Gracias a Dios, ¡nos fuimos!
Opus Dei: ¿un CAMINO a ninguna parte?

Contrapuntos al camino del Opus Dei
Índice del libro
Prólogo
Carácter
Dirección
Oración
Pureza
Corazón
Mortificación
Penitencia
Examen
Propósitos
Escrúpulos
Presencia de Dios
Vida sobrenatural
Más de vida interior
Tibieza
Estudio
Formación
El plano de tu santidad
Amor de Dios
Caridad
Los medios
La Virgen
La Iglesia
Santa Misa
Comunión de los Santos
Devociones
Fe
Humildad
Obediencia
Pobreza
Discreción
Alegría
Otras virtudes
Tribulaciones
Lucha interior
Postrimerías
La voluntad de Dios
La gloria de Dios
Proselitismo
Cosas pequeñas
Táctica
Infancia espiritual
Vida de infancia
Llamamiento
El apóstol
El apostolado
Perseverancia
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CONTRAPUNTOS AL CAMINO DEL OPUS DEI
Autor: Mosén Josep Dalmau

LOS MEDIOS

Punto 470. Pero... ¿y los medios? -Son los mismos de Pedro y de Pablo, de Domingo y Francisco, de Ignacio y Javier: el Crucifijo y el Evangelio... -¿Acaso te parecen pequeños?

Contrapunto. Pero... ¿y los medios? No pueden ser los mismos de Pedro y de Pablo, de Domingo y Francisco, de Ignacio y Javier. ¿No ves que cada uno de estos hombres te dice una cosa distinta? Para encontrar tu camino, primero has de situarte históricamente. Hay que estar siempre en la "plenitud de los tiempos". ¿Que es mucho lío? ¿Quién dijo alguna vez que fuera sencillo?


Punto 471. En las empresas de apostolado, está bien -es un deber- que consideres tus medios terrenos (2 + 2 = 4), pero no olvides nunca! que has de contar, por fortuna, con otro sumando: Dios + 2 + 2...

Contrapunto. Las actitudes de fe no casan bien con las matemáticas: jamás 2 X 2 es = 4. Esto te hará comprender la distancia que hay entre el talante de un hombre técnico y el de un hombre de fe. Éste saca posibilidades de donde no las hay.


Punto 472. Sirve a tu Dios con rectitud, séle fiel... y no te preocupes de nada: porque es una gran verdad que "si buscas el reino de Dios y su justicia, El te dará lo demás -lo material, los medios- por añadidura."

Contrapunto. Es una gran verdad que el que busca primero el reino de Dios y su justicia todas las cosas se le darán por añadidura. Pero lo que no dijo Cristo es que se te daría esta añadidura en abundancia. ¿Me quieres decir dónde queda la justicia si tú tienes mucha más riqueza material que los otros y la defiendes por encima de todo? Cuando tengas algo más de lo necesario para andar tirando, no buscas ya el reino de Dios y su justicia.


Punto 473. Echa lejos de ti esa desesperanza que te produce el conocimiento de tu miseria. -Es verdad: por tu prestigio económico, eres un cero..., por tu prestigio social, otro cero..., y otro por tus virtudes, y otro por tu talento... Pero, a la izquierda de esas negaciones, está Cristo... Y qué cifra inconmensurable resulta!

Contrapunto. ¿Tienes prestigio económico?: Estás al margen, como mínimo, si no en contra de Cristo. ¿ Tienes prestigio social de ese de las "notas de sociedad"?: Estás al margen, si no en contra, de Cristo. Estos dos elementos estaban ausentes absolutamente en Él. Hay cosas --como el agua y el aceite-, que no hay manera de mezclar. No te emperres, Cristo no te lo resolverá jamás.


Punto 474. Que eres... nadie. -Que otros han levantado y levantan ahora maravillas de organización, de prensa, de propaganda. -¿Que tienen todos los medios, mientras tú no tienes ninguno?... Bien: acuérdate de Ignacio: Ignorante, entre los doctores de Alcalá. -Pobre, pobrísimo, entre los estudiantes de París. -Perseguido, calumniado... Es el camino: ama y cree y sufre!: tu Amor y tu Fe y tu Cruz son los medios infalibles para poner por obra y para eternizar las ansias de apostolado que llevas en tu corazón.

Contrapunto. No te creas un don nadie si... te persiguen y te calumnian. Si fueras un don nadie, te dejarían tranquilo. Si te buscan, señal de que tu presencia y tu conducta molestan. Son los "donnadies" los que tienen miedo de tu pobre persona. ¿No has pensado nunca que las persecuciones demuestran más la inseguridad de los perseguidores que la insignificancia de los perseguidos?


Punto 475. Te reconoces miserable. Y lo eres. -A pesar de todo -más aún: por eso- te buscó Dios. -Siempre emplea instrumentos desproporcionados: para que se vea que la "obra" es suya. -A ti sólo te pide docilidad.

