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CORRESPONDENCIA

 

17-octubre-2004

 

(de Pedro) Muertes evitables


Hace algunos años murieron en Navarra tres sacerdotes en varios accidentes de tráfico y el obispo le metió una bronca al Opus, muy cariñosa, pero fuerte (eso me contaron). Cada vez que me entero de algún accidente de carretera en el que han muerto algunas personas de la Obra me acuerdo de aquellos viajes en los que se rezaban partes y partes del Rosario que invitaban al sueño a todos, incluso al que conducía. Uno de esos accidentes ocurrió en un tramo de la carretera por la que paso todos los días para ir a trabajar y que no tiene mayor peligrosidad a no ser que pase algo raro, como ir durmiéndose, por ejemplo. En mi época no se paraba ni se tomaban cafés en el camino ni se estaba un rato descansando porque había que llegar a tiempo para no se sabe qué. Dios sabrá los que han muerto así; yo me imagino que algunos si que habrán fallecido por esta causa y no creo estar equivocado.

Bueno, un saludo y que sigais trabajando así.

Pedro


(de Iñigo) Vaya cosas más raras


Hola!
He entrado en esta página web por casualidad y he pensado: voy a ver que dicen del Opus Dei.Total, así veo otra opinión,y como yo soy del Opus Dei, a ver si se inventan algo o qué pasa. Y por cierto,vaya cosas raras que escribe la gente!!! A mí hay una cosa que no me gusta mucho de esta página,y lo digo en "buen plan".No sé porque se miente en esta página. No gracias,no me gusta que me mientan. Pero claro,una sola persona no puede hacer nada ¿no? Y por cierto no sé por qué hay ese odio hacia el Opus Dei de la gente que ya no es,cuando al revés no es así. Y ya digo que tengo experiencia. Hace poco tiempo fuimos a cenar a casa de un amigo que ya no es del Opus Dei,y tan contentos.No sé si me explico.

Pero bueno. Hay una cosa que quería preguntaros,esto ya es pedir la opinión de la gente que lee la página: ¿qué opinais del Código Da Vinci?¿No pensais que es un libro que se pasa bastante con la Obra,y con la Iglesia y Jesucristo (que por cierto,aquí es El más importante, que de Él no se habla)?

Muchas gracias y hasta pronto.
Iñigo

(Nota del oreja: tú sí que escribes cosas raras. Y, detalle importante: tienes EXPERIENCIA; los demás -10, 15, 20, 30 años dentro del opusdei- ¿no la tenemos?. Perdona que me haga gracia ese "el otro día FUIMOS a comer..." ¿Cuántos fuistéis? ¿Fue en plan excursión gratis total o llevastéis un detalle para que no corriera él con todos los gastos de la comida? Porque si fuistéis por la cara, como es habitual, me temo que no os va a volver a invitar.
Sobre la primera parte de tu correo puedes leer varios escritos: Criticar a la Obra, ¿derecho o deber?, ¿Criticar al Opus Dei es criticar a la Iglesia?, ¡Venga ya hombre!, o el libro de María Angustias "La otra cara del Opus Dei". Hay más, pero es para que no te canses. Y sobre el Código Da Vinci, también hay varias críticas colocadas en la web, por ejemplo, de exnumeraria y de Helena. Y por último: ¿no te has preguntado por qué el libro que citas lo ha publicado en Italia la editorial Mondadori, tan unida al opusdei? Puedes leer los pormenores en "Edición italiana del Código da Vinci". Pablo)


(de José Tomás)

Lo que escribe Satur, siempre, tiene mucha profundidad bajo su humor.

Pero en esta ultima entrega se ha superado. Es un classico de espiritualidad. Increíble!

Su vision de "alter Christus" es originalissima, sus pensamientos sobre "personas o institucion" fantasticos.

Gracias, Satur, qué seria de nosotros sin ti.

Jose Tomas


(de E.B.E.) Comentarios críticos

Habiendo leído unos comentarios críticos sobre Satur y sobre Lala (en los que se los critica por sus «excesos»), pienso que es importante rescatar la posibilidad de fomentar el expresarse sin miedo a equivocarse (algo que no existía en la Obra).

Vuelvo al tema de la identidad de este foro y los servicios que presta.

Me parece una cosa muy conveniente que aquí uno pueda expresar lo que se siente sin que haya necesidad de exigirse en ser objetivo todo el tiempo sin que la subjetividad haga presencia. Parte de la búsqueda de la verdad es saber escucharse y expresarse como sale espontáneamente, sin censura (salvo la mínima urbanidad, claro).

Qué bueno que es expresarse, poder equivocarse sin temor y corregirse en medio del diálogo.

