,
vale la pena irse con ojo. Y tú has sido una buena
cristiana, porque le has dado un buen consejo al que lo necesita.
Por otro, te agradezco mucho la oportunidad que me das de
repasar el Código Penal, en unos artículos tan
poco usados como los dedicados al delito de calumnias y al
de injurias, recogidos ambos en el Libro II, título
XI, del Código Penal.
Poco usados por el letrado de oficio, preocupado de la defensa
del yonqui, tironero, chori de diferente pelaje, pequeño
estafador y purria parecida. No para el abogado de la jet,
de folclóricas, o de fauna televisiva, que te cascan
una querella por injurias o calumnias en menos que canta un
gallo.
Bueno. Parece ser que va de querellas por calumnias o injurias.
Vale. Entrando en este tema, sintetizo:
1.- La calumnia es la imputación de un delito hecha
con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio a la
verdad.
Como los delitos sólo los pueden cometer personas
físicas, es decir, Manolito o Perenganito, y no personas
jurídicas, es decir, el Opus Dei, sólo incurriría
en delito de calumnia el escribidor de la página que
dijera, por ejemplo, que el miembro tal o cual cometió
tal o cual delito. Lo que no he visto en ningún caso,
salvo mejor criterio de los orejas.
2.- La injuria es la acción o expresión que
lesiona la dignidad de otra persona, menoscabando su fama
o atentando su propia estimación. Sólo son constitutivas
de delito las injurias que pueden ser tenidas por graves.
Y las injurias que consistan en la imputación de hechos
no se considerarán graves, salvo que se hayan llevado
a cabo con conocimiento de su falsedad, o temerario desprecio
hacia la verdad.
Algunas sentencias defienden la fama de personas jurídicas,
poniendo por ejemplo al pueblo judío, y considerando
que es una injuria la negación del holocausto, y cosas
de parecido cariz.
3.- En cualquier caso, dices bien al advertirnos "así
que cuidado con las mentiras".
Tienes más razón de la que te piensas: sólo
pueden ser reos de delito de injurias los que faltan a la
verdad, bien sabiendo que lo hacen, o de forma temeraria,
es decir, hablando de lo que no tienen ni idea, con muchas
posibilidades de decir cosas falsas.
4.- No puedo hablar por nadie, porque no conozco a casi
ninguna de las personas que escriben en la página.
Incluso aunque sé el nombre de algunos, no sé
si lo que escriben en sus escritos es cierto, o es falso.
No obstante, he de decir que ninguna de las cosas que he
visto en la página me parece falsa, porque todas, de
un modo u otro, o las he vivido yo, o las han vivido personas
muy allegadas a mí, mis cuñados, que fueron
del Opus, amigos con los que he hablado, etc.
5.- Voy a poner un ejemplo, y creo que se entenderá
mejor:
En algunos de los correos se dice que el Opus Dei, o las
casas del Opus Dei, o las Delegaciones del Opus Dei, o quien
sea del Opus Dei, no cotiza a la Seguridad Social por las
numerarias auxiliares, o numerarias, que trabajan en los centros
y en las residencias, y que esta práctica ha provocado
muchos perjuicios a pobres mujeres, que al huir del instituto
se han encontrado en la calle, con una edad avanzada a veces,
y sin haber cotizado jamás a la Seguridad Social. Es
decir, sin derecho, quizá, a cobrar una pensión
de jubilación.
Yo no sé si esas acusaciones son ciertas, porque he
sido agregado, y nunca he trabajado en residencias. Pero hay
muchas personas que lo han denunciado.
Esa manifestación, como tal, podría ser constitutiva
de un delito de injuria si fuese falsa. Pero mucho me temo
que no lo es.
Por otro lado, la prueba de la falsedad la tienen en su mano
los directores: basta con publicar los impresos acreditativos
de haber llevado a cabo las cotizaciones a la Seguridad Social
de las ex - numerarias que tan falsamente denuncien lo contrario.
Se llaman TC1 y TC2, y las empresas tienen la obligación
de conservarlos, al menos los de los últimos cinco
años. Y sería bueno de desenmascarar a las personas
que tan falsariamente levantan infundios contra el Opus Dei,
si es que lo son, para poder saber a quién se puede
hacer caso o no.
