Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Contrapuntos al camino del Opus Dei
Índice del libro
Prólogo
Carácter
Dirección
Oración
Pureza
Corazón
Mortificación
Penitencia
Examen
Propósitos
Escrúpulos
Presencia de Dios
Vida sobrenatural
Más de vida interior
Tibieza
Estudio
Formación
El plano de tu santidad
Amor de Dios
Caridad
Los medios
La Virgen
La Iglesia
Santa Misa
Comunión de los Santos
Devociones
Fe
Humildad
Obediencia
Pobreza
Discreción
Alegría
Otras virtudes
Tribulaciones
Lucha interior
Postrimerías
La voluntad de Dios
La gloria de Dios
Proselitismo
Cosas pequeñas
Táctica
Infancia espiritual
Vida de infancia
Llamamiento
El apóstol
El apostolado
Perseverancia
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CONTRAPUNTOS AL CAMINO DEL OPUS DEI
Autor: Mosén Josep Dalmau

FORMACIÓN

Punto 360. Cómo te reías, noblemente, cuando te aconsejé que pusieras tus años mozos bajo la protección de San Rafael!: para que te lleve a un matrimonio santo, como al joven Tobías, con una mujer buena y guapa y rica -te dije, bromista. Y luego, qué pensativo te quedaste!, cuando seguí aconsejándote que te pusieras también bajo el patrocinio de aquel apóstol adolescente, Juan: por si el Señor te pedía más.

Contrapunto. No vayas a pensar que Cristo te pide a ti más que a nosotros. Cristo pide todo a todos. Nos pide la santidad, y ésta no es exclusiva ni monopolio de célibes ni de casados, de jóvenes o de viejos. ¿No crees que sería muy triste que la vocación al matrimonio -todo un sacramento- imposibilitara la santidad o le creara obstáculos? ¿Pedir menos? ¿ Cómo hay todavía imbéciles que puedan pensar hoy estas cosas?


Punto 361. Para ti, que te quejas interiormente, porque te tratan con dureza, y sientes el contraste de ese rigor con la conducta de los de tu sangre, copio estos párrafos de la carta de un alférez médico: "Ante el enfermo, cabe la actitud fría y calculadora, pero objetiva y útil para el paciente, del profesional honrado. Y la ñoñería llorona de la familia. -¿Qué sería de un puesto de socorro, durante un combate, cuando va llegando el chorreo de heridos que se acumulan porque la evacuación no es lo suficientemente rápida, si junto a cada camilla hubiese una familia? Como para pasarse al enemigo".

Contrapunto. El rigor y la dureza no son una buena manera de formar. La fuerza sólo puede emplearse cuando faltan recursos mejores. Si ahora te fastidia que te traten así, procura no caer en la misma trampa un día. Para esto, prepárate con los mejores recursos. La formación es un movimiento que brota espontáneamente desde dentro. No es una presión exterior.


Punto 362. No necesito milagros: me sobra con los que hay en la Escritura. -En cambio, me hace falta tu cumplimiento del deber, tu correspondencia a la gracia.

Contrapunto. El mundo necesita milagros: las audacias de la Fe. Hoy muchos cristianos no creen más que en el bienestar, la riqueza, el poder, los espectáculos, la publicidad. Y esto no es creer sino calcular. Esto no es esperar sino medir. Esto no es amar sino interesarse. Esto no es creer, esperar y amar a Dios y sus obras. Esto es mandado todo al cuerno a la vez.


Punto 363. Desilusionado. -Vienes alicaído. Los hombres te acaban de dar una lección! -Creían que no los necesitabas, y rezumaban ofrecimientos. La posibilidad de que tuvieran que ayudarte económicamente -unas pesetillas miserables- convirtió la amistad en indiferencia. -Confía sólo en Dios y en quienes, por El, están unidos a ti.

Contrapunto. ¿De qué vienen cargados estos ojos y esta cara radiante? Has recibido una inyección de entusiasmo, tú, hombre de paso seguro y de color mate. ¿ Te pensabas que esto de creer y de esperar no podía traducirse en vitalidad y entusiasmo? Mira por dónde unos muchachos sin dineros ni comodidades te han contagiado su vitalidad. El amor a Cristo y a los hombres produce estos resultados. No sueltes ninguno de los dos cabos.