Lo que no ayuda, me parece, es la severidad, porque ya tuvimos bastante de ella en la Obra. Y lo único que hace es inhibir o causar más agresión.

El que quiera ser severo que lo sea, pero no creo que ayude. La amabilidad ayuda. El intercambio de opiniones también.

Distinta es la severidad de quien viene enviado a condenar este sitio o las opiniones críticas a la Obra: es previsible e inevitable. Del mismo modo, es comprensible la severidad hacia la institución y sus directores por parte de quienes los sufrimos. No son estos casos a los que me refiero.

Pienso en el propio ambiente interno del foro: más que expresarme "correctamente", a mí me interesa expresarme profundamente. Después veré cómo "corrijo" lo que sale espontáneamente. Pero hay una instancia en la que no me interesa "ser correcto" o estar "a salvo del error". Eso vendrá después.

Doy el beneficio de la duda a los que han sido damnificados por la Obra. En todo caso, si me parece exagerado o poco objetivo, pediría precisiones. Es lógico que a veces haya desproporcionalidad en lo que se escribe: han sido años de silenciamiento y la Obra misma ejerció una presión desproporcionada sobre cada uno de nosotros.

Este sitio Opuslibros es profundamente subjetivo, y menos mal, porque de "objetividad" ya tuvimos demasiada en la Obra. En muchos casos no se trata tanto de "aportar a la verdad científica" como de expresar lo que cada uno siente o cómo lo vivió.

En el caso concreto que relata Lala, yo también tendría mis dudas porque sé que no se cuida bien a las personas en la Obra y pienso que más de un numerario que conocí y murió no fue cuidado adecuadamente. Es más, creo que la Obra usa a las personas como combustible, por lo cual más que cuidar a las personas por lo que valen, la Obra se preocupa porque sean productivas. Yo diría que a las personas no se las cuida -no hay ningún interés en ello- sino se las conserva productivas -en esto sí hay mucho interés-. Y a veces en ese afán de productividad, las personas revientan.

Enfrentar a la gente de esta web es eso: ponerse enfrente. ¿Y quién está enfrente... (adivinanza)? Distinto es hace "autocrítica junto con" en vez de "en contra de".

¿Por qué Rapelu se le enfrenta a Satur y lo ataca? (al menos me parece que no es una simple 'discrepancia' lo que expresa Rapelu). Satur ha tocado un punto que no le gusta nada a Rapelu y siente que lo ataca a él (Rapelu) cuando Satur dice que el problema está en la institución y no simplemente en las personas. Rapelu: el problema no es Satur, no lo ataques a él sino a la verdadera causa. Pasa que ir a la verdadera causa es doloroso y atacar a Satur puede parecer 'satisfactorio'. Pero no lo es, es una 'transferencia' nada más.

Tú estás convencido de que «es casi imposible discutir de la bondad de la prelatura como tal» (16/6/04) según tus propias palabras. El problema es que "si la institución es el problema", entonces se ve -por cómo reaccionas- que es un problema muy personal para ti, Rapelu. Y Satur no es el culpable de que eso suceda, no te enojes con él.

Pienso que, sin duda, para muchos es un problema que la institución sea el problema (ese es mi punto de vista), porque con la institución se caen muchas creencias y muchas certezas. Es un derrumbamiento dramático y lo manifiesta tu reacción.

A esta altura de mi 'proceso interior' ya no sólo no me hace crisis que la institución sea el problema, al contrario, me cierran muchas cosas. Pero no tendría ningún problema en rectificar, si la institución finalmente no fuera el problema, al contrario me encantaría (porque es lo que deseé en un principio). Sería un final al estilo Hollywood... lo cual sucede pocas veces en la realidad.

Yo también estuve ilusionado durante un tiempo en que las personas fueran el problema, a modo de fusibles que salvaran todo el circuito eléctrico. Pero cuando los fusibles saltan uno tras otro, el problema es más grave.

Rapelu, entiendo tu amor por la institución para salvarla a toda costa (más cuando has trabajado en el Consejo, ayudando a construir algo que sientes tan propio), pero que ese amor no te impida reconocer que Satur no tiene la culpa si la institución resulta 'ser el problema'.

En síntesis: no me pondría en juez de quienes han padecido a la Obra y lo expresan, al contrario, me siento uno más, un igual.