6.- Pasamos por último al apartado de las críticas
a la Obra, y a su Fundador.
Muchas sentencias del Tribunal Supremo dicen que la barrera
entre la crítica y la injuria es tenue. Pero existe.
El animo de criticar excluye el animo de injuriar, aunque
el Supremo dice que, si se quiere que la crítica enerve
el dolo injuriante, es preciso que se proceda de modo mesurado,
comedido, razonado y justificado.
Creo que todas las críticas que se exponen en la web
participan de estos elementos. Nuestras quejas tienen una
justificación, personal, nuestra, pero tienen una justificación.
Muchas personas entendemos que la praxis de la Obra, el modo
de tratar a las personas, tanto en la entrada a la institución
como a la salida, y el modo de vida que se impone a los miembros,
nos produjeron pesares que no estaban justificados. Y criticamos
esas cosas. Y estamos en nuestro derecho de hacerlo.
Es posible que los miembros de la Obra que aún no
se han ido digan que no tenemos razón. Que nuestro
pesar proviene de haberle dicho que no al Señor, de
la tristeza que nos produce nuestra "defección".
Es cuestión de opiniones, y la de la Obra es tan buena
como la nuestra. O, al menos, tan "opinión".
7.- Para los orejas: creo que lo hacéis muy bien,
evitando que se faciliten nombres de personas de la Obra,
aunque sea en escritos que los halagan, así como quitar
cualquier tipo de insulto, o de palabra malsonante. Pero yo
creo que las críticas mesuradas nunca pueden ser constitutivas
de delito.
Otra cosa es que le incordien al que las oye, pero no se
puede reputar delito todo lo que nos fastidia.
Gregory P.
(de Glíglico)
Como muchos de los lectores y participantes de esta página,
os encontré por casualidad. No encontré la página
principal, sino una derivación de derivaciones. Al
principio me quedé un poco perpleja. Días más
atrde, volví a la página visitada, buscando
digamos la página madre. A partir de ahí, fui
leyendo, día a día, unas veces con ritmo más
rápido y otras con más calma, la mayoría
de los escritos, y gran parte de la correspondencia.
Para las personas que escriben muy airadas y desde alturas
que relumbra que son postizas, les digo que es inútil
patalear: todo, o por no referirme a totalidades que siempre
(otra totalidad) encierran excepciones, digamos que casi todo
es veraz. O porque he visto cosas llamativamente parecidas,
o porque he estado con personas que lo han vivido, o por ninguno
de los dos casos, pero que me parece la pauta de conducta
habitual en el paisaje Opus
Dei.
En el Opus Dei se cometen muchas aberraciones diarias. Pero
hay tal distorsión de la realidad que se creen que
lo bordan, y que cada día es un peldaño hacia
el cielo. Quizá así sea (no pongo en duda el
"Dei" de su nombre porque sería equipararme
a quien no puedo), pero se llevan por delante a muchas personas.
Como las demás personas que escriben en esta página,
yo también tengo mi
pequeña experiencia. Me gustaría compartirla
con vosotros, y así lo haré en
breve.
Un abrazo a todos, muy sincero.
Glíglico.
(Glíglico: Para quien no lo conozca, es un idioma
imaginario que se utiliza en un libro prohibido en el índice
de la Obra)
(de Jose) Reacción de la Obra al
Código da Vinci
Vaya por delante mi opinión sobre el libro El
código Da Vinci: mediocre, falsario, manipulador,
soso y, sobre todo, mal escrito (al menos en su traducción
al castellano), muy mal escrito. Lo que vulgarmente se dice
una patata. Respecto a la imagen que da del Opus Dei, es esperpéntica:
sólo con evocar la imagen de un supuesto numerario
con sotana de monje, un cilicio atado a la pierna las 24 horas
del día y repitiendo la frase el dolor es bueno
(únicamente le encuentro fiel parangón en el
papel de José Luis Moreno en la película Torrente
II: Operación en Marbella en la que se pasa,
mono al hombro, diciendo Veo dolor, mucho dolor)
es de risa. Para mi, un fraude de libro. Opinión personal,
claro.