Contrapunto. Reconocerse miserable es sano, sencillamente porque todo hombre lo es. A partir de este reconocimiento se comienza precisamente a no serio. Dios se vale de los "menos miserables" para hacer su voluntad.


Punto 476. Cuando te "entregues" a Dios no habrá dificultad que pueda remover tu optimismo.

Contrapunto. Cuando uno se entrega a Dios desaparecen los optimismos. Queda solamente -eso sí, indestructible la Esperanza.


Punto 477. ¿Por qué dejas esos rincones en tu corazón? -Mientras no te des tú del todo, es inútil que pretendas llevarle a otro. -Pobre instrumento eres.

Contrapunto. Es muy corriente tener algún rincón tibio en lo más hondo del corazón. ¡Tantas veces se nos esconde allí la duda! Con frecuencia vivir en la fe no es otra cosa que seguir la hipótesis más probable. Pero no creas que tu testimonio es inútil, a condición -claro- de que no ocultes nada al hermano que te pregunta con su mirada. Da todo lo que tienes; hasta tus dudas y reservas.


Punto 478. ¿Pero, a estas alturas!, va a resultar que necesitas la aprobación, el calor, los consuelos de los poderosos, para seguir haciendo lo que Dios quiere? -Los poderosos suelen ser volubles, y tú has de ser constante. Sé agradecido, si te ayudan. Y continúa, imperturbable, si te desprecian.

Contrapunto. Necesitamos la aprobación de los que tienen más conciencia de pueblo para continuar haciendo la voluntad de Dios. Y éstos en principio no se encuentran ni entre los poderosos ni entre las autoridades, sino entre los pobres. No podemos olvidar que la solidaridad con los pobres es el camino que eligió Cristo.


Punto 479. No hagas caso. -Siempre los "prudentes" han llamado locuras a las obras de Dios. - Adelante, audacia!

Contrapunto. Cuando te acusen de chiflado, te encuentras sólo a medio camino. Llegarás a ser acusado de "mala persona", de diabólico, de malvado. Los chiflados normalmente no dan miedo; hacen a veces reír. A éstos nuestra sociedad los admite y los ayuda. A las "malas personas", en cambio, las aniquila, como a Cristo.


Punto 480. ¿Ves? Un hilo y otro y muchos, bien trenzados, forman esa maroma capaz de alzar pesos enormes. -Tú y tus hermanos, unidas vuestras voluntades para cumplir la de Dios, seréis capaces de superar todos los obstáculos.

Contrapunto. Escucha y cree hasta un cierto punto a los que dicen que sin unión no se puede hacer nada. Porque un solo hombre con fe es capaz de trasladar montañas. ¿ Cómo te explicas si no, los asesinatos de un Lumumba, de un Che Guevara, de un Kennedy o de un Martín Lutero King? En estos casos no hacían pupa unos grupos unidos; hacía pupa "un hombre".


Punto 481. Cuando sólo se busca a Dios, bien se puede poner en práctica, para sacar adelante obras de celo, aquel principio que asentaba un buen amigo nuestro: "Se gasta lo que se deba, aunque se deba lo que se gaste".

Contrapunto. Cuando sólo se busca a Dios, lo principal y lo secundario se puede hacer sin dinero, viviendo sencillamente. No hay que hacer grandes gastos, porque en ese caso sólo podrían ser buenos los ricos. Y ocurre exactamente lo contrario.


Punto 482. ¿Qué importa que tengas en contra al mundo entero con todos sus poderes? Tú... adelante! -Repite las palabras del salmo: "El Señor es mi luz y mi salud, ¿a quién temeré?... "Si consistant adversum me castra, non timebit cor meum" -Aunque me vea cercado de enemigos, no flaqueará mi corazón."

Contrapunto. Si en un momento dado tienes en contra a todo el mundo y a todas las fuerzas del orden, no seas suicida para dar ingenuamente la cara y poner el pecho al descubierto. Haz como Cristo. Huye al extranjero. ¡A Egipto, a Transjordania! Ya llegará la hora del sacrificio. No la adelantes.


Punto 483. Animo! Tú... puedes. -¿Ves lo que hizo la gracia de Dios con aquel Pedro dormilón, negador y cobarde..., con aquel Pablo perseguidor, odiador y pertinaz?

Contrapunto. ¡Animo! Tú... puedes lo que todos. Aquí no hay gente privilegiada, aunque algunos se lo crean.


Punto 484. Sé instrumento: de oro o de acero, de platino o de hierro..., grande o chico, delicado o tosco... -Todos son útiles: cada uno tiene su misión propia. Como en lo material: ¿quién se atreverá a decir que es menos útil el serrucho del carpintero que las pinzas del cirujano? -Tu deber es ser instrumento.