Saludos,

E.B.E


(de Satur) A quien pueda interesar

Al sobrecogedor relato de María Cristina creo que le falta matizar alguna cosa, y no por mala fe de ella. Es muy probable que el tal Jorge cuando era numerario tuviese el mismo carácter que el tal Jorge cuando lo dejó. Ya me referí a ese tipo de cambios que, en realidad, no cambias nada. Crees que en otro estado, en otra vida más sencilla y menos tal, uno será distinto, pero no. Es una ley universal que las personas podemos mejorar o empeorar, pero no cambiar. Otra cosa es elevarse un poco del nivel que tenía uno y comprender, aceptarse en todo y tirar palante.

[...]

(Nueva entrega de Satur a su escrito "A quien pueda interesar")


(de Gregory P.)

Queridos orejas: Por fin parece haberse arreglado el problema del correo.

Después de muchos días sin pegarme un baño de orejas, he buceado esta noche-madrugada en el mar sereno de vuestra amistad, y sólo puedo, y quiero, agradeceros todas las cosas que decís, y cómo las decís. Ea.

No puedo dedicarle un comentario a todos, pero me gustaría. Ahí van algunos.

María Cristina:

Me ha sobrecogido tu testimonio. Los cuatro años que pasaste con tu ex-marido son propios de una película de horror. Cómo se puede ser tan bestia. Pero estoy de acuerdo con Flanplan y otros que te han respondido: creo que tu ex-marido está perturbado. No es normal su obsesión por empeñarse en seguir una vida espiritual cargada de normas, más propia de un cartujo de la Edad Media (y que me perdonen los cartujos). Ni siquiera el Opus exige a los supernumerarios semejante atracón de ascetismo estupefaciente (¿o era sonriente?). Mientras fui agregado tuve relación con supernumerarios, jóvenes y mayores, y te puedo asegurar que no hacían ni la mitad de las cosas que cuentas, ni tenían la fijación enfermiza que explicas. Y lo del pijama que insinúas, nada de nada. Eso es de la Inglaterra Victoriana. Los supernumerarios jóvenes que conocí estaban por lo que estaban: por tener niños y por ganar pasta. Y rezar, sí, vale, pero sin pasarse, que para eso están los célibes.

Hija, menos mal que te lo quitaste de encima.

Otra cosa. También explicas en tu correo que la sentencia canónica te impedía casarte de nuevo. No te preocupes. Este impedimento, o "vetitur", es dispensable. Evidentemente, si el matrimonio ha sido nulo, lo es para los dos, sea cual sea la posición del esposo o de la esposa frente al procedimiento. Por lo que tú ya no estás casada por la Iglesia, y nada te impide, en principio, volver a contraer nuevas nupcias.. En ocasiones, el Tribunal Eclesiástico prohíbe a uno de los esposos casarse por la Iglesia nuevamente, si entiende que por su culpa se ha producido la nulidad. Pero ese veto es dispensable. Por lo menos, en España, se dispensa con bastante frecuencia y sin necesidad de hacer esfuerzos maratonianos.

En este caso, a quien le tenían que haber puesto un veto es a tu ex-, que, pobre, está como una cabra, y si se casa con otra, o la convierte en santa, o la descalabra. Además, como las primeras agresiones le han salido gratis, vete a saber lo que es capaz de hacer. Vaya santo de altar. Le podrían nombrar patrón de los maltratadores...

Por supuesto, ya comprendo que todas estas explicaciones sobre tu anterior matrimonio sobran, porque estás felizmente casada con otra persona y por otro rito. Te Deseo toda la felicidad que te mereces. Que es toda la del mundo.

Satur:

Cada día te superas a ti mismo. Suscribo todo lo que dices en tu última entrega de "A quien pueda interesar". A mí me interesa, y cada día más.

Haces referencia a las calumnias que brotaban, como las setas, por generación espontánea, sobre la vida y milagros de los que nos ibamos o "nos iban" de la Obra. Calumnias que se explicaban en voz baja, entre quienes habían sido tus hermanos, sin concederte el derecho a la defensa.

Al principio, pensé que los directores te decían la verdad. Pero luego, al salir, y volverme a encontrar, por la vida, con esas personas, me he dado cuenta de lo mentirosos que podían llegar a ser, y lo calumniadores, esos que se confesaban de haber rezado con prisa el Santo Rosario. Esos que colaban el mosquito y se tragaban el camello (¿Quién decía eso, que no me acuerdo?)

Te cuento sólo un caso. El director de mi centro (del que ya he hablado en otra ocasión), me contó que le habían indicado a uno que se fuera, porque no estaba bien de la cabeza. Por casualidades de la vida, ese señor es ahora familiar mío, lo he conocido más de cerca, y puedo certificar que no le pasa nada. Es más: me consta que es mucho más cuerdo que el sonado del director. En los últimos años, el "chiflado" ha aprendido varios idiomas (inglés y alemán), pese a tener más de treinta años, ha trabajado en varios lugares del mundo, desempeñando puestos de dirección en una multinacional española. Mientras que el director que le echó de la Opus por loco ha seguido limpiando mocos en obras corporativas. Y sigue quedándose calvo a una velocidad envidiable.

