Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
OPUS DEI: ¿UN CAMINO A NINGUNA PARTE?

De cómo entré en el Opus Dei
Índice
Prólogo e introducción
1. Primer contacto
2. Proselitismo y vocación
3. La santa coacción
4. El centro de estudios
5. El mundo real y el cariño de mis padres
6. Se me cae la venda de los ojos
7. Mi salida del Opus Dei
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DE CÓMO ENTRÉ EN EL OPUS DEI
(y otras tribulaciones)

Autora: HALMA

PRÓLOGO E INTRODUCCIÓN

Escribo el siguiente relato bajo pseudónimo.
No hago uso del anonimato con ánimo de esconderme. Creo en la universalidad de mi historia. Por eso no tiene nombre propio.
El YO de mi historia podría ser el YO de esa mujer, de ese hombre, de ese chico o chica adolescente... De esas almas generosas que creían seguir la voluntad de Dios.
Los patrones se repiten aquí y allá, en todos los continentes.
Provenimos de culturas muy distintas, de países muy lejanos. Sin embargo, nos entendemos perfectamente. Hablamos un mismo idioma.
Mi pseudónimo:
Halma
Ese es el nombre que he escogido para nombrarme.

Alma porque os descubro un relato que atañe al "yo" profundo, intrínseco, íntimo... al "yo" con el que me identifico plenamente. H muda es el apellido que doy a mi Alma. Representa a todos los que tuvieron, tienen o tendrán el alma herida. A todos los que llevan su dolor por dentro, en silencio, sin queja, sin protesta, sin denuncia , en obligado anonimato ...

Nota: los nombres de los lugares y de las personas que aparecen en este texto han sido reemplazados por otros para preservar el derecho a la intimidad.

INTRODUCCIÓN

Mi nombre es Halma y fui numeraria de la Obra durante casi 5 años. De eso hace ya más de doce años. Actualmente lo tengo superado por completo, estoy casada y soy una mujer de treinta y tantos completamente normal y feliz.

Creo que vale la pena descubrir una parte silenciada de mi vida ante vosotros. Al hacerlo, pienso en el bien que puedo hacer a las personas que, al conocerla, podrán tener al alcance un poco más de información de la que yo tuve en su día, podrán sacar su propia moraleja de mi historia, sopesando pros y contras.

También quiero que sepáis que, al contaros este pedacito de mi intimidad, no me mueve ningún deseo de venganza, odio, resentimiento, aversión personal o cualquier otro concepto que pudiera entrar en ese campo semántico.

Sé que las personas que siguen dentro pueden esgrimir la conocida premisa de que "estoy rebotada" o que "quiero hacer daño" No es así.

Al arrancar de mi memoria esos recuerdos silenciados, acallados, escondidos en mi interior durante más de una década y exponerlos aquí, sólo quiero dar "mi versión de los hechos", desde la ponderación que me da no solo el paso del tiempo sino también la madurez que he adquirido desde entonces.

Si en el relato hago algún comentario sobre algún hecho, se trata de mi opinión personal sobre los mismos, pero comprenderé y aceptaré que haya algunos que estén en desacuerdo. Los comprendo porque yo misma he pasado por esa fase de defender "la Obra de Dios" a capa y espada, con uñas y dientes, de palabra y de acto, con golpes mortales de inteligencia y audacia "insufladas por el mismo Espíritu Santo".

Sé que "algunos" rezarán a Dios por mi alma. Yo también rezaré a Dios por la suya.

Estoy contenta y satisfecha de que exista esta página web pues todos aquellos que salgan o sean expulsados del Opus Dei podrán ser escuchados y comprendidos por alguien que no les juzgará, por alguien que también ha pasado por esa experiencia. También, a gente como yo, se le brindará la oportunidad de hablar del Opus Dei desde una perspectiva "menos convencional", "menos oficial", si se quiere.

Cuando yo me fui, no existía esa "oreja" anónima y altruista para escuchar y ayudar. Y ahora, que tengo la posibilidad de contar lo que pasó, ahí va pues lo prometido:

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