Ahora bien, he buceado de nuevo por las páginas oficiales
de la Prelatura (podéis apuntároslo como labor
proselitista de Opuslibros). Y, oh sorpresa, dedican todo
un submenú a glosar este libro. Os repito que el Código
me parece una castaña pero, ¿adivináis
lo que hace la Prelatura, en una intentona para frenar su
(inexplicable para mi) éxito de ventas? ¡¡¡Contar
el final!!! Es la réplica del viejo chiste del niño
que sale del cine diciendo a los que esperan para entrar a
la siguiente sesión que el asesino es el criado. Increíble
pero cierto.
Y ahora, lo más fuerte para mi. En otro subapartado,
con el único objeto de desprestigiar esa novela reproducen
un artículo publicado en su día en
¡¡¡El
País!!! Para los que no hayan tenido vivencia interna
del Opus Dei he de aclarar que una de las preocupaciones de
la dirección de la Obra es el control de lectura de
prensa. Y en diferentes ocasiones en esas notitas que nos
leían después de los Círculos Breves
nos insistían en que leer El País no es
de buen espíritu En cristiano: todos los socios
lo tenían prohibido leer y conozco a varios que fueron
objeto de correcciones fraternas por ello. En mi centro sólo
entraba el ABC y otro de carácter regional que, a pesar
de estar en total consonancia con la ideología de la
Obra algunas noticias nos llegaban debidamente recortadas.
(Nota al margen: El País en particular y el grupo al
que pertenece no es, ni mucho menos, periódico de mi
devoción. Pero eso es ya otro asunto)
Pues hombre, digo yo suena a algo de perversión (por
no decir deshonesto) utilizar ahora como fuente para avalar
los argumentos la reproducción de un artículo
de un periódico que previamente has denostado y que
censuras en tu organización. Eso roza la manipulación.
Eso es como si yo condeno la dictadura de Castro (por ejemplo)
y luego utilizo párrafos de sus discursos para justificar
actitudes que me son favorables. Una contradicción
más de la Obra. Y van
Jose
(de Galileo)
Para Isabel
Muñoz
Otra persona que volando por el ciberespacio ha chocado "casualmente"
con el planeta opuslibros, para el opusDei el más oscuro
de la galaxia, no porque vayamos en contra de nada ni nadie,
sino porque decimos la verdad de lo que vimos y vivimos allí
dentro.
Ahora bien, usted, que al parecer no tiene nada que ver con
el opus -como tantos "espontáneos" que se
acercan a opuslibros- nos acusa de mentir y nos advierte de
las consecuencias penales de dichas "mentiras",
y para variar no concreta ni una. Su argumento es tan ingenuo
que ni los de dentro o afines se lo iban a creer. Pero además
resulta que si alguien podría tener responsabilidades
-a la vista de numerosos testimonios-, ese es el opus Dei.
Por manipular a menores e inducirlos a apartarse de sus padres,
por no cotizar a la seguridad social por aquellos que se dedican
a trabajos internos, por no respetar la jornada laboral de
las numerarias auxiliares, de lo cual se derivan enfermedades
y lesiones (por ese tema tienen un juicio en Francia), por
evasión de capitales, por montar un tinglado económico
inmenso para no pagar impuestos
¿Sería usted tan amable de decirnos en que
mentimos?. En este país, mal que les pese, hace años
que tenemos libertad para expresarnos, opinar y criticar,
sea en política, deporte o respecto a cualquier institución.
Escrivá le faltó al respeto y al honor al Papa
y a la Iglesia, y no pasó nada. O sea que si no les
gusta la libertad no lean esta página y punto.
Galileo
(de Galileo)
Para Macodsa
Efectivamente, el criterio era, y creo que sigue siendo,
que el director lee todas las cartas -no profesionales- que
reciben y envían los del centro. Aunque esto se justificaba
por el bien de esas personas, de modo que así se conocían
mejor sus circunstancias (familia, amigos
) y se las
podía ayudar y orientar para vivir mejor la "vocación"
en esas relaciones, la verdad es que -una vez más-
el auténtico motivo era el miedo y la desconfianza
que tiene el opus Dei a todo lo que sean ámbitos de
libertad personal fuera de su estricto control. El opus Dei
le tiene miedo a la verdadera amistad, a aquella que dura
toda la vida, la considera un una fuente de malas influencias,
de contraste de opiniones, de confidencias fuera de lugar
Por eso le interesan las amistades "rápidas"
de usar y tirar: o dentro o fuera, es decir si el "amigo"
sirve adentro y se acabó la amistad, y si no sirve
afuera y lo mismo. Para un "amigo" que interesa
al opus Dei todos los medios son pocos: planes, llamadas
,
en cambio si no interesa las pegas son continuas, y por tanto
esas amistades no suelen prosperar. Por eso cuando uno se
sale, si ha hecho las cosas "bien", como ellos mandan,
se encuentra sin amigos, como le ha pasado a Estela, a la
que aprovecho para enviar todo mi apoyo y un abrazo muy fuerte.