Nunca he sabido lo que dijeron de mí cuando me fui. A veces siento curiosidad, porque algunos de mi centro, trece años después, ni me saludan cuando me ven. Supongo que el embuste que inventaron fue tremebundo. Dios se lo perdone. O no.

Nachof:

Estupendo como siempre. Recuerdo que esos días de finales de agosto de 1982, yo estaba en mi primera convivencia, en una casa de Zaragoza, de cuyo nombre no me acuerdo. Estaba en la tertulia don José Orlandis. Me pareció un viejecito encantador, con todo el pelo blanco. Recuerdo que ese día dirigí yo el Rosario, en latín. Y para demostrar lo chulo que era, recité de memoria las letanías sin mirar el papelillo. Me dejé unas cuantas, pero como los demás tampoco estaban pendientes...

Estábamos en la tertulia, escuchando al vejete. De repente, el secretario (ahora es cura) salió corriendo, y bajó de la cocina una botella de coñac, y unas copas, porque había que celebrar que se había aprobado la intención especial. Yo no tenía ni idea de qué puñetas estaban hablando, pero me acuerdo que me pegué un lingotazo de coñac, a mis quince añitos, que todavía me arde en lo más profundo de las entrañas. ¿Por qué no se bajaría el tío una botellita de Marie Brizard, eh?.

Flanplan:

Tu entrega "Amores", me ha dado mucho que pensar. Hijo, me has quitado las palabras de la boca. Yo también fui enrolado en esa especie de mili espiritual que es el opus a los catorce y medio, por lo que mi relación con las chicas hasta los 25 años fue cero patatero. Sin embargo, he de reconocer que me enamoré muchas veces. Pero todos mis amores fueron platónicos, y casi nunca llegaron a la semana. Un día suspiraba por la vecina del segundo, otro día por su hermana. Cuando empecé a trabajar, me enamoré de una niña que veía a veces en la puerta del despacho. Muchas veces, de una chica que conocía en el tren de cercanías. Pero fueron amores inofensivos, que nadie conoció, porque nunca existieron. Como dicen en mi pueblo, "tengo una novia en los olivares: ni yo se lo he dicho, ni ella lo sabe".

Como tan bien dices, "Dios escribe recto con renglones torcidos", y me hizo conocer, al año de dejar la Opus, a la que hoy es mi mujer, desde hace once años. Espero que nos dure a ambos la felicidad, por lo menos, otros.

Bueno: me despido, que es muy tarde. Un abrazo para todos. Prometo ser más breve en mis próximas apariciones. O no.

Gregory P.


(de Dionisio)

Querida Joana:

No tengo ningún inconveniente en responderte a las preguntas que haces. En cambio no tengo mucho tiempo. Por lo tanto me vas a tener que perdonar que sea muy escueto.

Para que te enteres bien de qué consiste ser director te recomiendo un poco de paciencia y que leas el Vademecum de los Consejos Locales, que esta web nos ha hecho el favor de publicar y está en la sección libros silenciados. La tarea del director es mandar a los que estén a su cargo para que se hagan las cosas que el opus quiere. La tarea se podría resumir en que cada uno de los que estaban a mi cargo tenía que venir a conversar conmigo semanalmente si era numerario o quincenalmente si era supernumerario para contarme cómo le había ido desde la última vez y recibir nuevas instrucciones. Además me reunía semanalmente con los otros directores para ponernos de acuerdo sobre los temas de una agenda acordada, que siempre estaban referidos al gobierno de las personas a nuestro cargo o la administración de los bienes materiales. Además semanalmente daba un curso llamado círculo breve en el que recordaba a todos machaconamente el espíritu del opus.