Punto 364. Ah, si te propusieras servir a Dios "seriamente", con el mismo empeño que pones en servir tu ambición, tus vanidades, tu sensualidad!...

Contrapunto. Tus intereses y los de Dios no están reñidos, muy al contrario. Te realizarás como hombre si te pones a servir la voluntad de Dios. Servirás a Dios si te dedicas a edificar al hombre que hay en ti en germen, y a la sociedad que te acoge.


Punto 365. Si sientes impulsos de ser caudillo, tu aspiración será: con tus hermanos, el último; con los demás, el primero.

Contrapunto. Impulsos. Tus impulsos de acaudillar son cosa tuya y de nadie más. No les hagas caso. Es sólo una impresión vanidosa y extravagante. Los otros han de decidir, en todo caso, que tú los representes. Esto de acaudillar está perdiendo muchos enteros. La autoridad es un servicio, no una fuerza. Ya lo dijo Cristo.


Punto 366. Vamos a ver, ¿qué injuria se te hace a ti porque aquél o el otro tengan más confianza con determinadas personas, a quienes conocieron antes o por quienes sienten más afinidades de simpatía, de profesión, de carácter? -Sin embargo, entre los tuyos, evita cuidadosamente aun la apariencia de una amistad particular.

Contrapunto. Tú sabes -lo has experimentado en tu interior- que existe una confianza entre determinadas personas que cierran la puerta a otras. Se justifican por motivos de afinidad de carácter, de amistad, de profesión, etc., pero en el fondo se encubre la vanidad de poder tener el control de una situación y no dejada escapar de las manos. Se aman más a ellos mismos que a aquello que sirven, y este hecho descalifica de raíz todo su servicio. Pero este taque de atención no excluye la conveniencia de tener unos amigos en los que poder vaciar toda la vida, hasta agotada. Cristo también los tuvo.


Punto 367. El manjar más delicado y selecto, si lo come un cerdo (que así se llama, sin perdón) se convierte, a lo más, en carne de cerdo! Seamos ángeles, para dignificar las ideas, al asimilarlas. -Cuando menos, seamos hombres: para convertir los alimentos, siquiera, en músculos nobles y bellos, o quizá en cerebro potente... capaz de entender y adorar a Dios. Pero... no seamos bestias, como tantos y tantos!

Contrapunto. ¡Y dale que te pego con querer hacer de los hombres ángeles! Todos los hombres somos culpables. ¿Por qué querer perder de vista esta realidad? ¿No tenemos ya bastante con haber sido liberados por Cristo y ser hijos de Dios? ¿Te crees que los hombres que son "bestias" están menos salvados que tú? ¡Ah!, ojalá que muchos de ellos estuvieran alimentados y tratados como muchos cerdos.


Punto 368. ¿Te aburres? -Es que tienes los sentidos despiertos y el alma dormida.

Contrapunto. ¿Te aburres como una ostra? Está visto que vives al margen de la vida de los hombres.


Punto 369. La caridad de Jesucristo te llevará a muchas concesiones... nobilísimas. -Y la caridad de Jesucristo te llevará a muchas intransigencias..., nobilísimas también.

Contrapunto. Confesión suena a derrota, a degradación moral. No vayas a creer que haces una confesión cuando respondes virilmente a una provocación o a una injuria. El mensaje de Cristo no impone concesiones sino honradez. Respetar ya es otra cosa.


Punto 370. Si no eres malo, y lo pareces, eres tonto. -Y esa tontería -piedra de escándalo- es peor que la maldad.

Contrapunto. Si lo que haces es bueno y la gente te tiene por eso por mala persona, no te preocupes demasiado. Es gente contrahecha por su educación de formas farisaicas, o quizá gente muy primaria. Los que se empeñan en detener tu marcha son unos pobres diablos. ¿No fue Cristo tenido por un mal bicho, digno de la muerte más atroz? El escándalo fue una de las armas de Cristo.


Punto 371. Cuando bullen, "haciendo cabeza" de manifestaciones exteriores de religiosidad, gentes profesionalmente mal conceptuadas, de seguro que sentís ganas de decirles al oído: Por favor, tengan la bondad de ser menos católicos!

