Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Contrapuntos al camino del Opus Dei
Índice del libro
Prólogo
Carácter
Dirección
Oración
Pureza
Corazón
Mortificación
Penitencia
Examen
Propósitos
Escrúpulos
Presencia de Dios
Vida sobrenatural
Más de vida interior
Tibieza
Estudio
Formación
El plano de tu santidad
Amor de Dios
Caridad
Los medios
La Virgen
La Iglesia
Santa Misa
Comunión de los Santos
Devociones
Fe
Humildad
Obediencia
Pobreza
Discreción
Alegría
Otras virtudes
Tribulaciones
Lucha interior
Postrimerías
La voluntad de Dios
La gloria de Dios
Proselitismo
Cosas pequeñas
Táctica
Infancia espiritual
Vida de infancia
Llamamiento
El apóstol
El apostolado
Perseverancia
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CONTRAPUNTOS AL CAMINO DEL OPUS DEI
Autor: Mosén Josep Dalmau

PERSEVERANCIA

Punto 983. Comenzar es de todos; perseverar, de santos. Que tu perseverancia no sea consecuencia ciega del primer impulso, obra de la inercia: que sea una perseverancia reflexiva.

Contrapunto. Lo que importa es comenzar. Hasta aquí no todos llegan. El resto no es sino consecuencia de esta primera decisión. Una vez comprometido, es difícil poder desurdirse. La piedra sigue su curso una vez lanzada.


Punto 984. Dile: "ecce ego quia vocasti me!" - aquí me tienes, porque me has llamado!

Contrapunto. No te aficiones demasiado a frases hechas que vienen vete a saber de dónde. Muchas veces la contradicción aparente es el único camino de ser fieles a la vida.


Punto 985. Te apartaste del camino, y no volvías porque te daba vergüenza. -Es más lógico que te diera vergüenza no rectificar.

Contrapunto. Si te equivocas de dirección en el camino de la vida, piensa que no hay que volver atrás. A Dios se llega por todos los caminos. Rectificar no significa dar la razón a los otros, sino dársela a uno mismo.


Punto 986. "La verdad es que no hace falta ser ningún héroe -me confiesas- para, sin rarezas ni gazmoñerías, saber aislarse lo que sea necesario según los casos..., y perseverar". -Y añades: "mientras cumpla las normas que me dio, no me preocupan los enredos y jerigonzas del ambiente: lo que me asustaría es tener miedo a esas pequeñeces." -Magnífico.

Contrapunto. "La verdad es que hace falta ser un héroe para, sin rarezas ni gazmoñerías, saber aislarse del ambiente que te absorbe por los cuatro costados". Y añades: "Por consiguiente he decidido incorporarme a las corrientes de fuerza donde mis hermanos están inmersos, y a partir de aquí intentar aproximarme a Dios. El heroísmo del aislamiento me parecía una tontería mayúscula". Estupendo.


Punto 987. Fomenta y preserva ese ideal nobilísimo que acaba de nacer en ti. -Mira que se abren muchas flores en la primavera, y son pocas las que cuajan en fruto.

Contrapunto. Convéncete que hilar demasiado fino en la perfección es un esfuerzo vano y destructor de uno mismo. Mira cuántas flores nacen y crecen durante la primavera en lugares inhóspitos y desconocidos que nadie verá jamás. La Naturaleza es generosa en exceso.


Punto 988. El desaliento es enemigo de tu perseverancia. -Si no luchas contra el desaliento, llegarás al pesimismo, primero, y a la tibieza, después. -Sé optimista.

Contrapunto. El desaliento es síntoma de que la realidad es más dura de lo que te imaginabas. No la combatas ignorándola. Revisa tu optimismo ingenuo y sintoniza con el sonido de la realidad. Es la única manera de avanzar y de no darte de narices contra la pared.


Punto 989. Vamos: Después de tanto "¡Cruz, Señor, Cruz!", se ve que querías una cruz a tu gusto.

Contrapunto. Mira que pedir: "¡Cruz, Señor, Cruz!". ¡Estás en la Luna, majo! Eso no se pide. Si eres fiel a la verdad y a la justicia, caerá sobre ti más carga de la que podrás llevar. Lo normal sería gritar: "¡Basta, Señor, basta!", como Cristo en Getsemaní.


Punto 990. Constancia, que nada desconcierte. -Te hace falta. Pídela al Señor y haz lo que puedas por obtenerla: porque es un gran medio para que no te separes del fecundo camino que has emprendido.

Contrapunto. Una de las maneras más eficaces de desbaratar el mundo de promesas que la vida puede ofrecerte es encastillarte en cosas que no tienen remedio. La constancia segura de un tanque arrasa más que construye. Tienta bien dónde está el verdadero camino, como hace la Vida para crear las diferentes especies. Ya sabes que existen vías muertas.


Punto 991. No puedes "subir". -No es extraño: aquella caída!... Persevera y "subirás". -Recuerda lo que dice un autor espiritual: tu pobre alma es pájaro, que todavía lleva pegadas con barro sus alas. Hacen falta soles de cielo y esfuerzos personales, pequeños y constantes, para arrancar esas inclinaciones, esas imaginaciones, ese decaimiento: ese barro pegadizo de tus alas. Y te verás libre. -Si perseveras, "subirás".