¿Por qué aguanté tanto tiempo? Todavía me lo pregunto yo. Al principio cuando era un jovencito me gustaba el ambiente de camaradería que se respiraba entre gente joven y con ganas de marcha. Yo no tengo hermanos, quizá me atraía mucho el sentirme unido por la fraternidad que se pretendía. Con el tiempo me fui desencantando y desilusionando. La camaradería desapareció y aparecieron los egoísmos de todos. Cada vez estaba más decepcionado de los directores y de los curas. Pero todo se iba dando poco a poco, nada era algo aplastante. Yo me autoengañaba pensando que posiblemente las cosas que no me gustaban eran problemas circunscritos a un sitio determinado, que quizá en otro lugar, o con otra gente. En la sección tus escritos encontrarás algunas anécdotas escritas por mí, que te pueden dar una idea del panorama. La situación llegó a un punto en el que yo estaba en el opus como un mueble y no me iba por cobarde. Me daba miedo perder la seguridad y comodidad que me daba el opus. Si no me portaba mal tenía un buen confort asegurado. Así viví bastante tiempo, el suficiente como para que esta doble vida me empezara a preocupar no fuera a acabar mal de la cabeza. Afortunadamente una mujer apareció en mi vida me enamoré de ella y ese amor me dio las fuerzas necesarias para vencer mi cobardía. Como sabía los procedimientos espantosos que emplea el opus con los que se quieren salir, con acosos hasta la saciedad, decidí saltarme ese paso. Me largué una noche, sin que se dieran cuenta, con las cosas que pude meter en dos maletas y hasta la fecha no me han vuelto a ver. Supe que les fastidió horrores, pero jamás entendieron la causa por la que me fui. Intercambié con algunos de ellos unos correos electrónicos en los que me querían convencer de que volviera, pero les contraataqué con preguntas que no pudieron responder y ahí quedó todo.

Mi incorporación a la vida normal fue absolutamente deliciosa. Tuve un sentimiento de libertad embriagador. Era como si hubiera salido de un encierro. Todo estaba lleno de asombros y novedades. No te puedes imaginar lo que fue para mi ir a un ¡cine! Parecía un crío. Fue duro encontrar trabajo, pero lo encontré. Estaba dispuesto a lavar coches si hiciera falta. No exagero. Después de un año me casé. Ahora mi esposa y yo somos una pareja feliz y enamorada. Ya hasta me había olvidado del opus cuando me encontré por casualidad con esta página que me tiene enganchado.

Espero que con esto tus preguntas queden satisfechas.

Insisto en que en esta página puedes encontrar muchas cosas buenísimas. Te recomiento si no lo has hecho ya que leas lo que escribe María Cristina con el título Relaciones enfermizas con la institución, lo encontrarás en la sección tus escritos con fecha 13 de octube del 2004

Saludos
Dionisio


Hola Flanpan

Me ha encantado tu toma y daca del viernes 15. Sabes que muchas veces he pensado lo mismo que tu, que quizá le debo al opus el haber tenido el corazón "en conserva" hasta que apareció la que hoy día es mi esposa. Y también es verdad que me pasa como a ti, toda la dulzura contenida no se ha perdido sino que está ahora lista para compartirla con la que sabe apreciarla.

Muchas gracias por tu testimonio.

Un abrazo
Dionisio


(de KleinesAL) (In)coherencia

Jose Carlos

Me parece muy respetable que escribas (1.10.2004 - Por qué me fui)

"El corolario de su exigencia, deducía, era que debía supeditar mi profesión a situaciones en las que mi afectividad no estuviera expuesta. Pero en la medicina siempre me iba a encontrar a enfermas, y enfermeras, y médicas, y estudiantas; y hasta en colegios obras corporativas hay madres, y hermanas, y señoras de la limpieza, y mujeres de supernumerarios. Total, que me veía terminando mis días en el sótano de comisión, pegando sellos en hojas informativas y oyendo charlas de agregados y supernumerarios viudos :).

(...)

Continuar en la Obra, para mí, significaba rendir mi inteligencia, porque no veía razón en lo que se me había exigido; inmolar mi voluntad, porque de verdad que no quería hacerlo; entregar mi corazón, mis amistades, mi profesión de la que estaba enamorado, una carrera prometedora, mi futuro y mi familia (no he hablado de mis dos hermanas discapacitadas a quienes quizá tenga que mantener un día, y por quienes quería continuar con una profesión externa): y dejar todo en manos de personas en las que ya no confiaba como antes. Un holocausto real, completo e inmediato, aquí y ahora."

Unos días después (15.10.2004) escribes en otro correo:

"(...) todo depende de si uno verdaderamente cree (1) que el Opus Dei es una institución válida de la Iglesia como otra cualquiera, aprobada y reconocida por las autoridades competentes; (2) que Dios puede llamar a alguien a seguirle por ese camino; y (3) que Dios puede valerse de los directores del Opus Dei para ayudar a esa persona a santificarse.

(...)

Pero al contrario, si uno admite que todo eso puede ser verdad, podrá opinar que hay materias del Opus Dei que requieren estudio y posible corrección, como en cualquier organización formada por seres humanos; pero también admitirá que si Dios está por medio, se puede confiar en que Él proveerá y que nunca nos abandona. De eso tengo una certeza absoluta."