Contrapunto. Haz el favor de no juzgar a nadie como mal católico porque sea un mediocre profesionalmente. ¿ Quién ha dicho que ser católico es ser un hombre competente? ¿Es que no somos todos limitados, además de culpables?


Punto 372. Si tienes un puesto oficial, tienes también unos derechos, que nacen del ejercicio de ese cargo, y unos deberes. -Te apartas de tu camino de apóstol, si, con ocasión -o con excusa- de una obra de celo, dejas incumplidos los deberes del cargo. Porque me perderás el prestigio profesional, que es precisamente tu "anzuelo de pescador de hombres".

Contrapunto. El que tengas un cargo oficial no quiere decir que hayas de desentenderte de los problemas concretos al margen de tu trabajo. Precisamente las cosas oficiales tienen el inconveniente de dejar fuera de sus esquemas más de la mitad de las cosas que pretenden poner en marcha. No vayas a ser esclavo de tu cargo.


Punto 373. Me gusta tu lema de apóstol: "Trabajar sin descanso".

Contrapunto. El que sólo trabaja sin descanso es un mulo, que no un apóstol. Es necesario saber controlar el trabajo y mirado a distancia.


Punto 374. ¿Por qué esa precipitación? -No me digas que es actividad: es atolondramiento.

Contrapunto. Las precipitaciones son normales en un momento dado. La vida no puede reglamentarse. De repente -como la desembocadura de un afluente- el curso normal pierde su ritmo. El que no tiene conciencia de esto está en la Luna.


Punto 375. Disipación. -Dejas que se abreven tus sentidos y potencias en cualquier charca. -Así andas tú luego: sin fijeza, esparcida la atención, dormida la voluntad y despierta la concupiscencia. -Vuelve con seriedad a sujetarte a un plan, que te haga llevar vida de cristiano, o nunca harás nada de provecho.

Contrapunto. Disípate de vez en cuando. ¡Hay tantas personas que han perdido de vista el mundo a consecuencia de sus planes rutinarios! No conocen ni al vecino de enfrente. Y es que tienen un plan de vida que no les deja ver más allá de sus narices.


Punto 376. "Influye tanto el ambiente!", me has dicho. -Y hube de contestar: sin duda. Por eso es menester que sea tal vuestra formación, que llevéis, con naturalidad, vuestro propio ambiente, para dar "vuestro tono" a la sociedad con la que conviváis. -Y, entonces, si has cogido este espíritu, estoy seguro de que me dirás con el pasmo de los primeros discípulos al contemplar las primicias de los milagros que se obraban por sus manos en nombre de Cristo: " Influimos tanto en el ambiente!"

Contrapunto. Hemos de dejamos influir por el ambiente. Si de alguna manera no nos integramos, quedaremos separados de los hombres. Precisamente ciertos apóstoles de hoy suelen ser, al revés de Cristo, personajes fuera de su ambiente. Y piensan, los tontos de ellos, que su "perfección" lograda en un invernadero va a hacer el milagro de salvar a los hombres. Lo único que consiguen es perder la solidaridad con los demás. La acción a distancia es imposible.


Punto 377. Y ¿cómo adquiriré "nuestra formación", y cómo conservaré "nuestro espíritu"? -Cumpliéndome las normas concretas que tu Director te entregó y te explicó y te hizo amar: cúmplelas y serás apóstol.

Contrapunto. Preguntas cómo se adquiere "nuestra formación": intentando no perder tu libertad de conciencia y siendo fiel a ella antes que nada. El "director" no es ni mucho menos infalible; es una pobre persona como tú que tiene también que vérselas y deseárselas para seguir siendo fiel. No le pidas más de lo que puede darte. Nunca sus palabras podrán hacer callar tu conciencia, sino sólo serenada. Sería mucho mejor que hicieran de "director" todas las personas con las que tratas un poco íntimamente.


Punto 378. No seas pesimista. -¿No sabes que todo cuanto sucede o puede suceder es para bien? -Tu optimismo será necesaria consecuencia de tu Fe.