Contrapunto. ¿Puedes? No es nada extraño. Sal de las caídas y de las dificultades. Lo que se hace solo del todo con harta frecuencia se abandona. ¿No sabes la fábula de la liebre y la tortuga apostando a ver quién llega la primera? No hagas tampoco demasiado caso de los autores llamados "espirituales". El hombre es toda una unidad. Está ya fuera de rosca aquella soldadura de cuerpo y alma. Es tan herético y parcial aquel que sólo se preocupa por lo que se llama "espiritual", como el que sólo acepta lo que se puede pesar y medir. El hombre es "carne", en el sentido bíblico. Por esto Cristo "se encarnó". No es cosa de desarraigar nada, sino de encauzar las inclinaciones y de centrar las imaginaciones.


Punto 992. Da gracias a Dios, que te ayudó, y gózate en tu victoria. - Qué alegría más honda, esa que siente tu alma, después de haber correspondido!

Contrapunto. Da gracias a Dios por todo, como aquel trabajador admirable que se llamó Guillermo Rovirosa, fundador de la HOAC española, que cuando alguien le preguntaba: "¿Qué tal?", contestaba: "Mal, gracias a Dios". Y no te goces mucho de una victoria, porque a continuación tendrías que entristecerte por una derrota, y así sucesivamente. Alaba, mejor, a Dios en todo lo que es bueno y en todo lo que es malo. "Todo lo que sucede es adorable", decía otro pobre de solemnidad, León Bloy.


Punto 993. Discurres... bien, fríamente: cuántos motivos para abandonar la tarea! -Y alguno, al parecer, capital. Veo, sin duda, que tienes razones. -Pero no tienes razón.

Contrapunto. Si discurriendo bien, fríamente, llegas a la convicción de que tienes que abandonar la tarea, busca la manera mejor de hacerlo. No es de personas normales hacer cosas sin ton ni son. ¿Por qué habríamos de acertar siempre a la primera?


Punto 994. "Se me ha pasado el entusiasmo", me has escrito. -Tú no has de trabajar por entusiasmo, sino por Amor: con conciencia del deber, que es abnegación.

Contrapunto. "Se me ha pasado el entusiasmo", me has escrito. Yo te diría que esto es grave. ¿Estás seguro que no vas por un camino equivocado? ¿Que te has estancado o que te repites? ¿No te has aburguesado quizás? La falta de entusiasmo suele ser normal cuando uno se instala cómodamente en la vida.


Punto 995. Inconmovible: así has de ser. -Si hacen vacilar tu perseverancia las miserias ajenas o las propias, formo un triste concepto de tu ideal. Decídete de una vez para siempre.

Contrapunto. ¿Inconmovible? No me hagas reír. No menearte ante la embestida del toro, ¿no te parece una actitud ciega y absurda? Tiene que hacerte tambalear todo lo que te impresione seriamente. Sobre todo la miseria de los otros y la tuya propia. Si no, la imagen de tu ideal sería realmente triste. Una decisión de una vez y para siempre es, cuando menos, precipitada.


Punto 996. Tienes una pobre idea de tu camino, cuando, al sentirte frío, crees que lo has perdido: es la hora de la prueba; por eso te han quitado los consuelos sensibles.

Contrapunto. No está bien que te creas grandes cosas de tu propio camino. "Siervos inútiles somos". Cuando te sientas frío, es porque seguramente tienes una idea exacta de tu verdadera estatura y de tu verdadera profundidad. El mundo seguirá adelante sin nosotros. Admira, en vez de admirarte.


Punto 997. Ausencia, aislamiento: pruebas para la perseverancia. -Santa Misa, oración, sacramentos, sacrificios: comunión de los santos!: armas para vencer en la prueba.

Contrapunto. Ausencia, aislamiento... Revisa. No te refugies en la santa misa, oración, sacramentos, sacrificios, o en la comunión de los santos. Todo esto puede ser muy bien una linda evasión. No hagas servir estas cosas tan bellas y nobles para lo que no están hechas.


Punto 998. Bendita perseverancia la del borrico de noria! -Siempre al mismo paso. Siempre las mismas vueltas. -Un día y otro: todos iguales. Sin eso, no habría madurez en los frutos, ni lozanía en el huerto, ni tendría aromas el jardín. Lleva este pensamiento a tu vida interior.

Contrapunto. ¿No es un triste papel el del borrico de noria? Siempre al mismo paso. Siempre las mismas vueltas. Un día y otro: todos iguales. Porque algunos no se resignaron a esta perseverante repetición, hoy grandes extensiones de tierra de regadío alimentan a millones de personas. La iniciativa y el riesgo constante tienen que sustituir la seguridad de una triste perseverancia. No debes olvidarlo.


Punto 999. ¿Que cuál es el secreto de la perseverancia? El Amor. -Enamórate, y no "le" dejarás.

Contrapunto. ¿Qué cuál es el secreto de la perseverancia? Descubrir que por donde se va hay camino. No se puede perseverar si por donde se camina está cerrado el paso. Yo no puedo aconsejarte que te enamores, porque el amor se dispara al margen de nuestra voluntad. Pero adéntrate en la existencia y descubrirás a Aquel que... sostiene todo y da sentido a todas las cosas. ¡Buen viaje!

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