No es justo emitir un juicio basado sólo en 2 textos (aunque tú has escrito alguno más de 2 :-)), pero creo que hay que resaltar lo que aparece como falta de coherencia intelectual e incluso vital. Lo digo a proposito pues nos estabas contando literalmente tu vida; eso te honra y te hace vulnerable a críticas como la mia -- como ha indicado Castor (3.10.2004).

Tres ejemplos:

1. Si tan absoluta es tu certeza en la providencia de Dios, ¿pensaste acaso si "Él" proveería mientras tú acababas pegando sellos en el sótano de la comisión o despertando cariñosamente al agregado viudo que se quedaba "sobao" en mitad de la charla? Si algún "trabajador interno" del opus ("a genuine stamp-licker") despistado se cuela en esta web y lee los dos textos citados se rascará la cabeza con asombro.

2. La referencia a tus hermanas enfermas --por quienes tengo la mayor simpatía pues en mi familia hay casos graves de enfermedad--me parece incoherente con tu defensa del Opus Dei. Si Dios y el opus se ocupan de las familias de los esforzados miembros, para qué necesitabas una profesión externa? ¿tal vez intuías que el "dulcísmo precepto" y su aplicación práctica en el sistema de ayudas familiares hacían agua?

3. Hablas de "dejar **todo** en manos de ***personas*** en las que no confiaba como antes"... Pensaba que estabamos hablando de la Obra "de Dios" que escribe derecho con reglones torcidos, etc.

Evidentemente tienes todo el derecho a irte del Opus Dei siguiendo tu conciencia, a exponer aquí tu experiencia, y también a rebatir correos que van más allá de una critica razonable (como hace Jose el 15.10.2004).

Por otro lado, me empieza a parecer que tal vez no tengas autoridad moral para defender al opus "in genere" como haces en buena parte tus contribuciones a esta web.

Saludos
KleinesAL

P.S. Sigo pensando que, como se ha propuesto en otras ocasiones, podría ser útil una sección "cartas en defensa del Opus Dei", bien señalizada en la web, para las contribuciones que intentan consciente o inconscientemente "descarrilar" esta web. Supongo que no es tema fácil de poner en práctica.


(de Nacho) EL BESO

Una de las primeras experiencias que tuve cuando me hice de la obra en 1965 fue que se indicó que solo podía besar a mi madre y a mis hermanas, en el caso de que tuviera hermanas, que no las tengo. Por ello, quedaron excluidas mis tías y, por supuesto, mis primas. Así pasé a ser un "bicho raro" dentro de la familia. Todas ellas comentaban: "Qué raro se ha vuelto Nacho!". Y tenían toda la razón.

[...]

(Nueva entrega de Nacho, "El beso", a su escrito "¿El buen pastor?")


(de Gallos) Los talibanes de la Cruz.


No se quien soy yo para dar lecciones a nadie... la verdad es que quizá debiera considerarme la última mona en el escalafón de candidatos a ciber predicador (pero lo cierto es que no pretendo serlo). Llevo algún tiempo leyendoos en la web, y me habeís imprimido una fuerza y una confianza tales, que necesitaba agradeceroslo.

Antes de nada me gustaría deciros quien soy...... bueno, la parte de quien soy que os puedo contar (ya me entendeis), soy un chico español estudiante universitario que no había tenido ningún contacto con el opus, hasta que un día, un profesor me preguntó cuando iba a "pitar"... al principio no me alarmé , porque ¡como no sabía que era eso! Pues nada ... lo que hice fué preguntarle a una compañera que tenia al lado (porque esto, sucedió en mediode la clase y sin venir a cuento, yo aún no encuentro explicación para esto, pero bueno.....) y cuando me contestó , no pude evitar contestarle : NUNCA ... la respuesta fué mas airada y malsonante !!! Pero es que yo nunca me había planteado entrar en el Ópus !!!

Me gustaría que me comentarais, sí esto es algo habitual , que pensais del tema... y todo lo que penseis que me pueda ayudar porque, yo no les entiendo!! Siempre he pensado en Jesus como un amigo que me tiende una mano, que me enseña su mensaje ... que es alegre y vital, que me pide que me "decida a decidir" por mi mismo y que en la busqueda del camino correcto , cultive mi fé y trate de acercarme a el ...... pero siempre y por encima de todo: por que yo así lo quiera !!! Por contra, lo que "esta gente" propone, es un Dios malhumorado ,desconfiado ,resentido .... que te da una vida para "sacarte los ojos" en ella ...... me parece que a lo que ellos llaman Dios yo no le llamo igual. Porque el suyo, te obliga a negarte a ti mismo (cuando alguien dijo una vez que "Dios habita en cada uno de nosotros" ) si nos negamos a nosotros, no le negaremos a el? Sí solamente nos escapamos, por el daño que puedan hacernos ó nos hayan hecho, no le negaremos a el? sí no evitamos que mas gente "pite"? No le negaremos a el? ... creo que el opus es un "virus" que se ha camuflado en la Iglesía, que como se dice en algún articulo de los publicados (ese de la revista tan antigua, sobre Camino) la doctrina del Opus, se aparta de los postulados fundamentales de la fé católica, y que gracias al poder que ha conseguido dentro de la Iglesia , muchas veces la Iglesia es el muñeco que mueve la boca, pero es el Opus el ventrilocuo que habla.