Contrapunto. No hagas mucho caso a los optimistas. Hay cosas que no tienen remedio. Así de triste es la vida. No obstante, la aceptación de las realidades sangrantes puede ser como un asunto acabado. Te abre nuevos horizontes liberadores. La Fe sólo nos enseña en este caso que los desastres no son definitivos.


Punto 379. Naturalidad. -Que vuestra vida de caballeros cristianos, de mujeres cristianas -vuestra sal y vuestra luz- fluya espontáneamente, sin rarezas, ni ñoñerías: llevad siempre con vosotros nuestro espíritu de sencillez.

Contrapunto. Naturalidad. Ésta es una palabra que no cuadra bien al hombre de fe. Precisamente el desconcierto es la nota característica del creyente, visto por un hombre naturalista o racionalista simplemente. Cristo fue un hombre desconcertante. ¡Y de qué manera!


Punto 380. "Y ¿en un ambiente paganizado o pagano, al chocar este ambiente con mi vida, no parecerá postiza mi naturalidad?", me preguntas. -Y te contesto: Chocará sin duda, la vida tuya con la de ellos, y ese contraste, por confirmar con tus obras tu fe, es precisamente la naturalidad que yo te pido.

Contrapunto. "Pero desconcertar a mis semejantes, ¿no es huir de ellos o desambientarme? Me dices y te contesto: sólo puede haber desconcierto cuando se está muy metido, formando una unidad ambiental, y de repente alguien desafina. Quiero decir que el desconcierto exige estar dentro del ambiente. Una cosa distinta es el simple contraste. Hay aquí sólo suelen llegar muchos cristianos: al contraste. A una mera yuxtaposición. Un puro contacto de superficie. Ésta es nuestra tragedia, y no sólo la nuestra.


Punto 381. No te importe si dicen que tienes espíritu de cuerpo. ¿Qué quieren? ¿Un instrumento delicuescente, que se haga pedazos a la hora de empuñarlo?

Contrapunto. Enfúndate, si te dicen que tienes espíritu de cuerpo. Tienes que aprender a diluirte y a ser de todos ¿No es así la levadura del Evangelio?


Punto 382. Al regalarte aquella Historia de Jesús, puse como dedicatoria: "Que busques a Cristo: Que encuentres a Cristo: Que ames a Cristo".-Son tres etapas clarísimas. ¿Has intentado, por lo menos, vivir la primera?

Contrapunto. Quien busca a Cristo, es que ya lo encontró y ya lo ama. Creo que alguien lo ha dicho. Todo es una sola cosa. Cuando leas el Evangelio continúa buscándolo y teniéndolo.


Punto 383. Si te ven flaquear... y eres jefe, no es extraño que se quebrante la obediencia.

Contrapunto. Si te ven muy seguro en cosas que no lo son, y eres de los que mandan, ¿ te sorprenderá que no te obedezcan?


Punto 384. Confusionismo. -Supe que vacilaba la rectitud de tu criterio. Y, para que me entendieras, te escribí: el diablo tiene la cara muy fea, y, como sabe tanto, no se expone a que le veamos los cuernos. No va de frente. -Por eso, cuántas veces viene con disfraz de nobleza y hasta de espiritualidad!

Contrapunto. Confusionismo. Cuando vacila tu criterio anterior es . que en tu concepción no estabas todo lo integrado que debías. No te empeñes en mantenerte puritanamente terco. y no te vayas tampoco al otro extremo. Mantén la tensión. De otro modo se falsearía.


Punto 385. Dice el Señor: "Un mandato nuevo os doy: que os améis los unos a los otros. En esto conocerán que sois mis discípulos".-Y San Pablo: "Llevad unos la carga de los otros, y así cumpliréis la ley de Cristo".-Yo no te digo nada.

Contrapunto. Dice el Señor: "Un mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros corno yo os he amado. En esto conoceré que sois mis discípulos". y o quiero subrayarte el "corno yo os he amado". Es que hay quien lo olvida. y entonces ama corno le viene en gana.


Punto 386. No olvides, hijo, que para ti en la tierra sólo hay un mal, que habrás de temer, y evitar con la gracia divina: el pecado.

Contrapunto. Pecar es hasta cierto punto normal. Por alguna razón muy profunda debió de venir Cristo a salvar a todos los hombres. Más que el pecado, hay que evitar el engaño de sí mismo.

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