Contrapunto. El hombre no puede ser nunca instrumento, ni de oro ni de hierro. Es el fin de toda la creación. Por esto es pecado gravísimo la explotación del hombre por el hombre. Sería rebajar nuestra dignidad llegar a ser instrumentos de algo o de alguien. Realizando nuestras cualidades cumplimos nuestra función dentro del Universo; jamás sometiéndonos a nadie ni a nada. I


Punto 485. Bien. ¿Y qué? -No entiendo cómo te puedes retraer de esa labor de almas -si no es por oculta soberbia: te crees perfecto-, porque el fuego de Dios que te atrajo, además de la luz y del calor que te entusiasman, dé a veces el humo de la flaqueza de los instrumentos.

Contrapunto. Puede que hagas bien en retraerte de esa labor de salvar a los otros. Este noble objetivo no hace muchas veces otra cosa que ocultar nuestro pecado, que acaba instalándose en nosotros como una virtud. Abandonar estos aires de suficiencia y de salvadores puede encaramos directamente con nuestra "propia situación de perdidos".


Punto 486. Trabajo... hay. -Los instrumentos no pueden estar mohosos. -Normas hay también para evitar el moho y la herrumbre. -Basta ponerlas en práctica.

Contrapunto. Trabajo apostólico hay mucho. Instrumentos quizá no, pero... se inventan. Cada momento histórico tiene los suyos. Deja a los que están mohosos; son ya una antigualla. Costaría más trabajo ponerlos en circulación que hacerlos de nuevo.


Punto 487. No te desvele el conflicto económico que se avecina a tu empresa de apostolado. -Aumenta la confianza en Dios, haz humanamente lo que puedas, y verás qué pronto el dinero deja de ser conflicto!

Contrapunto. Preocúpate también del dinero. No pocas empresas evangelizadoras han llegado al colapso por falta de fondos para comenzar. No van a venir solos. Hay que buscarlos donde sea. Lo importante es tener un motivo verdadero para exigirlos y esto es lo más difícil. Los templos expiatorios y hasta... la caridad han dejado de ser un verdadero y real motivo. Lo que hay que construir hoy es la libertad y la justicia.


Punto 488. No dejes de hacer las cosas por falta de instrumentos: se comienza como se puede. -Después, la función crea el órgano. Algunos, que no valían, resultan aptos. Con los demás se hace una operación quirúrgica, aunque duela - buenos "operadores" fueron los santos!-, y se sigue adelante.

Contrapunto. Cuando no tengas los instrumentos necesarios abandona el proyecto; al menos de momento. Hay que esperar al tiempo oportuno. No conviene afrontar batallas perdidas. Recuerda lo que dijo el Maestro: "Comenzó a edificar la casa y no pudo rematarla".


Punto 489. Fe viva y penetrante. Como la fe de Pedro. -Cuando la tengas -lo ha dicho El- apartarás los montes, los obstáculos, humanamente insuperables, que se opongan a tus empresas de apóstol.

Contrapunto. No es necesario tener una fe muy viva y penetrante para hacer grandes cosas. Basta con tenerla como un pequeño grano de mostaza. Mira que Pedro -pongo por caso- era bien infeliz!, charlaba mucho y a la hora de la verdad... hacía calva. No es cuestión de tener mucha o poca fe; es cuestión de tenerla. Todo lo demás viene solo.


Punto 490. Rectitud de corazón y buena voluntad: con estos dos elementos y la mirada puesta en cumplir lo que Dios quiere, verás hechos realidad tus ensueños de amor y saciadas tus hambres de almas.

Contrapunto. Con sólo rectitud de corazón y buena voluntad se hacen cada día menos cosas. Toda la gente que se casa lo hace con una buena voluntad que deja helado, palabra. Pero con buena voluntad y todo, no son pocos los que fracasan en su intento de convivir íntimamente. No basta con tener buena voluntad y tener ganas de cumplir lo que Dios quiere. Hay que "saber hacer". En un mundo cada día más tecnificado, hay que "saber hacer", como primer paso elemental.


Punto 491. "Nonne hic est fabri filius? Nonne hic est faber, filius Mariae?" -¿Acaso éste no es hijo del artesano? ¿No es el artesano hijo de María? -Esto, que dijeron de Jesús, es muy posible que lo digan de ti, con un poco de pasmo y otro poco de burla, cuando "definitivamente" quieras cumplir la Voluntad de Dios, ser instrumento: Pero, ¿no es éste aquél?... -Calla. Y que tus obras confirmen tu misión.

Contrapunto. Las grandes misiones ante los hombres en nuestro tiempo no se anuncian y después se confirman, sino que se llevan a cabo primero y ellas mismas se anuncian y provocan aquella exclamación de estupor: "Pero, éste... ¡no es mi Juan...!". "¿No es éste el hijo del carpintero?". El orden de factores aquí altera el producto.

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