Ahora yo pregunto: Que derecho tienen a hacer eso? La respuesta, creo que la conocemos todos/as: Ninguno! ! ! Vamos a quedarnos quietos mientras corrompen la palabra de Jesus, por boca de la Iglesia hasta lograr hacerla coincidir con sus caprichos??? Os habeis dado cuenta de que si algun dia hay un papa del Opus, la Iglesia será del Opus. Creeis que si alguna vez llega a haberlo, el siguiente podría ser de otra orden ???

Sabeis, cuando me planteo estas preguntas, siempre las respuestas son las mismas y muy "negras", pero al final ...... una y otra vez aparecen en mi cabecita (un poco perjudicada ya ..ejem) dos ideas. La primera es que no me puedo estar quieto, creyendo que esto vá a pasar, luego pues claro.... me entra miedo!!! y en ese momento recuerdo lo de: "si quieres salvarte déjalo todo y sigueme " ........ ¡¡¡¡ Dios !!!!que grande eres!!!! porque ahí esta todo, ahí ......en esas palabritas:

- Sí: Condicional , en el caso de que tú lo estimes oportuno, líbremente: decide.
- dejalo todo: En lo material no está Dios, hace falta para vivir, pero al final cuanto mas tenemos mas queremos .... es la condición humana.
- sígueme: Cuando tu quieras, porque creas que es lo correcto, y dando tu cada uno de tus pasos, como estimes oportuno.
Ahora, es como en las películas de antes, cuando el bueno gana al malo coge (este es el coge español, no el sudamericano con todo el respeto, solo quiere decir agarra) a la chica y todos tan contentos .... Porque, mientras como he dicho antes Dios pide que decidamos nosotros hacer lo que el dijo y que como premio nos salvemos, ellos amenazan, extorsionan, desprestigian ... apartando de lo material infringiendo como castigo lo que Dios, solo se atrevío a pedir.

Gallos


(de Kaiser) ¿20 añitos?. Para Maya.

Maya:

No sé si esperas una reacción de alarma en cadena acerca de la situación del hijo de tus amigos. Dices que tiene 20 años. Es decir, que ya es bastante mayor de edad. Por mucho que le coman el coco o dejen de comérselo, él lo estará viviendo como una situación claramente asumida y consciente. De manera que ninguna reacción contraria va tener el menor eco en su fuero interno. Yo era más joven, pero recuerdo que las reacciones negativas en la familia no hicieron más que reforzarme en la decisión. Nada más propicio para ellos. A mayor desapego familiar, mayor control sobre el joven interesado. La familia debe tratar de evitar reacciones bruscas de rechazo que dejen al afectado una sensación de haber roto todos los puentes. Debe dejar clara la disposición a ayudarle cuando lo necesite y dejarle claro también que las puertas de su verdadera casa van a estar abiertas de par en par.

Hablando de ayudarle en lo que necesite, convendría dejar bien atado el tema económico. Una persona de 20 años en Casa no puede vivir del aire. Habrá de contribuir a sus gastos y los de las labores y casas donde radique. En otro caso, debe contribuir regular y significativamente al sostenimiento general de su Delegación. Puede que tenga un nivel de ingresos suficiente, pero no es eso lo que cabe deducir de la expresión " 20 añitos", por lo tanto, es de suponer que los gastos de manutención, alojamiento, etc... habrán de correr a cargo de los padres. Quizá sea el momento de adelantarle que, llegado el caso, no se va a contribuir por parte de la familia a sufragar sus gastos, incluidos los sufragios al Opus Dei. Es decir, el grifo cortado. Si es libre y maduro para decidir, ha de serlo también para sostenerse. Sin malos modos, pero con determinación. Puede que, cuando ellos vean la magra aportación que le acompaña, descubran a un tiempo que su vocación no era para tanto y esté de regreso antes de lo esperado.

Un saludo.

Kaiser

P.S. Nada de "contraatacar" a nadie ni de aspavientos ni descomposiciones. Lo dicho, normalidad y, sobre todo, cortar el grifo. Antes de los 25 habrá pasado el sarampión.