Es cierto que en el tema de las cartas el criterio era más
discrecional cuando se trataba de personas mayores, de "confianza",
aunque se les inculcaba que debían dejarlas abiertas
en la mesa del director y éste las abría aunque
no las leyera, como prueba de sometimiento y humildad.
Por todo lo dicho y lo que cuentas es absolutamente seguro
que tus cartas fueron leídas por la directora de turno
y probablemente, si ibas por un centro, su contenido era más
o menos conocido por el resto del consejo local y por el sacerdote.
Es posible que incluso en alguna tertulia -con la excusa del
apostolado- se contaran detalles de tu vida privada, en principio
sin llegar a cuestiones muy íntimas. Además,
en las reuniones del consejo local, donde se hablaba de la
labor de san Rafael (apostolado-proselitismo), si se entraba
en detalles de cada persona, con la participación del
sacerdote, llegando incluso a cuestiones de la intimidad personal
y de la propia conciencia, como por otra parte se hacía
en las reuniones en las que se hablaba de cada uno de los
del centro.
Lo siento Macodsa, pero efectivamente tu intimidad fue "violada".
Si te sirve de alivio lo tuyo seguramente no quedó
escrito en ningún lado, pero en el caso de los que
son miembros del opus Dei si queda constancia escrita -sin
su consentimiento- de aquello que cuentan "confidencialmente"
en esa charla "espontánea" con el laico que
lleva su dirección espiritual. No te enfades mucho
con tu amiga, porque ella también es víctima
de esa forma de actuar, más bien hazle ver con delicadeza
que lo que ha hecho no está bien. Dile que esa forma
de manipular a las personas y desvelar el secreto confiado
por un amigo es siempre inmoral, no existe justificación
posible. Aunque rechace tus explicaciones, probablemente algo
le quedará dentro, e irá madurando la única
decisión posible: salirse para no seguir cometiendo
esos atropellos.
Como siempre, un fuerte abrazo a todos,
Galileo
(de Melqui)
Estimada Isabel
(31-05):
Entiendo perfectamente tus sentimientos ante los contenidos
que hayas podido leer en la web, si es que, como intuyo, tienes
personas queridas cercanas a la Obra. Pero ten en cuenta que
en los escritos de esta página (leélos todos
con paciencia y sin prejuicios), en el noventa por ciento
de los casos se salva la buena intención de las personas
o, por lo menos, de la mayoría de las personas. Generalmente,
se expresan hechos y circunstancias objetivos que posiblemente
tú desconoces, pero no por ello tienes derecho a afirmar
que sean mentiras. Sobre todo si, como puedes apreciar, existen
tantas coincidencias en métodos y criterios que se
relatan en los testimonios de diversas épocas, circunstancias
y lugares. Ante esto, existen dos posibilidades: o considerar
que todos los vehículos circulan en la autopista en
dirección contraria menos tú, o pensar que quizá
pueda haber cosas que rectificar.
En cuanto a la difamación, te corrijo sin petulancia
por mi condición de abogado, no es un delito, sino
un pecado. Los delitos contra el honor son la calumnia y la
injuria. La calumnia supone la imputación falsa de
un delito y la injuria es cualquier acción o expresión
falsa que lesione la dignidad de una persona (siempre que
estas injurias sen atenidas en el concepto público
como graves). Pero es que, además, se requiere que
el hecho injurioso o calumnioso sea imputado "con conocimiento
de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad".
Y, de verdad, con el corazón en la mano, tienes que
reconocer que no es este el caso de los contenidos de la página,
ya que se trata en general de experiencias personales.