(de Zuri) hacer como si nada cuando ha pasado de todo

He leído el mensaje de María Cristina, que agradezco mucho y que me ha hecho recordar pasados errores y obcecaciones (míos se entiende). Me gustaría resaltar sólo un detalle donde creo que estaba la clave para evitar el fracaso del exnumerario de la historia.

Siguiendo mis propios principios escribo en primera persona: yo he defendido en pasadas ocasiones (24 de mayo de 2004 for example) la importancia de rescatar lo salvable de la historia personal de cada uno. Sigo creyéndolo, pero debo hacer una precisión importante: si yo he terminado dejando el Opus Dei a pesar de que "defendí mi sueño cuanto pude" (como canta Pablo Milanés) puede que yo sea un torpeman, o que sea la Obra la responsable del fracaso. Eso sería discutible, pero hay algo evidente, nítido: había una incompatibilidad seria.

Admitido esto no es lógico relegar este principio (incompatibilidad seria entre la Obra y uno mismo) al olvido, en aras de la buena voluntad. La Obra en eso es consecuente: pone muchas trabas a readmitir a una persona que la abandonó, y nunca lo hace si no cambian las circunstancias.

Intentaré ser consecuente yo también: en la Obra hay algo incompatible con mi naturaleza, con mi forma de entender la vida, con mis potencialidades. No ha sido un pequeño error, un detalle banal, un malentendido, una debilidad... no.

Hay de fondo una incompatibilidad seria entre la obra y yo y no puedo seguir por la vida ignorándola y haciendo como si nada hubiera pasado. Tendré que rectificar el rumbo, y lo suficiente para no encallar en parecidas rocas otra vez. Lo contrario, aplicar el espíritu de la Obra a mi nueva situación sin un serio análisis de lo que puede valerme ahora y lo que no, es ir al desastre. Algo de eso le comentaba a Jose Carlos el 6 de agosto. Después de leer el correo de María Cristina y analizar mi propia experiencia lo veo aún más claro.

Dicho en plata: si dentro del Opus Dei no he podido ser Opus Dei, fuera habrá que intentar ser otra cosa distinta porque intentar lo mismo es embestir contra la pared a cabezazos.

Bueno, pues a ver que tal se me da. Si a alguno os interesa el tema me contestáis.

Besos.
zuri


(de Brisas)

Querida U2:

¡No sabes lo que me gusta tu relato-explicación de lo que es una Administración!.

Tú y yo nos conocemos de antes (esta explicación es para los demás) y he de decir, en honor a la verdad, que cuando "llevabas mi charla" fue una epoca bonita y tranquila. La recuerdo con cariño. Nada de agobios y nada de estirar la manga más de lo que da el brazo.

Soy testigo de la época que habías adelgazado tanto. Sabía, sabiamos que tu no estabas bien, pero supongo que la discreción y todos esos rollos te impidieron decirnoslo o pedir auxilio. Recuerdo que cuando nos dabas un círculo yo, en vez de atender, me dedicaba a mirar cuánto más se te notaban los huesos que la semana anterior. En serio. Por eso me alegra tanto verte ahora, mucho más guapa, más moderna, más joven y mucho, muchisimo más feliz.

Explicas muy bien lo que es la pulcritud en una cocina de la Administración. No sé si el publico en general lo sabe, pero es habitual que en las convivencias de supernumerarias se nos enseñe la cocina. Allí fue donde yo supe que para tener brillante el fregadero de acero inoxidable es mucho mejor usar el jabón de toda la vida, aquel en tacos, que todas esas cursiladas de ahora.

Por cierto....... y ahora que veo que hay mucha "administradora" escribiendo en la web..... ¿cómo se planchan las sabanas ajustables?, es que yo siempre me lio. Seguro que en la opus tienen un truco para no acabar sudando como yo.

Bueno, U2, guapisima, un beso muy fuerte para ti...... y un abrazo para todos.

Brisas



NOTA: cuando el oreja que está de guardia contesta a alguno de los correos, en asuntos del opus, su comentario va en cursiva y es la opinión personal del oreja que contesta. Lo hace expresando su opinión como uno más de los que escribís, no como línea editorial de la web. Sus opiniones son igual de personales -y criticables y respetables- como las opiniones que se vierten en los correos que se reciben. Cuando el tema al que responde el oreja es una pregunta en relación a cuestiones técnicas, sugerencias, inclusión de nuevas secciones... o le desea a alguien que sea muy feliz en otra web pero que en ésta no tiene cabida, etc., lo hace en nombre de los orejas que creamos la web, la mantenemos y la actualizamos.



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Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?