De todas formas, no te preocupes por la Obra, que sabe defenderse
bien ella solita y no evita ninguna acción judicial
si piensa que va a prosperar. Ten por seguro que si la Obra
no se ha querellado contra los mantenedores de la página
o los que escriben en ella es porque no hay indicio alguno
de delito de calumnias ni de injurias o porque prefiere no
obligar a nadie a que demuestre la veracidad de lo que cuenta.
Un saludo,
Melqui.
(de M. de A.) El libro de Ynfante y la
democracia en Chile
¡Hola! He leído el
extracto del libro de Jesús Ynfante y en sus
capítulos he encontrado un nexo con algo que no se
menciona pero por lo que alguna vez deberá exigirse
verdad y justicia. Me refiero a la muerte del Papa Juan Pablo
I, Albino Luciani, consagrado beato hace dos años atrás
y en camino de santidad. Tuve oportunidad de leer dos libros
acerca de la muerte del Papa Luciani, uno tipo "best
seller" cuyo autor es David Yallop, titulado "Por
voluntad de Dios". Allí el autor tras tres años
de investigaciones y entrevistas en el Vaticano, narra las
peripecias vividas por el extinto pontífice que solo
duró 33 días en su trono y los vínculos
entre el IOR, el Banco Ambrosiano, bancos suizos y bahamenses
con la masonería internacional, la mafia italiana y...
Muchos desacreditaron a Yallop, dijeron que era un fabulador
que solo buscaba vender bien su libro armando una novela policial
tras la muerte natural del Papa Juan Pablo I. El libro por
supuesto, no se consigue en ninguna librería (ni en
las de usados). Pero hete aquí que hace un año
atrás (aproximadamente a la misma altura en que descubrí
vuestra página) ingresé a la página "Comunidad
de Ayala" dirigida por el sacerdote Jesús Lopez
Sanz, donde él mismo escribió un libro acerca
de la muerte de Luciani corroborando en cierta forma la investigación
de David Yallop. Para quienes se interesen: la dirección
es www.comayala.es
y el libro está para leer online, se titula "Se
pedirá cuenta". Está escrito con todo respeto
y con una claridad extraordinaria. Además hay otras
reflexiones y temas religiosos muy interesantes que analiza
el P. Lopez Sanz. De la lectura de estas dos obras, mas los
capítulos del libro de Ynfante, se desprende que la
vinculación del Opus con los poderes financieros y
políticos internacionales es más que evidente.
A pesar de que ellos dicen tener toda clase de gente entre
sus miembros es evidente que sus JERARCAS están ávidos
de todos los poderes terrenales y no hay "run run"
que se genere en el mundo donde esté dando vueltas
el nombre del Opus Dei. Han logrado mucho y a las claras está
que vienen por más, de ahí que en cuanto partido
político exista haya un opusiano destacando. Iberoamérica
representa sin duda un valioso "target" por tratarse
de países de larga tradición católica
y con grandes necesidades que pueden hacer más facil
la indoctrinación y el doblegue de voluntades. Y uniendo
lo que expuso Millay
respecto del caso de Joaquin Lavín en Chile, entiendo
que si llegara a ser Presidente de la República será
porque el 50% del pueblo le de su voto.
Entonces habrá que ver como se aguantan las medidas
que pueda tomar desde el gobierno, porque una cosa es que
el candidato caiga simpático, tenga una señora
muy linda y un batallón de hijos como el barón
Von Trapp...otra cosa vendrá cuando pretenda imponer
la enseñanza religiosa en todas las escuelas, quiera
anular la ley de divorcio que le llevó casi un siglo
conseguir a Chile, quiera condicionar la venta de anticonceptivos...¿inventos?
no, nada de inventos: estaba en la plataforma electoral del
año 2000 cuando fue candidato a presidente y por un
pelín no se alzó con el cargo mayor. Millay,
solo te puedo decir una cosa "cada pueblo tiene el gobierno
que se merece", si lo votan y gana habrá que bancarse
lo que haga después. Lo mismo nos pasó en Argentina
con Menem, ganó dos veces con casi el 50% del electorado
y después la frase que mas se escuchaba era "yo
no lo voté". Es cierto que en democracia todos
tienen derecho a elegir y ser elegidos (sean opusianos, socialistas,
democrata- cristianos, etc. etc.) pero de la conciencia ciudadana
y de la madurez de los pueblos dependerá que no nos
vendan gato por liebre. Si ellos están ahí es
porque alguien les puso el voto y confió en ellos.
Así que mas que tenerle miedo al opusismo de Lavín
habrá que participar más, informarse y no tropezar
otra vez con la misma piedra.
Un beso para todos
M. de A.
(de Salvador) Cuestionamientos de
la Obra. Sobre Avila
Pienso que hay tres cuestionamientos de la Obra que representan
tres ámbitos diferentes: si su naturaleza es espiritual
o no, si su praxis o institucionalización sigue criterios
humanisticos y cristianos, y, por último la naturaleza
de su teología o espiritualidad.
Una crítica recurrente ha sido que la verdadera naturaleza
del Opus es politico-economica. Es la tesis del libro de Infante
"la
santa mafia". La Obra por el contrario defiende
una naturaleza exclusivamente espiritual.
Cuando Franco se sublevó, la cúpula eclesiástica
declaró el levantamiento y posterior guerra de "cruzada".
Con notorias excepciones, concretamente la del arzobispo metropolitano
y primado de Tarragona, Vidal y Barraquer que no firmó
la carta y se opuso a su contenido. Muchos católicos
ilustres, desde el progresista Mounier hasta el neotomista
democristiano Maritain o católicos catalanes y vascos,
se opusieron a tal decisión.
Lo cierto históricamente es que el régimen,
cuya naturaleza autoproclamada era "por el imperio hacia
Dios", se demostró que fue "por Dios hacia
el Imperio" ( es decir, que el poder, de todo tipo, era
el fin último).
Con este esquema, y a causa del mismo, se cuestionó
la Obra.
Pienso que la naturaleza de la Obra es espiritual (o espiritual-ideológica),
pero que, en su praxis, hay hechos que pueden dar lugar a
hacer esa interpretación politica-económica.
Alberto Moncada a veces se lo cuestiona. El escrito de E.B.E
sobre el "exitismo"
podría ir también va en esa linea: que lo fundamental
es la moral del éxito (poder en todos los ámbitos).
Colindante con este cuestionamiento, se critica la institucionalización
y la praxis. Para unos es un viaje al fanatismo (M.C
Tapia), una secta (Moncada),
para la web un "sistema" no humanistico y poco cristiano
que atenta a la personalidad y no practica la teoría,
para Ruiz
Retegui una institución que, al convertirse
en el patrón de conducta en todos los ámbitos
de los socios, prevalece sobre lo teologal (algo pecaminoso,
claro).
Son cuestionamientos desde posicionamientos de vista distintos.
Lo que hay realmente en común es la crítica
a la praxis. La información pormenorizada que de da
en la web es abundantísima.
Sin embargo, el cuestionamiento de lo teologal y de la congruente
espiritualidad de la Obra (teoría y practica espiritual)
me parece poco desarrollada o trabajada. Hay apuntes y visiones
de conjunto en el libro "historia
oral del Opus Dei" de Moncada, con Panikker y
los autores que el mismo cita.
Los capítulos 6
y 7
de los escritos de Avila
tienen, a mi juicio, la novedad de entrar de lleno a cuestionar
la dialectica relación de espiritualidad y teología.
Matizaría mucho sobre lo que ha escrito y cuestionaría
muchos aspectos, pero entiendo que hay que felicitarle, y
así lo hago, por adentrarse en un ámbito que
es esencial y que afecta directamente a la natureleza de la
Obra.
Cordialmente,
Salvador.
NOTA: cuando el oreja que está de
guardia contesta a alguno de los correos, en asuntos del opus,
su comentario va en cursiva y es la opinión personal
del oreja que contesta. Lo hace expresando su opinión
como uno más de los que escribís, no
como línea editorial de la web. Sus opiniones son igual
de personales -y criticables y respetables- como las opiniones
que se vierten en los correos que se reciben. Cuando el
tema al que responde el oreja es una pregunta en relación
a cuestiones técnicas, sugerencias, inclusión
de nuevas secciones... etc., lo hace en nombre de los orejas
que creamos la web, la mantenemos y la actualizamos.
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